Historia
El imperio
Maya descansaba sobre un cocodrilo. Había cuatro cuartos de tierra sobre
su territorio. Cada cuarto de la tierra se asociaba con un color, y
el centro era un quinto punto cardinal. Cuatro seres divinos sostenían
la bóveda del cielo, un dragón bicéfalo cuyo cuerpo es una banda con
símbolos celestes y se arquea sobre la diosa de la luna-que sostiene
a la figura del conejo de la superficie de esta-, el Venus esquelético
y el dios Sol. Las pléyades son la cola de una serpiente. La creación
del Sol y, quizás del planeta Venus se explicaba mediante la historia
de los héroes gemelos que compartieron con los Señores de la Muerte
en el juego de pelota; los gemelos victoriosos se convirtieron en esos
cuerpos celestes.