7.5 |
KANYE
WEST "GRADUATION" (Roc-A-Fella, 2007) |
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La carrera de Kanye West nos demuestra lo contradictorio que puede llegar a ser este mundo de la música. Y es que, a medida que va disminuyendo la calidad de sus discos, mayor es la fama y reconocimiento que recoge el bueno de Kanye. Así que no es de extrañar que alguien con un ego tan descomunal como el que se gasta el señor West, que vuelve a dar año tras año variopintas anécdotas con sus rabietas en las galas de premios en las que se va de vacío, ya no sólo se considere el mejor productor del universo, sino que se atreve a incluirse entre los mejores mcs de la historia. Y a pesar de que no sea tan inmenso como él piensa, no se puede negar que su talento no se queda corto. Y la mejor muestra es que, aunque Graduation no llegue por bastante al nivel de College Dropout o Late Registration, el tercer álbum de Kanye sigue siendo un LP notable. Aún así, no voy a mentir. La primera vez que escuché Graduation me decepcionó bastante. Probablemente esto se deba a una de las características que más me llaman la atención del álbum, y es la coexistencia de grandes temas con otros absolutamente desechables, algo que afecta a la consistencia del LP haciéndole perder bastantes puntos y que no habíamos visto hasta ahora en un álbum de Kanye. Entre los temas destacados tenemos a Kanye intentando acercarse al gran público con Stronger, donde samplea (por decirlo de una forma suave) a Daft Punk y, pese a que no hará mucha gracia a los puristas, termina funcionando. Curiosamente uno de los mejores, si no el mejor, tema del álbum no ha sido producido por Kanye, sino por Toomp, uno de sus colaboradores. El tema es Can’t Tell Me Nothing, con Kanye librando una batalla entre ser un buen chico o abandonarse a sus vicios. También se incluyen entre este grupo de lo mejor del álbum Everything I Am, con su melancólico piano (que al parecer desechó como base Common para su LP, ¡vaya oportunidad perdida!) y las entretenidas The Glory y Champion. Incluso Good Life, con el “señor vocoder” T-Pain de invitado. Todas ellas, eso sí, regadas con rimas de Kanye sobre su tema preferido, él mismo: “People talk so much shit about me at barbershops / They forget to get their hair cut”… “When you meet me in person what do ya feel like / I know I know I look better in real life”. En el lado oscuro de Graduation encontramos un par de temas bastante desechables, como el fallido experimento de la horrorosa Drunk And Hot Girls con Mos Def o la, a priori, interesante colaboración con uno de los mcs de moda en EEUU, Lil Wayne en Barry Bonds, que se queda demasiado sosa. Además el álbum tampoco termina del todo bien con dos temas que no convencen para nada. Ni la colaboración del líder de Cold Play Chris Martin en Homecoming (sigo viendo estas cosas fuera de sitio) ni la carta de amor-odio a Jay-Z en Big Brother merecen la pena, ambas con producciones poco inspiradas (la última es de Toomp, a cada cual lo suyo). En fin, Kanye sigue siendo la mayoría de las veces más que entretenido. De hecho algunas veces continúa siendo sublime. Sin embargo su afán por abrirse a un público lo más amplio posible unido a su descomunal ego hacen descender el nivel al que nos tenía acostumbrados en sus dos primeros discos en solitario. Y viendo como le van las ventas (que bien le vino esa lucha, ¿o debería decir montaje publicitario? con 50 Cent) dudo mucho que esta tendencia se invierta. Una pena, espero que en sus próximos LPs no cueste cada vez más encontrar esas joyas a las que nos ha acostumbrado hasta ahora. |
01.
Good Morning |
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