![]() |
MASTA
ACE & WORDSWORTH
Artform estuvo alli |
|
Crónica de los conciertos de Masta Ace y Wordsworth los dias 5 y 6 de marzo de 2005 en Madrid y en Vitoria
|
| Masta
Ace video1
Nota: Bajar los archivos .zip y renombrar a .wmv para verlos (no hace falta descomprimir).
|
|
MADRID, 5 de marzo. Os pongo en antecedentes, llevo toda la semana agonizando en fiebre, he rozado los 40 un par de noches y tengo contracturas en el cuello de tiritar, aún así llega el Sábado y me “hago el bueno” para poder ir al concierto. Joder, es Masta Ace! El concierto era inicialmente en Aqualung pero por motivos algo difusos hay un cambio de sala de última hora, cuando llego apenas hay cuarto de entrada, teniendo en cuenta que esta sala es unas tres o cuatro veces más pequeña que Aqualung, ¿qué habría pasado si se hubiera celebrado el concierto allí? La respuesta se queda en el fango como los cinco euros que me clavaron por un vaso de cerveza que no hizo muy buenas migas con la sobredosis de Ibuprofeno y Paracetamol que llevo en el cuerpo. Para mi sorpresa a escasos 5 metros míos está el propio Wordsworth vendiendo su disco, firmita, foto, intercambio rápido de palabras porque mi garganta suelta más gallos que Enrique Iglesias cantando en playback y vuelta a la pista. De los dos primeros conciertos ni me acuerdo, lo cual no dice nada bueno en su favor. Bueno, miento, del primero no me acuerdo, del segundo si, daba pena. No sé hasta que punto el apagón que dio al traste con su concierto no fue premeditado para que se callara. En cualquier caso fue una liberación.
Empiezan los platos fuertes y el público sigue frío como la noche y escaso como el cerebro en “Salsa rosa”. No soy un gran aficionado a el Swy pero debo reconocer que tiene un directo potente, su voz y su flow ganan enteros sobre un escenario pero pese a sus esfuerzos, que fueron muchos, por levantar al personal parece que la noche no iba a ser de las que marcan carreras y estigmatizan vidas, entre la primera persona y el escenario había casi diez metros (¿a que coño tenían miedo?) cuando me coloqué en mi habitual primera fila parecía un Oasis en pleno desierto de Gobi, poco a poco la gente se acerca pero daba la sensación de que estaban intimidados por la presencia del mc de Alcorcón, bastante intimidante dicho sea de paso.
Termina el Swy y llega el gran momento, casi 20 años lleva Masta Ace surcando escenarios y es la primera vez que podíamos verle en nuestro país, era una ocasión por todo lo alto, una posibilidad probablemente única para ver a uno de los grandes en directo. Pues ni aún así. La gente seguía tímida, comedida hasta el bochorno, pasmada cual groupie que se encuentra por sorpresa a su artista preferido. Masta Ace tiene un directo caliente, movido, buscando complicidad, la conexión constante con el público, hace una evolución histórica y cronológica de lo mas granado de su discografía, prácticamente nada queda en el tintero desde sus primeros trabajos hasta llegar al Hot -Long Summer. Por su parte Wordsworth es un portento con el micrófono en la mano, su voz punzante y su flow hipnotizan a todos los presentes, incluidos aquellos que nunca habían oído hablar de él. Su colaboración en Block Episode (creo recordar, mi estado comatoso por las drogas anti febriles no me permitía mucho más) rimando tirado en el suelo escenificando fue increíble. Masta Ace seguía a lo suyo, recordando viejos tiempos y moviéndose sin parar con su gorrito veraniego en la cabeza y camiseta naranja de Brooklyn. Pequeño parón que aprovecho para preguntarle si no va a cantar Good Ol´ Love, me dice que espere y justo empiezan a sonar los acordes de 9th wonder, se me acerca a mi y me dedica un “¿lo ves, agonías?” a la cámara mientras yo lucho por que se vea lo mejor posible mientras sigo dando botes y notando como la fiebre empieza a hacer acto de presencia en forma de sudores fríos. Y eso fue todo. 17 años esperando que poder ver a Masta Ace y todo termina en escasos 40 minutos, por una vez y sin que sirva de precedente no importa, de hecho nos lo merecemos, el comportamiento del público fue ridículo, parecía que les daba miedo o vergüenza botar, normal que Wordsworth me colocara el micrófono en la boca cada vez que había que tararear algo (al final del concierto tenía la voz más cascada que Sabina). No creo que nos mereciéramos mucho más de lo que hubo, yo al menos puedo decir que, pese a mi fiebre y los efectos sedantes del Ibuprofeno mezclado con cerveza, di unos cuantos botes y grité todo lo que permitió la garganta de principio a fin.
Les doy de nuevo la mano a Ace y a Wordsworth y me dirijo a la salida, la mayoría de la gente irán a ver a Wildchild and co en unas horas, yo no puedo, me siento verdaderamente mal, hace mucho frío y no paro de tiritar, cojo un taxi porque no creo que soportara el calor artificial del Metro sin caerme. Llego al barrio. una llamada. ¿Si?. ¿que estáis en el parque?.¿unos canutos y unos litros? Bueno, a ver que tal se llevan con el Ibuprofeno... VITORIA, 6 de marzo. La idea inicial era ir el fin de semana a Madrid para ver los conciertos de Masta Ace y compañía y de Stones Throw All Stars, pero por unas cosas o por otras al final el viaje se quedó en suspenso. Por suerte, no me iba a quedar con las ganas... o al menos no con todas. La misma semana del concierto he visto carteles ¡¡¡en Vitoria!!! anunciando la presentación del nuevo disco de Meswy, acompañado al igual que en Madrid por Masta Ace y Wordsworth. No hace falta decir que por aquí (bueno ni por aquí ni normalmente por ninguna otra ciudad que no sea Madrid o Barcelona) no hay muchas oportunidades de ver a figuras como estas así que la tarde del domingo ya está planeada.
En los últimos días el termómetro ha estado rondado los cero grados, grado arriba grado abajo, todo el tiempo, y para colmo el fin de semana ha estado nevando. Esto, junto al hecho de que el concierto sea un domingo a las 6 de la tarde y de la poca publicidad que se ha dado al evento hacen sospechar una entrada no demasiado buena. Pues bien, nada más entrar en la sala calificar la entrada como “no demasiado buena” sería pecar de optimismo. Es ya la hora marcada para el inicio de las actuaciones y, siendo generosos, allí hay poco más de medio centenar de personas, siendo además la mayoría de ellas venidas de ciudades cercanas.
Con este “acogedor” ambiente el inicio se retrasa un buen rato, quizás esperando a más gente... que no llegó. Tras pasar Gente Jodida y Unho el Ultimo Guerrero por el escenario ante la indiferencia de la mayoría, le llegó el turno al Swy, que al menos consiguió conectar con el público dirigiéndose continuamente a la gente en primera línea (la ventaja de estar casi en familia) y que animó a dar los primeros botes al recordar viejos temas de su época con CPV y sus primeros trabajos en solitario. De sus trabajos más recientes, indiferencia de nuevo. Todo esto con Wordsworth y Masta Ace en la parte de arriba de la sala observando la situación no sin cierta cara de incredulidad.
Tras la parte de Swy, que personalmente se me hizo un poco larga, pequeño parón y la mayoría de los presentes impacientes para que empiece la actuación por la que estamos allí. Sale de nuevo Swy para presentar a Words y Masta y nos dice que estos estaban en su derecho de no salir porque al parecer, debido al “éxito” de asistencia, no iban a cobrar todo lo pactado y que sin embargo van a salir. ¡¡¡Por fin!!! Aparecen Masta y Words sobre el escenario, con Dj Avee a los platos. El concierto, media hora escasa (más bien veinte minutos y poco), fue una especie de actuación resumida de la que hicieron la noche anterior en Madrid y de la que Nacho ya ha contado. Unos cuantos de los mejores temas de A Long Hot Summer, su colaboración en Block Episode (increíble Wordsworth rimando tumbado en el suelo), el clásico e ineludible Born To Roll más el tema más movido del álbum de Words, On Your Feet (esta con Words bajando del escenario y mezclándose entre el púlbico) rellenaron unos minutos repletos de profesionalidad, talento e intensidad, que convencieron a la totalidad de los que estábamos allí de que acabábamos de ver a dos grandes figuras (claro que no nos hubiera importado media hora... o una ora más). Masta Ace dice que el año que viene piensa volver para ver la sala llena (sería tremendo pero ciertamente dudo que se vuelva a pasar por aquí). Tras esto los dos se acercan a saludar y ofrecer sus cds más algunas camisetas. Tras comprar el Mirror Music (A Long Hot Summer ya hacía tiempo que andaba por casa) y conseguir que me los firmen, mi amigo Marti y yo nos hacemos un par de fotos con Words y Dj Avee, mientras Masta Ace, con apenas cuatro personas todavía en la sala (casi casi literalmente) se pone tras los platos y comienza a pinchar unos cuantos vinilos. Nos quedamos escuchando la “sesión extra” de Masta (Rock Co.Kane Flow, Mic Checka, ...) y tras un cuarto de hora salimos camino a casa. No sé si habrá más oportunidades como esta en Vitoria, pero por lo menos nos marchamos con la sensación de no habernos perdido una increíble.
|