GNARLS BARKLEY

ARTFORM ESTUVO ALLÍ

 

Crónica del concierto de Gnarls Barkley en la sala Heineken de Madrid el día 20-07-2008

Podéis ver los videos del concierto AQUÍ.

 

Hacía tiempo que un concierto no me despertaba tanta curiosidad, ya poca gente puede relacionar a Gnarls Barkley con el hermético mundo del Hip Hop al que pertenecieron en otro tiempo, su abanico de audiencias están más cercanas a los Beck y Damon Albarn que a Infamous Mobb pero cualquier oportunidad es buena para ver en directo a un grupo que en apenas dos años nos han regalado dos joyas como St Elsewhere (en honor a una antigua serie de televisión), 2006, y recientemente The Odd Couple, espectacular segundo disco del que seguro que Walter Matthau y Jack Lemmon estarían orgullosos. Así que, suponiendo que un domingo a finales de Julio en Madrid no son fechas propicias para llenar una sala, nos dirigimos con el tiempo justo para el concierto esquivando los últimos rayos de sol. Error, una cola que casi llega a Plaza España (50 m) espera para entrar. Tras esperar diez minutos escuchamos a alguien decir que esa es la cola para sacar la entrada así que nos escabullimos sigilosamente para que no mucha gente se de cuenta de que hemos estado esperando a lo tonto y nos dirigimos directos a la puerta desenfundando las entradas del bolsillo del pantalón. ¡Vamos para dentro!. Error, una cola que casi llega a la Plaza de los Cubos (50 m) nos acoge con los brazos abiertos mientras se ríe a nuestras espaldas. 20 minutos después estamos dentro.

Luego dentro la verdad es que, aún, no hay tanta gente. Sin dificultad nos colocamos en segunda fila y me preparo para defender mi posición frente a hordas de gafas de pasta que claman por ver de cerca a dos artistas de los que desconocen los nombres. Poco rapero veo yo por aquí y la verdad es que me cuesta entender porqué, ¿estarán todos de vacaciones? No, mira, por ahí veo a Frank T. Gnarls Barkley vienen de actuar en el FIB y esta será su última actuación de la gira así que no se en que forma se presentarán Danger Mouse y Cee Lo Green. De primeras en el escenario vemos dos baterías (¿o era batería y percusión? es que el teclado de Danger Mouse me lo tapaba), un piano, una guitarra, un contrabajo y un bajo. Empiezo a pensar que no hay sitio para Cee Lo... Son casi las 10 y la sala está a reventar, los primeros palurdos han empezado a pedir Crazy antes de que salieran incluso los artistas lo que me hace pensar lo importante que ha sido internet para la divulgación de la música a nivel global y lo poco que lo aprovecha la gente para tener una cultura musical básica. El caso es que mientras me sumerjo en mis pensamientos una listilla intenta colarse por debajo de mi axila para ver el concierto y no puedo evitar sentirme algo culpable por clavarla un codo en las costillas, en el amor, en la guerra y en los conciertos todo vale...

Son las diez en punto, las luces se apagan y las siluetas pixeladas de Cee Lo y Danger Mouse en la portada de su nuevo disco se iluminan en la pantalla al fondo del escenario, la gente se vuelve loca mientras los protagonistas bajan por las escaleras saludando, todos menos Danger Mouse que baja mirando al suelo y sorbiendo un vaso de cerveza que ya no abandonará durante la próxima hora y media. Lo dicho, batería, percusión, guitarra, contrabajo, teclado y luego Danger Mouse y Cee Lo Green en primer plano. Sin mediar palabra los compases de Charity Case dan el pistoletazo de salida a 15 minutos espectaculares, ojalá hubieseis estado allí, ojalá hubieseis sido testigos de la explosión de energía que nos invadió a todos, echad un vistazo a los videos para que, aunque sea por unos instantes, podáis disfrutar como lo hicimos nosotros. Mientras Cee Lo hacía verdaderos alardes vocales el resto nos sujetábamos las babas como buenamente podíamos mientras Surprise subía un poco más el altísimo nivel con el que habían comenzado. Cee Lo se contoneaba con la cabeza empapada salpicando de sudor a una sala que en menos de cinco minutos estaba completamente entregada (menos el patán que en cada tema pedía Crazy. Hay madres que dudo puedan sentirse orgullosas). Pero esto no acaba aquí, Gone Daddy Gone puso el cierre a una trilogía que nos dejó exhaustos y boquiabiertos, la presencia testimonial de Danger Mouse se suplía con un apoteósico Cee Lo que se comía literalmente una instrumentación soberbia dejando claro quien era el protagonista de la noche. Su voz, esa voz más cercana al gospel que a los himnos poperos que muchos esperaban escuchar pero daba igual, hacía tiempo que la sala rendía pleitesía a ese conguito de ébano que puede que nos regalara el mejor concierto del año. El sonido, por una vez y sin que sirva de precedente fue espectacular, el chorro de voz de Cee Lo llegaba claro y nítido y no era necesario esperar hasta la mitad de la canción para descubrir que estaban cantando, así se nos pasaban la eufórica Blind Mary, la tétrica Just A Thought (una de mis favoritas), la narcótica Transformer, al igual que Neighbours cantada casi en acapella en cuatro minutos sublimes con striptease incluido de un Cee Lo que combatía su inminente deshidratación con generosos tragos de cerveza. Justo después llegaba el momento que muchos esperaban, con Cee Lo pidiendo casi perdón por tener que cantarla y con clara cara de hastío ("You would have heard this so many times that I hope you still like it"). Crazy revolucionó a un público eufórico mientras en el escenario lo veían como un trámite obligado que no parecía hacerles mucha gracia cumplir. 

Como llegaron, sin mediar palabra, desaparecen todos en un hasta ahora tan evidente que no impidió que la sala jaleara los otra, otra, otra tan típicos como obligatorios. Poco después, Danger Mouse volvía y se sentaba en el teclado buscando el tono para el primer bis, tras él Cee Lo, ya con un cigarro en la mano sale a escena y nos regala otra joya más que yo personalmente había echado de menos, Who´s Gonna Save My Soul, pero el punto álgido estaba a punto de llegar, no para mí y mucho me temo que para Frank T tampoco, pero sí para muchos de nuestros eventuales compañeros de sudada a los que solo oír el nombre de Radiohead provocó un orgasmo espontáneo similar al del anuncio de MediaMarkt. Tras una tremendísima cover de Reckoner (creo que es del álbum In Rainbows) vino Smiley Faces  que sí puso un punto y final glorioso con Cee Lo dándose un baño de multitudes que todos agradecimos como se agradecen las cosas en estos casos, torpes caricias más cercanas al bofetón, abruptas formas de cariño en forma de manotazo en la espalda y sudor, mucho sudor que Cee repartió a todo el que se atrevió a tocarle la calva. Tras hora y veinte minutos de concierto Gnarls Barkley, Cee Lo Green y Danger Mouse, suben por las escaleras y desaparecen dejando una sensación de plenitud que solo Pharoahe Monch, De La Soul y Jurassic 5 habían conseguido dejarme, una sensación de optimismo frenético que solo aumenta cuando una chica al grito de "Jo, Gnarls, Gnarls! " resbala al intentar subir al escenario y cae de boca al suelo (eso sí, se levantó muy dignamente antes de retirarse cojeando); le recomiendo que lo vuelva a intentar la semana siguiente en el concierto de Bustamante pero no parece hacerle gracia la broma, al menos no se le han roto las gafas .

Vuelta a casa, mientras veo los videos y las fotos en la cámara no puedo evitar reírme, el concierto ha sido espectacular, es de esos que más allá de dejarte un poso dulce de buena música te deja una sensación de bienestar global que vuelve una y otra vez, como el gazpacho. En menos de un mes me he perdido a Diana Krall, Gloria Gaynor, Maceo Parker, Tom Waits, Erykah Badu, Macy Gray y Chick Korea y cada vez que me asalta la mala hostia por lo cara que está la cultura PPopular en Madrid pongo en fila en el winamp los videos de esta extraña pareja y se hace mucho más pasable de digerir una vida entera sin pasta... ni siquiera en las gafas.

NACHO

 

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