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J-ZONE,
LOUIS LOGIC Y VAKILL
Artform estuvo alli |
| Crónica del concierto de J-Zone,
Louis Logic y Vakill en Madrid el día 08-10-2004
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| VIDEOS DEL CONCIERTO (Bajar y renombrar a .wmv para verlos) |
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Hacía tiempo que creía haber enterrado el sentimiento de groupie adolescente bajo el manto de la madurez (palabra de la que muchos hablan pero de la que nadie tiene un significado claro). Llevo más de un mes impaciente, la temporada de conciertos de verano se me ha escapado entre las manos sin apenas poder saciar mi ansia de directos. Si a esto sumamos lo sorprendente del cartel creo que ningún buen aficionado puede haber evitado el estremecimiento al pensar en lo que se nos venía encima, ni más, ni menos que J-Zone, Louis Logic y Vakill juntitos!!! La jornada intensiva laboral del Viernes se me hace eterna, la promesa de Fas de intentar conseguirnos una entrevista con todos después de la prueba de sonido me tiene tenso, llevo toda la semana haciendo un par de llamadas diarias al extranjero para poder ir soltándome en inglés, no quiero colocarme enfrente de alguno de ellos y titubear o tartamudear como un novato, la profesionalidad ante todo! Por si acaso y para evitar sorpresas me tomaré algún litrillo de cerveza para entumecer los nervios antes del concierto, más vale prevenir...
Por fin llegan las tres y salgo corriendo hacia casa. Hay muchas cosas que hacer antes del concierto: a las ocho llega Fer, mi sufrido compañero de fatigas en www.artform.es.vg y deleznable censor, y a las nueve llega Jaf, el futuro de la producción en este país (tiembla Stoupe!), ambos a dos estaciones de autobús distintas que me incitan a pensar en la reciente investigación con células Madre como única forma para dividirme y poder recogerlos a los dos. Y es que dicen que “el Metro de Madrid vuela”, nada más lejos de la realidad, ¿habéis cogido alguna vez la Linea 5?. No preguntéis como pero el caso es que a las nueve y media estamos en el centro degustando un exquisito litro de Mahou a la espera de la hora del concierto. A las diez un segundo litro de mahou. A las diez y media y mini de cerveza en la puerta. Once, otro mini...
Ya estamos dentro, el ambiente de la sala está bastante animado, una pena que no sea muy grande porque yo creo que una algo más grande también se habría llenado. Sorprendentemente, por otro lado, Dj Equal ya ha empezado su sesión de calentamiento y empieza a levantar al público poco a poco. Son casi las doce, sin apenas esfuerzo estoy en primera fila, las zapatillas rozan peligrosamente el primer escalón. Para los que no conozcáis la sala Sol deciros que no hay escenario, solo un par de escalones me separan de la pequeña plataforma donde está apunto de salir Vakill; un pequeño empujón puede acabar con mis dientes clavados en los platos de Equal, un pequeño riesgo que tendré que correr...
Salta Vakill a escena, con una sudadera y la capucha puesta y la cara cubierta, el público empieza a gritar, una canción y desaparece para volver a entrar ya sin sudadera y la cara al descubierto. Corren rumores de que hizo playback en Sevilla, pues en Madrid se clavó un par de freestyles que alejan cualquier tipo de duda al respecto, es más, el conato de pelea habitual de todo concierto (en este caso fue más que un mero conato) acabó dilapidado por un salvaje último freestyle que amansó a las fieras y devolvió la atención al escenario, de allí de donde nunca debió salir pese a los intentos de los de siempre. La actuación de Vakill fue, seguramente, la menos “espectacular” en cuanto a puesta en escena pero la más “hip hop” de todas, exhibió un flow vertiginoso, salvaje y devastador que hizo las delicias de un público entregado pese a que muchos ni le conocían. Espero que esto al menos sirva para crear nuevos adeptos porque este tío es un crack. Una única pega, excesivamente corto, me quedé con ganas de una hora más de Vakill, esperemos que haya una próxima vez...
Sin descanso aparece en el “escenario” el segundo invitado de la noche, Louis Logic. Sus pintas de pseudofreak intelectualoide sorprendieron a todos, pantalones ajustados y ligeramente acampanados, camiseta estrecha con un Angel de Charlie en el pecho, americana negra con finas rayas blancas y pelo cardado y alborotado, ligero deje de fumado, o borracho, o simplemente que es que está verdaderamente como una cabra, un pequeño aura de seducción que invadió la sala mientras tarareaba Midnight Trovador con movimientos histriónicos... A partir de aquí todo un espectáculo sobre el escenario, se le nota cómodo, sobrado, le encanta jugar con el público, sobre todo con las mujeres, exagera sus movimientos, se revuelca por el suelo, se frota con los altavoces, se contonea, se lanza al público, no pierde la sonrisa ni cuando se pone “serio” para dedicarles a los alborotadores de la pelea del primer concierto Street Smarts. Supongo que ninguno de ellos entendió ni una sola palabra porque no creo que les hubiera sentado muy bien que les llamara “retrasados”. Fue un espectáculo de principio a fin, incluso para aquellos como yo, que no disfrutamos en exceso sus lps. Su juego de “seducción y hip hop” tuvo un gran fin de fiesta cuando le pidió a Karol, una de mis infatigables compañeras de grandes eventos, que subiera al escenario para dedicarla un tema. Creo que por momentos la vi cercana al colapso cardiaco cuando se arrodilló delante suyo suplicándola. Y así terminó un concierto tremendamente entretenido que se hizo largo en comparación al de Vakill pero nos dejó a todos con una sonrisa estúpida en la cara.
Y llega el gran momento, el momento de que entre en el escenario el segundo gran freak de la noche, con abrigo de piel horriblemente hortera, bombachos, medias rojas, medallón de “oro” con el símbolo del dólar en el pecho y una cinta de deporte con dos billetes de veinte euros en la frente, salta al escenario J-Zone. No para de dar botes, se le nota acelerado, con ganas de gustar, comenta cada canción con el sentido del humor que le caracteriza (“everybody say J-Zone es feo!!!”), nos hace partícipes de sus bromas con un inglés entendible a la perfección, muchas de sus mejores canciones atruenan y el público responde encendido, está entregado al Captain Backslap. A Friendly Game Of Basketball, The Bum-Bitch Ballad, 5-Star Hooptie y demás temas que han hecho de este personaje tan peculiar una de las figuras más relucientes del panorama musical actual sirven de culmen para un concierto que me dejó tan exhausto como al propio Zone (no entiendo como no se deshidrató con el abrigo de piel ese!). Fue todo un espectáculo digno de mención, supongo que a muchos sorprendió la poca seriedad que brotaba desde el escenario pero quizá eso fue lo que hizo del concierto algo tan especial, fue tan desenfadado y cercano como los propios artistas demostraron ser al final del concierto. Último tema, Vakill, Louis Logic y J-Zone comparten escenario, micrófono y Dj en un único tema conjunto y después se lanzan a la pista para compartir unos últimos minutos con su público, venden su propio merchandising, sus lps metidos en cajas de cartón, nada parecido al vedettismo que acompaña a muchos grupos actualmente, incluso dentro del panorama nacional. Ni una sola mala cara, ni un mal gesto, todo accesibilidad, comparto charla con Vakill y J-Zone, les pregunto por la gira, como esta respondiendo el público, se les nota cansados, sobre todo a J, responden algo sorprendidos del trato recibido en un país tan ajeno a ellos, les emplazo a la salida, le prometí a J una botella de vino si alguna vez venía a Madrid y cumpliré mi promesa (espero que mi padre no eche de menos la botella en su armario! ), me dedican sus cds y me salgo a esperarles fuera. Tampoco tengo que esperar mucho, se le ve muy agradecido por la botella, yo creo que no se había terminado de creer del todo que se la fuera a dar, un último choque de manos y les dejo alejarse, salen a Sevilla a las 8 de la mañana y supongo que tendrán prisa por irse al hotel, o a beber o a... quien sabe...
Miro el reloj, son las dos, la verdad es que el concierto no ha sido muy largo, mi corazón suspira por media hora más, mis piernas agradecen su final, he dejado de sentir dolor en la garganta, yo creo que la tengo tan entumecida de gritar que ya ni sufre, necesito algo de líquido, me acerco a uno de esos chinos que están vendiendo en cajas en Gran Vía (¿como harán para mantener la cerveza tan fría y el arroz tan caliente si lo tienen todo metido en una puta caja de cartón?). Terminada la lata Fer, Jaf, mi prima y yo nos dirigimos a terminar la noche como merece, no esperaríais que me fuera a ir a casa sobrio después de ver a dos de los mcs más borrachos que se han subido a un escenario, ¿no? Una última cosa, no me puedo ir sin dar las gracias a Fas por el trato personal y por el pedazo de concierto que montó, ya sabes que en www.artform.es.vg tienes un pequeño cubículo de publicidad gratuita siempre que quieras. Son las 6, a esa lata en Gran Via la han seguido un par de jarras más, hace bastante frío en Madrid, estoy sudado, en manga corta y bermudas, como siempre mañana no podré hablar, como siempre mañana miraré la cartera y me preguntaré donde coño me dejé tanto dinero, como siempre me levantaré tambaleante hasta que encuentre el water donde despedirme de los últimos restos de cerveza, como siempre rezaré por poder mantener el desayuno en el estómago, pero mañana me levantaré con esa pequeña mueca estúpida que se te queda después de haber disfrutado de verdad y esa, y sin que sirva de precedente, no me la quita ni la resaca.
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