UNIVERSO 

"La verdadera filosofía que debe ofrecer la física moderna, es la humildad frente a los grandes misterios"

Joseph Silk

"Soy parte del Sol como mi ojo lo es de mí. Mi sangre es parte del mar, y que soy parte de la Tierra, mis pies lo pueden decir".

D.H.Lawrence

Supongamos que el universo es solamente una roca. Entonces nos preguntamos: ¿sería posible la existencia de ese universo formado únicamente por una roca?

A priori, podemos decir que sí, que podría existir un universo formado solo por una roca. Espacio y tiempo infinitos... y una roca. Pero esta afirmación es gratuita, pues está hecha por nosotros, que habitamos un universo complejo, está hecha por alguien consciente: Dentro del universo de "una roca", nadie puede afirmar que exista, excepto la roca misma. Sin embargo, la roca no es consciente, luego ese universo, no podría existir.

Además, desde otro punto de vista, la existencia de esa roca presupondría unas energías que serían estériles y a las que no se les podría atribuir la finalidad (teleología) de la fabricación de una roca.

Si damos un paso en el volumen y en vez de una roca imaginamos un planeta desierto como Marte por ejemplo, ese universo tendría una finalidad, que sería la de crear un planeta y nada más... pero ese planeta tampoco sería consciente, por tanto, tampoco podría existir ese universo, salvo que fuera eterno. Si así fuera, el planeta permanecería infinitamente pero esto no tendría sentido, pues lo normal es que tenga una duración y el afirmar su eternidad, es otorgar nuevamente una finalidad al planeta, pues tendría que haber fuerzas que lo mantuvieran y evitaran su destrucción. Si no fuera eterno, el planeta acabaría desintegrándose y todas las fuerzas empleadas en crearlo, para nada habrían servido. Habrían existido unas energías creadoras con una duración, para luego desaparecer. Es como si nada hubiera existido y resulta absurdo el hecho de un estímulo breve del universo, y en un momento dado lo cual resulta arbitrario.

Si seguimos subiendo la escala del volumen, el razonamiento sigue siendo el mismo. Al imaginar una estrella, una galaxia, un grupo de galaxias... nos encontramos ante la misma perplejidad que en el universo de la roca. Un universo lleno de energía, que crea rocas, planetas, estrellas, galaxias... y luego desaparece entre el infinito... no se presenta lógico ni razonable.

Un existir para no existir, es como un intento fallido de un sueño por soñar, con la diferencia de las inmensas energías que se necesitan para existir un universo.

Podemos ver esto claro, si pensamos que antes de nuestro nacimiento el universo ya tenía 15 mil millones de años, por ejemplo. A nosotros nos han parecido un soplo, y cuando muramos, pasarán miles de millones de años en menos de ese soplo y el universo se extinguirá. Se puede argumentar que el problema es la cortedad de nuestra vida, pero no es ese:

El problema reside en la existencia o no de la conciencia.

Si en el universo no existe la conciencia, el autoconocimiento, el universo será un soplo absurdo pues todas las fuerzas desplegadas para su creación, no pueden tener un fin, pues eso sería teleología, y una teleología en este caso, sería un universo sin conciencia, pues se crearía con una finalidad, con la finalidad de crear materia o energía como fin último. Y en este caso sí que se necesitaría un Creador caprichoso que juega a crear y destruir mundos. Pero eso es lo que pasaría con un universo sin conciencia. Por tanto, para que exista un universo verosímil, sus fuerzas han de tender al autoconocimiento, para evitar el finalismo o la teleología. En el momento en que se hace consciente, el universo queda abierto al conocimiento de su existencia y evita el capricho arbitrario del finalismo y del Creador.

A partir de aquí, queda abierta la cualidad emergente y el universo se convierte en una pléyade de posibilidades abiertas a algo indefinido, a algo previsto o no, pero que parte de su conciencia como centro. Por tanto, el ajuste fino, la creación de carbono y oxígeno, etc, han de presentarse como inevitables aunque parezca extraño que suceda antes de la conciencia. Pero, ¿podría no obstante el universo tener consciencia antes de aparecer la vida?... parece intuirse un filo hilo de conexión entre futuro, presente y pasado, pero ¿qué podría ser?

Quizás estemos a mitad de camino de esa conexión y no la comprendamos. Quizás el universo en su apertura al futuro tenga la clave de su propia lógica evolutiva. Permanecer por siempre y ser autoconsciente quizá sea la meta del universo. Pero eso no es teleología ni finalismo, pues eso es la esencia del ser, del devenir. El propio universo consciente desde el comienzo, es el mismo universo, la misma conciencia y nosotros, somos parte de ella.

Un niño nace, para ningún fin. Solo nace y se hace consciente.

© 2005 Rafael Cordero

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