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El origen de las fiestas
que hoy conocemos como "los San Juanes"
nacen de los vettones, un pueblo dedicado esencialmente a la ganadería, que
rendía culto al toro como
animal sagrado. Al menos desde el siglo VII a. C.,
"Caura" fue
la
capital del territorio vetón, y en su castro amurallado debían
de celebrarse ritos de tipo religioso,
muchos de ellos relacionados
con el toro y con el fuego, que además coincidirían en cuanto a fechas con
fenómenos estacionales como el solsticio de verano, hacia el veintitantos de junio. Tanto la religión
romana como el Cristianismo, que siempre supieron aceptar la cultura de los
pueblos a los que civilizaban, adaptaron y asumieron los antiguos ritos
taurinos, y a partir del siglo V d. C. los hicieron coincidir con la
cel ebración en honor de San Juan Bautista, patrono de la ciudad. En cuanto a los testimonios documentales, el Fuero de Coria, a
principios del siglo XIII, refleja la importancia de las fiestas de San Juan
y su relación con temas de ganadería: "Todos aquellos que ganado echaren a
pastor por Sant Iuanes..." Hacia 1480, Coria contribuye a las guerras de
Granada, y para ello "se cobraron en el obispado el quinto de los ambitestados, de los bienes mostrencos y de las corridas de toros", lo que
demuestra la importancia en el siglo XV de las fiestas taurinas, que en
Coria siempre se corrían en el recinto amurallado y en la Plaza Mayor,
construida en el XVI precisamente para celebrar el tradicional espectáculo
cauriense. Durante el siglo XVI se multiplican los testimonios sobre lo s
"sanjuanes". En un acta de acuerdos municipales de 1567 "se acordó que,
porque estando por sí apartados la justicia y regidores los días que se
corran los toros, acordaron y mandaron que de aquí adelante siempre estén
juntos a ver los toros que se corren, en las Casa del Consistorio. Y para
que se pueda estar en las Casas del Consistorio se manda que se haga unos
encerados de lienzo, de que se pueda alzar y baxar con sus varas como el sol
no puede hazer mal".( Navareño Mateos, A. Arquitectu ra y urbanismo de Coria:
siglos XVI-XIX ).
También en el siglo XVI surge un lítigio entre la
tradición cauriense y el clero cuando el papa Pío V prohíbe las fiestas de
toros, y en Coria se aplica el mandato que recoge Fray Manuel Rodríguez
Lusitano en 1593: " Pr ohibido es en los días de fiesta correr los toros por
las calles de la Ciudad con las puertas de dicha ciudad cerradas de tal
manera que no pueda huir. Verdad es que se pueden correr los dichos días
llevando los pies atados con cuerdas fuertes o estando las puertas de la
ciudad para que puedan huir". Pero el 24 de junio de 1606 se quebranta esta
orden, y son excomulgados el corregidor de Coria y los regidores, que llevan
su caso ante la Real Audienc ia
de Valladolid, y no sólo consiguen su
absolución, sino que también demuestran que "en esta ciudad había costumbre
inmemorial de correr los toros por las calles, con las puertas cerradas, en
los días de San Juan Bautista (24 de junio), Santiago Apóstol y Santa Ana
(25 y 26 de julio) y Visitación de Ntra. Señora (8 de
septiembre),
con acontecimiento y aprobación de los Prelados, canónigos y clérigos,
participando éstos activamente en fiestas".
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