y LAS MUJERES...

¿QUE....?

Hemos tratado en estas opiniones distintos temas, desde el conocernos por fotos hasta el de la mujer casada que engaña, claro, sin olvidarnos por supuesto de los hombrea que están en el mismo caso.

Aunque sí nos hemos acordado del daño que hacen muchos hombres con su accionar, conquistando a mujer tras mujer, engañando y mintiendo, nos hemos olvidado, quizás porque las que más se atreven a dar sus opiniones, y a decir lo que sienten y lo que piensan, son las mujeres, de los problemas que se presentan en las representantes de nuestro género.

Habló Crystal de los hombres que llegan a este medio para engañar, mentir y hacer que las mujeres crédulas nos hagamos ilusiones falsas.

Ahora yo me quiero referir a esas mujeres que también han tomado estos lugares para dar rienda a esa necesidad de afecto y conquista que no pueden desarrollar en su comunidad real (y esto de "real" es para oponerlo a la palabra virtual, con que denominamos a la red, y no porque piense que esto es más o menos real que ese otro mundo "real" , y que la gente que aquí invierte sentimientos esté hablando de algo distinto de lo que sucede en la vida "real", o sufra menos que lo haría si conociese a alguien personalmente, y le ocurriese lo mismo , cosas que ya hemos discutido en privado con otras amigas y en lo que llegamos a un acuerdo total. En la vida "real" también hay engaños y falsedades como aquí.)

He visto muchos, no uno ni diez, podría llegar a contar unos 30 casos, de mujeres que vienen a estos lugares a satisfacer sus instintos de conquistadoras, a declarar abiertamente y en público estar muy enamoradas de alguien, hacer grandes escándalos a ese repecto, y luego, al poco tiempo, repetir la escena, claro está que cambiando al destinatario de ese sentimiento "profundo" que ellos les inspiran.

Con el tiempo y el transcurrir del chat, y en especial aquellos que llevamos años en una misma sala, hemos llegado a descubrir caras ¡y corazones!

¿Qué necesidad interna tienen esos seres que llegan a un chat sólo como moscas ante el olor de carne? ¿Qué gran trauma interno traen encajados en sí mismos?

Ya nadie que las conozca puede quedar tapado por palabras falsas.

Soy una tremenda convencida de que demostramos con nuestros hechos... la veracidad o no de nuestras palabras.

Y así mujeres que hicieron gran ostentación de su "gran integridad", de su "gran honestidad", de su "tremenda fidelidad al prójimo" (llámese a éste novio o marido), de su ingenuidad, de su lealtad más profunda...... en el accionar dejaron caer sus caretas, y ahora son por todo el mundo conocidas. Lo mismo ocurre con la cultura y la educación (¡y que conste que no hablo de instrucción!).

¿De qué vale declararnos profesionales en un ramo si a la hora de comportarnos, lo hacemos como la más ignorante mujer de pueblo, y desgranamos insultos por doquier?

Claro, jamás engañarán a quien lleva tiempo en estos menesteres y las archiconoce, pero siempre hay una presa nueva, que entra por primera vez al chat, y que, por regla general, cae siempre en las manos de alguna de éstas que yo llamo "predadoras".

Pasa el tiempo y la tal mujer educada, íntegra y cabal, comienza a declarar sus amores al "nuevo", que ingenuamente cree en ellos y le confiesa los suyos, ante la risa sarcástica de todos los que leemos, claro, cada uno en su casa, por lo que el ingenuo no ve las caras.

Pero, ¿cómo decirle a una persona que no conocemos, o a alguien que está dispuesto a creer, ante todo, en la verdad de la historia que vive, si finalmente lo que primero opinará, es que lo que impulsa es la envidia.

Y así, a lo largo de estos años, he visto pasar historias, he guardado en mi memoria el caso de muchas mujeres que, en 2 o menos años de concurrencia, ya van por sexto o séptimo romance, ¡con fines matrimoniales! ( y digo ésto por no exagerar porque hay quienes tienen en su haber muchos más), mujeres que ya declararon que se casaban con fulano, luego con mengano y finalmente con zutano, o que sencillamente no dieron nombres pero declararon casarse.

Y que allí siguen, rondando, porque siempre son descubiertas en su juego, y el anteriormente enamorado es uno más que ríe tras su computador, cuando las ve declarar su amor al nuevo y pobre ingenuo que comienza en estas lides.

¿Es tan grande la inseguridad interna de esas mujeres que necesitan, escondidas tras un ordenador, demostrarse a sí mismas que son capaces de la conquista?

¿Es que la mujer a llegado al punto de los hombres, que cuando crece y comienza a envejecer, tiene que probarse a sí misma que puede conquistar, para sentirse asi que sigue en el ruedo?

Sólo sé que finalmente son ellas, juntos, claro, con ellos, los que llevan a tantos a opinar, en forma errada, a mi manera de ver, de la falsedad o de la inconsistencia de los sentimientos y relaciones que se pueden producir en este medio.

Como siempre se dice, ¡para muestra... basta un botón!, y como generalmente se sabe más de esos romances publicitados, y de esas mujeres que demuestran sólo jugar, se llega a considerar este medio como un lugar donde únicamente se viene a jugar, y donde los sentimientos, no se involucran.

¡Pues muy equivocados!

Y eso pues, se irá demostrando a través de la historia.

Puedo contabilizar el caso de 15 matrimonios realizados, que han salido de la sala en la que frencuentemente nos encontramos, y de otras tantas parejas que si bien aún no han podido superar el alejamiento, siguen en la lucha y en la búsqueda de la solución

Pero, entre la gente que sufre por haber sido engañada o burlada por alguien del otro sexo, hay hombres y mujeres, que siguen luego con una herida, quizás más grande que la que produce un amor físico, porque queda en los anales de la ilusión, ¡y es muy díficil desterrar a una ilusión!

¡Porque ésta siempre gana por varios cuerpos puesta frente a una realidad!

Por ello nosotras, como mujeres, debemos ser imparciales reconociendo que no solamente los hombres engañan y mienten.

La mentira corre y sigue adelante, sin tener en cuenta sexo... ni lugar de nacimiento.

 

 

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