VIAJE SIN REGRESO
![]()
La historia comenzó cuando él me dijo de vernos.
Le di mil excusas, no podía decirle así, a boca de jarro que era casada y que estaba en el quinto mes de embarazo de mi tercer hijo.
Había mentido durante toda nuestra relación y ahora no sabía que hacer.
Semanas discutiendo, intentando persuadirlo, lágrimas y llamados de teléfono, ocasionaron el alumbramiento siete mesino.
Una
nena hermosa de nombre Sabrina tiene hoy dos años.
Este imprevisto que ocasionó mi ausencia repentina y la falta de noticias lo desesperó.
Viajó a mi país, a mi ciudad, sin más que un nombre, un teléfono y su amor.
Yo re ingresé al chat luego de lo de Sabrina, pero sin poder encontrarlo, hasta que una tarde mi celular me trajo su voz.
Jugando como hacíamos siempre, me hizo decirle el nombre de mi calle, mi barrio y el número de la casa.
¿Cómo iba a imaginar yo que él estaba a pocos minutos de distancia?
Suena el timbre.
Imaginen a una madre, con dos niños colgados de su falda, y un bebé en sus brazos.
Pleno medio día y mi vestido adornado con fideos, pedazos de calabaza y un toque de jugo derramado.
Sí, ¡definitivamente nuestro primer encuentro fue unico!
Nos miramos asombrados aún cuando habíamos intercambiado fotos.
No podemos recordar con precisión qué hicimos, qué nos dijimos; solo sé que mi hijo Juan Ignacio coloco su mano con salsa de fideos decorando el pantalón caqui que el lucía.
Hoy vivimos juntos, estamos esperando nuestro bebé.
Mis hijos viven con nosotros, y yo seguiré adornando vestidos, mientras les cuento que esta historia también sucedió por el chat.

