¡GRACIAS POR LAS RISAS...!

Y sí, leí, como quizás casi todos, muchas veces el slogan que reza; "La risa.... ¡remedio infalible...!"

Y se me ocurrió hacerlos reflexionar a aquellos con cuales el tema no he tocado, de la importancia de encontrar esa medicina...

Y uno de los lugares donde muchos de los que me leen va, como yo, claro, es a encontrar esa panacea en la sala de chat, de nuestro chat...

¡Cuántas veces hemos entrado a ese lugarcito, tan confortable para nosotros, tan nuestro y especial, agotados por la rutina diaria, abatidos, tristes, bajoneados, con pocas energías o simplemente abúlicos?

Pues les confieso que a mí, como a muchas de las personas con las que hablo a diario, nos ha pasado...

Y ha llegado un momento es que por los comentarios comienza la risa, la chanza, fresca y chispeante, inteligente y que nos esfuerza a la réplica... Y nos encontramos entonces riendo a carcajadas, inmersos en esa charla, olvidados del stress, sentimiento de aflicción o pena en el que nos encontrábamos un rato atrás...

La risa... ¡remedio infalible...!

Y les cuento, por si no lo han leído o experimentado, que es común leer expresiones que nos hacen saber que este aquí ya tiene dolor de estómago de tanto reirse, que a aquel le dio tos, el otro necesita estirarse para desacalambrase, o tomar agua.... y a mí en especial me comienza a dolor la mandíbulas... (y no describo muchas otras expresiones que he leído con mucho de los demás efectos que la hilaridad ha producido en la gente!!!)

Y yo creo en esas expresiones, porque yo estoy experimentando alguna de esos padecimientos... ¡y nos hemos olvidado de los males...!

Algunos comentan que se han olvidado, y otros no, pero los que sabíamos de su dolor, de su pena o de su cansancio, sabemos que esa persona que estaba en un estado rayano a la enfermedad, comenzó a curarse...

Y todo esto, basado solo en la risa sana, esa que se produce de reirse de uno mismo para provocar a los demás, no obtenido por repetir como loros chistes elaborados por cómicos, o de dudoso tenor moral, sino al que produce lo que yo llamo la "espontaneidad popular".

¿No te ha ocurrido que alguna persona cercana a tí en tu casa te mire sorprendido cuando una sonora carcajada te desborda sin querer?

Les cuento que muchas veces he temido que mis vecinos (que comparte mi pasión por el medio, pero no mis risas) me crean loca cuando me encuentro sola y río sonoramente.

Y les cuento también que con mis risas he atraído a veces a mi familia, que comienza a reir conmigo al leer la pantalla, porque reconocen a mis amigos y gozan con sus salidas...

Por eso comparo a veces esta, nuestra sala, con una farmacia, a la que venimos a comprar diariamente una carretada de risas, litros de amor, algunas grajeas de amistad, y en la cual a veces encontramos los sinsabores lógicos que se dan al pagar la cuenta o caminar por sus pasillos y encontrarse con gente malhumorada o no integrada que intenta despojarnos de lo que ya hemos comprado... (en mi caso rodeo la isla y lo dejo solo hasta que encuentre la medicina solo o se vaya a otra farmacia).

Por eso, como en el caso de un escrito anterior de Diana, y de muchos otros, debo decir, repitiendo una frase que he leído tantas veces...

¡Gracias por las risas...!

porque es la cura recetada por psiquiatras, médicos, psicólogos, brujos, sanadores y otras hierbas... cosa que aquí, en este lugarcito nuestro se regala, así... ¡GRATIS!!!

¡Ríete, que con la risa, siempre los males son más pequeños, como dice nuestro amigo Broker...

 

REDACCION

 

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