MAGNOLIA

 

 

 

 

 

 

Era Lunes, me miré en el espejo del escritorio mientras prendía mi ordenador.

Allí estaba: una mujer desganada, casada, y con ciber-encuentros seguidos.

Hasta que mis ojos me miraron, pensé que era feliz. Ese Lunes esos ojos me retornaron la imagen de una pobre desgraciada, buscando afanosamente algo que sigue sin encontrar, no importa cuantos hombres hayan pasado por sus piernas.

A veces suspiro, pensando como romper el círculo. Pero no es fácil a nuestra edad cuando seguimos pensando que lo que no tenemos lo encontraremos en los brazos de algún hombre.

Mejor arreglaré las habitaciones, pondré al día los guardarropas. Apago el ordenador, ¡es mejor que no me mire a los ojos! Haré cambiar de lugar ese espejo, ¡no es bueno tenerlo donde está!

Y tú, ¿tú tienes donde mirarte a los ojos?

 

Magnolia.

 

VOLVER ATRAS

Hosted by www.Geocities.ws

1