
LA LIBERACION SENTIMENTAL
DE LA MUJER
Los tiempos, las épocas históricas y las edades se suceden.
Y con ellas se suceden distintas etapas en el crecimiento y la forma de actuar de los individuos.
Atenidos a ello, y observando el comportamiento de la raza humana, vemos como han variado los roles del hombre y la mujer en la sociedad.
La mujer, que está en transición tiene ahora por delante un mundo de libertad, que no sólo le permite desenvolverse en la vida como lo sienta, sino también poder expresarse abiertamente.
Lógicamente todo cambio, todo desarrollo y todo logro, trae aparejado una tendencia, por los grupos menos afianzados interiormente, a la exageración.
Lo que en distintos países ha tenido distintos nombres como liberación, feminismo o destape ha sido un fenómeno que no se puede negar.
Todos estos hechos no se dan en la misma medida e intensidad en todos los países, hay algunos de avanzada, como siempre sucede, y otros países en que la mujer, más conservadora, tiende ella misma a criticar los cambios que ve producirse en sus pares.
Sin embargo, como todo cambio sociológico, a menos que la mujer muera antes de lograr su completo avance, terminará aceptando dichos cambios, y repitiendo las conductas de las que antes criticaba.
Esto viene sucediendo desde que el mundo es mundo, y lo vimos con la aparición de las modas, como la mini, la midi y la maxi.
Mientras la avanzaba la aceptó desde el principio, la menos afianzada interiormente la exagera, mostrando piernas celulíticas, o lo que su edad ya no le aconseja hacerlo, y la conservadora, atada a viejos principios, la criticó porque no se atrevía a usarla, y quizás cuando logre finalmente vencer sus miedos al cambio y se la ponga, ya la moda habrá cambiado.
Se critica a las mujeres "liberadas", "emancipadas" , "feministas", porque aún no se ha logrado, o por lo menos aún no lo han logrado los que lo hacen, reconocer que la mujer es un igual, que puede expresar por medio de acciones y hechos lo que siente, que ya se siente segura para discutir con un hombre, sin ver sexo, sino nivel intelectual.
Y con esto de expresar sentimientos, la mujer liberó también el temor a gritar a otra mujer amiga: "Te quiero".
Porque eso es lo que se siente: cariño o amor por esa amiga.
Lógicamente, cuando vemos relaciones de sentimientos profundos, capacidad de protección, compañerismo y entrega, tenemos que ensuciar lo que no somos capaces ni de dar ni de obtener.
En el caso de los hombres, porque sienten perder terreno en su papel de anteriores "protectores superiores" , teniendo que relegar ese papel ahora en una mujer, y en el caso de las mujeres, porque con sus conceptos arcaicos todavía no lograron la liberación, y no conocen la técnica para poder obtener esos sentimientos( y conste que siempre hablo de los que no se adaptan al cambio).
En ambos casos habla la incapacidad y la renuencia a adaptarse a los cambios.
Y es entonces cuando se les otorgan nombres despectivos y se trata de denigrar a toda mujer segura, consciente y que entrega y obtiene sentimento, ayuda, protecciñn y compañerismo de sus pares.
Tenemos un claro ejemplo en "La historia de Rosi" cuando Ana Clara, decidida y fuerte, firme y liberal otorga a Rosi todo su amor y su apoyo incondicional, mientras Rosi se cobija bajo su sombra..
El rol desempeñado por Ana Clara ha sido por siglos tarea de hombres, razñn por la cual, cuando ahora encuentran a una mujer que lo ejerce, tratan de desmeritar su accionar.
Y como esa función protectora fue otrora de "machos" , quien la represente no puede menos que ser, para muchos, una figura masculina.
Por lo tanto comienzan a relacionarla con las implicaciones sexuales, y esa mujer resulta ser una "lesbiana", por que apoya, quiere y reparte afectos.
Es la única manera que tiene el "macho" para explicarse que sentimientos y acciones, antes exclusivamente correspondientes, o atribuídos, o aceptados, o concebidos,entre personas de distinto sexo, puedan ahora reflejarse entre personas de una misma orientacion sexual, sin que por ello su sexualidad haya cambiado.
Y por su parte la mujer que apoya estas ideas simple y llanamente aún no liberó sus emociones, aún no llegó a la transición, y no asimiló que hay que ser auténticas. Que se puede querer y demostrar el cariño sin tener en cuento el sexo de la persona que tenemos frente a nosotros.
Y esto quiero ilustrarlo con una experiencia personal. Un día,caminando con una amiga entrañable por un mal, me sentí muy emocionada por las palabras que me dirigía, y sin pensarlo dos veces me dí vuelta, la abracé y le estampé un sonoro beso (en la mejilla, claro). Cuando el momento de emoción pasó, y nos separamos del abrazo, notamos entre carcajadas como algunas de estas personas, que aún continúan pensando como seres del Cromagnon, se habían quedado mirándonos, mientras movían la cabeza en señal de desaprobación.
Claro, mi amiga y yo, dos mujeres del siglo XXI, seguimos caminando abrazadas, compartiendo ese momento de comunicación espiritual que teníamos, y riendo ante la actitud de quienes, sin comprender, porque además no saben sentir, critican y juzgan lo que les costará mucho trabajo llegar a lograr: la libertad de actuar y sentir oponiéndose al "no" de los ignorantes...

