LA HISTORIA DE HIPOCRATES

Ganó el Capitalismo. Se adentró en todos los confines. Nada escapa a su poder sin frontera, sin religión y sin idioma.
Pero aún sabiendo esto, me enamoré. Ella una mujer casada que presentaba una imagen perturbada, vulnerable, castigada. Residente en un país lejano a miles de kms del lugar donde yo vivo.
Tiene muchos años más que yo, ¿será eso lo que nos llevo a relacionarnos? No lo sé.
Muchas cosas hoy me pregunto y no sé responder. De todas hay sin embargo una que duele: Como un ser humano dado a la facultad de elegir una vida mejor, ¿se queda enterrada en la violencia y el hastío de un matrimonio en ruinas?
Pero el capistalismo también tiene su cuota en el juego, y el riesgo de emprender una aventura amorosa sin billetes que nos garanticen el diario vivir, ¡pesa y mucho!
Ella proseguirá su vida de abuso, insultos y degradación. Yo buscaré algo mejor, aun cuando las garantías sean mínimas.
Pues como decía un coterráneo: "El amor es mas fuerte; pero el amor es más fuerte".
¿Qué nos lleva al dolor masculino, se preguntan las mujeres del chat?
¡El infantilismo! Sí, el creer que mágicamente podemos cambiar la realidad. Y que en algún momento es la magia la que se encargara de resolver. Luego los hombres nos damos cuenta que no poseemos AMEX, o el dinero para el pasaje y estadía, y es allí cuando perdemos, pues para ese entonces, ¡ya nos sentimos enamorados y hemos enamorado!
