LETRAS Y LETRAS....

Letras y letras, ideas, conceptos, verdades a medias, mentiras a medias, cosas que uno lee en el chat, cosas que imagina (cuando alguien escribe: ¿lo aprendió, lo leyó, se lo contaron, o lo asimiló y lo sacó de la razón?), muchos vacíos, demasiada soledad, amores en espera, amores en búsqueda, amores sin esencia, esencia del amor y nada más.

Todo ello implica tiempo, ¿quién sabe?, si ganado a la nada interior, ¿quién sabe? si perdido para el todo exterior.

Intentos de amistad, amistades: algunas plenas, otras interesadas, las más, interesantes.

Búsqueda de lo original, cuando alguien dijo: nada hay nuevo bajo el sol, sólo que en las salas de chat hay otra especie de luz y obvio, de sombras.

Alguien dice amo a esa mujer, ¡vaya amor! ¿amor ideal?, ¿amor platónico?, ¿amor sin pruebas?, ¿ello es amor, o es una idea escapada de nuestra necesidad de amor, de nuestra escasez de percepción?

Necesidades insatisfechas, vidas quebrantadas, sueños perdidos y ojalá ¡encontrados!.

Jugar a la comprensión de aquel, de aquella, de los demás, con la vocación de la Doctora Corazón.

Adivinar quien es un real caballero al tráves de unas cuantas líneas, de leer dos o tres conceptos que quizá son filofías de otros, imitaciones burdas de unos cuantos brillantes y definitivos.

Expander la mente y abrir el espíritu ante lo poco excelso que nos puede ofrecer un chat, para dejar de aburrirnos y exponer ideas que en una realidad fuera del monitor estamos lejos de enfrentar.

El chat como un confesionario en el cual culpas y pecados se expían, se justifican, se achican y terminan sin ser culpas, absueltos de toda pena somos otra vez dignos de los que nos rodean y de nosotros mismos.

El chat y su filosofía cotidiana,donde vale más ser decente y educado, que ser ese tipo de origen dudoso y que ve en las salas un medio de liberación (al cual se le ignorará), que ser todo sus males, y sus miedos, y temores, al cuál le han dicho que para exorcizarlos hay que enfrentarlos, tomar al diablo por la cola y mandarlo junto con sus enfermedades al infierno.

El chat como catarsis, en dónde me disfrazo, soy el que quiera ser en ese momento, soy omnímodo, al fin sólo yo sé quien soy, y me atrevo a ser por un momento lo que difícilmente llegaré a ser en la realidad, en donde juego el mejor papel, soy el tentador, el que se insinúa, el que sí conoce algo de psicología yterminará haciendo un patrón seductor, atractivo para seres necesitados de afecto, ternura, pasión, amor, etc.

En fin, los chats y sus salas, en donde de cada palabra que sale de algún nick, hay un ser con espectativas especifícas, un ser que precisa algo o que brinda algo...
Saludos

Enrique

 

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