CRI CRI

Soy
Colombiano. Residía en Bogotá cuando me conecté al chat ese
mediodía y la ví. Ella, cuativante. Ella, ácida. Ella,
irreverente…
No
supe bien que decir, ni como mirarla sin que lo notara, hasta que
un tarde me bautizó como cri-cri… Y desde allí yo comencé
mi nueva vida de grillo.
¡Como
he amado esa risa!! Tiene la costumbre de hablar y reir al mismo
tiempo, y nunca le entiendes. O llora y habla al mismo tiempo y
tú sigues sin entender…
En
un momento le puede gustar el blanco, pero no le preguntes en
media hora, es seguro que te conteste que el blanco nunca le
gustó.
Sus
preguntas y sus permisos, sus ojos y su fragilidad.
En
Navidad pasa algo, nadie sabe que es; pero tIenes que estar con
ella casi toda la noche. Y en esa Navidad el teléfono lo
permitió.
Ya
en Febrero de 1999 quise verla, su país me nego la visa.
No
hubo culpables: ni el chat, ni ella, ni yo… Ni la falta de
ganas, ni el afecto, ni los momentos… Cosas que pasan por
cosas que no son, no tienen remedio.
Se
me puede reprochar por qué no entré al chat buscando a alguien
de Colombia, cerca de Bogotá. Pero el amor, no se busca…
Definitiva
es cuando se aleja.
Te
extraño siempre…
CRI CRI.
