CON MIEDO O SIN MIEDO

Soy Hector, 49 años, camionero. Gasto ruta de Bs As a Trelew en Argentina y me gusta lo que hago.
Abrí la parte de “Ocurrió Así” con sus dos últimos cuentos (uno que habla del miedo y otro de el no miedo) y les escribo.
Perdonen
si tengo faltas o si las frases no andan bien, pero sé que
sabrán disculpar.
Soy hombre y me tienen cansado queriendo hacernos quedar como peleles en pañales.
Hablan del miedo como que las mujeres del chat fueran “Godzila”.
No creo en el miedo cuando se trata de ir a buscar un buen momento, una mujer que gusta y unos días reales (del futuro de los días no hablo porque nadie lo conoce)
Entré al chat desde lo de un gomia (amigo).
Paso seguido me compré mi computadora.
Se me mostró qué puedo ver por la Internet, de que me puedo enterar y mucho más.
Pero
el chat me atrapa en esos días sin recorrido y carga, y creo que
quienes chatean me entienden bien.
Conocí, y lo digo sin vueltas, a algunas mujeres.
¡Ninguna fue Godzila!
Cuando las charlas de chat no nos llenaban, no tuve problema ni miedo para ir a verlas, incluyendo a las casadas.
Soy un hombre “confiable” y no me gusta causar problemas.
Pero
ahora quiero “escupir” lo que me ha pasado en chat,
para que se sepa lo que se aprende cuando se anda sin miedo:
1.Fui a ver a Sofia. Una chica aburrida de su matrimonio, piba que lo tiene todo resuelto, solo buscaba un pene para distraerse. Yo no soy solo un pene, pero tampoco tonto. Pasamos unos días y nunca más nos vimos.
2.Nos encontramos con
Graciela en Mar del Plata, pasamos una linda semana. Pero la
flaca andaba tan desesperada buscando marido, que parece que no
quería esperar si lo nuestro iba o no. Escapé como pude
mientras decía adios. Y no fue por cobarde, ¡pero todo en su
medida y armoniosamente, como se dice!
3.Me caí de trompa con una
Yorugua (uruguaya). Claro la mina es otro nivel, no me iba a creer
que yo era para ella. Pero es el día de hoy que esa mujer
chifla, y yo me vuelvo a caer como venga y sin pensarla.
Con esto lo que quiero decir es: No sé que cantidad de “miedosos” andarán por la net, pero no todos lo somos.
Acá
estamos nosotros (siendo unos cuantos) que a Uds les podemos
contar historias sin miedo, y que con unos mangos (dinero) vamos
al frente cuando el interés es grande.
A la redacción, a Fernanda y a quienes me lean; les pido que con el debido respeto no mezclen: “Pajeros con Hombres”.

HECTOR
(La redacción advierte que se ha respetado la fidelidad del texto y sus palabras, aunque se han editado los errores ortográficos y de puntuación, sin embargo el vocabulario y lenguaje utilizado por Héctor, corre por su exclusiva responsabilidad. ¡No quisimos ser la censura ya que la página es leída por mayores de edad!)