UN HOMBRE NO CLAUDICA

Se pensaron que había claudicado? pues aquí me tienen, dispuesto de nuevo a emitir una opinión que, como cualquier otra opinión, estará repleta de subjetividades.

En cualquier caso, quisiera pedir disculpas por la tardanza en ejercer el derecho de réplica que, por alusión, me corresponde.

Quisiera, en primer lugar, mostrar mi más absoluto desacuerdo por la frase con que la Redacción tituló mi último escrito. Recordemos que hablaba de un entorno quizá muy diferente al de otros y otras que escriben por aquí, pero que no deja de ser el único que conozco. Aún conociendo que no fue con intención, ese título de "Un hombre Liberado" puede ser objeto de chanza y malentendido, cuando mi intención no fue dar a entender el que el Broker es un "tipo moderno y liberado".

Y dicho ésto, me permito la licencia de contestar a Fernanda agradeciéndole el recordatorio de que jamás podré ser gente que, por otra parte, yo no quiero ser. Reconocer, por otra parte, que no conozco a las "Luchadoras por los derechos de las mujeres" que usted me menciona en su misiva. Y recordar, siempre hablando del entorno que conozco (y no se apliquen mis palabras a otros de los que nada sé) que, si bien todavía queda mucho por hacer para ustedes, la mujer está plenamente integrada en todos los estamentos sociopolíticos de este país. No interpreto las "luchas, combates y discriminaciones" a las que fueron sometidas, entre otras cosas porque hasta hace bien poco, en éste país fueron muchos, muchísimos, los que fueron sometidos a discriminaciones, vejaciones y
comportamientos similares, de los que sólo unos pocos se libraron "por ser vos quién sois". Y hablo de hombres y mujeres, hombres y mujeres.

Hábleme usted de política económica, hábleme usted de lo que crea conveniente. Yo no hablé de historia, ni de política, ni de economía; hablé de lo que veo diariamente en el transporte público, en el trabajo, en los centros comerciales, en los parques, en los hospitales, en los centros de salud, en los hipermercados.... que, al fin y a la postre, es lo que cuenta. Que falta mucho por hacer y por conseguir para ustedes las mujeres? naturalmente que sí, como también falta mucho por hacer en otros aspectos de nuestra vida, y no le damos tanta publicidad.

Le aseguro, Fernanda, que no soy una "rara avis" de nuestra sociedad, ni me considero un "hombre liberado" ni un "español de hoy", como se ha querido hacer entender. Como tampoco me considero algo especial en el chat. Como todos, tengo mi cuota de autoestima, de orgullo y, si usted quiere, de egoismo, deseo que me hagan caso en un chat como yo lo hago de los demás, pero tampoco distingo entre hombres y mujeres, se lo aseguro, como tampoco pregunto por preferencias políticas, sociales, de opinión o sexuales. Tengo por costumbre respetar todo eso, aunque, por supuesto, tenga mi propia idea al respecto.

Me limito a intentar pasarlo bien en el chat, e intento aportar mi granito de arena para que el resto de las/os compañeras/os chateras/os se sienta bien conmigo. El día que eso falle, le aseguro que el chat se habrá terminado para mí.

Y dicho ésto, me voy a permitir enlazar este comentario con la opinión realizada por la Redacción sobre las maldades de los hombres para con las mujeres. Admitiendo como ciertos estos comportamientos, que lo son porque a mi también me consta, deberíamos reflexionar sobre la publicidad que le damos a estos casos. Yo me permito preguntar a la Redacción si conoce casos de hombres afectados por las mismas circunstancias que se detallan con respecto a las mujeres. Y si no los conoce, me parecería demasiado egoísta e injusto concluir que no los conoce porque no existen. Algún hombre se atreverá a publicar algún día en estas páginas todas sus "desavenencias" con alguna mujer (por decirlo suavemente) en un chat? Es posible que la Redacción, responda que eso nunca ocurrirá.


Cuestiónese el por qué. Miedo? Orgullo? Terror al ridículo? Seguramente, nunca se sabrá, y como nunca se sabrá, lo fácil será concluir que no sucede.

Y, contestando al amigo Hugo, me permito comunicarle que el respeto por los demás es fundamental. Le aseguro que yo jamás voy a criticar a las mujeres o a los hombres que entran en un chat buscando cibersexo,
masturbaciones a granel y tienen conversaciones banales y sin sentido. Tienen el mismo derecho que los demás a estar en un chat y, mientras no molesten a los demás, no voy a ser yo quien les excluya del mismo.

Yo no tengo el placer de conocer a la Redacción y a Fernanda. Nunca he cruzado con ellas más que las cuatro o cinco frases clásicas que se dicen en un chat. Nunca he hablado con ellas por teléfono ni hemos mantenido una conversación en privado. Le puedo asegurar, amigo Hugo, que siento respeto por ellas, como siento respeto por usted y por el resto de la gente que entra en un chat. Pero... miedo??. Que otros tengan miedo.

Saludos,

Broker

 

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