ENRIQUE... ¡LE ESCRIBIO A
LA FERNANDA!!!
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Enrique:
Te has dirigido a la Fernanda, sabiendo que la Chola es antigua y
sumamente celosa. No se preocupen, ¡Fernanda se está
recuperando! ¡Ya le crecerán los mechones de pelo que le
arranqué!!
Y nos volvió a escribir Broker, repitiendo lo de Namor. ¡Qué lindo el loro barranquero, como nos reitera lo ya leído!! ¡Sonría Broker, le queda mejor que escribir!!
Don Enrique: ¿Qué es eso del invento social?? ¿Me quiere comparar el Amor con el Marxismo, La Solidarida de Walessa, o el Cristianismo? Pero Don Enrique, ¿en queécolegio estudio?
Te me estás equivocando Don Enrique, en el campo del amor necesitás guía y no turística.
Yo te voy a contar que con el difunto, no hubo invento social. Creo que si hubiera habido invento, los vecinos no se enteraban; fuimos muy discretos. Porque nuestra vida era simple, Don Enrique. Ni sabíamos lo que eran los inventos sociales hasta que llegaron los militares a la aldea.
Y sobre tu opinión de que iguales clases sociales se atraen como los polos opuestos, es verdad.
Hablando con la redacción pensamos que vivir una vida queriendo pretender lo que no te pertenece por derecho de cuna , es todo un tormento.
¡Mirame nomás a mí! Yo no hubiera podido ser Jackie Kennedy, y tan sobria! Porque al Jack lo hubiera crucificado por ahí, y a Marilyn la hubiera dejado sintética.
Finalmente y como parece que esta sección la llamaremos ahora de GRATITUD, con el permiso de la redacción, quiero agradecer a: Las mujeres casadas y las guías turísticas que ya ni se bañan por estar conectadas , ahorrando así en jabón y agua. Los muchachos simplones que no tienen para ir al bar, y se conectan, combatiendo así el alcoholismo. Los que intentan 5 segundos de fama pero no logran romper su estampa mediocre, mostrando una vez más que el intento no siempre es logro. Al almacenero de mi esquina que me fia cuando no tengo plata. Al perro de mi vecina que ladra cuando me escucha reir. Y a este muchacho el RICH, que nos muestra como un delincuente es perdonado por su par. No, perdón; perdonado por un Presidente.

LA CHOLA.