REUNIONES CHATERILES

Es práctica habitual para los integrantes de una sala de chat (cualquiera que ésta sea) la existencia de reuniones o, como decimos por aquí, "quedadas", donde se supone que la gente asiste para conocer a las personas que se esconden detrás de esos nicks que durante nuestras veladas chateriles más nos llaman la atención, o más contacto tenemos con ellos o, simplemente, más nos atraen.
Asimismo, las mencionadas quedadas son aprovechadas por aquellas "almas enamoradas" cuyo sentimiento se ha ido fraguando a lo largo del tiempo en interminables conversaciones privadas, o, como bien comenta Vop en su escrito, numerosos mails o contactos telefónicos.
En mi opinión, estas reuniones sirven para varias cosas, unas buenas y otras no tan buenas:
- Sirven para que aquellas personas que comienzan en un chat por una cuestión de soledad puedan encontrar amigos, lo cual no es fácil si no se reside en una misma ciudad.
- Sirven para dar rienda suelta a nuestro crónico afán por la crítica fácil e injusta, opinando sobre superficialidades que afectan en mayor o menor medida a posteriores relaciones chateras.
- Evidentemente, sirven de reafirmación o desengaño para aquellas almas enamoradas de las que hablaba más arriba.
- O, simplemente, sirven para pasar un rato agradable en compañía de una gente que aparentamos conocer bien.
Partiendo de que yo soy muy partidario de las relaciones sociales, me permito afirmar que las reuniones de chateros o quedadas condicionan, unas veces positiva y otras negativamente, la "opinión" que podamos habernos formado de los compañeros de sala, con anterioridad a dicha cita.
Y como consecuencia, en mi
opinión, se pierde definitivamente la esencia de lo que es un
chat, o, al menos, el motivo para el que fue concebido un chat,
que no es otro que poder charlar, emitir opiniones, divertirse...
con
la mayor dosis de anonimato posibles.
Porque el anonimato nos permite superar muchos de nuestros defectos que son muy visibles en las relaciones personales; al mismo tiempo, nos permite hacernos una idea, unas ilusiones sobre personas que escriben desde el otro lado, ideas e ilusiones que pueden venirse abajo en reuniones de este tipo.
Aún reconociendo mi escasa experiencia en este tipo de temas, me permito expresar un cierto excepticismo ante el resultado de las "quedadas", a no ser que reconozcamos definitivamente que un chat no tiene otro fin que darnos a conocer, y no sólo a través de la red.
BROKER