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CAMPAÑAS > OTROS (medio ambiente,
agricultura orgánica, etc.)
En el siglo XVII la
destrucción de los bosques y la introducción
de animales (como gatos y ratas) por los colonos a las
Islas Mauricio provocó sólo en ochenta
años la extinción del dodo (Raphus cucullatus),
una ave no voladora que habitaba aquellas Islas libres
de depredadores.
(Primack, Fundamentos de Conservación Biológica)
El ser humano siempre ha buscado satisfacer
sus necesidades de manera sencilla, aspirando a una
forma de vida más sofisticada y cómoda.
Su principal aliado en esta búsqueda
ha sido la ciencia. La revolución industrial
fue fruto del estudio y la creatividad del ser humano,
y es sin lugar a dudas un hito en su historia.
Pero con la génesis de la producción
en serie dio comienzo también la especialización
del ser humano, ser que por esencia es creativo y libre,
acabando reducido a la condición de autómata
que sólo actúa de acuerdo a un patrón
que le es impuesto desde las cúpulas de poder.
Tanto el crecimiento poblacional como
el continuo desarrollo de los estándares de vida,
han tenido un impacto destructivo en el medio ambiente.
La extinción del pájaro Dodo, por ejemplo,
fue resultado de la colonización del hombre en
su hábitat natural.
Hoy en día es difícil
saber las causas de las extinciones, si éstas
son antrópicas o si se deben a un proceso evolutivo;
lo único que sabemos es que el ser humano es
la especie que más influye -directa e indirectamente-
sobre su entorno.
La contaminación del aire, la
eutrifización de las aguas, los transgénicos,
la destrucción de hábitat, la introducción
de especies invasoras, y en general todas aquellas prácticas
que no buscan satisfacer una real necesidad biológica
-sino que sólo un capricho creado vía
marketing- destruyen y matan la vida. Es una extensa
suma de factores que modifican el ambiente de forma
acelerada, evitando la armonía y el equilibrio
de la humanidad con lo que le rodea.
Haciéndonos cargo de este curso
perverso, es que hemos dado inicio a esta sección.
Nuestro propósito es conformar una red educativa
ambiental, entregando información y conocimiento
a todos aquellos seres humanos concientes, comprometidos
con el bienestar propio y de los demás.
¡Reneguémonos a ser parte
activa del ecocidio!
Busquemos pautas de conducta armónicas
con nuestros hermanos animales y con toda la naturaleza
no humana. Saludemos al sol cada vez que este salga
o se ponga. Maravillémonos con lo hermoso de
la vida. Tomemos conciencia de que estamos vivos. Y,
por sobre todo, aprendamos a vivir de una buena vez
en la sabiduría del amor y la paz.
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