Gerencia del Cambio
por Carlos Sosa
    El cambio es visto por algunas personas como una tormenta que deben evitar, pues estando conformes con su situaci�n actual, prefieren evitar el riesgo de cambiar su relativa comodidad actual por un futuro incierto. Es el caso de personas que nunca experimentaron grandes cambios en sus vidas, entraron en una buena empresa, y han ejercido el mismo cargo durante muchos a�os sin chistar. Hay otras personas que ven el cambio como un amanecer, un proceso al que finalmente han accedido despu�s de una larga noche sin ver nada. Como el caso de las personas que obtienen un ascenso luego de mucho luchar y esperar.
  Existe un tercer grupo de personas que ven el cambio como un gran golpe inicial que deben enfrentar, un obst�culo que deben superar, para luego acceder a una situaci�n mejor. Es la situaci�n de los emprendedores, quienes deciden renunciar a un trabajo que les brinda seguridad, para montar sus propias empresas y obtener as� un reto profesional y financiero m�s interesante. Finalmente, hay un grupo de personas que ven el cambio como algo natural, como una carretera por la cual hay que transitar a lo largo de sus profesiones y de sus vidas en general.
     El cambio forma parte de nuestras vidas, de nuestro trabajo, de nuestras familias, de la din�mica social. Una met�fora adecuada para el cambio es asociarlo a una ola, que nos puede revolcar si no estamos preparados para enfrentarla, o podemos correrla con la t�cnica adecuada y avanzar, disfrutando del proceso y de la playa a la cual nos puede llevar. En todo caso, el cambio est� presente, record�ndonos el paso del tiempo constantemente. Cambiamos y crecemos, aunque no nos demos cuenta. Hoy no somos las mismas personas que �ramos hace un par de a�os, ni seremos los mismos dentro de un a�o.
     Al aceptar el cambio como algo natural, dejamos fluir las fuerzas de cambio a trav�s de nosotros, y si estamos lo suficientemente preparados, nos podemos transformar en agentes del cambio. Pero, �c�mo son los procesos de cambio?. Estos se producen de acuerdo a los siguientes principios:
El Principio minimalista: establece que todo cambio debe darse mediante la ejecuci�n de pasos m�nimos en la direcci�n deseada, con el objeto de vencer la inercia que se genera a cada paso dado. Este se basa en el reconocimiento de la existencia de fuerzas naturales de oposici�n a cualquier fuerza de acci�n que sea ejercida en una direcci�n diferente a la inercia vigente. Para alcanzar un objetivo determinado, es necesario proceder de forma gradual en la direcci�n deseada, avanzando paso a paso y no en forma dr�stica, con el objeto de minimizar los efectos colaterales que se puedan generar, aprender con el proceso, y dar tiempo a las personas para que se adapten a los cambios. Un buen ejemplo ha sido el proceso de ensayo y error seguido por los japoneses en su proceso de industrializaci�n. Sus productos no fueron buenos de la noche a la ma�ana, sino despu�s de un largo de un proceso de mejoras continuas.
La Acci�n radical: este principio indica la necesidad de ejercer una acci�n superior a la acci�n minimalista, sea porque el proceso gradual minimalista ha preparado el terreno para ejercer una acci�n m�s fuerte (la situaci�n ya est� madura), o porque el proceso est� siguiendo un rumbo no deseado. La acci�n radical es la ejecuci�n de una acci�n dr�stica, superior al nivel de acci�n minimalista, con el objetivo  de llevar el curso de los acontecimientos hacia una situaci�n deseable. Como fue el caso de la
consolidaci�n de PDVSA en un holding. Primero aglutinaron las filiales en varias de mayor importancia, y luego de un proceso gradual y progresivo de transformaciones internas, tomaron la decisi�n de consolidarlas.
El Efecto P�ndulo: �ste surge cuando una Acci�n Radical es muy grande, superior a un cierto nivel adecuado. En ese caso, la fuerza de reacci�n es tan grande que es capaz de generar el efecto contrario, haciendo retroceder la situaci�n a un punto anterior a donde se aplic� la Acci�n Radical, y permitiendo el surgimiento de un vaiv�n en forma de p�ndulo hasta llegar a una situaci�n de equilibrio. Tal fue el caso de Renault tratando de adquirir Volvo a mediados de la d�cada de los 90. El proceso fue tan agresivo, a pesar de las bondades de la adquisici�n, que los accionistas de Volvo decidieron vetarlo a�n cuando la empresa estaba en dificultades financieras.
     En todo proceso de cambio organizacional, es necesario tomar en cuenta los principios indicados para llevar a cabo con �xito el proceso, y paralelamente, no perder de vista que los verdaderos cambios se realizan a nivel de las personas. Para llevar a cabo un proceso de cambios organizacionales con �xito, es fundamental contar con el recurso humano ganado a la idea, especialmente aquellos que pueden ser agentes del cambio.
     Siempre es deseable implementar un proceso gradual de cambios, en el cual se ejerzan acciones minimalistas intercaladas con acciones radicales puntuales, cuidando de no generar el efecto p�ndulo, para no dar el traste con los objetivos que se quieren alcanzar. Siendo el cambio un proceso natural y necesario, se debe tomar en cuenta el riesgo que existe de precipitar un proceso de cambios v�a crisis, si la directiva de la empresa decide no implementar un proceso necesario de cambios. Si no se toma la decisi�n de cambiar, las mismas circunstancias pueden generar una crisis que induzca cambios forzados a nivel organizacional, surgiendo riesgos indeseables que pueden llevar al cierre de la empresa.
     Es por ello que los dirigentes de las organizaciones deben visualizar adonde quieren llegar, y luego establecer un proceso gradual de cambios que lleve la empresa a buen puerto. El cambio es algo natural y necesario, y en la medida en que se establezca un proceso de cambios gradual y progresivo destinado a alcanzar las metas establecidas, en la misma medida, el proceso ser� m�s fluido, menos traum�tico, y mejor destinado al �xito.
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