DE PIURA
Ø
Se funda la Compañía de Bomberos de Paita
Ø
Sullaneros reclaman contra levas
Ø
Un
examen en una escuela primaria
Ø
La
muerte del general Raygada
Ø
Luis Mesones representante del Papa
Ø Origen de la devoción al Señor
de Chocán
Ø
Se
crea el departamento de Piura
Ø
Sullaneros exigen partidas presupuestarias
Ø
Piura
y la cuestión mexicana
Ø
Mesones gestiona un cardenal para el Perú
Ø
Implantación
del sistema métrico
Ø
El
sol como unidad de medida
Ø
Nuevo problemas con el Ecuador
El Dr. Luis Ginocchio Feijoo, publicó interesantes artículos
referentes la prensa del departamento de
Piura. Expresa que tal labor se vio facilitada por la contribución que le
brindó don José María Cerro que coleccionaba periódicos antiguos de Piura.
Expresa el Dr. Ginocchio que
según don Mariano Felipe Paz Soldán, los primeros periódicos que tuvo Piura
fueron “El Despertador” en 1829, luego “Yapa” en 1833, “Observatorio” en 1838 y
“Chispa” en 1840.
En realidad el primero fue el “Botafuego”. Que editó
el presidente
Luego se da la
siguiente relación:
“Piura Libre”, cuyo primer número apareció el lunes 22
de agosto de 1842. Era un año en que Piura estaba conmovido por las incursiones
del coronel Hercelles desde la frontera y por la
sublevación de Vidal en la que participó el capitán Noel en Paita.
“El Vijía”, de formato
pequeño de 31 por 22 cms., principió a circular a
comienzos de 1863, siendo su número 24 de fecha 17 de junio. Posteriormente
sale como “El Vigía”. En el tiempo que circulaba, estaba como presidente el
general Vivanco y por eso aparecen varios decretos supremos firmados por él.
“El Moscón”, era un semanario con amplia información, habiendo
aparecido en 1848 en tiempos de Castilla. Parece que circuló varios años, pues
hay ejemplares de 1851. Cerca al titular tenía una viñeta con un moscón.
“El Tridente”, se inicia como semanario el martes 12 de octubre de
1848. Era ampliamente informativo, incluyendo noticias del extranjero.
“
“El Clarín” se anunciaba desde el primer día como publicación
eventual, apareciendo en enero de 1854.
“El Libertador”se inició en
enero de 1855 cuando aún gobernaba Echenique y continuó cuando Castilla lo depuso.
“
Por esa época, también en forma eventual circulaban “
“El Registro Oficial de Piura”, fue una publicación
que batió todo un record de duración, pues habiendo aparecido en 1857 siguió
circulando hasta la época de
“El Firme”, es sin duda un original órgano de prensa
por el hecho de distribuirse gratuitamente. Aparece el 18 de diciembre de 1858.
Era sumamente mordaz y atacaba con poemas satíricos, se ocupaba de enjuiciar
los problemas y asuntos de la localidad.
“El Porvenir” aparece en 1858, tenía como la
generalidad, secciones destinadas a política y a literatura. Hacía un resumen
semanal de los acontecimientos, y daba apreciable espacio para la publicidad.
“El Sol de Piura”,
aparece en 1859, el mismo año “El Iris de Piura” y “
En abril de 1859, cuando estaba en su apogeo el bloqueo
peruano a Guayaquil y Piura vivía un clima bélico, el Congreso se veía envuelto
en ardoroso debate ideológico al ponerse una vez más sobre el tapete el caso de
desacato del coronel Pablo Arguedas al que se
agregaba el incidente promovido por el mayor Manuel Remón
que había faltado de obra a un diputado. El Congreso trató de interpelar a
todos los ministros, pero estos se excusaron de concurrir pretextando motivos
que el congreso no aceptó. El Congreso tomó acuerdos para sancionar a los culpables, pero el gabinete contestó
con arrogancia, lo cual creó una grave tirantez entre el legislativo y el
ejecutivo. En vista que el gabinete no había acatado la orden a concurrir el 18
de abril, se consideró eso como una grave lesión a la majestad del parlamento y
se pidió que el congreso se trasladara a funcionar en Arequipa porque en Lima
no tenía garantías. También se planteó que el ejército se retirase varias
leguas distantes de la ciudad para que no actuara como elemento de presión.
Por último, se
presentó una moción declarando
La declaración de
El 20 de Agosto de 1857, toda la provincia litoral de
Piura fue sacudido por un fuerte sismo que se calcula fue de grado
Se destruyeron gran cantidad de casas y cayeron torres
de varias iglesias en todo el departamento. En el cauce del río Piura se
produjeron grietas y emanaron aguas negras y calientes.
Otras dos poblaciones que sufrieron mucho fueron Paita
y Huancabamba. Cada vez que se ha producido un sismo
en la región, esta última ciudad se ve
muy afecta, pues se encuentra construida sobre una grieta geológica, por cuyo
motivo desde mucho antes se pensaba su traslado a la llanura de Quispampa. El geógrafo Paz Soldán, llamó a Huancabamba la “ciudad que camina “ por que sufre un lento deslizamiento.
Durante el segundo Gobierno del mariscal Castilla ocurrieron en Piura algunos
hechos que merecen ser mencionados. Otros no se produjeron en la provincia
litoral de Piura, pero tuvieron relación con ella.
·
La tradición dice que en 1858, un indígena de Sechura
llamado Camilo Vice, se trasladó un poco más al norte
de Sechura, y su choza se convirtió en tambo, lugar
de reposo y para tomar alimentos a los que tenía que hacer el recorrido hacia Piura. El lugar
llegó así a llamarse Vice y siguió teniéndolo cuando
nuevas viviendas se fueron levantando en sus cercanías y se convirtió en
poblado. El terreno era de propiedad de don Pablo Arévalo.
·
Francisco Vargas Machuca, había sido alférez del Escuadrón de Caballería
acantonado en Querecotillo al momento de proclamarse
Paita contó con la primera compañía de bomberos del
norte del Perú y posiblemente de las primeras del Perú entero.
El puerto que desde el tiempo de la colonia había sido
destruido por incendios de los piratas, por Lord Cochrane
y por causas fortuitas, resolvió no seguir contemplando impasible como el fuego
lo destruía todo y resolvieron formar una Compañía de Bomberos.
Con tal fin se reunieron los vecinos principales el 24
de noviembre de 1860 y fundaron la “Compañía Contra Incendios por Grifos”. La
primera junta directiva la presidió don Alejandro Blacker
que fue también su 1er. comandante.
La integraron, como tenientes primeros: Francisco Guidino y G. Clendenes. Como
tenientes segundos: Juan Morris y Tomás Herrera. Y
como tesorero José Abelardo Garrido.
En forma voluntaria se impusieron los dueños de negocios, el pago de una
contribución mensual de un real, que llamaron “Derechos de Incendio”. El
municipio se encargaría de cobrarlos. Para completar el cuerpo de la compañía
se abrió una inscripción y muchos
jóvenes estudiantes se enrolaron.
El uniforme que fue pagado por cada uno, consistió:
casco dorado, pantalón blanco y casaca roja, para el comandante. Para los
oficiales el mismo, pero con el casco plateado y para los simples bomberos, el
casco era negro.
Desde el principio, el concejo municipal le brindó
gran apoyo a la compañía y le designó un local en la plaza de armas donde
estuvieron por muchos años.. Los bomberos paiteños pronto contaron con el equipo necesario
indispensable para cumplir con su humanitaria labor.
Entre los comandantes
que más han destacado ha estado el marino español afincado en Paita, don Gabino
Artadi en 1908, su hijo Humberto Artadi
Vásquez en 1912, Francisco Guidino Arellano hijo de
uno de los fundadores. También han
destacado Manuel T. Serra, José Rodríguez y Robespierre
Colonna.
Desde 1940 se denomina Compañía de Bomberos de Paita N° 1.
Castilla se había
propuesto tener para la guerra con el Ecuador un ejército de 15 000 hombres,
para lo cual necesitaba levar 10 000 hombres. A cada región se le puso una
cuota de sangre y si bien es cierto que
hubo bastantes voluntarios, siempre se tuvo que recurrir el tradicional método
de las levas y eso fue lo que se hizo también en
El 23 de mayo de 1859, el municipio sullanero, solicita al coronel prefecto que se suspenda la
leva en el distrito, pues ya había contribuido con los treinta reclutas
que se le había solicitado, ”porque
tomar más gente se iba a traducir en perjuicios para la agricultura y la
ganadería por falta de brazos”.
Igualmente trataron con la primera autoridad el pago a
la maestra Amalia Seminario que desde el año anterior había estado sirviendo
sin que se le pagase sueldo, por cuyo motivo la maestra reclamó a la prefectura
y ésta dispuso que fuera el municipio que abonara los sueldos. El concejo aceptó pagar los sueldos, pero
dijo que tenía que poner una contribución extra para arbitrarse fondos y que hacía
presente que en enero la citada profesora no había trabajado por estar de
vacaciones y que además había cobrado cuota a algunos padres de familia, si
bien se reconocía que lo erogado no cubría el sueldo.
Para que se tenga una idea de cómo eran los exámenes finales en una
escuela primaria, en el siglo XIX en una
población pequeña como Sullana, se trascribe un acta.
“En
Como se puede apreciar, los exámenes eran actos
públicos y solemnes a los que concurrían autoridades, padres de familia y
público. Los alumnos con sus mejores galas rendían el examen ante el jurado
especial.
Entre los alumnos
destacados figuran Gaspar y José Eusebio
Merino Vinces, por entonces un niño de sólo diez
años. Seis años más tarde se enrola en las huestes del piurano coronel Leonidas
Echandía y lucha valientemente en el combate del Dos
de Mayo mereciendo un diploma del presidente Prado. En la guerra con Chile
combate con el Alto de
El general José María Raygada
había sido un leal colaborador del mariscal Castilla, siendo su ministro de
guerra y marina, presidente del consejo de ministros y encargado de la
presidencia de la república.
El 15 de julio de
1858, Raygada renunció el cargo de ministro de guerra
y marina por sentirse mal, y el 15 de enero de 1859, cuando el conflicto con el
Ecuador se iniciaba, muere en Lima a los 61 años de edad, habiendo estado
casado con doña Juana Oyarzábal del Canal.
Había nacido en Querecotillo
el 08 de diciembre de 1795 siendo sus padres don Roque Raygada
y doña María Antonia Gallo. Estudió en el Seminario de San Carlos y San Marcelo
de Trujillo, ingresando en el Ejército en el Batallón Provisional del Rey con
el grado de subteniente. Cuando Piura
proclamó su independencia en enero de 1821, se encontraba en Sechura al mando del escuadrón acantonado en esa plaza,
pero como estaba en contacto con los patriotas, se pronunció a favor de la
independencia el mismo día 4 de enero, pero horas antes que la propia Piura. En
la ciudad de Piura asumió el mando de los efectivos militares patriotas y en
mayo de 1822 se encuentra con Santa Cruz luchando en Pichincha. En
En 1846 es inspector
general del Ejército gobernando Castilla y desde entonces une su suerte a la
del gran mariscal.
El congreso instalado en octubre de 1858 había tenido
el carácter de extraordinario y solo debió funcionar 100 días siendo su
principal labor la de instalar al presidente y vice-presidente
elegidos por los pueblos. Sin embargo el Congreso siguió funcionando por 125
días más o sea hasta el 25 de mayo de 1859. Durante ese tiempo había tenido
serios problemas con el Poder Ejecutivo.
El Congreso Extraordinario, sin tener facultades para
ello, al clausurarse en mayo, se convocó a él mismo para el 28 de julio de
1860. Corría el insistente rumor de que el grupo liberal que era tan
influyente, se proponía declarar la vacancia de
Por decreto de 11 de julio de 1859, Castilla convocó a
elecciones para un nuevo congreso. Las protestas e intentos de rebelión que la
medida presidencial suscitó, fueron fácilmente dominados.
Las elecciones se efectuaron entre el 10 y el 11 de
diciembre de 1859, es decir cuando Castilla se encontraba en el Ecuador, pero
de todos modos los fraudes estuvieron a la orden del día.
Las Juntas
Preparatorias se reunieron el 13 de
julio y el 28 se instaló. El Dr. Jorge Basadre en
“Historia de
Este
Congreso se confirió facultades de constituyente y dio
Luis Mesones, el diplomático peruano natural de Huancabamba que había integrado la delegación diplomática
ante el emperador Napoleón III de Francia, pasó en
La situación
política era muy inestable en Italia por cuanto el rey Sardo Víctor Manuel
había levantado las banderas de la unificación italiana y en eso chocaba con
los intereses papales que mantenían bajo el control del Sumo Pontífice extensos
territorios en el centro de Italia. Eran los Estados Pontificios que
constituían el llamado poder temporal de
El problema se desplazó prontamente del plano
político, al ideológico y al religioso. Uno de los líderes de la unificación
italiana era Giussepi Garibaldi,
el errante marino que había vivido algún tiempo en Lima y había estado en Paita
visitando a Manuelita Sáenz.
Luis Mesones activó ante Su
Santidad, el otorgamiento de bulas para designar como obispo del Cuzco a
monseñor Juan Gualberto Valdivia, para el obispado de Lima a don José Sebastián
Goyeneche, para el obispado de Arequipa a monseñor
Bartolomé Herrera, para el de Trujillo a monseñor Francisco Orueta
y para el de Ayacucho al piurano monseñor
José Santos Vargas Machuca. Como se recordará, en 1821, ese obispado era
servido por otro piurano, monseñor Pedro Gutiérrez de
Con respecto a
monseñor Gualberto Valdivia se
presentaron problemas por cuanto 33 años antes había presentado un alegato
contra el celibato del clero. Tuvo que retractarse solemnemente. Con respecto a
Vargas Machuca, murió cuando todo estaba bien encaminado. Para el resto, el Dr.
Mesones consiguió las bulas.
En 1860 era párroco de Querecotillo
don Hilario Molina, sacerdote estudioso y muy celoso de los fueros de su
parroquia.
Para oponerse a las pretensiones del párroco y
feligresía de Sechura en cuanto a la celebración de
la fiesta del Señor de Chocán, presentó ante el
obispo de Trujillo un
alegato, en el cual
hacía la historia de la devoción al Santo Patrono de ese pueblo.
Una copia de ese documento
se guarda en el Archivo de Piura.
La historia comienza
por los años 1700, cuando un indígena de Ayabaca cuyo
nombre no ha recogido la historia se avecinó en el pueblo de Chocán, comprensión de Poechos.
Fue este indígena, el que introdujo la devoción al
Señor de
Como el mencionado
indígena llegó a prosperar, mandó a confeccionar una imagen a gran tamaño del
Señor de
A mediados del siglo XIX se recaudaba hasta mil pesos,
pero después por diversas dificultades y no por falta de devoción, decayó a 300
pesos.
La fiesta se celebraba por entonces en diversos
lugares del departamento en fechas diferentes.
Siendo párroco de Poechos
don José Casariego, organizó la celebración de las fiestas, desde Navidad hasta
el último día de Reyes, habiéndole correspondido a Sechura
el tercer día de Navidad.
Los indígenas de Sechura,
cuya gran religiosidad es proverbial, celebraban de forma muy solemne la
fiesta, y las limosnas y entrega de regalos eran muy apreciable.
Como era de suponer, con el tiempo eso dio motivo a muchos problemas y
conflictos.
En 1849, varios
devotos sechuranos propusieron a su párroco don
Mariano Dámaso Ereche que fueran ellos los que
organizaran la fiesta y que por cien pesos le celebrasen la misa solemne,
desconociendo de esta forma la autoridad del síndico del pueblo don José Purizaca Morales. A ello accedió el párroco. De esta forma
la recolección de limosnas que en todo el departamento organizaron los sechuranos se convirtió en un negociado, según el documento
existente en el Archivo.
Parece que la efigie estuvo por mucho tiempo en Sechura, lo que aprovecharon algunos dirigentes de cofradía
para extender las colectas a todo el norte del Perú. Sin embargo en el
documento del archivo se desmiente que el párroco sechurano
Ereche hubiera trasladado la imagen a Querecotillo y se asegura que en 1841 don José María Gallo,
siendo síndico procurador de Querecotillo, y con
apoyo del ministro Villa trasladó la imagen de Poechos
a Querecotillo, porque su primitivo templo amenazaba
ruina.
En el documento se hace
conocer que con parte de las limosnas se estaba reconstruyendo el templo de Querecotillo que se destruyó con el temblor de agosto de
1857.
Se hace hincapié en ese documento que por disposición eclesiástica en 1831, las
rentas y limosnas del Señor de
De esa forma se
desmintió que los indígenas sechuranos Ambrosio Purizaca y Baltasar Calderón, hubieran sido los que
establecieron la devoción del Señor de
A
Como suele ocurrir
en estos casos hay otra versión, sobre el origen de la devoción al Señor
del Chocán o de
Según tal versión, un indígena estaba trabajando a
orillas el Chira, cundo encontró un hermoso madero, pero al darle un hachazo,
brotó un liquido rojo, parecido a la sangre. Cargó con el madero a su cabaña y
empezó a buscar una persona que pudiera esculpirlo. Cierto día se presentó un
hombre joven para esculpir la efigie de Cristo Crucificado. Se encerró en un
cuarto con el madero y pidió que durante tres días nadie lo molestara. Al
tercer día fueron a verlo y encontraron la habitación vacía y un bellísimo Cristo de madera esculpida. Con ayuda de los vecinos construyeron una
modesta capillita, donde toda la gente de la comarca le rendía culto. Y así
pasaron los años. En 1712, un incendio destruyó la capillita, pero no a la imagen que fue trasladada a Querecotillo
que era un vicariato. Allí alojaron a la
imagen en la iglesia, y le oficiaban dos
solemnes misas. Una en Navidad y otra el
2 de febrero Cuentan que en esa fecha. Día de
En 1826 cuando el pueblo de
Años más tarde, en 1899, el prefecto, coronel Ernesto Zapata, pretendió que llevasen la
imagen a la iglesia matriz de Piura, pero el pueblo en masa se armó de palos y
piedras y se apostó en las afueras de Querecotillo para impedir la salida de la imagen..
El 11 de diciembre de
1930, un incendio destruyó el templo y también a la imagen.
Ante esa desgracia, el pueblo inició una colecta para reconstruir el templo y para lograr una nueva imagen por intermedio del
comerciante español radicado en Sullana, don Francisco Gonzáles Aguirregaviria, el que encargó la confección de una hermosa
y nueva imagen en la ciudad de Vitoria (España).
En noviembre de 1857, estando al frente del gobierno
en forma interina el general José María Raygada,
El 12 de octubre de 1858 se reunía una nueva Asamblea
Constituyente, que proclamó como presidente de
El principal encargado que tenía
El proyecto fue
entregado el 22 de agosto de ese año y seis días mas tarde es iniciado el
debate.
La nueva constitución reconocía el derecho al sufragio
a los varones de 21 años en lugar de 25. Para ser diputado se requería también
de 25 años y para senadores de 35 y lo mismo para presidente de
Se mantenían las dos cámaras: diputados y de senadores, y habrían diputados propietarios y
un suplente por cada 20 000 electores o fracción que pasara de 15 000.
Habría
de
El Congreso solo intervendría en los ascensos
militares para general. Los prefectos y sub-prefectos
serían directamente nombrados por el Poder Ejecutivo sin necesidad de la
presentación de ternas. Sobre el funcionamiento de las municipalidades, sólo
decía que por ley se les dotaría de su reglamento especial. El diputado por
Piura Cipriano Coronel Zegarra, llegó a pedir la
supresión de los municipios, porque decía, no hacían nada.
Esta Constitución fue sin duda la más importante del
siglo XIX, y rigió hasta 1920 con una breve interrupción en 1867-1868 durante
el gobierno del general María Ignacio Prado y por el Estatuto Provisorio de Piérola,
que duró un poco más de un año.
Por decreto supremo se disponía que en cada capital de
departamento se debía de proclamar y jurar solemnemente
la nueva constitución.
Este acto se realizó en Piura el 9 de diciembre,
conjuntamente con la celebración de la batalla de Ayacucho.
El 30 de noviembre en la mañana había llegado a Piura
el capitán Lorenzo Velásquez portando
desde Lima el texto constitucional. La entrega oficial fue objeto de una
solemne ceremonia y se nombró una comisión para que se organizara el acto de
proclamación y las difundiera en los diversos lugares del departamento. La
comisión la integraba:
Miguel Echandía, Buenaventura Gutiérrez
Francisco Meneses, Manuel Espinosa, Pedro Pablo Ruesta,
Juan Monasterio, Francisco Santur, Baltasar León,
María Jiménez y José Joaquín Ramírez.
En la plaza de armas se levantó un tabladillo y las
autoridades presididas por el prefecto coronel Vargas Machuca, tropas y
corporaciones, juraron obedecer y respetar la nueva constitución. Luego se levantó un acta que llevó a Lima el
mismo capitán Velásquez.
Previamente se había celebrado una Mis de Acción de
Gracias.
Castilla había estado
en varias oportunidades en Piura habiendo hecho numerosos amigos y partidarios.
La primera oportunidad en época de
El texto de
RAMON CASTILLA
Presidente de
Por cuanto el Congreso ha dado la
ley siguiente:
El Congreso de
Considerando:
Que
Ha dado la ley siguiente:
Artículo 1°.- Se
constituye el Departamento de Piura con las provincias siguientes: Cercado de
Piura, Paita y Ayabaca.
Artículo 2°.-
Artículo 3°.-
Artículo 4°.- La
provincia de Ayabaca tiene por capital la ciudad de Huancabamba y consta de los distritos: Huancabamba,
Huarmaca, Sondor y Sondorillo, Chalaco, Combicus,
Suyo, Frías y Ayabaca, cuya cabeza de partido se
eleva a ciudad.
Comuníquese al Poder Ejecutivo para que disponga lo
necesario a su cumplimiento. Dada en Lima a 20 de marzo de 1861.
Miguel del Carpio,
Presidente del Senado. Antonio Arenas, Presidente de
Por lo tanto, mando se
imprima, publique, circule y se le dé el debido cumplimiento.
Dado en
RAMON CASTILLA.- Manuel Morales.
Como se puede
apreciar, el mismo día que el congreso dio la ley, la promulgó Castilla.
Parece se presentaron algunos problemas en cuanto a la
designación de la capital de la provincia serrana. Para contentar a Ayabaca se la elevó a la categoría de ciudad.
Tacalá dejaba de ser un
barrio de Piura y con el nuevo nombre de Castilla se constituía definitivamente
en distrito. Don José Vicente Rázuri en “Recuerdos
Piuranos” dice que desde 1855 el mariscal Castilla por decreto supremo lo había
declarado distrito.
De esa manera Castilla recompensaba al pueblo de Tacalá que lo había secundado en su lucha contra Vivanco.
En 1861 al declararse
departamento a
Según don José Vicente Rázuri
continuaría en el cargo el coronel Francisco Vargas Machuca que lo estaba
desempeñando desde 1860.
Don Manuel Tafur había
nacido en Lima el 3 de Enero de 1816 y en 1835 ingresa como cadete de cazadores
en el Ejército.
En 1853 estando en Tumbes proclamó la libertad de los
esclavos y redimió al indio del pago del tributo adelantándose así a la acción
libertadora de Castilla.
En 1857, triunfante Castilla, es nombrado sub-prefecto e intendente de la policía de Lima y se hizo
apreciar de tal manera que se le denominó Padre del Pueblo.
En marzo de 1861 era prefecto de Piura, y fue un año de intensas lluvias e
inundaciones. El prefecto se multiplicó para salvar vidas y bienes. Piura y
Paita fueron testigos de excepción de su gran labor. Puso mucha atención en la
conservación y en la restauración de los edificios públicos y protegió la
instrucción.
Cuando se supo su cambio a Cajamarca, el sentimiento
fue general. Por colecta popular se le obsequió con una medalla de oro y
brillantes y el día que tuvo que ausentarse de la ciudad, el pueblo en masa lo
acompañó hasta dos leguas. Por tres días las campanas de las iglesias tocaron
convocando al pueblo para elevar rogativas, por el éxito de un hombre que supo
entrar tanto en el corazón del pueblo. Por donde fue, Tafur
dejó muy gratos recuerdos. Eso pasó en Chancay en
1864.
En 1870 retornó como prefecto y coronel graduado (lo
era desde 1865) en medio del beneplácito general. En este segundo período, pese
al corto tiempo que le tocó actuar se inauguró
la estatua de
En la guerra con Chile, y no obstante su edad, hizo la
dura campaña de
El 11 de junio de 1861, Lima contempló in conmovedor
espectáculo que no había sido visto antes. Una masa de estudiantes universitarios,
conducía reverente un féretro de la casa mortuoria al templo y de éste al
cementerio haciendo el recorrido a pie.
Conducían los restos del Dr. Cayetano Heredia Sánchez,
fallecido en la noche anterior. Había sido decano de la facultad de Medicina de
San Fernando.
Sobre la vida de este ilustre varón, hay amplia
información escrita por el historiador cataquense
Jacobo Cruz Villegas en “Catacaos” de donde vamos a
tomar los datos más importantes.
Nació José Cayetano en
la ciudad de Catacaos el 5 de agosto de 1797 siendo
sus padres don Pablo Heredia, carpintero y albañil y doña Manuela
Sánchez. De ellos dice el sabio Raimondi en una
semblanza que hace del médico decano que
eran sus padres, “pobres pero honrados”. Gracias al apoyo que le prestaron los
padres franciscanos, pudo Heredia estudiar en el Colegio del Príncipe, de Lima.
En 1813 cuando tenía 15 años ingresa al colegio San Fernando que acababan de
fundar el virrey Abascal y el sabio Unanue. Allí se hizo apreciar por sus rectores, sobre todo
por Luna y Pizarro. En el mismo colegio se dedicó al estudio de la medicina y
en diciembre de 1822 se recibió como pasante. Al año siguiente logró el
doctorado y en 1826 era catedrático de Clínica Externa y luego fue cirujano del
Hospital Militar. Fue en esa condición que concurrió en abril de
Entre 1839 y 1842 por razones políticas estuvo fuera
de los claustros hasta que el ministro Benito Lazo, lo repuso en el rectorado,
en época del general Vidal, el que lo encargó conjuntamente con otros tres
profesores universitarios, de la reorganización del colegio de
Heredia fue nombrado decano de
Al iniciarse el año de 1861 la dolencia que padecía le
había recrudecido en forma alarmante de tal modo que no podía cumplir
normalmente con sus obligaciones de decano. Ante esta situación fue reemplazado
por don Miguel Evaristo de los Ríos, médico y profesor, de también muy
destacada figuración. No hay duda que la actitud ingrata
y desaprensiva del
gobierno aceleró el término de sus días. Su mal se manifestaba por una fatiga
anhelosa y no interrumpida y una gran postración física.
En su domicilio de San Miguel de Miraflores,
hizo su testamento el 23 de marzo de 1861 y se declaraba natural de Trujillo,
hijo natural de Manuela Heredia, y omite designar a
su padre, del que asegura no lo llegó a conocer. A su hijo dejó algunos
inmuebles que había adquirido en Lima. Cuando dictó su testamento lo hizo de
pie, y pidió ser amortajado con el hábito de San Francisco, y que las exequias
y funerales se le hagan en el mismo convento y sin pompa. Moría según su propia
manifestación de 63 años, lo cual suponía que su nacimiento fue en 1798 o 1797.
El mismo Raimondi revela que el 11 de mayo de 1861 recibió una carta
de Cayetano Heredia, en la que indica al sabio italiano algunas disposiciones
que se deben de tomar para la mejor marcha de
Por fin el 10 de Junio de 1861 expiró.
Como un homenaje a Cayetano Heredia, el sabio Raimondi puso a la más bella especie que descubrió entre
las gencianas, el nombre de Genciana Herediana.
En
El diputado Zegarra, hasta
llegó a solicitar que también se suprimieran los municipios.
La ley determinaba los sitios en donde debían existir
municipalidades, o simples agencias. Se llegó el caso de que Sullana que por
ley del 30 de marzo del mismo año se había convertido en distrito (con Piura
como Departamento), sólo tenía una Agencia Municipal, con un simple síndico
procurador al frente. Era éste José Rudesindo Vásquez el que más tarde fuera
audaz jefe de montoneros. El resto del cuerpo municipal sólo lo constituía un
regidor y un secretario.
Tuvieron municipios Piura y Paita..
Los distritos, solo agencias.
Hasta mediados de 1862, la iglesia de Sullana
destruida por el sismo de 1860 seguía en ruinas y no obstante el acuerdo
municipal de ser demolida, seguía en escombros. Sólo se habían reunido mil
pesos. Además tenían en proceso de construcción el cementerio, el local
municipal con la cárcel y la casa de instrucción primaria o local escolar..
Algunas partidas, consignadas en el Presupuesto de
Por tal motivo los sullaneros
por intermedio de su Agencia Municipal decidieron enviar un memorial al
ministro de Gobierno, Policía y Obras Públicas para que les enviaran 10 000
pesos para construir un nuevo templo; 1 000
pesos para terminar el
cementerio; 2 000 pesos para
construir la casa municipal y la cárcel, y
1 000 pesos para terminar
En 1860 había entre
la juventud piurana una notable inquietud literaria. Sobre todo en un grupo
había prendido el deseo de editar un periódico y no escatimaron esfuerzo para
lograrlo, siendo el alma de la empresa el médico Pedro Mendoza.
Por fin, el 5 de marzo de 1862 apareció el primer
número. Se testaba en pleno período electoral para renovar a los poderes del
Estado, pues llegaba a su término el régimen del presidente Castilla. Como
redactores actuó un grupo brillante de intelectuales, como Ignacio García León,
Francisco García Urrutia, Félix Manzanares, el estudiante de medicina Emilio Espinoza, Manuel Aníbal Ramírez, Nicanor Rodríguez y
Joaquín Cardoza Mesones, así como los exilados
ecuatorianos Miguel Riofrío y Nicanor Estrada. Esta relación la da don José
Vicente Rázuri de la colección de periódicos antiguos
de Piura de don Enrique del Carmen Ramos.
“
De hecho, “
“
Por esa misma época en Paita circulaba el periódico “El
Instructor” que dirigía José Antonio Garrido, personaje de figuración del
puerto.
En ese año, era nuevamente prefecto, el coronel
Francisco Vargas Machuca, que reemplazó a Tafur.
A mediados del año se celebraron las elecciones,
siempre con intervención de los Colegios Electorales.
Se presentaron como candidatos a la presidencia, el general Miguel San Román que llevaba como
primer vicepresidente al general Juan Antonio Pezet y
como 2° vicepresidente al general Pedro Diez Canseco,
cuñado de Castilla. Estos dos últimos impuestos por el presidente saliente.
Otros candidatos fueron el general Rufino Echenique y Juan del Mar. Las
elecciones, como todas las que se realizaron bajo control de Castilla, fueron
descaradamente parcializadas y las autoridades no se recataron en dar su
apoyo a la candidatura
de San Román.
Don Juan Manuel del Mar falleció el
16 de junio de 1862 en pleno
proceso electoral. De 4 615 grandes electores 3401 apoyaron a San Román, que
ganó también en Piura.
El congreso confirmó el 29 de agosto la elección de
los Colegios Electorales y el 24 de octubre, Castilla entregó el mando.
El 24 de Octubre de
1862, sume sus funciones como Presidente Constitucional de
Resultaron elegidos por Piura, los diputados Nicolás
Rodríguez, el poeta José García Urrutia, Manuel G. León y el coronel Leonidas Echandía.
Como senador siguió
Pedro Arrese.
Cuando México proclamó
La vida de la república
mexicana fue muy agitada. En 1836 el extenso territorio de Texas se sublevó y
se declaró independiente. Años mas tarde sería absorbido por Estados Unidos. En
1838 se realizó la primera intervención francesa.
Entre 1846 y 1848 Estados Unidos sostuvo una
victoriosa guerra contra México en cuya presidencia estaba López Santana. Como
consecuencia de eso, perdieron los extensos territorios de California, Arizona
y Nuevo México quedando México reducido
a la mitad.
Desde 1858 irreconciliables luchas entre liberales y
conservadores, habían envuelto a México en la más completa anarquía. Los
conservadores estaban jefaturados por los generales
López de Santana, Miramón
y Zuloaga. Los liberales tenían como jefe a Benito
Juárez. Éstos últimos eran anticlericales y enemigos de los imperios
autocráticos de Europa.
En 1861 estaba Napoleón III en el apogeo de su poder,
mientras que Italia fraccionada en una gran cantidad de monarquías y
repúblicas, luchaba por su unidad, enfrentando al Papa que era el soberano de
los Estados Pontificios con Roma como capital. Ya Garibaldi
había conquistado para la causa de
Juárez había llegado al poder en 1860 y declaró en
quiebra al Estado Mexicano suspendiendo unilateralmente el pago de la deuda
externa. España, Inglaterra y Francia se consideraron las mas afectadas y en
vista de que las reclamaciones diplomáticas no tenían éxito, decidieron las
tres potencias enviar sus escuadras y tomar Veracruz, el principal puerto
mexicano.
Juárez arregló con España y con Inglaterra que
retiraron sus flotas, no así con Francia que tenía otras miras.
Como los 6 000 soldados franceses no fueron
suficientes para vencer a los mexicanos fue necesario que Napoleón III enviase
20 000 veteranos a las órdenes del mariscal Bazaine y
del general Forey, los que en mayo de 1863 lograron
en la segunda batalla de Puebla vencer al patriota general mexicano Ortega. En
junio de 1863, un grupo de políticos y militares conservadores, por odio a los
liberales, respaldaron a los invasores y solicitaron en una Asamblea Nacional
que el archiduque Maximiliano de Austria, asumiera como emperador el gobierno
de México.
Los soldados franceses avanzaron en abril de 1863
sobre Puebla y en la primera batalla del 5 de mayo de 1862 fracasaron, el
general López de Santana los criticó diciendo “¿creen acaso los franceses
que los mexicanos están armados de flechas y palos?”.
Posteriormente López Santana identificó la causa
conservadora de México con la figura de Maximiliano (año 1864) y le prestó
apoyo siendo nombrado mariscal de México.
El Perú, bajo los
gobiernos de Castilla y de San Román, rechazaron todo
intervencionismo extranjero en los pueblos de América. Por este motivo, tomaron
posición a favor de Costa Rica contra el aventurero norteamericano Walter, de
Santo Domingo contra España y de México contra Francia.
Castilla envió a Washington, en noviembre de 1861, al
joven poeta Manuel Nicolás Corpancho, para buscar la forma de ayudar de modo
efectivo a México contra los franceses. Corpancho llegó a entrevistarse con el
Secretario de Estado Seward y le hizo conocer que el
Perú estaba dispuesto a enviar 6 000 soldados en socorro de México. Eran los
soldados que habían estado en la campaña contra Ecuador.
El 16 de marzo de
1862, Corpancho presentaba sus credenciales como Encargado de Negocios del Perú
en México siendo bien recibido por el presidente Benito Juárez. Cuando los
franceses tomaron la ciudad de México en junio de 1863 y el general conservador
Juan Nepomuceno tomó el poder para favorecer el entronizamiento de Maximiliano,
Corpancho fue expulsado el 20 de agosto de 1863 de la capital mexicana
embarcándose en el puerto d Veracruz en el vapor “México” rumbo a
El pueblo peruano y
también el piurano siguieron con sumo
interés las alternativas de los sucesos mexicanos, y cuando los
patriotas lograron la victoria en la primera batalla de Puebla, se produjeron
manifestaciones de regocijo. Los periódicos y entre ellos “
Fue por eso que la
primera victoria de Puebla fue celebrada tanto en Lima como en Piura con
manifestaciones populares de regocijo. En los corrillos y en los círculos
literarios, o en las tertulias caseras o reuniones de toda naturaleza, la
cuestión mexicana y la intervención francesa eran el tema obligado. Si bien es
cierto que el pueblo piurano era profundamente católico, sin embargo se impuso
el espíritu de solidaridad y americanista sobre cualquier otra consideración.
Cuando se supo la toma de la ciudad de México, la
subida al poder del general Almonte y la expulsión y
muerte de Corpancho, la indignación subió de punto y se produjeron en Lima,
Piura y otras ciudades del Perú, ruidosas manifestaciones de protesta. En el
Callao fue ahorcado y arrastrado un muñeco representando al general Juan
Nepomuceno Almonte y en Piura, se fusiló -con
carabinas- una efigie del general Antonio López de Santana y para resaltar su
condición de traidor, se puso a la efigie que lo representaba de espaldas.
Sin embargo, el pueblo piurano siempre sensible a los
caídos, lamentó más tarde la desgraciada suerte del emperador Maximiliano
cuando fue fusilado en Querétaro. Se le consideraba un hombre bueno que fue
utilizado por el emperador Napoleón III como un juguete de sus ambiciones.
En 1859 el diplomático huancabambino
Luis Mesones fue nombrado Encargado de Negocios del
Perú ante
Era sin duda alguna uno de los cargos más importantes
en ese momento, pues Italia se agitaba en la lucha por su Unidad, de lo que era
gran escollo el Papa que buscaba mantener el Poder Temporal de
Desde que inició su gestión en Roma, trató el Dr.
Mesones de lograr para el Perú la creación de un candidato y por tal motivo
pidió el Capelo para monseñor José Sebastián de Goyeneche, arzobispo de Lima. Dos años duraron las
infructuosas gestiones. En 1870 se reiniciaron pero se interrumpieron por la
muerte del prelado.
En 1861, el presidente Castilla reconoció a Víctor
Manuel II como rey de toda Italia, la proclamación del monarca se había
efectuado el 14 de mayo de 1861 en Turín, y sólo Venecia y parte de los Estados
Pontificios no lo reconocían.
En Lima y en el resto del Perú, los criterios estaban
divididos. La mayoría por la fe católica
estaban a favor del Papa, pues consideraban que era un
atropello del rey Víctor Manuel y de Garibaldi el
tratar de quitarle los Estados que representaban el Poder Temporal. La mayoría
de los piuranos eran del mismo criterio.
El reconocimiento del reino de Italia por parte del
Perú y el rechazo inicial de Su
Santidad, en conceder el obispado del Cuzco a monseñor Valdivia, crearon una
situación tirante. A Valdivia se le observaba haber escrito contra el celibato
de los sacerdotes.
Castilla dio orden a Mesones de abandonar Roma, pero
el canciller de
Como era natural, la
prensa romana atacaba a todos los países que reconocían al rey Víctor Manuel y
el Perú no se libró de eso. El “Giornale di Roma”,
dijo que el Perú era un pueblo de venales, traidores y corrompidos. Eso le creó
un nuevo problema a Mesones que protestó y defendió al Perú.
Por aquella época de todo el mundo católico afluía
dinero al Vaticano para defender su causa. El doctor Mesones entregó en setiembre de 1861 la suma de 21 000 pesos, producto de las
erogaciones de los católicos peruanos.
El sistema
métrico decimal, nació en los agitados días de
Por entonces, cada país tenía su propio sistema de
medidas, lo cual dificultaba las transacciones internacionales.
Recién el 16 de
diciembre de 1862 se dispuso por ley la obligación de usar el sistema métrico
decimal de pesas y medidas.
En Piura no se acató la disposición gubernamental,
pues hasta en décadas pasadas y aún ahora se utilizan en la medición del peso
las libras divididas en
En las medidas de longitud se utilizaban la vara y
para mayores cantidades la cuadra equivalente a 100 varas.
Los ingleses en
Piura en el comercio de telas introdujeron la yarda.
ALGUNAS OBRAS DEL
PRESIDENTE CASTILLA


En el Perú, desde el año de 1829 se intentaron crear
sin éxito los bancos comerciales. Fue recién en 1863 cuando se logró fundar la
institución mercantil que con la apariencia de Sociedad Anónima, en la práctica
funcionó como un verdadero banco. Se trató de “

En 1863 se fundó en
Lima el Banco del Perú y estableció en Lima una sucursal, el Banco de Londres.
En Piura el primer Banco no se abrió sino hasta 1872.
Cuando el Perú adquirió la independencia, siguió
utilizando el sistema español de monedas. Lo que varió fue la forma de la
moneda.
Regía el peso de una onza de plata, equivalente a ocho
reales. El llamado peso fuerte se cotizaba a 10 reales.
Durante
Lo peor del caso es que industriales acuñadores de
moneda de Estados Unidos, sin escrúpulos de ninguna clase aceptaban pedido de
particulares para cuñar monedas que introducían de
contrabando al Perú.
En Piura se complicaba la cosa por la presencia de
moneda ecuatoriana. En Tumbes por ejemplo circuló hasta 1930 el sucre a la par
que el sol peruano.
El 14 de febrero de 1863 y durante el Gobierno del
presidente San Román, se dio la ley que establecía el sol como unidad monetaria
del Perú. Su peso era de
Como monedas menores se
tenían el real o dinero que equivalía a la décima parte del sol, con los mismos
símbolos. Era originalmente de plata y más tarde fue de níquel. Lo mismo
sucedió con el medio dinero, o simplemente medio que equivalía a la vigésima
parte del sol. La peseta equivalía a un quinto del sol.
Había dos monedas de cobre. Una de dos centavos o
“gordo” con la imagen del sol en el adverso y la leyenda de “Dos centavos”. La
otra era de un centavo y se le llamaba “chico”. Duraron hasta hace pocas
décadas cuando el valor del cobre que tenía la moneda fue mayor que la del
propio valor que representaban. Se asegura que extranjeros muy avisados, la
recolectó roda y la exportó como cobre.
En Piura, la llegada de las nuevas monedas causó
curiosidad, y si bien es cierto que acá se eliminó a la boliviana, no sucedió
lo mismo con la ecuatoriana. En Piura, aún subsistiendo el sol, quedó la
costumbre de hablar siempre del peso equivalente a ocho reales.
En abril de 1860 estalló en los Estados Unidos, la
llamada Guerra de
Los estados del sur eran agricultores y el trabajo
esclavo era lo que mantenía floreciente a los campos.
Las elecciones presidenciales de 1860 dividieron no
solo a los candidatos sino a todos los pobladores de
El Presidente Lincoln fue
asesinado.
Los campos del cultivo del sur quedaron arruinados.
Uno de los principales productos era el algodón.
Se produjo entonces una
gran demanda de la fibra, que en Piura se había cultivado desde la época de los
tallanes. Por los años 1860 se cultivaba poco hectareaje de algodón en Piura. En aquellos años y hasta
hace poco, las medidas agrarias se determinaban en cuadras cuadradas de 100
varas por lado.
Los comerciantes conocedores de la demanda mundial del
algodón, habilitaron a los pequeños agricultores para que cultivasen mayores
extensiones. Daban y hasta adelantaban a razón de ochos pesos por
Para los indios campesinos, ya sea como propietarios
de pequeñas parcelas o asociados en comunidades, era el nuevo precio una ganga.
El problema era en que subsistían los sistemas empíricos de cultivos y en el
valle del Piura el caudal del agua era escaso de tal modo que el rendimiento
resultaba siempre bajo. Tanto los valles del Chira como del Piura se dedicaron
al cultivo del algodón en extensiones cada vez mayores. El valle de Tumbes no
era apto.
Las tierras agrícolas también aumentaron de precio y
los piuranos de la ciudad lanzaron sus miradas codiciosas sobre el campo. Bien
pronto muchas tierras cambiaron de manos, unas veces mediante limpias
transacciones, pero también en no pocas oportunidades de manera dolosa.
Se fue formando así en la ciudad de Piura una nueva
clase de ricos terratenientes, que con el tiempo iba a ir aumentando su poder
hasta cuando la reforma agraria, implantada por otro piurano desde el sillón
presidencial, los dejó sin tierra.
Bien pronto se fueron dejando los sistemas ancestrales
de cultivo. Se utilizó el guano como fertilizante en
mayor grado y aparecieron las primeras bombas de riego en el valle del Piura.

Mientras que en 1860 no se exportaba algodón, en 1862
ya estaban enviando al exterior 3 362 quintales, en 1863 con la bombas de riego
saltó la exportación a 11 500 y en 1864 hasta 40 000 quintales.
El “boom”
como todas las cosas pasó, los campos de cultivo del sur de Estados Unidos volvieron a
florecer, y si bien el algodón ya no desapareció de los campos de cultivo
piuranos, sin embargo se vino produciendo un franco período de decadencia que
la guerra con Chile aceleró. En 1905 la
producción era de sólo 29 000 quintales, parte de la cual era absorbida por la
naciente industria nacional de tejidos.
Pero en los años de lluvia, el algodón volvía aparecer pujante porque
hasta al desierto se le utilizaba para cultivarlo. En 1902 que fue de intensas lluvias la
producción dio un prodigioso salto llegando a 150 000 quintales.
Los agricultores piuranos no permitían que las plantas
permanecieran dos años para evitar la proliferación de plagas. Por eso la
última fecha del año agrícola en el cultivo del algodón era la “tumba” y
“la quema” a fin de dejar los campos limpios, a los que llamaban “rozos”.
El campo lo preparaban en pozas de 100 varas por lado
a las que llamaban “cuadras”.
El primer riego en que
el agua se emplea abundante sobre los surcos profundos, constituye “el
machaco”. Los riegos siguientes se llaman “pases”. Los muros de
tierra separadores de las cuadras son los “coloches”.
La producción se estimaba en cargas, medida,
equivalentes a
Los agricultores piuranos fueron tecnificando este
cultivo industrial que se convirtió en la espina dorsal de la economía
departamental. Año bueno en la agricultura significaba beneficio general para
todos. El efecto multiplicador era muy acentuado.
Los piuranos instalaron bombas de vapor para
intensificar el riego así como desmotadoras y prensas para empacar el algodón.
Una apreciable cantidad de técnicos y empresarios extranjeros empezaron a
llegar al Departamento y se terminaron por establecer definitivamente en Piura.
El pintor piurano Ignacio Merino que había hecho su
aprendizaje artístico en París había retornado a su patria en 1839 y radicado
en Lima.
Su venida, se debió al
llamado de su madre a la que quería
mucho.
En Lima se hizo cargo de
El general Agustín Gamarra le brindó mucha estimación,
por cuya razón le pintó un retrato. También durante su permanencia en Lima hizo
sus lienzos “Santa Rosa de Lima”, “Fray Martín de Porres” que se encuentran en Piura, “Escenas de Amancaes”, de “Las Tapadas” y otras costumbristas. También
pintó numerosas acuarelas.
En 1850 retornó Merino a París, cuando tenía 33 años
de edad. Es la época en donde desarrolla sus mejores obras, y fue uno de los
pintores más conocidos de Francia en un tiempo en que tan buenos pintores había
en
En 1863 se presenta en la famosa Exposición de Bellas
Artes de París y gana un meritorio tercer puesto con medalla de oro por su
cuadro “Colón ante los
Sabios de Salamanca”.
Regocijadamente
escribía a su madre el 14 de julio, una conmovedora y amorosa carta.
Entre otras cosas le
decía: “No puedo negar a Ud. que mi corazón está lleno de contento, pues al fin
estoy viendo el resultado de tantos sacrificios y tantos trabajos. Lo primero
que he hecho es llevar a mi amigo, el Dr. Gálvez, la medalla que es de oro, muy
bonita, grabada con mi nombre y mi apellido, para que se la mande a Ud. y
conserve Ud. eternamente, pues es el primer fruto de mis trabajos y
privaciones, lo que a mí me ennoblece más que todos los tesoros del
mundo”.
Al final de esta tierna
carta, este hijo que daba a su madre el premio tan valioso, le decía: “Le
mando a Ud. mi alma y mi corazón. Dios ha de querer que nos veamos pronto”.
En ese momento Merino tenía 46 años.
El cuadro premiado fue adquirido por el gobierno del
coronel Balta en dos mil soles y colocado en Palacio de Gobierno. Allí estaría
también ese otro hermoso lienzo denominado “
En el incendio que destruyó el Palacio de Gobierno en
1921 se quemó “
Damos los nombres de dos óleos de Ignacio Merino que existen en
Piura.. Son: “
Del cuadro de Colón de Merino se ha dicho:
Esta sola
tela basta para cimentar la reputación deIlustración
1 Merino,
en mérito de la sabia composición de las figuras, la realidad de la escena, lo
primoroso del dibujo, la justeza de la perspectiva. El colorido se resiente de cierto
monocromismo: es la herencia aún latente
de Ingres, y de Delaroche, pero en lo esencial es concepto histórico resulta
una obra fuerte y seria, quizás la más bella y completa de este género y
carácter haya ejecutado un artista americano. Detalle digno de mencionar es la
perfección de las manos. Colón se exhibe en noble apostura, aureolado por
inmaterial visión de gloria; el grupo de viejos doctores le rodea y escucha:
todos los semblantes y
actitudes
revelan extraordinario asombro, cada cabeza es un modelo acabado de expresión,
cada movimiento de cuerpo, pliegue de ropa,
es una maravilla de exactitud; el
pavimento en estricta ley de perspectiva, con el horizonte bajo, contando la
retina de sus personajes, revelan el espíritu concienzudo del artista, a quien
frecuentemente se le vio en Cluny, lápiz en mano, tomando apuntes de muebles y
tapices arcaicos. Hoy no se pinta así, no hay tiempo, todo debe ser
atropellado, clownesco, pura mancha, pintura corriente en auto, llevando de
chauffeur, si se ofrece al mismo señor Roberto de
Damos los nombres de dos óleos de
Ignacio Merino que existen en Piura.. Son: “
Entre diciembre de 1859 y enero del año siguiente, es
decir mientras se producía la intervención militar peruana en Ecuador, García
Moreno que sólo gobernaba la región norte del país, mantenía una nutrida
correspondencia con el ministro de Francia en el Ecuador. Buscaba que Napoleón
III tomara bajo protección a
Así el 7 de diciembre de 1859 decía entre otras cosas
en extensa carta: ”…..la felicidad de este país
dependería de su reunión al imperio francés bajo condiciones análogos a las que
existen entre Canadá y
Agregaba García Moreno
que “estaban cansados de luchar contra el desenfreno de la soldadesca y la
turbulencia de los demagogos, los que trabajamos en vano por contener la
anarquía, que nos deshonra y empobrece y vemos avanzar rápidamente el torrente
arrasador de la raza angloamericana, encontraríamos bajo los auspicios de
Francia, la civilización en la paz y la libertad en el orden…”.
Mas tarde, el 14 de
diciembre volvía a escribir….”le manifestaba francamente mis ideas sobre el
protectorado de
Luego dice que ni Castilla ni Franco admitirían la
formación de un gobierno que salve el honor del Ecuador y que por lo tanto
monsieur Trinité, Encargado de Negocios de Francia en Ecuador, que se
encontraba en Guayaquil, podría tratar con Gómez de
Parece que Trinité contestó
que no convendría a los intereses del Imperio francés en mantener un protectorado
honorario en Ecuador. Por eso García Moreno en una carta de fecha 21 de
diciembre trata de convencerlo y hasta pide el apoyo de la flota naval francesa
anclada en el estuario de Guayaquil, para que secunde con su poder, los planes
que tiene.
Como se puede apreciar,
la actitud de García Moreno era de una tremenda doblez, traidora y entreguista.
Simulaba estar interesado en tratar con Castilla la formación de un gobierno
único y por otra parte buscaba entregar su país a Francia. Pretendía también que la
flota francesa atacase a la peruana en Guayaquil. Castilla llegó a saber estas
actitudes y como García Moreno conquistó más tarde el poder, trató de no
descuidar la frontera norte y hubo momento en que se volvió inminente una nueva
intervención.
En Piura estaba el general ecuatoriano José María
Urbina, jefe de los liberales ecuatorianos, que con la tolerancia de las autoridades
departamentales, hacía frecuentes incursiones en la frontera, causando la
inquietud de García Moreno.
Todo eso lo conocía perfectamente Castilla que también
lo permitía.
Se volvió a concentrar tropas en Piura y los barcos
una vez más llegaron a Paita con abastecimientos militares.
El comandante Kergrist de
El movimiento de
tropas al norte se había producido con el advenimiento de San Román al poder, y
se explicó no con intención de hacer la guerra al Ecuador, sino de alejar de
Lima tanta tropa adicta a Castilla y el temor de que éste tratase de apoderarse
del poder. Por parte, Ecuador se había enfrascado en una guerra con Colombia y García
Moreno, vio que no le convenía tener problemas en el sur, por tal motivo buscó
mejorar las relaciones. El presidente colombiano Mosquera, era hostil al Perú y
por eso se buscó evitar la derrota de Ecuador que de todos modos se produjo, al
vencer Colombia en la batalla de Cuaspud.
El general San Román había tomado en forma efectiva
las riendas del poder el 24 de octubre de 1862.
Con un tino que no se le suponía, trató de hacer un
gobierno de paz por cuyo motivo permitió que todos los desterrados retornasen
al país. Eso fue aprovechado por varios que estaban en el exilio para regresar
a la patria.
Cuando Echenique -que había estado años desterrado-
llegó a Lima el 11 de noviembre del mismo año, fue apoteósicamente recibido.
El 9 de diciembre, el presidente San Román daba un
banquete en Palacio y al mismo concurrían los generales Echenique, Miguel
Medina, Fermín del Castillo y
De pronto San Román se sintió enfermo, y a mediados de
marzo de 1863, se trasladó a Chorrillos pero siguió atendiendo con cierta
pausa. A las 11 de la mañana del 3 de abril cuando se celebraba el Viernes
Santo de 1863, moría en Lima el presidente.

En ese momento en palacio estaban los más altos
funcionarios civiles y militares del país, entre ellos el mariscal Ramón
Castilla en cuyos brazos murió. El sentimiento de pesar que produjo el deceso
en todo el país, fue verdaderamente sincero.
En Piura, el prefecto Diego Lama Farfán de los Godos,
dispuso la celebración de solemnes exequias. Era San Román el primer presidente
que moría en posesión de su cargo.
Al morir San Román, el 1er. vicepresidente, el general
Juan Antonio Pezet, que debía de sucederle se encontraba en Europa. El 2do. vicepresidente, el general Pedro Diez Canseco asumió
entonces internamente el poder, mientras llegaba Pezet. Se dio, sin embargo, el
caso de que también Diez Canseco estaba en Arequipa por cuyo motivo no se sabía
quien entregar el mando por esos días. La guarnición de Lima se pronunció por
Ramón Castilla como el militar de más alto rango. Se temió que Castilla se
quedara en la presidencia pero tras de seis días de mandar hizo entrega el
poder a Diez Canseco, su cuñado.
Por ese tiempo las relaciones del Perú con España eran
precarias. Los súbditos españoles en el Perú tenían una serie de reclamos
pendientes y pensaban que no se les
hacía justicia o que tardaba mucho. Por eso escribían constantemente a España reclamando
la intervención de
Es España y en Francia se pedía que al igual que en
México, se enviase una flota combinada a
las costas del Pacífico. Al gobierno español se le pidió que los navíos de
guerra que frecuentemente eran enviados a las Filipinas, siguieran la ruta del
Pacífico en lugar del Atlántico. Así se hizo.
En 1862 salió de Cádiz una flota al mando de Luis
Hernández Pinzón con el fin según se dijo de hacer estudios en las costas de
América del Sur, del lado del Pacífico. Eran sin embargo muchos buques de
guerra.
Con la proximidad de los barcos de guerra, los
reclamos de los súbditos de España se tornaron más exigentes y la
predisposición de Pinzón contra el Perú fue muy manifiesta y lo dejó entrever
en un brindis que hizo en mayo de 1863 cuando
sus barcos llegaron a Chile.
En julio llegó la flota española al Callao y fue bien
recibida por Diez Canseco pero de inmediato zarpó al norte, el 27 de julio con
el visible objetivo de no estar presente para la celebración del aniversario
nacional peruano.
Por ese mes, había llegado de Panamá la fragata
“Amazonas” que anclaba en Paita donde estuvo algunos pocos días con el
presidente Pezet a bordo. En alta mar, se cruzó la corbeta que llevaba al
mástil la insignia del presidente; con la flota española, la cual hizo el
saludo de 21 cañonazos que la fragata peruana no contestó. Eso creó mayor
tirantez.