FORMAS  DISCIPLINARIAS FAMILIARES  E INTIMIDACIÓN ENTRE PARES

 

Autores: Marta Salas; Alicia García; Julia Carreras; Maria E. Casacci,  Alejandro Hogas  y  Daniel Medina

Institución:  Facultad de  Psicología. Consejo  de  Investigaciones Universitarias de Tucumán

RESUMEN

La  Familia cumple la función de ser matriz para legalizar y naturalizar relaciones autoritarias, jerárquicas discriminatorias, y vivirlas así como algo inevitable.

Por esto cobra gran importancia el trabajo  de prevención que desde el Proyecto  de  Investigación, aprobado  por  el  CIUNT, denominado ”Comportamientos  Violentos de  los  Niños en Escuelas  Urbanas  y Rurales  de Tucumán”  que venimos   realizando  a fin   de desocultar las relaciones familiares  autoritarias, informando sobre las distintas formas de maltrato infantil, para lo cual hemos realizado encuestas a los padres  y niños de una escuela urbana en San Miguel de Tucumán: la Escuela Campos de las Carreras, estudiando el castigo físico  en  un   principio y continuando con las formas  de  intimidación entre pares.

Partimos de la siguiente hipótesis: El Castigo Físico es uno de las formas   Disciplinarias más  utilizadas en la Familia, no  siempre aquel que es castigado es  necesariamente  maltratado,  para  ello  es necesaria una  repetición sistemática  del  castigo como  método  disciplinario.-.Por otra parte,  quien  ha  sido  maltratado sistemáticamente en su  infancia  ( o  ha  sido testigo de maltrato  sistemático) es posible  que éste  sea un factor determinante de la  intimidación y  el  acoso entre pares. Los estudios indican que los niños que intimidan a otros con frecuencia provienen de hogares donde: el castigo físico es lo más frecuente, se les enseña con los hechos que una respuesta física  unida a un discurso descalificador es la manera en que los adultos  resuelven los problemas.

Será necesario tener  en  cuenta  también en los comportamientos  violentos entre  niños el  concepto  de  “Deprivación “  de  Donald  Winnicott.   Estos  niños han  perdido  la capacidad  de  sentir responsabilidad  y de  preocuparse por el  otro  

Palabras  claves-Castigo  físico-Deprivación-  Intimidación entre  pares


Introducción

Lo que expondremos es la síntesis de dos investigaciones: una en relación a la violencia  física y la otra en relación a los comportamientos violentos entre pares, con el objetivo de mostrar la estrecha relación existente, entre las formas disciplinarias utilizadas por los adultos a fin de educar a sus hijos y como las formas disciplinarias han sido internalizadas, configurando en algunos niños conductas intimidatorias y en otros conductas de  sometimiento.-

DESARROLLO

La familia al igual que el estado fue diseñada en un modelo piramidal verticalista con roles jerarquizados, por lo tanto desiguales, particularizando el dominio del hombre sobre la mujer y los hijos. Se  instituye un modelo de dominador – dominado donde las mujeres deben obediencia al hombre y los niños a los padres, respeto y obediencia que ligado al afecto, condiciona la denuncia de situaciones de maltrato prolongado, relegándolo al ámbito de lo privado. La familia así producida como una institución cerrada, se constituye en caldo de cultivo apropiado para las agresiones repetidas, instalando una incapacidad psicológica en sus victimas para escapar del control de los agresores, al estar sujetas a ella por la fuerza física, la dependencia emocional, el asilamiento social y el peso de los valores económicos legales y sociales.

  Esta forma de organización familiar invisible cumple la función de ser matriz para legalizar la desigualdad, la diferencia que en la amplia mayoría de los casos significa la existencia de alguien que manda y otro que obedece, sienta las bases para naturalizar relaciones autoritarias  y vivenciarlas como algo inamovible

Definimos formas disciplinarias de la familia al conjunto de reglas para mantener el orden y la obediencia. Hace a la relación entre un sujeto que manda y un sujeto que obedece. En esta relación asimétrica el sujeto que manda está investido socialmente de poder, y el sujeto que obedece incorpora y asume valores, pautas, creencias, usos y formas de vida, según el contexto sociocultural al que pertenece.

A partir de una investigación anterior denominada « La Violencia Física, su incidencia en la familia y la escuela en San Miguel de Tucumán” , se arribó a la conclusión de que los padres/adultos responsables de la crianza de los niños/as tienden a disciplinar a sus hijos/as en una sola dirección:  la obediencia” mediante “órdenes” que van siendo inscriptas en la subjetividad del niño como prohibiciones “ no salgas a la calle” “no juegues a la pelota” “no robes” “no te ensucies”” no contestes mal” etc. ya que todo mandato tiende a que no hagan nada diferente a lo demandado por los padres. Todos los valores morales son significados en forma de prohibiciones y merecedoras de castigo.

Entendemos como valores morales al conjunto organizado de normas o prohibiciones que propician un ideal  a acceder generando obligaciones en los niños y derechos en los padres, portarse mal es por lo  tanto, transgredir  un ideal propuesto por los adultos que le provoca a éste ira y lo deja afuera de su reconocimiento y afecto, se considera como portarse el:“ contestar a los adultos”, “no hacer lo  que  les  piden”

El no hacer caso o el cuestionamiento a la autoridad, puesta de manifiesto en el no cumplimiento de las órdenes familiares, genera reacciones violentas que recaen sobre el niño/a.

Esto  ya  había  sido estudiado  por Kempe  cuando afirmó que:

 1)      El Castigo Físico se relaciona con la atribución al niño de una incapacidad para ser razonable, para comprender.-.

2)     El Castigo Físico surge ante la dificultad de los padres de aceptar al niño como alguien diferente a ellos , como un “otro”

3)     El Castigo físico es producto de la desconfianza paterna en la trasmisión de una norma por la vía del lenguaje.-

  4)  El Castigo Físico se relaciona con la intolerancia de los padres  al ritmo del niño, a sus características, a sus etapas  y necesidades de desarrollo infantil

Estas “molestias” de los mayores, la mayoría de las veces finalizan en métodos tendientes a corregir la conducta del niño, justificando el uso de la violencia, los que varían de acuerdo al medio sociocultural, siendo predominante el uso del chirlo ,  la paliza y el cinto.

Nuestros  estudios fueron realizados en  una  escuela urbana  de  San  Miguel  de  Tucumán, indican  que  los niños/as de 8  9  y  10  años son los más castigados, por su etapa evolutiva ,  ya  que  son más inquisidores, demandantes y curiosos, lo que refuerza la falta de tolerancia en el adulto,

En los niños de 11- 12 años el castigo físico ha sido internalizado como algo natural. Sus respuestas  muestran la eficacia de las estrategias, vehiculizadas a través de los mandatos del adulto, al reforzar conductas de sometimiento, aceptación pasiva, a-crítica y culposa, que se pueden resumir en esta síntesis:  “El no cumplimiento de lo que enseñan los padres es vivido como acciones indebidas, delito que va a estar siempre presente en su vida, pecado que merecerá castigo y desprecio, produciendo dolor en el corazón,  no comportarse como una verdadera hija  los pone triste y generará culpa al dañarlos cuando ellos dan lo que los  que los niños quieren. Portarse mal entonces es un mal ejemplo que no hay que añadir en sus vidas”

A  los 12 años responden:”la  violencia  es  una  actitud  que  tiene  una  persona  para  pegarle  a  un  menor.

Estas  respuestas  y  otras que hemos  relevado ,  de las cuales mostramos  sólo  algunas   de  ellas,  dan  cuenta  de  que  en  primer  lugar  estas  formas  disciplinarias, de  las  que  ya  hablamos  se  van  Internalizando en  la  mayoría  de  los  casos, como  modos de  interactuar y  relacionarse .-

Desde el nuevo Proyecto  de Investigación  Los Comportamientos Violentos de los Niños en Escuelas Urbanas y Rurales de Tucumán aludimos a lo que es el bullying (proceso de abuso e intimidación sistemática por parte de un niño contra otro niño; Procede del término inglés bully, matón. Se trata de procesos en los que uno o más alumnos acosan e  intimidan a otro-niño, colocado  en posición de  víctima- a través de insultos, amenazas, aislamiento social etc  Estos niños, los que sufren el proceso de intimidación,  deben luchar día a día contra la hostilidad de sus pares la cual no comprenden .Este tipo de maltrato puede tener lugar a lo largo de meses e incluso años, siendo sus consecuencias muy graves para la víctima. Cuando se habla de intimidación entre pares en la vida escolar se hace referencia a una situación de agresión sistemática (física o verbal, directa o indirecta) por parte de un alumno o grupo de alumnos hacia otro compañero que no tiene desarrollada la capacidad de defenderse a sí mismo. Se refiere a una situación de desigualdad de fuerzas no incluyendo peleas que puedan producirse entre compañeros en igualdad de condiciones físicas o psicológicas.

Una de las razones por las que la intimidación se mantiene es porque se da en el anonimato, a espaldas de los adultos. De hecho, es un tema poco hablado, poco investigado y muchas veces hasta entendido como una vivencia natural y propia del crecimiento de un niño o adolescente.

Nuestra sociedad actual, por sus características favorece el desarrollo de un comportamiento violento entre los sujetos. Se trata de una sociedad globalizada y empobrecida, en la cual reinan los modelos sociales y familiares violentos.

Desde nuestro trabajo de investigación tomamos una encuesta a  niños  de 9  a  12  años de  ambos sexos en  la  misma   escuela urbana de San Miguel de Tucumán.  donde  indagamos sobre  el  castigo físico Si bien es cierto, la muestra es de un grupo de pares (iguales, escolares), observamos que existe una brecha entre los escolares marcando un “arriba” y un “abajo” ; un “grupo dominante” y un “dominado”, uno “fuerte” y uno “débil”.

El trabajo  consistió en la administración individual del siguiente cuestionario:

  ·        ¿Hay en tu grado algún compañero/a que sea motivo de burla y/o agresión?

·          ¿Qué es lo que le dicen? ¿Por qué?

·          ¿Cómo describirías a ese/a compañero/a?  

 

En el análisis de las respuestas a la primera pregunta, el 99 % respondió que si hay compañeros en su grado que son motivo de alguna forma de agresión y el 1% no admitió que exista esta situación en su grado.

 En cuanto al sexo que sufre más el acoso de los compañeros  con bromas pesadas,  disputas, y agresiones físicas se observó que el 54 % de los varones lo sufre más que las mujeres  un 45 %.

 Las respuestas que más prevalecieron a la primera pregunta se relacionan con apodos que  utilizan los niños para llamarse entre ellos.

 Estos apodos no son agradables o aceptados por el niño/a; sino que fueron creados con el fin de  ridiculizar  y molestar , como forma de mostrar su fuerza frente al más débil.-.

 En la mayoría de los casos, estos sobrenombres están referidos a cualidades físicas que son motivo de burla o que no son aceptados por el grupo dominante de cada grado.  Por ejemplo, los apodos que prevalecieron se refieren a la estatura de los niños “danonino vencido”. ”enano de circo”pájaro carpintero” También se destacan los que hacen referencias a la contextura física por ejemplo, “Rinoceronte”. Elefante y Jirafa”

El 59% de las respuestas hacen referencias a sobrenombres creados para “describir” el aspecto físico de los niños. Burlándose en la mayoría de los casos de los defectos físicos que pueden presentar

El 13 % son apodos puestos por la supuesta manifestación de conductas de preferencia  sexual observada por los niños (esto se observo entre los niños de 11 y 12 años de edad), algunos de ellos son “lesbiana”, “marica”.”tortillera”

El 4 % de las respuestas están referidas a nombres de políticos, por ejemplo “Menéndez legisladora”. 

El 9 % de las respuestas son de orden racial,  “le dicen Baltasar porque es negro”.

De esta forma, podemos comprobar que típicamente la intimidación  se presenta bajo la  forma de hostilidad verbal crónica (insultos, burlas, desprecio, críticas)  y amenazas.”si no hacés lo que te ordeno te voy a  fajar”, produciendo un debilitamiento psicológico progresivo y un menoscabo de la subjetividad del otro.  

En la  tercera pregunta nos  muestran  que esas manifestaciones de violencia el 57 % de los niños no se defiende ni busca ayuda en los superiores. La característica predominante en estos niños es que provienen de hogares donde fueron disciplinados de tal manera  con el chirlo o  la paliza  si respondían de alguna manera a los mayores.-Había que obedecer,  para poder seguir contando con el afecto del adulto.-

Estos  niños no se defienden ni buscan ayuda demostrando una posición de sometimiento, pasividad  tan característica de los hechos de violencia. Muchas situaciones de violencia  como las descriptas  ya están naturalizadas y los chicos se acostumbran a ser victimas.

También los estudios realizados indican que los niños que intimidan a otros con frecuencia provienen de hogares donde: el castigo físico es lo más frecuente, se les enseña con los hechos que una respuesta física  unida a un discurso descalificador es la manera en que los adultos  resuelven los problemas.-.

Vimos en todo lo  expuesto  desde el  estudio  del  castigo  físico  a  la  intimidación  entre  pares  que no  se  promueven    comportamientos donde  predominen la  justicia,  la  cooperación,  la  solidaridad,  la  equidad,  sino  más  bien el  ejercicio  del  poder de  los más  fuertes  hacia  lo  más  débiles,  el  no  reconocimiento  del  otro  como  un  igual sino como  alguien  ante  quien   debo  defenderme,  discriminar o  desechar. Esto que primeramente es  aprendido desde  el  comportamiento de los adultos hacia los  niños,  luego es posible  visualizarlo entre los  pares en  la escuela,  donde ya  no es el  adulto  el que  .prohibe  o rechaza al  niño sino que ahora es   un niño rechazando  o intimidando   y faltando  el respeto  a otro niño.-La violencia ya está  instalada como asi también la matriz del  sometimiento.-

Donald  Winnicott elaboró  un   concepto importante para  comprender los comportamientos  violentos de los niños: el concepto  de  deprivación  afectiva..En ella ha habido  una verdadera desposesión emocional y  no una simple privación. Es  decir se ha producido la pérdida de algo bueno  que  ha sido  positivo en el niño hasta cierta fecha y luego le  ha  sido retirado,  la retirada se ha extendido a  lo  largo de un  período de  tiempo superior al que el niño  es capaz  de mantener vivo ese  recuerdo de la experiencia. Dirá Winnicott: cualquier exageración del valor  de molestia  del niño   es posible que indique la existencia de un  grado   de  desposesión y de tendencia  antisocial  El  habla  de  niños que  fueron sometidos  a  separaciones prematuras  de  sus  padres,  durante la  segunda  guerra  mundial ., hospitalizados,   que quedaron   sin  hogares,  sin sus  juguetes u  objetos  amados.- Haciendo una equivalencia en nuestra realidad social, los niños vivencian pérdidas ocasionadas  por la desocupación parental y  la precaried laboral, tan importantes en el núcleo familiar,  que hacen que se resienta la calidad del vínculo , pues en   la estrucuración  psíquica infantil es primordial el sentimiento básico de seguridad, y pertenencia que los mayores deben proveerle.-

  Cuando hablamos de comportamientos violentos  contra otros, nos ubicamos en el espacio social de la escuela que remite al proceso de socialización. El sujeto en tanto sujeto social posee una capacidad que es la de preocuparse por el otro; cuidar e importarle el otro. Se trataría de ser capaz de sentir responsabilidad y aceptarla como un deber social y hacia el otro. Los orígenes de esta capacidad son complejos y presuponen una compleja organización del yo, sin embargo incluye la capacidad de cuidarse a sí mismo, su cuerpo y su vida interior, para poder luego ocuparse del otro. La característica más reiterada de los niños con comportamientos violentos es que no parece importarle los otros ni las cosas de los otros y tampoco manifiestan responsabilidad. Esta capacidad de sentir responsabilidad es reconocida como esencial en la función familiar de procreación y crianza, en el juego constructivo y de equipos, en el trabajo y, de modo fundante en los vínculos pedagógicos y la vida escolar.

  Los niños de comportamientos violentos pueblan nuestras escuelas, pueden ser de clase media o de clase popular y cada día son más porque el riesgo de sufrir deprivación se ha multiplicado, ya que las dos instituciones fundamentales en la constitución sana del sujeto, la familia y la escuela están fragilizadas.

  Cuando hicimos referencia a Winnicott, pensamos  que en nuestro país la irrupción violenta de fenómenos como la desocupación, la pobreza, la marginación que multiplican la deprivación pueden ser vistas en el momento actual también como la bomba que sembró la destrucción en la segunda guerra mundial.

  La posibilidad de modificar estos comportamientos está en el ambiente, en  laS  relaciones que le  provean de seguridad y confianza; en oportunidades para reparar y repararse por vía de las producciones, los vínculos, el juego y el aprendizaje.

  Estos  conceptos hoy  siguen  siendo  válidos,  aun  cuando las  transformaciones  sociales  estructurales  de  nuestra  época,  han  convertido  las condiciones  en  que  se  produce  el  crecimiento  y  desarrollo  de  nuestra  infancia,  en   “condiciones  de  guerra” La  calidad del  medio  familiar,  institucional, social   que  debe posibilitar  una  constitución  sana  del  sujeto,   está atravesada por  carencias  de  todo tipo: empleo, trabajo, habitat, nutrición,  protección,  libertad,  seguridad etc .Como toda investigación este  concepto  de Winnicott nos parece importante y  ha generado  en el equipo de trabajo nuevos  interrogantes que nos llevarán a encauzar dicha  investigación hacia  las  condiciones de deprivacion en  los niños  en San Miguel  de Tucumán, La  interrogación  apunta   a observar .los niños  que intimidan  a otros o los que son intimidados.¿Cuáles de las dos poblaciones  son las más  afectadas de desposesión emocional.-¡Ya que Winnicott afirma que mientras el niño  que crea conflictos , que pone al  ambiente en jaque es porque aún tiene  esperanza..Estas ideas nos  parecen  importantes tenerlas en cuenta en la continuación de nuestra investigación sobre los comportamientos violentos en  los niños

Estas indagaciones sobre los comportamientos violentos en los niños se está realizando también en la zona rural, a fin de conocer la existencia de los mismos y las características que ellos revisten.-

 Ref. Bibliog.

Corsi, Jorge: Lecciones y ensayos. Algunas cuestiones básicas sobre violencia familiar.  Ed. Sudamericana. Buenos Aires. 1992  

Salas Marta y  otros. ”Los  Padres y el Castigo  Corporal  como Método de Crianza”. del  libro ”La  Violencia Física : su incidencia en  la  familia  y en la Escuela  en  San Miguel de Tucumán.  Año 2004       
Cerezo Ramírez, Fuensanta:  
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Crerezo  Ramírez F
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