CARACTERIZACIÓN DE LOS MOTIVOS DE CONSULTA DE LA POBLACIÓN QUE DEMANDA ATENCIÓN A LOS PROFESIONALES QUE FACTURAN A TRAVÉS DEL CENTRO DE TRABAJO (CDT) DEL COLEGIO DE PSICÓLOGOS DE ROSARIO

 

Psicóloga Adriana Nieto

Psicóloga Beatriz Rasetti

Colegio de Psicólogos de la Provincia de Santa Fe II Circunscripción

 

Introducción

El Colegio de Psicólogos centraliza, a través del Centro de Trabajo (CDT), la facturación de las prestaciones psicológicas que los profesionales brindan a la población beneficiaria del Sistema de Seguridad Social.

AL momento de iniciarse este trabajo en el mes de julio de 2005, el CDT tenía Convenios con 107 Obras Sociales, Mutuales y Empresas Prepagas de salud; siendo la condición contractual la siguiente: el 73% es de tipo de Convenio, el 15% de Elevación y Cobro y el 12% restante del tipo Acuerdo de Firmas.

En el CDT, se encuentran  inscriptos 1184 psicólogos matriculados siendo 500 los psicólogos que facturan con continuidad y 250 que lo hacen en forma discontinua, ascendiendo a un total de 750 profesionales. La II Circunscripción del Colegio de Psicólogos de nuestra provincia comprende a los siete departamentos del sur de la misma: Rosario, General López, Belgrano, Iriondo, Caseros, Constitución y San Lorenzo.

Frente al crecimiento constante de la demanda de atención en los últimos tiempos (la comparación del total de consultas facturadas en el CDT en dos períodos diferentes: noviembre de 2001 a diciembre de 2002 (17.890); y julio a diciembre de 2004, (29.972),arroja un incremento de 11.082 consultas el Colegio  ha intentado optimizar la cobertura acordada con las Obras Sociales con las cuáles tiene convenio. Sin embargo es una realidad que a la hora de ampliar la gama de las  prácticas de tratamiento, promoción y prevención en salud  mental, es poco lo que se  logra.

Cabe mencionar aquí,  lo señalado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en tanto afirma...” los trastornos mentales se encuentran entre los más graves de todas las clases de enfermedades debido a su alta prevalencia, a su cronicidad, a la prematurez de su aparición en la vida de las personas y a la severidad de las incapacidades que producen” (OMS; 2000)

El Preámbulo del Código de Ética de la Federación de Psicólogos de la República Argentina (FEPRA), aprobado por la Asamblea del 10 de abril de 1999, dice en una parte “ los psicólogos entienden bienestar psíquico como uno de los derechos humanos fundamentales y trabajan según el ideal social de promoverla todos por igual, en el mayor nivel de calidad posible y con el sólo límite que la ética y la ciencia establecen”.

La restricción que las Obras Sociales en términos generales, imponen a las prestaciones en Salud Mental, no deberían estar sustentadas en razón de los costos sino en función de mitigar el malestar psíquico de los pacientes.

“Las demandas actuales que recepciona el campo de la salud mental, pueden ser incluidas en tres grupos diferentes. La de aquellos que se desmarcan de los comportamientos sociales aceptados (drogadictos. psicóticos, etc.), los que por distintas razones fracasan en sus condiciones o capacidad adaptativa a los requerimientos del medio social en que viven (neurosis, depresiones, discapacitados mentales, etc.), y, por último, la de aquellos con mayor riesgo de enfermar en función de su pertenencia a un grupo etáreo o al atravesamiento de un ciclo vital (niños, adolescentes, ancianos, etc.). Estos conjuntos de demandas pueden incluirse en el campo de las experiencias del sufrimiento humano y requieren ser pensadas en el seno de las relaciones sociales en que se generan sin necesidad de ser traducidas a la lógica de los procesos patológicos...”(1)

Conscientes de esta situación e impulsados por la necesidad de arbitrar estrategias para mejorarla, pensamos desde el Colegio,  realizar un estudio que brinde información relevante y fidedigna que sirva de insumos para gestionar con las Obras Sociales menús prestacionales acordes a la necesidades de la población. 

Dado que el CDT no cuenta  con una base de datos que permita elaborar un diagnóstico de situación de la demanda de atención de la población, se inició  a mediados del año 2005 el presente trabajo como un primer avance para obtener  la información necesaria.  

Antecedentes  

Después de un intenso trabajo de los colegas, se logró concientizar a las  autoridades  de la necesidad de promulgar la ley de ejercicio profesional dando  origen a la creación del Colegio Profesional en el año 1984. Un grupo de colegas se hizo cargo de continuar con la herencia recibida de sus antecesores desarrollando iniciativas de diversas índole.

Una de las iniciativas fue la creación del CDT en el año 1987, cuyo objetivo fue contar  con una instancia dentro de la Institución, que gestionara las contrataciones para la cobertura de las prácticas psicológicas, convirtiéndose así en el intermediando directo entre la Seguridad Social y el sector profesional. En tal sentido fue necesario realizar numerosas tratativas con los directivos de las Obras Sociales a los fines de ser incluidos en el sistema de Obras Sociales como prestadores.

Actualmente, el menú prestacional que el Colegio ofrece a las Obras Sociales, incluye las siguientes prácticas: psicoterapia individual, de familia y pareja, grupal, estimulación temprana, acompañamiento terapéutico, cuidados paliativos, psicodiagnóstico (pruebas psicométrica y proyectivas), atención en domicilio: en internación y en crisis, psicoprofilaxis quirúrgica, obstétrica, orientación vocacional y ocupacional, adopción, talleres y grupos de reflexión.

Marco conceptual

Vivimos una época de grandes transformaciones sociales que marcan cambios globales en los modelos culturales dominantes, la salud mental no es ajena a ellos dado que estas transformaciones que atraviesan todos los espacios donde los sujetos desarrollan su vida cotidiana: el trabajo, la familia, la escuela son en muchas ocasiones generadoras de sufrimiento psíquico.

Estos cambios no afectan solamente a nuestros pacientes, a los que están en vías de serlo, a los Servicios de Obras Sociales (la Seguridad Social), y a las modalidades de cuidador que se brindan en el sector público. Afectan también a los profesionales, a sus teorías, a sus métodos, a su ética y principalmente a su propia identidad en el seno de las prácticas sociales.(Galende 1996).

“El sector salud en Argentina atraviesa en nuestros días una profunda crisis estructural que involucra tanto al modelo prestador como al de financiación de los servicios.

En el primero de dichos planos - esto es lo que hace al modelo prestador - resulta claro que se han  ido  acumulando múltiples formas de inequidad distributiva e ineficiencia operativa a partir de la denodada puja que se libra al interior de esta esfera productiva, entre médicos, empresarios sanatoriales, laboratorios farmacéuticos, etc., en torno a la división de recursos con que cuenta el sector.

En otras palabras, la presente crisis sectorial viene acompañada de una profunda transformación en la organización social de la medicina. Se enfrentan aquí un modelo médico reparatorio cada vez más caro – y no necesariamente más eficaz – y un “paquete” de recursos económico-financiero que va resultando cada vez más estrecho en relación a lo que cuesta atender a la gente en base a la tecnología hegemónica...”(2)

En lo que se refiere a salud mental, el sistema de Obras Sociales destina escasos recursos tanto en cantidad como en diversidad de prácticas restringiendo su alcance a criterios económicos y no racionales. En muchos casos los presupuestos que destinan para el área están dirigidos fundamentalmente  a cubrir los costos de internación y al tratamiento farmacológico por sobre la prestación clínica ambulatoria, sin considerar otro tipo de prácticas tal como por ejemplo las preventivas.

Frente a este panorama es necesario pensar propuestas sólidas y fundamentadas que tengan por efecto modificar la situación actual en materia de prestaciones en salud mental a los fines de garantizar a la población el derecho humano fundamental de recibir la atención que requiere.

Objetivo General

Indagar los Motivos de Consulta que refiere la población que demanda atención a través del Centro de Trabajo (CDT), del Colegio de Psicólogos de Rosario.

Objetivo específico

Caracterizar la población asistida en el CDT en función de la edad, el sexo, el motivo de consulta y la cobertura social.

Metodología

Se utilizó como fuente de información secundaria fichas personales (anónimas), donde figuraba la edad, sexo, motivo de consulta y cobertura social de cada paciente que consultó por primera vez en el período comprendido entre Setiembre – Diciembre de 2005.

Las fichas fueron entregadas en forma anónima por los psicólogos  que facturan en el CDT en el momento de entrega de las respectivas facturaciones.

Población estudiada:  342 fichas personales de pacientes que consultaron por primera vez en el período estudiado.

Variables estudiadas: edad, sexo, motivo de consulta y cobertura social.

Se elaboró una clasificación de los motivos de consulta referidos por los pacientes en la primera consulta y consignados por los profesionales en la ficha personal. Se construyeron tres categorías:

v     Síntomas comprende  toda forma de expresión de sufrimiento subjetivo.

v     Desencadenantes: Situación, acontecimiento o circunstancia que promueve en el paciente la consulta psicológica.

v     Síntomas y desencadenantes. Combinación de las dos anteriores.

Resultados y Conclusiones :

Se describen a continuación la distribución de las variables estudiadas en los grupos de mayor concentración de frecuencias.

Con respecto a la distribución de consultas por sexo y edad, la mayor concentración se ubica en el grupo etáreo 21 a 39 años, con 163 (121 mujeres y 42 varones), (47.6%) de las consultas totales, distribuidas en las tres categorías. El grupo de mujeres concentra mayores frecuencias que el de varones en todos los grupos, excepto en el grupo 0 a 12 años donde encontramos un porcentaje levemente  mayor (3.9%) en el grupo de varones respecto al grupo de  mujeres.

Le sigue el grupo etáreo 40 a 59 años, con un total de 78 consultas (62 mujeres y 16 varones), (22.8%) del total distribuidas en las tres categorías. Nuevamente se observa que el grupo de mujeres concentra mayores frecuencias que el de los varones.

Con respecto a la distribución por categorías, edad  y sexo femenino: el grupo que más consultas concentra sigue siendo el de 21 a 39 años, distribuidas según las categorías en: síntomas (98 consultas),   desencadenante (12), y para síntoma y desencadenante (11). 

El grupo que sigue en orden de mayor concentración de consultas es el de 40 a 59 años con 62 consultas,distribuidas en las categorías: síntomas  (43),   en desencadenante (15) y en síntoma y desencadenante (4). Aquí también observamos que la mayor concentración se da en la categoría síntoma.

Con respecto a la distribución por categoría, edad y sexo masculino, el grupo de mayor concentración de consultas, corresponde al grupo

21 a 39 años, distribuidos en las categorías: síntoma (28), desencadenante (13), y síntoma y desencadenante (1).

El grupo que sigue es el de  0 a 12 años con (27), consultas distribuidas en la categorías: síntoma  (26) y en síntoma y desencadenante (1).

Con relación a la distribución de consultas por Cobertura Social las que mayor  facturación de órdenes de práctica concentran en el período estudiado son:  IAPOS,  (90),  el 26.6 % del total;   OSPAC  (56), (16.3 %), UNR (42), (12.2 %) FEDERADA SALUD  (36), (10.5%); JERÁRQUICOS SALUD (31), (9.0%);  CAJA FORENSE, ( 28), (8.1% ) y por último VARIOS, con (59),  (17.2% )  que incluye un número de Obras Sociales de poca concentración de facturaciones (SANCOR, OSPEGAP, etc. ).

Cabe destacar respecto  al modo en que los profesionales del grupo estudiado, consignan los motivos de consulta, la necesariedad de consensuar y unificar  criterios claros y precisos que brinden información fehaciente. 

Es de esperar que las conclusiones de este estudio resulten insumo básico y sean argumento válido al momento de gestionar convenios de prácticas psicológicas para garantizar a la población prestaciones que respondan a los requerimientos de la misma, así como honorarios dignos por la tarea profesional.

 ____________________

(1)   Ausburguer Ana C., “De la epidemiología psiquiátrica a la epidemiología en salud mental: el sufrimiento psíquico como categoría clave”, Cuaderno Médico Sociales, Nº81 Mayo de 2002.

(2)   Merea Jorge, “Los servicios de salud en Argentina”, Editorial Docencia, 1996.

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