Título: Discurso jurídico y psicoanálisis
Autora: Marta Susana Medina
Programa de Áreas de Vacancia 065
Participo en este congreso como psicoanalista y miembro integrante del subproyecto “Representaciones
sociales de los agentes judiciales de Tucumán” perteneciente al nodo Tucumán del Proyecto PAV-065, “Violencia, delito, cultura política, sociabilidad y seguridad pública en conglomerados urbanos”, de la Secretaría de Ciencia y Técnica de la Nación.
Desde mi lugar de investigadora, creo indispensable el trabajo interdisciplinario en toda investigación en ciencias sociales, puesto que
sus campos de estudio albergan objetos complejos tanto en su origen como es sus determinaciones y características, y ese abordaje es especialmente importante cuando se investigan fenómenos sociales que, como la violencia y el delito, obedecen a múltiples aspectos de la realidad humana en la que se producen.
Entiendo la interdisciplinariedad “como la yuxtaposición o sumatoria de conocimientos y métodos
científicos necesarios para resolver problemas cuyas condiciones de contorno sobrepasen los límites de una disciplina dada, y de esta forma, crear nuevos conocimientos, contribuir al bienestar social y muchas veces al progreso económico” (Ruiz Callejas. 2005) Algunas de estas ciencias coinciden en el objeto de estudio, como, por ejemplo, la
antropología y la psicología que estudian al hombre, sin embargo cada una de ellas estudia aspectos diferentes del mismo, con diferentes abordajes metodológicos, que son respetados en el trabajo conjunto.
De este modo, cabe destacar el rol de la antropología, la sociología, la psicología y el psicoanálisis, disciplinas que integran nuestro equipo, como también del Derecho, sus
leyes e instituciones, para la explicación y tratamiento del objeto a investigar. Desde cada una de ellas se aporta, dentro de su campo, aquello que es apropiado y necesario para resolver en toda su dimensión el problema concreto que se ha planteado en la investigación. De esta forma intentamos, no sin dificultades, una integración de enfoques sobre el mismo objeto.
Como psicoanalista, dentro del campo de las ciencias sociales, ó, como las llama el Dr. Néstor Braunstein, las “Ciencias del Signo”, es decir, todas aquellas producciones textuales que dan cuenta de la relación del sujeto con el lenguaje, creo fundamental la presencia del psicoanálisis en estos equipos de investigación por su aporte sobre lo
inconsciente freudiano como determinante de todas las acciones del sujeto humano.
Antes de entrar en el tema de esta exposición, que es la metodología que empleamos, quisiera hacer un breve recorrido por nuestras investigaciones
anteriores.
Trabajamos en el área penal desde 1995. Si bien todavía puede sorprender que psicoanalistas trabajen con abogados y con las leyes, es justamente en el ámbito de la ley donde nuestras disciplinas tienen su punto en común, pues, la ley que estructura al sujeto es la misma que funda de la sociedad: la ley que prohíbe incesto y parricidio y que se extiende al mandamiento: “No
matarás”.
Desde este punto en común investigamos hasta ahora la articulación entre crimen, culpa, sanción penal y subjetivación, es decir, la posibilidad de que el reo se responsabilice por el crimen y acepte la pena justa sin sentimientos de venganza, para poder reintegrarse en la sociedad. Y en el proyecto actual nos ocupamos de este último punto: la pena justa,
analizando las determinaciones inconscientes que pueden influir en los dictámenes de los agentes judiciales.
Por esto, a través del análisis del discurso de los expedientes y de los códigos, realizado desde el psicoanálisis y la semiosis, como en las anteriores investigaciones, queremos indagar sobre la equitativa administración de justicia. En las etapas precedentes, detectamos estereotipos discursivos peyorativos para el reo que
conducen a una desigualdad ante la ley, puesto que a partir de rasgos diferenciales (color de piel, raza, etc.) se segregan y silencian subjetividades, excluyéndolas de la sociedad.
Lacan instaba a los psicoanalistas a insertarse en las instituciones a fin de introducir, por su función, las posibilidades de aparición para el sujeto y esto es posible al investigar, entre otros aspectos, tanto la psicopatología del acto delictivo, como también el sufrimiento psíquico del reo y la víctima, motivado por la pena o por la desubjetivación de que son víctimas cuando no se respetan sus derechos, pero, en cualquier caso trabajamos siempre con la palabra, con los discursos, haciendo el análisis iniciado por Freud y continuado por Lacan y sus discípulos. Por esto, hoy
quiero centrarme en el método de análisis de discurso que nuestro equipo utiliza en todas las investigaciones. Método que surge concretamente de la semiosis, disciplina esta que tiene por objeto de estudio no al sujeto del inconsciente sino a la significancia que produce a ese sujeto en las fallas del discurso de la lingüística. Significancia, es un concepto de Lacan que implica la primacía
del significante por sobre el significado, por ende, la producción del sujeto en el discurso
La semiosis abreva en el psicoanálisis y en la semiología francesa, así J. Kristeva, lleva la semiótica a un más allá, a un semanálisis como una "crítica del sentido, de sus elementos y sus leyes, y recupera el lugar del sujeto en esa crítica del sentido (...) designa a los lenguajes sus operaciones
definitivas para asignarles el sujeto y la historia” (Kristeva.1969: P. 32).
Por otro lado, después de Marx y Freud es imposible no conocer que lo inconsciente y la ideología son los marcos de enunciación que sostienen todo discurso, pero estas dos instancias escapan al sujeto que no sabe exactamente en qué ideología está y
no conoce su inconsciente.
Como así también, luego de Lacan, es difícil abordar lo subjetivo y lo social sin considerar sus tres registros: lo Real que desde su ex–istencia e imposibilidad motoriza todo lo humano; lo Simbólico con su insistencia de lenguaje y ley; lo Imaginario como lo que consiste y hace consistir las formaciones sociales.
Freud explica las determinaciones inconscientes en diferentes obras, citamos su explicación de las equivocaciones verbales producidas por un acto psíquico inconsciente: “Si esto fuera así no sería ya realmente posible seguir negando el hecho de que existen actos psíquicos que son inconscientes y que a veces son activos mientras son inconscientes, e incluso en
este caso pueden a veces influir considerablemente en las intenciones conscientes” (Freud. 1938)
En tanto, para Marx, la ideología se convierte en el decisivo factor que nos ayuda a comprender el desajuste existente entre cómo los sujetos se ven y como efectivamente son, entre cómo se representan su realidad y como ésta realmente es. Al mismo tiempo que nos ayuda a entender aquello que obstaculiza la posible transformación histórica de las condiciones de existencia
de una sociedad.
Como señala el Dr. Braunstein, ”El yo, pretendido autónomo y autor de su discurso, nada sabe de los límites que se extienden por fuera, marcando el territorio donde la coyuntura ideológica determina lo que puede ser dicho desde
el lugar de sujeto que ocupa, y por dentro, llenando todo el campo de lo inconsciente sometido a la represión. Se produce así el efecto sujeto, vertebrador de los discursos autorizados por la ideología y por la ciencia, que se presentan como transparentes (…) como ventanas abiertas por las palabras sobre las cosas, portando en sí mismos su propio sentido. Lo indecible
inconsciente proporciona así el marco de referencia de lo dicho, y el yo nada sabe de ello” (Braunstein: 1980. 79).
Método semiósico de análisis de discurso
Mientras el Derecho se ocupa de la persona, del sujeto consciente y sus enunciados, el psicoanálisis y la semiosis estudian el sujeto del inconsciente y sus enunciaciones. Esto es, analizamos, a partir de los enunciados vertidos en los expedientes, la enunciación inconsciente e ideológica, que aparece en los lapsus, repeticiones, contradicciones y omisiones de todos los
sujetos implicados en el proceso.
Como señala Foucault, una vez cometido el crimen este se transforma en un texto. Múltiples voces son transcriptas a un expediente
judicial, proponemos no leerlas como frases lineales sino como discursos compuestos de diferentes estratos, de diferentes niveles, que determinan lo dicho.
Entonces, leer un texto, entendido como entramado de discursos provenientes de diferentes lugares y diferentes tiempos que se entrelazan en el decir, como en un pentagrama. El habla, señala Lacan, si bien se desarrolla en un cierto orden temporal, no es exacto que sea una simple línea, es más
probable que sea un conjunto de líneas, “un pentagrama” (Lacan, 1955-56), y el discurso se instala en él. ¿Por qué un pentagrama? Porque el espacio del significante nunca es lineal, engloba todas las sustituciones posibles en tanto puede remitir a una arborescencia de significados que posibilita el acercamiento la verdad subjetiva.
Análisis de la significancia en el discurso, del sujeto del inconsciente, imprescindible en nuestro tiempo en el que peligra la subjetividad ante el avance de las ciencias que procuran su objetivación y que “han degradado las formaciones
subjetivas hasta extremos de puros objetos, mensurables, calculables e instrumentables” (Gerez Ambertín, 1994: p 2)
En Semiosis, el significante deja de ser la representación del significado -que remite a la significación predeterminada, convencional, del signo saussureano- y, en cambio, en su encadenamiento remitirá a la significación del deseo, que articulado como producción metafórica debe
vencer la barra de la represión para poder emerger, o también puede remitir al goce, principalmente, en las lagunas silenciosas del discurso. Solo de ese modo puede hablar el inconsciente y acercarnos a la verdad subjetiva, que sólo puede ser dicha en forma metafórica para engañar a la ley que la silencia.
Por otro lado, la significancia se diferencia de una lógica de la experiencia o del razonamiento. Como la lógica del sueño, se distingue por su intemporalidad,
sustitución y reversibilidad. La significancia es un régimen de sentido que se va produciendo a medida que el sujeto habla, escucha o piensa, no es un sentido dado de antemano, y no se cierra jamás en un solo significado. Cuando un sujeto habla, la lengua común se convierte en vehículo de un mensaje único, particular, del sujeto, sin que él sea consciente de ello. Esto lo
muestra Freud en toda su obra, desde La Interpretación de los Sueños y Psicopatología de la Vida Cotidiana hasta los síntomas de las neurosis.
Para la semiosis, el sujeto y el sentido no son, no están dados de antemano, como en la lingüística, sino que se producen en el trabajo discursivo. El sujeto se forma y se transforma
en el discurso porque allí descubre su alienación, su descentramiento; lo sorprende el hecho de que Otro hable por él produciendo lapsus y síntomas; el Otro de la enunciación inconsciente. Y esto se debe a que la estructura del acto discursivo no es dual, sino que está formada por el sujeto, el oyente y el Otro del lenguaje que determina el decir. Es un habla sobredeterminada
por el inconsciente en tanto el inconsciente es el discurso del Otro. El discurso se convierte así, como dijimos al comienzo, en el campo privilegiado del psicoanálisis y la semiosis.
Entonces, el sentido cae en tanto intencionalidad del discurso consciente y voluntario, que "conoce”, que "sabe", para surgir como producción cifrada, oculta, encubierta, contingente y provisoria: la
significancia. El orden polifónico del significante permite a la palabra significar algo diferente de lo que dice y, en virtud del juego significante, hacer oír esa "otra cosa" entre las líneas del pentagrama que menciona Lacan.
El psicoanálisis y la semiosis descubren así, como efecto y producto de los discursos, un sujeto escindido, atravesado por el deseo inconsciente y el goce pulsional, prohibidos por la ley, que logran deslizarse por
las fallas de la misma y que, en su exceso, atentan a veces, contra el orden social.
Nuestro método de análisis, es así, un trabajo de desciframiento, de desestratificación de los enunciados manifiestos, similar al análisis de los sueños en Freud, que permite conocer las determinaciones culturales e inconscientes que influyen en un proceso penal y posibilita saber sobre los deseos y los goces que sostienen y conducen ese proceso, hasta llegar a la sentencia y la determinación de la pena
Por lo tanto, en cuanto discursos, analizamos también los estereotipos culturales, los mitos y las representaciones presentes en un proceso. Todos estos, formaciones simbólico-imaginarias que recubren lo real del ser y de la existencia de cada uno, cubierta fallida, sin embargo, que transparenta aquello que intenta encubrir.
Observamos, de este modo, que con el sistema neoliberal hemos retornado al concepto del hombre peligroso que posibilitó los totalitarismos del siglo XX y hace posible nuestras actuales zonas de exclusión, como las llama G. Agamben, en donde se suspende el marco jurídico que es la trama
que funda y hace posible la sociedad, como decía al comienzo.
Por esto, desde nuestra investigación, nos proponemos, mediante la desconstrucción de esos discursos, desenmascarar también las violencias institucionales que impiden una justa administración de la justicia, sin engañarnos con el orden superficial de una totalidad objetiva.
Para finalizar cito a Lacan cuando señala a los psicoanalistas que “Mejor, pues, que renuncie quien no pueda unir a su horizonte la subjetividad de su época. Pues ¿cómo podría hacer de SU SER el eje de tantas vidas/ aquel que no supiese nada de la dialéctica que lo lanza con esas vidas en un movimiento simbólico? (Lacan .1966)
Referencias Bibliográficas:
Agamben, G: (2003) Estado de excepción. Adriana Hidalgo edit. Buenos Aires. 2005
Braunstein, N.: (1980) Psiquiatría, teoría del sujeto,
psicoanálisis. Siglo
XXl Edit, Buenos Aires, Argentina. 1986.
Freud, S.: (1938) Algunas Lecciones Elementales de
Psicoanálisis -O.C.- Edit. Biblioteca Nueva. Madrid, España. 1996
Gerez Ambertín, M.: (1994) Semiosis Social: Fundamentos- Texto de Cátedra U.N.T. - S. M. de Tucumán. 1994
Kristeva, Julia: (1969) Semiótica- 2 Tomos. Ed. Fundamentos, Madrid, 2º Edición, 1981.
Lacan, J.: (1966) Función y campo de la palabra y el lenguaje en psicoanálisis- Escritos 1- siglo veintiuno argentina editores, sa. 1991.
Lacan, J: (1955-56)
Seminario 3 - Las Psicosis. Edit. Paidós. Madrid, 1995
Ruiz Callejas, J.M. (2005) La Interdisciplinariedad -Universidad de Pilar del Río- Cuba - www.sappiens.com - 2005