TÍTULO: LA UNIVERSIDAD HOY. VIOLENCIA, SUBJETIVIDAD Y PSICOANALISIS. UNA MIRADA DESDE UNA CIENCIA SOCIAL CRÍTICA.

Producción del Proyecto de Investigación: “Subjetividad, Violencia y Ética Educativa IV”

Autoras:

Leira, Cristina Mónica: Directora del Proyecto de Investigación: “Subjetividad, Violencia y Ética Educativa IV”. Lic. en Psicología (UBA). Magíster en Educación Psicoinformática. (Universidad Nacional de Lomas de Zamora)

Esquivel, Graciela Rosa. Auxiliar del Proyecto de Investigación: “Subjetividad, Violencia y Ética Educativa IV”. Profesora de Filosofía y Ciencias de la Educación. Magíster en Educación Superior. (Universidad Nacional de Misiones)

INSTITUCIÓN: Universidad Nacional de Misiones.

Proyecto de Investigación Incentivado: “Subjetividad, Violencia y Ética Educativa IV” 16Q- 320 del Centro de Investigación y Desarrollo Tecnológico (CIDET). Resolución del Honorable Consejo Directivo de la Facultad de Ciencias Exactas, Químicas y Naturales de la UNaM.  

Este trabajo corresponde a un avance en el marco teórico y metodológico utilizado en el Proyecto de Investigación “Subjetividad, Violencia y Ética Educativa 4”. En el se indagan las distintas formas en que la violencia aparece en las prácticas educativas Universitarias. Estamos en el séptimo año de investigación sobre el problema, con seis Facultades relevadas, cinco de la UNaM y una de la UBA. Utilizamos dos técnicas utilizadas en la investigación cualitativa para la recolección de datos: Grupos Focales y Entrevistas Semiestructuradas, que fueron aplicadas a los actores institucionales: Autoridades, Docentes, No Docentes y Alumnos.

Con esta investigación se cubre una de las áreas de vacancia dentro de la investigación, dado que a la fecha se ha investigado la violencia en los otros niveles de la Educación Pública Formal pero no hay investigaciones en el nivel Universitario.

Nuestros objetivos son:

- Relevar las modalidades simbólicas de expresión de los vínculos violentos en los ámbitos incorporados a la investigación con las metodologías ya mencionadas.

- Diseñar estrategias que posibiliten analizar la expresión del modelo vincular violento en la Institución Universitaria.

- Abordar desde una mayor complejidad la problemática del poder y sus diversas expresiones en el ámbito de la Universidad.

 En las primeras etapas del Proyecto se utilizo la lógica propuesta por el modelo Hipotético Deductivo como organizador principal de las indagaciones.

El método hipotético deductivo consiste en contrastar las hipótesis  mediante consecuencias observacionales y de esa manera llegar a establecer la falsedad de una proposición, pero no su verdad. Las teorías se irán contrastando mediante sus consecuencias empíricas, y se mantendrán en tanto sean corroboradas, o se descartarán si son refutadas por la falsedad de algunas de sus consecuencias. Dentro de este modelo una teoría no es algo inamovible, sino un cuerpo de hipótesis que se considera válido hasta que se produce la refutación. Por lo tanto la comunidad científica adopta la  teoría disponible en un momento dado, aunque una vez escogida  por ser provisoria, también lo será la explicación que se construya a partir de la misma. Responde  a un proceso deductivo donde la explicación es un razonamiento entre cuyas premisas aparecen, de manera esencial, enunciados con forma de ley.

Esta posición (de las ciencias nomológico-deductivas) fue intensamente defendida por el cientificismo o corriente  positivista que dominó todo el siglo XIX. Esta consideró necesario trasladar los principios de la Ciencia de la naturaleza a todas las áreas del saber humano. De suerte que, aquel conocimiento que no revestía las características o requisitos establecidos para que un saber sea considerado científico quedaba fuera de esta acepción.

Al menos cinco afirmaciones sobre la ciencia parecen caracterizar a los empiristas científicos:

-  1. La ciencia está unificada.

-  2. No hay límites para la ciencia.

- 3. La ciencia ha tenido un enorme éxito en la predicción, explicación y control

- 4. Los métodos de la ciencia confieren objetividad a los resultados científicos

- 5. La ciencia ha sido beneficiosa para los seres humanos. [1]

  Abordar la violencia en el sistema educativo universitario implicó una primera instancia de observación y sorpresa, dado que lo que se manifestaba no era ni más ni menos que la reproducción de la violencia del poder tal y como se ejerce en el sistema social en general, pero dentro de las condiciones particulares de la Institución universitaria.

La comunidad universitaria solo puede comprenderse por como se desarrollan en ella las relaciones entre las personas, los lazos humanos que se construyen y que la constituyen, por las formas de trabajo, por las relaciones de los sujetos con las instancias de poder, por la existencia de privilegios y de amenazas directas o solapadas.

Podemos afirmar que:

  1. El manejo del poder se sostiene en prácticas autoritarias disfrazadas en discursos democráticos que no se modifican cambiando los estatutos sino las prácticas vinculares.
  2. Que el docente es portador de la queja, patrimonio de las víctimas y que conlleva un posicionamiento de objeto cuya manifestación es un individualismo exacerbado.

Todo esto lo concluimos a partir del análisis de las manifestaciones que convertimos en datos, obtenidas de las entrevistas semiestructuradas y los grupos focales. 

Hablamos de violencia en tanto ejercicio del poder que instala relaciones humanas gobernadas por el miedo, que suplanta los lazos solidarios cuya ausencia lleva a que la Universidad se transforme en una suma de compartimentos estancos sosteniendo un quehacer imposible desde el imperativo institucional actual.

Sostenemos que en el microespacio universitario se transmiten y reproducen las prácticas violentas generadas por las desigualdades imperantes en el medio social con el agravante de que estos vínculos se legitiman y se proponen desde el saber universitario como ideales a cumplir por los egresados en su quehacer profesional. Un ejemplo: “Todos los ministros de economía graduados de la Universidad de Buenos Aires terminaron con gestiones escandalosas y corruptas” tal como lo afirma uno de nuestros entrevistados (docente, autoridad) de la Facultad de Ciencias Económicas.

Podemos afirmar que la violencia se produce en relaciones asimétricas donde el poder está ubicado en el polo activo, victimario y el padecimiento y sometimiento en el polo pasivo, la víctima.

Centramos nuestra indagación fundamentalmente en la violencia simbólica dado que son pocos los casos de violencia física como para encuadrarlos, a pesar que igual aparecen, tal como se ha manifestado en los desgraciados acontecimientos que rodearon la elección del Rector de la Universidad de Buenos Aires durante este año. . Para Bourdieu la violencia simbólica “se encarna  a la vez en la objetividad bajo formas de estructuras y mecanismos específicos y en la <subjetividad> o, si se prefiere, en los cerebros, bajo la forma de estructuras mentales de percepción y de pensamiento. Debido a que es el resultado de un proceso que la instituye a la vez en las estructuras sociales y en las estructuras mentales adaptadas a esas estructuras, la institución instituida hace olvidar que es fruto de una larga serie de actos de institución y se presenta con todas las apariencias de lo natural.” [2]

 Para hablar de violencia debemos remitirnos al concepto de subjetividad con el cual estamos inicialmente aludiendo al sujeto singular que describe el psicoanálisis. Es decir al sujeto escindido en su singularidad por el desconocimiento inaugural de si mismo y sujetado por la ley del lenguaje. Esta concepción introduce desde su inicio la problemática de la instauración de lo social (el lenguaje) en la constitución singular.

Entonces la constitución se produce en una matriz vincular, primero con la madre o sus sustitutos y luego en las primeras relaciones intersubjetivas que el bebé tiene con los adultos y así constituye lo simbólico.

Desde nuestra óptica las relaciones intersubjetivas, los vínculos que los sujetos establecen entre si a lo largo de su vida inciden en la forma de inserción social de los mismos y determinan la relación que en el futuro mantengan con el Poder (en su acepción sustantiva). Cuanto mas inmaduro emocionalmente sea un sujeto más necesidad de dependencia, más necesidad de que otro tome las decisiones por él y por lo tanto menos posibilidades de reaccionar frente a las figuras de  Poder. Como no puede (en el sentido verbal del término) hacerse cargo de sus propias decisiones debe delegar.

Tienen su lugar en esta construcción de subjetividad, las relaciones inter y  transubjetivas. Al realizar esta afirmación podemos inferir que los climas sociales que se generan dentro de las instituciones inciden directamente en la vida de sus agentes. Así como las situaciones infantiles dejan su huella y con todo este bagaje se construye lo intrasubjetivo, que incide a su vez en la forma de comunicarse de un sujeto. Los vínculos, entendiendo como tales las ligaduras o nexos entre dos o más personas, que entabla el sujeto a lo largo de su vida, están permanentemente incidiendo en su subjetividad, que no se construye de una vez y para siempre.

Para trabajar las categorías mencionadas, subjetividad, violencia, vínculo, lazo social, hemos tenido que acudir a otros modelos epistemológicos, sin descartar el nomológico deductivo.

Por ejemplo Max Weber que consideraba que la investigación en ciencias sociales difería sustancialmente tanto en su metodología como en sus procedimientos y que estos no podían ser trasladados al ámbito de lo humano, afirmaba: “que la ciencia social se ocupa del entendimiento interpretativo de la acción social, y la característica más notable de la acción es su significado subjetivo” [3]. Lo que estaba proponiendo era un modelo interpretativo de ciencia, del cual no podemos desvincularnos a la hora de interpretar y comprender las respuestas de los actores de la escena universitaria. 

Habermas introduce un nuevo paradigma, al plantear que “La ciencia social crítica es… la que sirve al interés emancipatorio hacia la libertad y la autonomía racional” [3]

Recordemos que Habermas plantea tres tipos de intereses constitutivos de saberes: Un interés técnico solidario de un saber instrumental cuyo  medio es el trabajo y referido a las ciencias empírico – analíticas. Un interés práctico solidario de un saber práctico, cuyo medio es el lenguaje y referido a las ciencias hermenéuticas o interpretativas. Un interés emancipatorio solidario de un saber emancipatorio – reflexivo, cuyo medio es el poder y referido a las ciencias críticas.

El método científico positivista en ciencia conduce, según Habermas,  a una dominación cada vez más eficiente de la naturaleza y a partir de ahí  proporciona los conceptos y los instrumentos para una dominación cada vez más efectiva del hombre sobre el hombre utilizando los mismos procedimientos. Habermas, pretende emancipar a las ciencias sociales de esta extrapolación metodológica proponiendo un tipo de entendimiento autorreflexivo “mediante el cual los individuos se explicarán porqué les frustran las condiciones bajo las cuales actúan y se sugerirá la clase de acción necesaria para eliminar, si procede, las fuentes de tal frustración”.  [3]

Por lo tanto Habermas nos permite introducir nuevas categorías y dimensiones al trabajo de análisis que estamos realizando, abriendo posibilidades en cuanto a la incorporación de las interpretaciones que los sujetos actores de esta investigación tienen acerca de sus relaciones intra, inter y transubjetivas. Y desde la perspectiva emancipatoria abre la factibilidad a un cambio donde los sujetos adquieren el papel de protagonistas,  que a la manera del psicoanálisis resuelve las frustraciones en las comunicaciones intersubjetivas.  Habermas considera que los cambios son posibles y para esto se basa en los movimientos de mujeres, de homosexuales, de jóvenes, aclarando que si bien no se da el cambio total en una sociedad siempre hay que apuntar al mismo.

Pero fundamentalmente y a los fines de nuestro trabajo la propuesta de Habermas de emancipar a las Ciencias Sociales de la pretendida neutralidad axiológica sostenida por el modelo ideológico de las ciencias positivas nos permite introducir juicios éticos derivados de los análisis y de las interpretaciones de las acciones de los actores institucionales de la Universidad.

Algunos ejemplos servirán de muestra: “Un docente solicita a los alumnos que se acerquen a un Café Concert a fin de firmar las libretas. El docente trabaja en ese Café Concert. Los alumnos se quejan porque deben consumir y gastar” Aunque el ejemplo pueda mover a risa, el lugar donde se debe firmar la libreta es el ámbito de la Facultad. Otro ejemplo: En una entrevista a una autoridad cuando habla de violencia se refiere a lo que ocurría en ese momento con las evaluaciones de pares, y que algunos evaluados habían puesto abogados. La entrevistadora le pregunta: Y si aplica las reglamentaciones a rajatabla. La autoridad de Facultad responde “Eso sería de una violencia inaudita” (sic) y muchísimos otros casos surgidos en el trabajo de campo. [4]

Para finalizar lo que rescatamos fundamentalmente de Habermas es que  no utiliza el conocimiento del mundo con fines de manipularlo sino para el logro de consensos a través de la razón cuyo común denominador es la intersubjetividad.

BIBLIOGRAFÍA

1. Sorell, T. LA CULTURA CIENTIFICA: MITO Y REALIDAD., Península, Barcelona .1993.
2. Bourdieu, Pierre: (París, 1994 – Barcelona 1997). “RAZONES PRÁCTICAS. Sobre la teoría de la acción”. Editorial Anagrama. S.A. 1997.
Barcelona.
3. Carr, Wilfred; Kemmis, Stephen: (1986 Deakin University Press.
1988. Barcelona) “TEORÍA CRÍTICA DE LA ENSEÑANZA. La investigación acción en la formación del profesorado” Barcelona. 1988.
4. Proyecto de Investigación “SUBJETIVIDAD, VIOLENCIA Y ÉTICA EDUCATIVA III”. Análisis del material de campo. 2005/2006. 16Q285. Radicado en el Centro de Investigación y Desarrollo Tecnológico de la Facultad de Ciencias Exactas, Químicas y Naturales de la Universidad Nacional de Misiones. Codirectora: Magíster Cristina Mónica Leira. Integrante en el trabajo de Campo: Magíster Graciela Esquivel.

5. Habermas, Jürgen: (1992) “CIENCIA Y TÉCNICA COMO “IDEOLOGÍA” Tecnos. Madrid. España.
6. Habermas, Jürgen: (1990) “CONOCIMIENTO E INTERÉS”. Taurus. Argentina.

7. Freud, Sigmund: (1979). OBRAS COMPLETAS. Amorrortu editores. Argentina.

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