LA SUBJETIVIDAD: ENTRE LA AMENAZA Y LA ESPERANZA
Gabriela Del Río
Fundación Psicoanalítica Sigmund Freud
Para comenzar mi presentación me gustaría hacer referencia a una leyenda pintada en una pared de un remoto villorrio colombiano (citado por el Dr. Mario Pujó (1) en su escrito IMPUNIDAD Y DESAMPARO) “BASTA DE REALIDADES QUEREMOS PROMESAS” frase emblemática ésta para representar la desesperanza de sus habitantes.
Por otro lado la psicoanalista Silvia Bleichmar (2) en su trabajo LA SUBJETIVIDAD EN RIESGO se pregunta lo siguiente ¿cómo se le plantea a alguien el cuidado de la vida sin trasmitirle un sentido de la vida y sin replantearle un futuro? Y para poder reformular esta cuestión debemos salir nosotros mismos del traumatismo que
hemos sufrido como país y que nos ha dejado sumidos en la desesperanza; entendida ésta como el no creer en la posibilidad de modificar las condiciones.
El caso que me gustaría en esta oportunidad compartir con ustedes, se trata de quien resiste caer en esta telaraña de la desesperanza, aún cuando las condiciones externas parecieran indicarle ese "destino", que como tal
avasalla la subjetividad provocando una suerte de "acostumbramiento al horror" frase acuñada por ésta psicoanalista, lo cual hace que uno pierda la capacidad de dar respuesta ante el sufrimiento que presencia en otros seres humanos (y en uno mismo, agregaría).Punto éste interesante pensarlo , me parece, en la doble vía tanto de analistas como de analizantes. En
el espacio "Curso Abierto Anual" de la fundación S. Freud (año 2005) se propuso como tema central "EL SUJETO EN RIESGO" la Dra. Marta Geréz Ambertín (4) en sus fundamentos dice lo siguiente "Cuando aludimos al sujeto en riesgo estamos pensando en la doble vertiente del riesgo . Por un lado todo aquello que amenaza contra la pervivencia íntima de la
subjetividad, fundamentalmente la amenaza interior de esa subjetividad que la hace correr el riesgo de "desubjetivizarla". De esa amenaza a la desubjetivación es preciso que nos ocupemos los psicoanalistas por los peligros que implica la objetalización, una subjetividad destruida, un ser humano tratado o tratándose como cosa , como escoria, como desecho.Punto máximo de
angustia y del traumatismo psíquico, punto que hoy habla de una gravedad de nuestros pacientes que así llegan a nuestros consultorios con su padecimiento psíquico... Luego tenemos el otro riesgo del sujeto. El externo, que se reconoce como traumatismo , el hecho externo que golpea al sujeto y deja efectos que se traducen en la subjetividad como trauma psíquico.
Dicho esto, es desde esta perspectiva que podemos pensar la historia de FLORENCIA , una niña de "apenas" 12 años, habitante de una zona rural, absolutamente empobrecida y olvidada de nuestra provincia. Es la 5º de un total de 9 hijos, de tres hombres distintos que a su
madre "la embarazaron" (literalmente). Viven todos en 1 habitación grande compartiendo las camas, y con $150 de los planes trabajar -ayuda social del gobierno para familias carenciadas -y dirá de la buena voluntad de la gente que les da algo de vez en cuando. A la 1º entrevista -derivada por médico pediatra-asisten Florencia y su madre. Debo aclarar que en un
primer momento dudé acerca de si era una nena o un varón, la escena era apabullante, una niña totalmente desnutrida, sucia, con su ropa raída, su cabello recortado y atado con alambre, pendiendo, me parece el término acertado, de la mano de su madre; la cual totalmente descontrolada y sonriente entra al consultorio diciendo "mire lo que le traigo!!" Lo real del goce adulto irrumpe desde el primer momento.Vemos
como una historia puede brillar por su ausencia y el cuerpo del niño ser una puesta en acto de esa historia (5). La madre refiere lo siguiente: "no se que mas hacer con Florencia, se orina en la cama y en la escuela no arranca, no le da la cabeza, no sabe dividir, argumenta que está cansada de pegarle con varillas hasta hacerla sangrar, además probó frotándole ortigas en
sus genitales siguiendo el consejo de sus vecinos y no dio resultado. Por si todo esto fuera poco, la avergüenza constantemente frente a vecinos y compañeros de escuela haciendo público este hecho tan privado.Esto último podrá decir Florencia, en ausencia de su madre, la avergüenza y le da bronca.Teniendo en cuenta las características de esta madre, quien se presentaba absolutamente desresponsabilizada y sin siquiera la
mas remota posibilidad de preguntarse por su complicidad en el malestar de su hija, decido trabajar exclusivamente con la niña, no sin antes indicarle a la madre que "debía" cesar con los golpes y apodos entre otra serie de indicaciones, al menos por un tiempo pareció reconocer alguna legalidad, esta prohibición la tranquilizó y le permitió a Florencia iniciar así su trabajo analítico, el cual se extendió
por 2 años.
Ya desde las primeras entrevistas se pone de manifiesto el "tartamudeo" de Florencia, el cual disminuye si está dibujando y hablando al mismo tiempo, por lo cual se instala esta modalidad de trabajo que le permite no enfrentar el diálogo cara a cara que la tensiona,
evidentemente le cuesta pensar en Otro en tanto dimensión de exterioridad que la reciba y le dé un lugar sin que medie la agresión.
Ahora bien, con el correr del tiempo también empiezo a escuchar que detrás de ese cuerpo tomado por el fantasma de la desnutrición se encontraba un sujeto que deseaba, no tan solo da cuenta de tener gusto por ciertas actividades como bailar, dibujar, hacer artesanías con tierra colorada (la que obtiene cuando va a jugar
cerca de un río de la zona) sino que empieza a vislumbrarse la posibilidad de fantasear con un proyecto futuro, “de grande quiero ser maestra de dibujo o de música” , paralelamente otro proyecto va naciendo, luego, poco a poco iría cobrando mayor intensidad, un día decide armar un jardín de flores en el patio de su casa, luego
estas mismas flores las usa para “RECUBRIR" las paredes de adobe de su casa ,leo esto como un intento de recubrir, velar, enmascarar lo Real, por último empezará a vender los plantines con lo cual juntaba dinero para comprarse golosinas en la escuela, a veces también llevará esas flores como parte de pago de la sesión… estas iniciativas de Florencia se
fueron reforzando en el análisis así como su intento de diferenciarse de su madre que toda su vida había vivido de lo que le “daban” sin poder “generar” un centavo de su trabajo.
Por ese tiempo su madre empieza a prohibirle asistir a la sesiones, pero, es así que Florencia empieza a “escaparse” de su ella y continúa con su análisis. Comienza a mejorar en la escuela, no olvidemos que al iniciar este largo y arduo proceso plagado de altos y bajos, estaba
a punto de repetir por cuarta vez 3º grado, rechazaba toda posibilidad de estudiar -incorporar saberes- ya que decía estar muy ocupada con las cosas de la casa, me gustaría detenerme un instante en este punto para citar a la Lic. Silvina Gamsie (6) quien en su escrito “Lo no legalizado de la transmisión parental” puntúa
acerca del “no querer aprender” o “rehusarse al saber” lo siguiente: ”Este no querer aprender suele manifestarse, así mismo, en severas perturbaciones en la apropiación del lenguaje, al modo de lo que no se puede decir o lo que no se puede dar a entender, expresado del lado del sujeto su “no querer saber nada” , de una manera radical que se hace pública. Lo que opera en verdad, a modo de denuncia, como
resonancia de un real de la sexualidad y la genealogía silenciadas que no ha podido legalizarse en términos de discurso”.
Una vez que Florencia puede comenzar a tomar distancia y metaforizar (velar) algo de lo Real–familiar (se separa de habitación y empieza a dormir sola por ejemplo) va incorporando saberes de la escuela tal es así que logra pasar de grado con notas muy superiores a su promedio actual.Vemos como puede es este recorte comenzar a desprenderse progresivamente de esta posición puramente sacrificial de los primeros tiempos, para empezar a descomplicitarse y rehusar entramparse en esta fascinación sacrificial para interrogarse por su deseo.Algo novedoso se instala, está interesada en delimitar quien es de su familia y quien no, en una larga serie de tíos, primos, amigos, etc. de a poco irá recortando su grupo familiar; al mismo tiempo comenta que tiene muchos perros y gatos y que a cada uno le pone un nombre, los cuida, y los alimenta, esto mismo es lo que su madre no pudo hacer con ella, donarle un lugar, cuidarla, nutrirla. Quizá éste sea el intento mas visible de inscribirse como sujeto en una filiación y genealogía, posibilitándole la respuesta fantasmática de pertenecer a algún lugar y origen. A lo largo de este año y medio Florencia ofrece cada vez menos su cuerpo al goce de otro perverso y Omnipotente, citando a la psicoanalista Ma. Elena Elmiger (7) “el sacrificio es propuesto por Freud y por Lacan, como ofrenda de reconciliación, a fin de obtener un lugar en el deseo del Padre, un lugar en la filiación, un lugar, al fin y al cabo, en el mundo”.
Siguiendo a Néstor Braunstein me detengo a pensar esta pregunta:”¿es mío mi cuerpo o está consagrado al goce del Otro, de Otro del significante y de la ley que me despoja de esta propiedad que sólo puede ser mía si la arranco de la ambición y del capricho del Otro?” Creo que gran parte del análisis de
Florencia transcurre en torno a esta pregunta y al hecho de poder arrancarle su cuerpo al goce caprichoso de su madre. A medida que lo puede ir haciendo van cediendo el orinarse, la desnutrición-que al comienzo estaba en grados muy superiores-el tartamudeo… es decir puede empezar a decirle NO a su madre y paralelamente le va otorgando algún valor a su palabra y a su saber. Va
pudiendo denunciar aquellas cosas que estaban naturalizadas para el resto y que para ella están MAL. A medida que los limites-bordes se van instalando, alguna legalidad empieza a ser reconocida por Florencia a lo largo de su historia, puede reconocer algunos “Padres” de los cuales sujetarse, introduce la figura de su abuelo materno quien le cuenta cuentos y quiere a todos los nietos por igual, vive lejos de ella, pero “lo
quiere mucho y lo respeta porque sabe muchas cosas”, al igual que a su hermana Rosa que esta casada, tiene 2 hijos, -a veces Florencia se queda con ella …esta hermana la cuidó en sus primeros años de vida- cada vez pasa períodos mas largos con ella , la lleva a la escuela, le hace de comer, le compra ropa, le ayuda con las tareas de la escuela, y le da una cama para que duerma sola. S. Bleichmar dirá en la medida en
que haya un adulto capaz de cuidar a un niño, y un niño capaz de ser cuidado por un adulto tenemos una familia. En algunos casos esto se puede producir dentro de la misma generación, por ejemplo un hermano/a mayor toma el lugar de padre. Así, familia significa alguien que respalde, y alguien que se siente respaldado, no en el sentido de la pareja, sino con una convicción de
asimetrías y responsabilidades. Aunque esto en el caso de Florencia haya sido fallido al menos sostengo que existió viabilizado por Rosa ya que estamos ante una niña neurótica.Se siente cómoda en el comedor de la comuna y en la Escuela, ya que allí “todos la conocen” y “la tratan bien” al mismo tiempo que la instan a mejorar, la ordenan en sus tareas, es decir de
alguna manera la alojan, dándole un lugar del cual sentirse parte.
Poco a poco esta sensación de querer cosas se va a acrecentando, “quiere” viajar y conocer el mar, “quiere” tener una mochila de Barbie como todas las chicas, “quiere” ir a folclore etc. La niña de las flores como me gusta
recordarla ya no tan solo recubre el Real de su casa sino que ella misma va recubriéndose de proyectos y anhelos. En fin retomando a S. Bleichmar el nuestro es un país que ha vivido en la inmediatez, lo que nos ha caracterizado en estos años ha sido la falta de perspectiva para pensar desde un lugar que esté mas allá de las circunstancias inmediatas. El día que reduzcamos
nuestro trabajo a la inmediatez nos quedamos sin futuro.A modo de conclusión me gustaría retomar las palabras de la Dra. Geréz tal como lo hiciera al comienzo de mi exposición, ya que creo reflejan no tan solo mi sentir a lo largo de mi trabajo con Florencia, sino que marco mi posición y quehacer frente a situaciones similares a las de ella …”es preciso ocuparnos de este
doble riesgo que toca todos los días las puertas de nuestros consultorios y que requiere de nosotros preguntas y respuestas, NO COMO SALVADORES, sino como trabajadores por la pervivencia de la subjetividad, porque si ésta se destruye se pierde la significancia otorgada a la vida. La función del inconsciente, así como la del sueño que preserva el descanso del dormir, es la preservación del sujeto, y por ese sujeto del Icc
apostamos en tanto es él quien tiene las herramientas para enfrentar las amenazas a las que se ve sometido, siempre y cuando se sostiene sus espacios para ser escuchado y sus tiempos que apuntan al porvenir. El sujeto del inconsciente no se aviene a la prisa de la inmediatez, por que esa prisa destruye la subjetividad. Tampoco los analistas podemos adherirnos a esa prisa. Es así
que aquella frase emblemática de la desesperanza que cité al comienzo de mi presentación cobra a mi criterio un nuevo significado, será la apuesta a algo diferente, la creencia de que algo es posible mas allá de lo concreto, que nuestro quehacer en estos lugares es posible e importante ya que son muchos los que como Florencia- “la niña de las flores” -sostienen este “¡BASTA
DE REALIDADES, QUEREMOS PROMESAS!”.
Ref. Bibliog.
(1) Mario Pujó. Impunidad y desamparo.Psicoanálisis y Hospital año 10 Nº 19 junio 2001.
(2) Silvia Bleichmar.La subjetividad en riesgo.
(3) Silvia Bleichmar.O.P
(4) Marta Geréz Ambertín. Fundamentos: Curso Abierto Anual Fundación Psicoanalítica S. Freud. Año 2005.
(5) Martine Gauthron. Con un niño, un analizante pasa. Litoral nº 13, ed. La torre abolida .oct 1991.cita textual.: Niños y Menores de W. Gutierrez. Psicoanalisis y hospital nº 10
(6) Silvina Gamsie.Lo no legalizado en la trasmisión parental.Psicoanalisis y Hospital nº 19 .junio 2001
(7) Maria Elena Elmiger.Texto.Totalitarismo: una versión del sacrificio.-2005.
(8) Néstor Braunstein.”Goce” cap. El goce de Lacan a Freud. Siglo XXI editores.1990
(9) Lacan, Jacques. Seminario XI.
(10) Silvia Bleichmar.O.P
(11)
Silvia Bleichmar.O.P.
(12) Marta Geréz Ambertín. O.P.