Vigencia de la investigación
Prof. Alfredo O. Carol
Programa de Áreas de Vacancia 065
En primer lugar ante el interrogante que da nombre a este Panel ¿Cómo investigar hoy? sostenemos
como primera respuesta la vigencia de la investigación en el Psicoanálisis y desde el Psicoanálisis. Y poder dar cuenta de ella.
Como también remarcar la importancia de la investigación, y del lugar que tiene en ella el Psicoanálisis, en los desarrollos de las Ciencias Sociales.
Guiados con estas certidumbres es que es posible dar cuenta de cómo llevarlo a cabo.
Desde los inicios de la obra de Freud encontramos el esfuerzo de situar al Psicoanálisis no solamente como terapéutica sino como investigación o indagación y, aún más, revelando la mutua implicación de ambos aspectos.
Rápidamente comenzó también el desarrollo de la investigación en Psicoanálisis articulada con campos tan diversos comos los de la Educación, la Criminología, la Antropología, la
Lingüística, entre otras disciplinas, impulsando y propiciando reflexiones teóricas que podrían fundamentar prácticas en el campo del desarrollo de estas disciplinas, aunque desde una óptica que le es propia.
Un ejemplo de ello es la siguiente afirmación freudiana , y que refiere además a uno
de los conceptos trabajados (la culpabilidad) en el marco de nuestra investigación: “ Los problemas desenvueltos a partir del sentimiento
inconsciente de culpa, sus nexos con la moral, la pedagogía, la criminalidad y el desamparo social, constituyen hoy el campo de trabajo predilecto de los psicoanalistas.” (Freud.1933, 102).
Podríamos decir que en este amplio movimiento de investigación Freud establece un
lugar destacado al Psicoanálisis entre otras investigaciones sociales posibles que se desarrollan alrededor de la relación problemática y compleja entre subjetividad y cultura.
O, en palabras del propio Freud, a continuación de la frase que hemos citado:”Por un lugar inesperado hemos irrumpido en la plaza pública desde el mundo psíquico subterráneo.” (Freud.1933, 102).
Parte de este impulso no sólo es la realización de este Congreso sino nuestra participación en tanto psicoanalistas e investigadores en los Proyectos de Investigación “Representaciones sociales de los agentes judiciales” perteneciente al Programa “Violencia delictiva, cultura política, sociabilidad y seguridad pública en conglomerados urbanos” (PAV 065) de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica (Secretaría de Ciencia y Tecnología de la Nación) y “El sujeto ante la ley:
peligrosidad y sufrimiento psíquico” (CIUNT). Ambos bajo la dirección de la Dra. Marta Gerez Ambertín e integrado por el Dr. Oscar Sarrulle, Lic. Gabriela Abad, Lic. María Elena Elmiger, Lic. Susana Medina y por Lic. Alfredo O. Carol.
Estos Proyectos son un eslabón más en un largo recorrido en la investigación en y
desde el Psicoanálisis que comenzó hace más de 10 años con el Proyecto “Culpa, responsabilidad y castigo en el discurso jurídico y psicoanalítico” con
el propósito de entrecruzar ambos discursos.
Son también un intento de profundización de los desarrollos teóricos alcanzados. Tratando de dar cuenta de la problemática de los sujetos en el lazo social desde un abordaje que se propone una lectura y, por lo tanto un desciframiento, de los discursos (por ejemplo de los discursos presentes en los Expedientes Judiciales) donde se revelan distintos aspectos de la confrontación de los sujetos con la problemática de la legalidad.
Algunas precisiones son necesarias sobre dos conceptos que se implican recíprocamente: sujeto y discurso.
Abordar la discursividad supone poder dar cuenta no sólo de los sujetos del discurso sino también de los sujetos de discursos.
Es decir no sólo considerar a los sujetos como agentes productores de discursos sino a los sujetos como efectos de las prácticas discursivas en tanto productoras de
subjetividad.
Sobre los primeros es posible rastrear las marcas, trazas y precipitaciones de de los marcos de las enunciaciones subjetivas que atañen a la verdad de cada sujeto y los enunciados sociales (científicos, ideológicos, económicos, políticos, históricos, etc.) que lo atraviesan. Duplicidad sobre la que es pertinente interrogarse ¿quién habla?
De allí también el reconocimiento realizado por Roland Barthes, desde los abordajes semiológicos,
a los desarrollos de Lacan desde el Psicoanálisis acerca de la división del sujeto.
División a tener en cuenta en todo abordaje del sujeto a partir de interrogar sus discursos: “Lacan nos proporcionaba una teoría acabada de la escisión del sujeto, sin la
cual la ciencia está condenada a permanecer ciega y muda acerca del lugar desde donde habla…” (Barthes. 1963-1974: 12).
Y al mismo tiempo poder revelar en esa interrogación que el sujeto es un efecto, en tanto producto, de discursos que la anteceden otorgándole un lugar en las cadenas genealógicas, familiares, jurídicas, etc.
Decir que el sujeto debe ser constituido quiere decir que no hay sujeto si no se lo instituye amarrándolo a las instituciones que lo producen. Dicha constitución del sujeto hace necesaria (en tanto necesidad lógica) de la presencia de una serie de instituciones que se revelan mediante prácticas discursivas precisas y que por su particular montaje hacen que la vida humana sea posible. O, en palabras de Legendre: “La humanidad, pues, debe ser claramente definida
como lo vivo hablante” (Legendre.1985, 9).
Es decir, que hacemos referencia a un sujeto producido y constituido por las instituciones. Sujeto instituido, del que habla el Derecho y al que el Psicoanálisis interroga.