Cuentos y Grafismo como dispositivo psicoanalítico
de intervención en Psicohigiene
Alicia M. Berrotarán
“Se ha demosttrado que los mitos y los cuentos tradicionales admiten una interpretación lo mismo que los sueños; se han perseguido los enredados caminos que llevan desde la impulsión del deseo inconciente hasta su realización en la obra de arte; se aprendió a comprender el efecto afectivo de la obra de arte sobre sus receptores y, respecto del artista mismo, su íntimo parentesco y su
diversidad respecto del neurótico, señalándose los nexos entre su disposición (constitucional), su vivenciar accidental y sus logros. No le incumbe por cierto, al psicoanálisis la apreciación estética de la obra de arte ni el esclarecimiento del genio artístico. No obstante, parece que él es capaz de pronunciar la palabra decisiva en todas las cuestiones que atañen a la vida de la fantasía de los seres humanos. (Freud 1924) [i]
El niño necesita metabolizar lo pasivo como activo, experimentar jugando ser el protagonista de sus logros; y de sus fracasos, sin perder el amor de los adultos tutelares; sin represiones ni castigos.
Necesita del sostén del otro humano y humanizante (Bleichmar 1993)[vii] capaz de abrir un espacio genuino para su diferencia considerándolo más allá del semejante un prójimo. Un adulto que facilite el sentido de pertenencia (Tustin 1997)[viii], respetando los procesos y las posibilidades subjetivas en cada niño.
La particularidad del Psicoanálisis, su: “metapsicología” (Freud 1915)[ix] permite pensar en nuevas modalidades de aplicación de sus recursos técnicos. Su concepción dinámica de los procesos psíquicos, facilita
reelaborar su técnica y su metodología al servicio de las necesidades que presenta la cotidianeidad, ya que nunca, ni en sus orígenes estuvo acotada al consultorio, ni al diván.
Al decir de Musicante (2003), el Psicoanálisis es:
“La epistemología que va detrás de la vida.”[x]
2. Campo analítico
El objetivo de la intervención tiene dos aspectos:
1. Grupal, dicen al respecto Pichón Rivière - Quiroga (1985):
“El juego no sólo tiene una motivación que busca el placer de la descarga, sino es un verdadero campo de aprendizaje, es un ajuste del sistema de comunicación, un entrenamiento para el cambio y el ámbito ideal para el desarrollo de tres actitudes básicas en todo grupo social: la pertenencia, la cooperación, la
pertinencia.”[xxi]
2. Individual, porque cada niño vivencia la secuencia de acuerdo con las posibilidades de su yo, sin estar sujeto a crítica alguna.
3. El dispositivo utilizado
El dispositivo tiene cinco momentos diferenciados:
1. La narración de un cuento de los llamados “de hadas tradicional” de acuerdo con lo desarrollado por Bettelheim (1999)[xxii]
2. La posibilidad de dibujar a continuación el cuento o lo que el niño desee.
Resignifica los mamarrachos iniciales, Rodulfo (1993)…
” He aquí nada menos que el logro narcisista más fundamental que pueda concebirse; el sentimiento de vivir, respira a través de ellos y de su desordenada expansión. Son “continuidad existencial” (Winnicott) en trazo, vida que se apodera de los que gracias a ella funcionará como hoja de papel para representarse.”[xxiv]
Profundiza analíticamente el trabajo del dibujar, habla la autora de:
“escuchar al dibujo”[xxv]
La construcción de carpetas es afín a los intereses del niño en la etapa de la escuela primaria, porque da cuenta de la continuidad del yo, de los avances en relación a las propias carencias y de los propios logros.
Esta pauta incluye la puesta en valor y la exigencia de no dañar la hoja de los otros niños del grupo.
Esta pauta del contrato requiere un esfuerzo de renuncia a la pulsión de apoderamiento. Renuncia (Bleichmar 1999)[xxvi] que -en el contexto social de pertenencia de estos niños-, no es un dato menor en relación a los movimientos constituyentes de la represión.
4. Conclusiones
El campo logró la modalidad psicoanalítica[xxvii] deseada. De esto da cuenta la particularidad del proceso de cada niño en las series gráficas logradas.
La producción infantil acuerda con las características que Musicante (2003), define para el campo analítico:
“El trabajo analítico, tanto en la situación (intensión) analítica como en la extensión (aplicación) lleva a cabo una producción simbólica inédita…
Este trabajo analítico permite que las significaciones y sus múltiples hallazgos, se sitúen en una inteligibilidad nueva y productiva. Consideramos que el sentido es producido, hay una producción de significación. Tanto sea en la resignificación “a posteriori...
Si el “a posteriori no fuera la temporalidad del trabajo anímico, no sería posible el análisis. Querría decir que sería como en la Historia Oficial: una historia única, inmutable, que no puede reescribirse, resignificarse.”[xxviii]
[i] Freud Sigmund: Breve informe sobre el Psicoanálisis. 1924. Amorrortu XIX Pág.: 219
[ii]Freud Sigmund: Breve informe sobre el Psicoanálisis. 1924. Amorrortu XIX Pág.: 219
[iii] Bettelheim (1999) explica el trabajo del cuento de hadas tradicional en relación al conflicto intrapsíquico y a la estructuración del narcisismo del yo. Constitución que Bleichmar (2006) conceptúa como correlato de constitución de la ética del sujeto (Bleichmar Silvia: La Psicopatología en su relación con la ética y la sexualidad. Curso de Postgrado Año2006 UNC)
[iv] Bleger José: Psicohigiene y Psicología institucional. Paidós 1999. Pág.:
30
[v] Bleichmar Silvia: La fundación de lo Inconsciente. Amorrortu 2002. Pág.: 17
[vi] Punta de Rodulfo Marisa: El niño del dibujo. Paidós 1998 Pág.: 74
[vii] Bleichmar Silvia: La fundación de lo Inconsciente. Amorrortu 2002. Pág.: 11
[viii] Tustin Frances: Barreras autistas en pacientes neuróticos.
Amorrortu 1997- Pág.:167-168
[ix] Freud Sigmund: Lo inconciente (1915). Obras completas Amorrortu XIV Pág.: 178
[x] Musicante Rubén: Comentarios psicoanalíticos. Serie 1. Brujas
2003. Pág.: 119
[xi] Bleichmar Silvia: En los orígenes del sujeto psíquico. Amorrortu 1999. Pág.: 22
[xii] Bleichmar Silvia: Clínica psicoanalítica y neogénesis. Amorrortu 2001- Pág.: 307-308
[xiii] Freud Sigmund: La interpretación de los sueños – Sobre el Sueño (1900-1901) Obras completas Amorrortu V 1994. Pág.: 667.
[xiv] Schelemenson Silvia. Niños que no aprenden. Paidós 2003
[xv] Bruno Bettelheim: “Psicoanálisis de los
cuentos de hadas” Critica Barcelona 1999- Pág. 127
[xvi] Bleichmar Silvia: Clínica psicoanalítica y neogénesis. Amorrortu 2001-
Pág.: 307
[xvii] Winnicott D. W: Realidad y juego. Paidós 2002. Capitulo 9 Pág.: 148
[xviii] Punta de Rodulfo: El niño del dibujo. Paidós 1998
[xix] Musicante Rubén: Comentarios psicoanalíticos serie1.Brujas 2003. Pág.:111
[xx] Punta de Rodulfo Marisa: El niño del dibujo. Paidós 1998 Pág.:
[xxi] Pichón Rivière – Quiroga Ana: Psicología de la vida cotidiana, Nueva Visión 2002. Pág.: 76
[xxii] Bettelheim Bruno. Psicoanálisis de los cuentos de hadas. Crítica 1999
[xxiii] Freud sigmund: Moisés y la religión monoteísta.
Amorrortu XXIII Pág. 11-12
[xxiv] Punta de Rodulfo: El niño del dibujo Paidós. 1998 Pág. 76
[xxv] Punta de Rodulfo: El niño del dibujo Paidós. 1998 Pág. 44
[xxvi] Bleichmar Silvia: Clínica psicoanalítica y neogénesis. Amorrortu 2001. Pág. 46
[xxvii] Bleger José: Temas de Psicología (Entrevista y grupos) Nueva Visión 1996
[xxviii] Musicante Rubén:
Comentarios psicoanalíticos serie1.Brujas 2003. Pág.:111