PSICOANÁLISIS, INVESTIGACIÓN Y CIENCIA


JORGE BEKERMAN

COMUNIDAD VIRTUAL RUSSELL

Escuela de LA Orientación Lacaniana

 

 

1. La consigna de acortar las intervenciones a exposiciones de 10 a 12 minutos me hizo adoptar para esta intervención una especie de “formato mínimo”: enunciar 10 propuestas articuladas entre sí, a razón de una por minuto. Preparé la intervención condensando los contenidos de cada una y pensando no tanto en lo que quisiera decir, sino en lo que no puedo no decir.   

 

2. Los temas del psicoanálisis en su relación con la investigación y la ciencia me tocan en un sentido personal: en mi trayectoria profesional me dediqué primero a la investigación en neurobiología, de 1966 a 1975, y de allí en adelante a la práctica clínica del psicoanálisis. “Me tocan en un sentido personal” significa que esta intervención sobre psicoanálisis, investigación y ciencia tiene, por lo menos en parte, un carácter testimonial.

 

3. Esto me permite formular la siguiente pregunta: ¿es posible hablar, escribir o investigar en psicoanálisis dejando de lado el factor testimonial? Dicho de otro modo: ¿es posible hablar, escribir o investigar en psicoanálisis dejando de lado la experiencia del análisis de quien habla, escribe o investiga? Porque – por lo menos en psicoanálisis - hay una diferencia entre lectura y experiencia o, si lo preferimos así: entre teoría y práctica. Corolario: hay una “anomalía” en la ciencia psicoanalítica, en tanto ciencia que se construye no sin lo testimonial (esté o no asumido este aspecto testimonial), aunque ciertamente sin reducirse a lo testimonial.

 

4. La experiencia puede ser la “experiencia” profesional de un analista, experiencia entre comillas porque por algo dijo Freud que ante cada paciente el analista tiene que tratar de olvidar lo que sabe y escuchar cada caso como si fuera el primero. Este es otro ejemplo de “anomalía” de la ciencia psicoanalítica, pero al mismo tiempo una posición epistemológica cuya originalidad y eficacia deben ser subrayadas una y otra vez, ya que ninguna ciencia se construye desde la premisa metodológica de olvidar lo ya sabido, sino todo lo contrario.

 

5. Cuando hablamos de experiencia del psicoanálisis lo hacemos sobre todo en referencia a la experiencia de cada uno como paciente. El más importante requisito metodológico freudiano para la formación del analista: hacer la experiencia de analizarse, se puede hacer extensivo a que al hablar, escribir e investigar lo hacemos no sin nuestra experiencia como pacientes.

 

6. Así, la investigación en psicoanálisis es siempre una “investigación bajo transferencia” (positiva o negativa) en primer lugar al psicoanálisis mismo, algo muy difícil de defender en el marco de la ciencia, en tanto el conocimiento científico se construye tomando como referencia ideales de objetividad y exactitud integralmente transmisibles a la comunidad científica. La ciencia psicoanalítica (si la hubiera) sería – además de conjetural - una ciencia paradojal. 

 

7. Ilustración mediante una viñeta clínica. Llamaremos Claudia a una paciente y Nelly a su madre. Nelly, devastada por la psicosis, no pudo criar a Claudia. Pero Nelly tenía dos hermanas solteras y sin hijos que la ayudaban como podían, en este caso mal. En una sesión, en el discurrir de su asociación libre, y comentado una pelea entre sus tías la escucho decir “siempre se están peleando mis tres tías.” ¿Tres tías?, le digo, ¿cómo tres tías? ¿No eran dos? Se queda un instante en completo silencio y dice: claro, si yo no tuve madre!

8. “No tuve madre” es un enunciado inexacto que articula una verdad subjetiva crucial para este sujeto: “soy huérfana por partida triple.” 

 

9. La investigación y la ciencia psicoanalítica tienen incrustado este aspecto ligado a la verdad de lo testimonial. Pero por otra parte, y desde su nacimiento, el psicoanálisis hace suyo un compromiso con la racionalidad científica, con la razón que se muestra capaz de llegar hasta el borde del abismo de lo que puede saberse. A diferencia de la magia, basada sólo en la eficacia simbólica, y de la religión, basada en la promesa de una recompensa final, el psicoanálisis se basa en la materialidad del significante y sus efectos. En mi caso: resolver la opción alienante “ciencia o psicoanálisis” para trabajar en psicoanálisis sin renunciar al espíritu científico.   

 

10. Como toda investigación, la psicoanalítica no es tarea de una sola persona, aunque los nombres de Freud, Lacan, Melanie Klein, Winnicott y otros parezcan venir a desmentir esto. Al no ser tarea de una persona es tarea institucional, lo que plantea la cuestión de cuáles serían los requisitos que debiera reunir una estructura institucional para que resulten consistentes con la “anomalía” científica inherente al quehacer psicoanalítico. Lo que quizás pueda reducirse al principio minimalista de crear y recrear ámbitos que alberguen dignamente lo testimonial, para convertirlo en el eje alrededor del que gira la investigación consecuente con el espíritu científico del psicoanálisis.

 

Buenos Aires, 3 de octubre de 2006

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