LA INVESTIGACIÓN EN PSICOANÁLISIS
DESDE LAS INVESTIGACIONES EN PSICOANÁLISIS
Clara Azaretto, Cecilia Ros, Natalia Estévez, Cynthia Barreiro Aguirre, Beatriz Crespo
UBACyT P081. Sede Facultad de Psicología UBA
Resumen
Nuestra propuesta investigativa se basa en un estudio de proyectos UBACyT en el área del psicoanálisis. Los interrogantes que causaron nuestra investigación pueden ser sintetizados de la siguiente forma:
Cómo se expresa la producción de conocimiento en el campo de psicoanálisis? ¿Qué modalidades adopta la lógica de descubrimiento y de validación? ¿son reconocibles condiciones metodológicas específicas dentro de la investigación psicoanalítica?
Dos de los objetivos propuestos fueron:
Describir y categorizar los modos en que los investigadores en psicoanálisis conciben sus objetos de estudio, los criterios sobre los que soportan las decisiones metodológicas, lógicas y epistemológicas a lo largo del proceso de investigación; es decir, los criterios de
delimitación teórica del objeto de estudio y de la delimitación empírica (es decir, el sistema de matrices de datos que puede reconocerse, las fuentes utilizadas o a utilizar, las estrategias de producción y análisis de la información).
Inferir de la estructura de los proyectos de Investigación la concepción de Ciencia y de Investigación en la que se sustentan.
Es propósito de esta presentación dar cuenta del estado de avance de la investigación
La investigación en psicoanálisis desde las investigaciones en psicoanálisis
La investigación que venimos desarrollando en el marco del programa de investigaciones UBACyT se propuso analizar la lógica de los proyectos de investigación en
psicoanálisis, desde la perspectiva metodológica con el objetivo de inferir la especificidad de la investigación en el campo.
Las hipótesis que nos han venido orientando, pueden resumirse de la siguiente forma:
La forma de producción teórica en Psicoanálisis puede incluirse en los Métodos Generales de las formas de la cientificidad. Las investigaciones en Psicoanálisis parten de la formulación de problemas, requieren de un diseño, explicitan hipótesis, comparten con las formas de la cientificidad el requisito de ser comunicables y dar cuenta de su lógica de
producción. Están sujetas, al mismo modo que las investigaciones en otros campos disciplinares, a condiciones de coherencia interna.
La especificidad de la investigación en Psicoanálisis deriva de las particularidades de la teoría analítica y sus fundamentos. La conceptualización de su objeto, en tanto no homologable ni al sujeto con el que el Psicoanálisis opera ni al estatuto del objeto en la estructura (objeto perdido en Freud, concepto de objeto a en Lacan), condiciona los diseños de investigación y la elección de los procedimientos para llevar a cabo las investigaciones en Psicoanálisis. En este sentido, el recorte mismo del problema que sustenta el proyecto es un efecto de la teoría desde la cual
se lo aborda.
Es necesario explicitar que al referirnos al método, no estamos aludiendo a las estrategias o técnicas de producción de conocimiento científico propias de cada disciplina, a las que podría denominarse Metódica, sino inscribiéndonos en una perspectiva de
la metodología como “la investigación científica de los Métodos o de las Metódicas”[i]; perspectiva universal de cualquier producción de conocimiento.
En este contexto, y como se anticipó en los objetivos, este proyecto pretende explorar y describir las acciones de quienes investigan en psicoanálisis, tanto desde la perspectiva de la lógica del descubrimiento, como de la validación. La teoría
metodológica y la epistemología han destinado no poco tiempo a diferenciar ambos modos y -por qué no - a priorizar uno por sobre otro; el Positivismo Lógico ha negado la posibilidad de conocer o estudiar regularidades en las condiciones que contribuyen a la generación o creación de las ideas científicas y sólo ha apostado a
describir las condiciones para validar los conocimientos que se producen (contexto de justificación), único ámbito al que es posible atribuir racionalidad. Sin embargo, no es posible excluir ambas aristas del campo de las acciones investigativas – o método – como condiciones que tienen consecuencias sobre los productos – o
conocimiento obtenido [ii].
Nuestra población de estudio está conformada por:
-Equipos de docentes-investigadores (que registren al menos 2 años de investigación, bajo un proyecto UBACyT aprobado) se trata de profesionales pertenecientes al ámbito académico (Facultad de Psicología UBA,).
-Proyectos y resultados de investigación (a través de informes, artículos, ponencias, de divulgación de resultados).
-Artículos que sientan bases acerca de lo que entienden por investigación en psicoanálisis.
El análisis y reflexión epistemológico-metodológica sobre un grupo de proyectos de investigación en el campo del psicoanálisis nos brinda la oportunidad de identificar – más allá de dicho grupo, más bien, a propósito de él – nudos conflictivos de la
investigación en este campo.
La perspectiva en esta dirección, no es “normativista”, en el sentido de dar cuenta de cuánto estos proyectos se apartan de los cánones establecidos, sino más bien se
trata de identificar las discusiones y conflictos subyacentes, que desde nuestra perspectiva, requieren de ser abordados.
Entre ellos, se pone en juego de manera extremada, en las investigaciones en psicoanálisis no sólo la tensión entre teoría y “hechos” como fuentes de conocimiento, sino más aún la discusión con los requisitos del conocimiento científico: la universalidad como
pretensión y la contrastación empírica como condición.
En lo que resulta un intento de negociación con lo que se supone que reclama la comunidad científica, cada posición adopta maneras – ninguna del todo eficaz – que permiten la convivencia
con dichas reglas, bajo el supuesto de la “falla” o la “excepción”.
Como consecuencia de lo anterior, los recorridos que supone un diseño de investigación, la elaboración de un proyecto, se presentan como ajenos y externos, sin utilidad reconocida; como requisitos más que como condiciones de posibilidad.
En cualquiera de las dos vertientes – investigaciones que toman como objeto a las teorías e investigaciones que se apoyan en la clínica para producir conocimientos – se vuelve evidente la dificultad para delimitar y poner a jugar un campo de problemas, heredero de
desarrollos teóricos anteriores, pero promotores de líneas de investigación que no se agotan en un proyecto.
Resulta menester, para quienes desde el psicoanálisis pretendemos tender un puente con los espacios de producción de conocimiento científico, la explicitación y análisis de estos “nudos”, con el fin de que los diálogos sordos con los juicios previos respecto de
qué implica investigar no restrinja las posibilidades de hacerlo.
Uno de los aspectos que resultó de interés describir es la manera de acercarse al problema de investigación; sus antecedentes, la vinculación del mismo con una línea o programa más amplio que los tiempos que el propio proyecto impone.
En este sentido, resultó reiterada la situación de que en general el problema es original o aún no logra insertarse en un área temática clara a la cual abrevar. Al respecto, es
para destacar que dentro del campo de investigación psicoanalítico no se produce una continuidad ni transmisión de los temas de investigación, como sí sucede en otras disciplinas. Se constata la falta de “legado” en la comunidad psicoanalítica respecto de los temas de investigación. Esta cuestión, que constituye una particularidad del psicoanálisis, puede incidir en la dificultad para la delimitación del problema de investigación.
El nivel de formulación de los problemas, sobre todo en las investigaciones que se proponen como conceptuales o teóricas, parece alcanzar el nivel de explicitación de un tema
de investigación. Inferimos que la falta de una formulación precisa del problema de investigación dificulta la posterior operacionalización de los términos y conceptos que intervienen.
Diferenciamos proyectos cuyos problemas abren el diálogo entre el psicoanálisis y otras teorías del campo u otras disciplinas, de proyectos donde la pregunta surge de la
práctica clínica y su dispositivo. En los primeros la validación apela a la teoría, mientras que en los segundos se apela a los hechos, planteando, al menos retóricamente, un modo de producción inductivo del conocimiento a producir.
De alguna forma esto se articula con posiciones diversas respecto de en qué medida la experiencia clínica constituye o no un ámbito de investigación; es decir, qué estatuto se le
da a la clínica a la hora de producir conocimiento científico.
Este tema resulta una línea que divide aguas respecto del concepto de ciencia en el área.
Entre quienes apuestan a promover sólo investigaciones teóricas en psicoanálisis se expresa una concepción que discute con la producción de conocimiento científico por vía de la generalización inductiva, como modelo de ciencia. El resguardo en la teoría aparece
así como única vía para sortear a la clínica como fuente de investigación. Si bien no restringe la posibilidad de que la clínica resulte una fuente de inspiración de preguntas, se la excluye como espacio de abordaje sistemático para elaborar respuestas, como si se tratara de preservarlo de reglas que se reconocen como distintas al mismo.
En el otro extremo, quienes soportan los conocimientos producidos sobre investigaciones llamadas “empíricas”, operan en ocasiones reduciendo el hecho clínico de manera de
que este encuadre en los requisitos de la operacionalización.
Ya sea evitándolo como reduciéndolo, no se instala la discusión respecto de qué especificidad tiene ese acontecimiento, cuya expresión requiere de la presencia de al menos
dos sujetos, que se resiste a la idea de una objetividad externa y extraña.
Los debates entre psicoanalistas de diversas corrientes se polarizan en supuestas oposiciones:
- Investigación empírica - Investigación conceptual
-Investigación conceptual o teórica - Investigación clínica
La reducción en el alcance de los términos “empírico” y “clínica” produce a la hora de especificar lo propio de la investigación psicoanalítica un achatamiento interpretativo acerca de lo que es posible investigar.
Señalamos que el término “empírico” remite a lo “correspondiente a la experiencia”; el significado de “empírico”, depende, pues, del sentido que le demos a “experiencia”. Experimento y experiencia de los sentidos no recubren el término. La reflexión, la actividad especulativa constituyen también experiencias. Toda investigación atraviesa necesariamente una fase de validación empírica (Samaja, 1993,216). Fase en la que el investigador decide cuál será el objeto empírico de la investigación. Lo que quiere decir: elegir los tipos de unidades de análisis, los
aspectos o variables y las fuentes que se emplearán en el estudio. Es el tiempo en el que el investigador decide una forma de recorte del objeto, de entre muchas formas posibles; lo que le permite pasar de un sistema conceptual a un sistema operacional. Las llamadas investigaciones teóricas atraviesan también necesariamente una fase
empírica.
Con el término clínica pasa algo análogo. ¿Investigación clínica supone solamente estudio de material clínico? Muchos interrogantes planteados a partir de la clínica se traducen en problemas teóricos. La clínica interroga la teoría y la teoría problematiza
la clínica.
En la supuesta oposición entre los pares investigación teórica o conceptual-investigación empírica o investigación teórica o conceptual-investigación clínica
Proponemos leer los pares no como opuestos sino como polos en tensión que posibilitan circunscribir los campos problemáticos.
Consideraciones finales
Tal como S. Freud y J. Lacan lo señalan, la investigación supone una dimensión diferente a la de la práctica del psicoanálisis. En el nivel de la
investigación, el psicoanálisis comparte con otras disciplinas la exigencia de precisión y rigurosidad; condiciones que suponen la explicitación de sus procedimientos de producción. Procedimientos que necesariamente guarden coherencia con la teoría.
Las diferentes posiciones respecto a cómo se piensa la investigación, a qué se investiga y cómo en el campo del psicoanálisis están asociadas a las formas de concebir al psicoanálisis, a la manera en que se piense la relación del psicoanálisis con las formas
de cientificidad y a cuáles se consideren los procedimientos válidos para producir conocimientos.
Ref. Bibliog.
[i] Samaja, Juan Semiótica y Dialéctica, JVE ediciones, 2000, pag.21 y ss.
[ii] Cfr. Samaja, Juan. Epistemología y Metolología. Eudeba, 1993, pág. 32 y ss. Y Klimovsky, Gregorio y Schuster, Félix. Descubrimiento y creatividad en Ciencia, Eudeba, 2000.
[iii] Para Gabriel Lombardi (2000) toda indagación en el campo del psicoanálisis está marcada por la exigencia de hacer lugar al sujeto de una combinatoria inconsciente. Esta exigencia vuelve a la investigación en psicoanálisis poco apta para generalizaciones y estadísticas e imposible de apreciar desde los criterios usuales de la
objetividad científica.
Lancelle (1997), sin embargo, resalta “… la necesidad de que la investigación en psicoanálisis cumpliera con los cánones que rigen para toda investigación científica”. Y apuesta a que “la investigación de tratamientos psicoanalíticos completos, entraña la superación de las dificultades
de la enorme cantidad de material clínico correspondiente a cada tratamiento…”