Investigación y eficacia: antecedentes, obstáculos y giros teóricos y técnicos en la obra de Sigmund Freud
Autores:
Laura Trotta
Fabián Araujo
Fac. de Psicología-UBA
Resumen
El siguiente trabajo presenta la finalidad de señalar los antecedentes del concepto de eficacia en la formación y práctica médica de Sigmund Freud y los desplazamientos observados en sus primeros escritos junto a Breuer. Luego, situar algunas aproximaciones acerca de los obstáculos surgidos en su práctica clínica que lo llevaron a producir giros teóricos y modificaciones en las técnicas utilizadas.
La metodología aplicada en nuestra investigación es la lectura sistemática de los textos freudianos en la búsqueda de su lógica para construir su recorrido.
Consideramos a manera de hipótesis que la causación de las diferentes versiones en que Freud pensó el concepto de eficacia se encuentra en los virajes teóricos y las modificaciones técnicas efectuadas en distintos períodos de su obra.
Dichos períodos se encuentran sistematizados según el proyecto de investigación “Freud y la eficacia del análisis” incluido en la Programación Científica 2004-2007 de los Proyectos de Investigaciones Bienales de Ciencia y
Tecnología de la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires.
Introducción
El siguiente trabajo presenta la finalidad de señalar los antecedentes del concepto de eficacia en la formación y práctica médica de Sigmund Freud y los desplazamientos observados en sus primeros escritos junto a Breuer. Luego situar algunas aproximaciones acerca de algunos obstáculos surgidos en su práctica clínica que lo llevaron a producir giros teóricos y modificaciones en la técnicas utilizadas.
Finalmente, y a modo de conclusión, precisaremos nuestras hipótesis sobre Freud y la Eficacia del análisis.
Debido a que la temática del trabajo se encuentra dentro de la Programación Científica 2004-2007 de los Proyectos de Investigaciones Bienales de Ciencia y Tecnología de la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires: “ Freud y la eficacia del
análisis” , partimos de las conceptualizaciones del reconocido filósofo francés Francois Jullien (1996, 86-98) para referirnos a la eficacia como transformación en tanto: “...opera en todos los puntos del conjunto afectado, no tiene lugar propio (no es localizable), su despliegue es global y su efecto no es limitado, ...
la eficacia de la transformación es indirecta (en tanto se dirige de la condición a la consecuencia) lo que la hace progresivamente imparable..., es continua en tanto que al interpretar lo real ” el sabio aprende a consultar el campo de las fuerzas presentes que constituyen el potencial de la situación..... para hacer que su conducta este en fase con la evolución de las cosas”.
En esta perspectiva, tomar la eficacia como transformación implica un despliegue de las cosas que no se limita a una acción que aporta soluciones inmediatas, rápidas y definitivas; sino que ella se produce sobre las mismas fuerzas causantes que dirigen la situación. Por otro lado, que éstas
conceptualizaciones nos permiten encontrar cierto paralelismo con la dirección de la cura de un tratamiento psicoanalítico, en tanto que si un analista ubica las coordenadas del síntoma y las fuerzas pulsionales que lo conforman, también puede situar en la particularidad de un sujeto cierto real que se desplegará y se pondrá en juego en la cura misma.
Al respecto, Rubistein (2004, 1-3; 2004, 123-125) nos dice que:.. “las consideraciones de Jullien son de extremado interés para los psicoanalistas ya que su idea de la eficacia se encuentra sostenida en la transformación como consecuencia de incidir en la
propensión de las cosas y no a partir de los “ojos fijos en el modelo”; interés relevante para este trabajo, ya que nos conduce al corazón mismo de las enseñanzas freudianas en donde veremos que la técnica se modificó todas las veces que algún obstáculo impidió su eficacia.
Metodología utilizada
La metodología aplicada en nuestra investigación es la lectura sistemática de los textos freudianos en la búsqueda de su lógica para construir su recorrido. El trabajo de lectura implicó ubicar y señalar los giros conceptuales en la obra freudiana para poder precisar los obstáculos en la aplicación
de la técnica. Si bien a partir del obstáculo fundamentamos los cambios efectuados en la teoría psicoanalítica, esta metodología nos permitió señalar las diferentes versiones del concepto de eficacia en los distintos períodos de la obra freudiana.
Desarrollo
1)Antecedentes Freudianos (1880/1886)
Los comienzos de la formación científica del joven Freud como médico en el año 1883, se produjeron en un momento histórico en que Alemania y resto de Europa se encontraba en plena revolución epistemológica.
La lucha por la prevalencia en el uso de un método científico, se reflejó en la disputa entre las emergentes Ciencias del Espíritu o Ciencias Morales y las Ciencias de la Naturaleza. El psicoanálisis pertenecerá a estas últimas ciencias; aunque es interesante de señalar que debido a las modificaciones teóricas producidas y sus consecuencias clínicas como efecto de la técnica e investigación del psiquismo, los ideales científicos freudianos no permanecieron tan incólumnes como en sus inicios.
Las inquietudes intelectuales lo llevaron a formarse en una práctica científica con los mejores referentes de su época: la práctica anátomo-fisiológica a cargo de Ernst Brückner, el desciframiento del psiquismo a cargo de Herbart, y la investigación por la relación entre la física y la fisiología a cargo de sus maestros Helmholtz y Fechner.
Freud siempre reconoció la importancia que tuvieron dichos maestros en su formación y práctica clínica, la que se enriqueció por sus propios y novedosos interrogantes a partir de los cuales se originaron virajes técnicos y teóricos que condujeron, primero al descubrimiento del Inconsciente y años más tarde a su fundamentación metapsicológica: la Tópica (cuyas bases se rastrean del modelo Bruckneriano), la Dinámica (del modelo Herbatiano) y lo económico (del modelo Helmholtziano).
Robert Byck (1974,17-18) nos recuerda que en el año1884, el joven Freud prosiguió los experimentos sobre el uso terapéutico del cloruro de cocaína del Doctor Von Anrep (médico e investigador del Instituto Farcamológico de Wurzburg) delimitando como objeto de estudio de sus investigaciones las dolencias corporales.
Además, que utilizó en sus estudios experimentales los instrumentos de medición más sofisticados de su época (el dinamómetro y el neuroamebímetro) para: “... obtener las medidas más precisas que fuera posible en el terreno psicofisiólogico”.
Acerca de las bases del éxito del nuevo proyecto terapéutico en el que estaba investigando, Freud (1884, 25) escribió a su joven novia Martha Bernays que se encontraban en: “...las cualidades del temperamento del investigador: debe ser temerario en el intento, pero debe poner sentido crítico en su trabajo”.
En efecto, fue una constante en Freud la búsqueda de la eficacia en su trabajo, a punto tal que luego de la curación exitosa de un catarro gástrico escribió a Martha que (1884,50) : “... es apenas ahora que me siento médico, puesto que he ayudado a un enfermo y tengo la esperanza de ayudar a otros”.
Asimismo, observamos que ese permanente deseo del “logro científico” lo llevó a expresar el valor terapéutico de sus estudios experimentales (junto a las conclusiones del reconocido antropólogo italiano P. Mantegazza), aplicando sus resultados en las dolencias estomacales, en las melancolías y todos “los estados funcionales comprendidos bajo el nombre de Neurastenia”.
Esta utilización de método y objeto de experimentación científica, llevó a Freud (1885,148) a justificar su eficacia terapéutica concluyendo que:” el fenómeno del bienestar subjetivo se debe al bienestar físico y buen humor relacionados con la eficacia motriz de la persona”.
Acerco de su experimentación científica, Jones (1939[1980,250]) nos dice:“lo que resulta instructivo del episodio de la cocaína, es lo que tiene de revelador sobre la manera de trabajar en Freud..., su gran fortaleza radicaba en el respeto que le merecía el hecho particular, la eficacia práctica de esta cualidad mental depende de otra: saber juzgar”.
2) Obstáculos y Giros teóricos (1886/1938)
A - Período de descubrimiento y método catártico (1886-1900): Bachmann-Trotta (2005, 33) ubicaron que el primer giro en el pensamiento freudiano se debió al encuentro de Freud con Charcot con el pasaje de lo orgánico a lo anímico
y encontrando la etiología de la enfermedad en la vida sexual del individuo. El obstáculo que precisamos aquí está dado por la ineficacia del método de la hipnosis o la disolución del síntoma vía hipnosis. Al respecto, Freud nos
dijo:..“los síntomas histéricos se solucionan cuando desde ellos podemos hallar el camino hasta el recuerdo de una vivencia traumática… Y no podrá ocurrir…que se intercalen muchas escenas ineficaces como unas transiciones necesarias en la reproducción, hasta que uno, desde el síntoma histérico alcance por fin la escena de genuina eficacia traumática, la escena satisfactoria en los dos órdenes, el terapéutico y
el analítico? Y bien señores, esta conjetura es correcta” (Freud, S.; 1896, 195).
Consideramos, que estos límites del método de la hipnosis para lograr el éxito terapéutico(eliminación de los síntomas), junto a la imposibilidad de los pacientes de ser sugestionables por la hipnosis (resistencia del paciente) promovieron la aparición del segundo giro: el método del apremio.
En 1892, Freud comentó sobre el exitoso trabajo con el nuevo método que permitió reconstruir el mecanismo del ataque histérico de una paciente ”la volveré a presionar, y le acudirá otra vez el pensamiento de entonces…Bien; qué se le ha ocurrido?. Se me ha ocurrido: ahora soy la tercera…esa fue, pues, la idea; en el ataque, usted pensó en su amiga…ahora el ataque está
esclarecido en alguna medida” (Freud, S.; 1896, 129-131).
En efecto, el cambio de técnica generó un nuevo obstáculo (la desilusión en los intentos de resolución efectiva de los análisis); y el tercer giro en la obra freudiana: el trauma sexual como no acontecido en la realidad. En una carta a Fliess argumentó “en lo inconsciente no existe un signo de realidad, de suerte que no se puede distinguir la verdad de la ficción investida con afecto”(Freud, S.;1950[1892-99] 301-302). Precisamos en este tercer giro el pasaje al segundo período.
B- El arte de la interpretación (1900-1910): El primer giro producido aquí fue el cambio técnico (asociación libre) “única que permite extraer de las ocurrencias del enfermo como material en bruto el
metal puro y valioso de los pensamientos inconcientes…la técnica exige una elucidación sobre la base de numerosos ejemplos tomados de los casos más diversos, y que pueda prescindir del resultado que se llegó en cada uno de ellos”(Freud, S.;(1905[1901] 98). Por otro lado, el obstáculo se situó en que las curas eran incompletas ya que “los fenómenos
patológicos sustentados por el conflicto interior entre las mociones tocantes a la sexualidad infantil (Complejo de Edipo) no eran dilucidados por el enfermo”(Freud, S.; 1905[1901],101); y además que “la dilación de la cura o la mejoría es causada, por la persona del médico” (Freud, S.; 1905[1901] 101). Este obstáculo es axial porque introdujo sobre la figura del médico “las reediciones de las
mociones y fantasías que a medida que el análisis avanza no pueden menos que despertarse y hacerse concientes;…lo característico de todo el género es la sustitución de una persona anterior por la persona del médico…una serie de vivencias psíquicas anteriores no es revivida como algo pasado sino como vínculo actual con el médico”(Freud, S.; 1905[1901], 101). Ejemplo de ello, lo encontramos en el caso Dora cuando
su esclarecimiento se produjo:”porque sólo el factor de la transferencia me permitió esclarecer el análisis …yo no logré dominar a tiempo la transferencia”. (Freud, S.; 1905[1901],103).
En esta perspectiva en el caso del Hombre de las Ratas, Freud también situó el mismo giro y los mismos obstáculos que en Dora, luego de la interpretación del complejo paterno y de la solución de la idea de las ratas:.. “el paciente a quien el análisis que he comunicado le había devuelto su salud
psíquica murió en la Gran Guerra como tantos otros jóvenes valiosos y promisorios”.(Freud, S.; 1909, 194).
Respecto a este caso y acerca de la transferencia Lacan agregó “si es con este pacto simbólico como cayeron en el sujeto las astucias de su servidumbre, la realidad no le habrá fallado para colmar esos esponsales…, concluyendo el caso con el rigor del destino, lo alza la belleza de la tragedia”(Lacan,
J.;1953, 291). Si bien Lacan destacó la interpretación freudiana, también precisó que en la transferencia (obstáculo), la posición del analista determinó la resolución del análisis.
Asimismo, la importancia de la transferencia en tanto motor y obstáculo en la casuística permitió a Freud producir nuevos giros en la teoría sin modificar la técnica.
C- La transferencia y el análisis de las resistencias (1911-1920):
En este período el primer giro en la teoría que encontramos es la importancia de la transferencia en la eficacia de la cura, (la más fuerte resistencia al tratamiento),”la transferencia sobre el médico solo resulta apropiada como resistencia dentro de la cura cuando es una
transferencia negativa, o una positiva de mociones eróticas reprimidas” (Freud, S.; 1912, 103).Y como un obstáculo aquí ubicamos el agieren o actuar (repetición en acto) de las pasiones en la situación real,”el enfermo quiere actuar sus pasiones sin atender la situación real…es en el campo de los fenómenos transferenciales donde debe obtenerse la victoria cuya expresión será sanar duraderamente de la neurosis” (Freud, S.; 1912, 105). El segundo giro en este
período es la diferenciación de los tratamientos sugestivos de los psicoanalíticos por el empleo de la transferencia para el vencimiento de las resistencias,”el motor más directo de la terapia es el padecer del paciente y el deseo, que ahí se engendra de sanar” (Freud, S.; 1912,143). Empero, el segundo obstáculo encontrado es la imposibilidad
de aplicar el método en las entidades psiquiátricas de la parafrenia y dementia precaux.
Motivo que produjo el tercer giro en la teoría: la formulación del concepto de narcisismo (1914); por el cual dio cuenta de los fallidos intentos de curación (la demencia precaux, esquizofrenia e hipocondría) con respecto a las psiconeurosis (histeria, neurosis obsesiva,
fobia). El tercer obstáculo considerado fue que el vencimiento de las resistencias no necesariamente llevaba a la disolución de los síntomas; había algo que insistía en los tratamientos y que Freud lo descubrió a través de las neurosis traumáticas, el juego infantil y los sueños traumáticos en
sus expresiones en la serie placer-displacer.
Este placer descrito como placer atravesado por un displacer nos lleva al próximo período: un más allá del principio del placer.
D- Más allá del principio del placer y nuevas formas de las resistencias (1920-1938):
El primer giro realizado es la formulación de la segunda tópica en términos del dualismo pulsional: pulsiones sexuales (Eros de continuidad hacia la vida) y de las pulsiones yoicas (de esfuerzo conducente a lo inanimado). Freud, vía repetición en transferencia,
conceptualizó la compulsión a la repetición como efecto de las pulsiones de muerte (en tanto pertenecen al orden de lo inconsciente reprimido). El primer obstáculo encontrado es que algunas de las resistencias en la cura se producían en el yo y se manifestaban justamente en dicha compulsión a la repetición.
Años más tarde en su texto de Inhibición, Síntoma y Angustia Freud distinguió las cinco formas de resistencias: tres del yo (la represión, resistencia en la transferencia y beneficio secundario en la enfermedad), una del ello (compulsión a la repetición) y una del superyó (sentimiento de culpabilidad
y necesidad de castigo-importante para nuestra práctica ya que situó la reacción terapéutica negativa).
El segundo giro, la conceptualización del masoquismo erógeno, y su presencia en la cura llevó a Freud en sus últimos años a preguntarse por la finalización de los análisis. Respecto a ello, en los textos de Análisis Terminable e Interminable y el Esquema del Psicoanálisis (1936-1937) Freud expuso que el tiempo y la pena que tomaba el vencimiento de las resistencias era recompensado en la producción “de una ventajosa alteración del yo, que se conserva independientemente del resultado de la transferencia y se afirma en la vida” (Freud, S; (1940[1938]) 179), y agregó “sólo en un caso así se puede hablar de un análisis terminado definitivamente. Aquí el análisis ha hecho su menester y no necesita ser continuado”( Freud, S.; 1937, 222) .
Así como el primer obstáculo se ubicó en las resistencias del analizado que se encuentran en el yo; Freud también descubrió la forma de sortearlo: las interpretaciones y construcciones del analista, pero “sólo para nosotros, no para el analizado,
mientras el yo no resigne las resistencias” ( Freud, S.; 1937, 240).
Dentro de este obstáculo también ubicamos las citadas resistencias del ello y las del superyó que impiden alcanzar el éxito terapéutico, pero que sin ellas el término de eficacia que Freud sostuvo en sus tratamientos (la resolución del conflicto psíquico)
no se lograría.
La coincidencia del segundo giro con el segundo obstáculo, llevó a Freud a la formalización de la culminación de los tratamientos una vez atravesadas todas las resistencias pero topándose con la que es inmodificable: la roca de
base “y así tiene que ser, pues para lo psíquico lo biológico desempeña el papel del basamento rocoso subyacente” ( Freud, S.; 1937, 253).
En términos teóricos, el giro expresó la salida frente a la castración del lado femenino, como deseo del pene en la mujer en tanto representa un hijo del varón portador del pene, y del lado del hombre su protesta masculina. Finalmente, el tercer obstáculo en este giro lo ubicamos en
aquellos casos donde el análisis terminaba pero inconcluso porque tanto el paciente como psicoanalista ya no se encontraban en la sesión de trabajo analítico.
Conclusiones
Consideramos que el intento freudiano a lo largo de toda su obra fue justificar la eficacia terapéutica del psicoanálisis. La misma no hubiese sido posible sin las experiencias previas al descubrimiento del Inconsciente.
Los obstáculos encontrados e investigados en su experiencia clínica (casuística) le posibilitaron realizar los giros conceptuales y la escritura de la teoría con la direccionalidad que la concebimos hoy en día.
Sin embargo, esto no nos impide precisar los alcances y los límites transmitidos por Freud en su propia escritura. En efecto, que el propio autor los haya mencionado no sólo dio cuenta de su deseo sino que también motorizó a relecturas posteriores que continuaron con la producción de saber de
la misma teoría.