James Petras
Traducido para
Rebelión por
Ana Fiol
La Doctrina que Bush estableció en su discurso "La estrategia de seguridad
nacional de Estados Unidos" (20 de septiembre de 2002), promueve un "único
modelo sostenible para el éxito" a través de guerras ilimitadas y unilaterales
y de ofensivas "preventivas". Aunque expresada en el lenguaje de la "defensa"
y la "libertad", la doctrina Bush es una desviación extrema de la doctrina de
"contención" de Truman (limitar la influencia soviética) y aún de la doctrina
de "para atrás" de Reagan (revertir la influencia soviética).
La doctrina de Bush está basada en enemigos indefinidos que son "redes de
individuos en las sombras" que se "superponen" con Estados, enemigos que están
planeando ataques "inminentes" con tecnologías peligrosas.
Las amenazas políticas de Bush, su inclusión y profundidad, alcanzan al mundo
entero, que es exactamente el objetivo de la política imperial: la conquista
global.
En la mayoría de los discursos de Bush, Rumsfeld y del resto de la pandilla
imperial, les queda claro a los oyentes cuál es el punto de partida de la
política norteamericana: "Hoy los Estados Unidos gozan de una posición de
fortaleza militar e influencia política sin paralelo, buscamos crear un
balance de poder que favorezca la libertad humana" (léase al imperio
norteamericano). Por definición, todo país, grande o pequeño, que no acepte o
apoye la conquista imperial de Estados Unidos se convierte en un enemigo: se
persuadirá a las naciones para que respalden la construcción del imperio,
"convenciendo u obligando a los Estados a aceptar sus responsabilidades
soberanas". Los ataques ácidos y violentos contra la oposición del canciller
alemán Schroeder a la Guerra contra Irak, constituyen un ejemplo reciente.
Washington defiende su visión totalitaria de conquista global a través guerras
ofensivas usando una lógica de extrema irracionalidad: "Los Estados débiles
pueden ser tan peligrosos para nuestro interés nacional, como los Estados
fuertes". Afganistán e Irak no bombardearon Estados Unidos, fue al revés.
La doctrina Bush habla de "amenazas emergentes ligadas a tecnologías
peligrosas" y cita el 11 de septiembre. Los secuestradores usaron trinchetes
de dos dólares - 38 dólares de alta tecnología - para arrebatar los aviones y
estrellarlos en las Torres y el Pentágono.
La doctrina Bush no apunta a terroristas activos y armados que intentan causar
daño. Prevé destruir "planes" y "amenazas emergentes". Los "planes" se
refieren a discusiones, ideas, debates; no se refieren a acciones ni a poner
armas a buen recaudo. En otras palabras, la destrucción de "amenazas
emergentes" significa para EE.UU. licencia para asesinar a todo "radical"
asociado con "tecnologías peligrosas". Sean cuidadosos de lo que piensan al
afeitarse!
Mas seriamente, la doctrina Bush establece que las amenazas contra la
"libertad económica" - el sistema económico neoliberal fracasado - es uno de
los valores clave que Estados Unidos defenderá militarmente a través de
guerras ofensivas.
Esta parte de la doctrina tiene relevancia específica en América Latina, donde
la "libertad económica" norteamericana ha devastado las vidas y aspiraciones
de millones de personas. En lugar de reconocer como la "libertad económica" ha
conducido América Latina a la pobreza, autoritarismo e inseguridad, la
doctrina Bush reduce los "conflictos regionales" a un problema de "carteles de
la droga" y de "terroristas y grupos extremistas" y se refiere a la
intervención militar en Colombia como a un modelo.
La resurgencia de movimientos populares sociales y electorales en Argentina,
Bolivia, Brasil, Venezuela y en otros países, que rechazan la dominación de
Estados Unidos y de sus estados clientes, expone la falsedad de la afirmación
de Bush, cuando dice que "en el hemisferio occidental hemos formado
coaliciones flexibles con los países que comparten nuestras prioridades, en
particular México, Brasil, Canadá, Chile y Colombia". Debajo del nivel de
ciertos "ministros de relaciones exteriores o cancilleres" la gran mayoría de
los latinoamericanos rechazan las prioridades de EE.UU., como lo demuestran los
10 millones de brasileños que votaron contra el ALCA, la mayoría en el
congreso mexicano que rehúsa apoyar la guerra contra Irak y los cientos de
miles que se sumaron a la huelga general en repudio a los planes de austeridad
de Uribe y el FMI.
La doctrina habla de consultas, de cooperación aliada y de libertad, sin
embargo el documento hace una docena de afirmaciones acerca del "derecho" a
las acciones unilaterales. A pesar de hablar de "cooperación entre aliados"
Washington ataca con virulencia a sus aliados en la Nato, Francia y Alemania,
por no apoyar la guerra. La doctrina habla sobre "consultas" y sin embargo
rechaza la voz casi unánime de Naciones Unidas que apoya el retorno de los
inspectores de armamento. La doctrina clama su sostén a una "Palestina
independiente y democrática", sin embargo se abstiene frente a una resolución
de Naciones Unidas que pide a Israel que desista de bombardear las oficinas de
Arafat.
La doctrina Bush combina una retórica de libertad y construcción de
coaliciones, consultas y paz con preparaciones para la guerra, acciones
unilaterales y conquista. Explícitamente advierte a sus críticos y
competidores europeos y a Rusia y China, que no tolerará desafíos en sus
esfuerzos para construir un imperio global. La doctrina previene a los líderes
Chinos para que realicen las "elecciones correctas sobre el carácter de su
estado" y eviten "el desarrollo de capacidades militares avanzadas". A los
rusos y europeos la doctrina les "reafirma el rol esencial del poderío militar
norteamericano (sic). Debemos edificar y mantener nuestras defensas (sic) mas
allá de cualquier desafío". Una advertencia dirigida explícitamente a la
"renovación de los viejos patrones de competencia entre poderes".
La doctrina Bush se extiende mas allá de la ostentación del poder militar como
una forma de chantaje a sus competidores, es la justificación de una serie de
guerras, todas ejecutadas alrededor de la premisa explícita de que "la
agresión es la mejor defensa". El extremismo doctrinario está contenido en su
compromiso explícito no sólo con la defensa de los límites actuales del
imperio a través de los regímenes clientes, sino con extender las fronteras
geopolíticas, militares y políticas para conquistar y explotar nuevas
"regiones estratégicas".
Cuál ha sido el resultado del extremismo de Washington, de sus componendas
guerreras irracionales y de sus amenazas paranoicas? A raíz de la oposición de
Shroeder a Washington y de los ataques injuriosos de Rumsfeld, Shroeder ganó
las elecciones. En Bolivia, la intervención del embajador norteamericano en
la elección presidencial dobló el voto popular por el antiimperialista MAS. La
amenaza unilateral de Washington en contra de Irak a provocado mas oposición
en las calles, parlamentos y en Naciones Unidas que ningún otro evento en la
historia reciente.
De los once altos funcionarios de la administración Bush encargados de América
Latina, ocho son exiliados cubanos profundamente hostiles hacia Cuba. Sin
embargo, 700 empresarios, productores agropecuarios y políticos
norteamericanos participaron en la Feria del Alimento en La Havana y el
Congreso de Estados Unidos estuvo cerca, por un margen estrecho, de levantar
la prohibición de viajar. Mientras Bush se prepara para la guerra, encuestas
recientes muestran que dos de cada tres ciudadanos norteamericanos piensan que
los temas de la economía doméstica son más importantes que la guerra. Las
políticas ultra imperialistas enunciadas por la doctrina Bush son una amenaza
para toda la humanidad.
Aparte de Israel y de su lobby en Estados Unidos y de los guerreros de la
administración, existe un apoyo limitado a la doctrina Bush y a la invasión de
Irak, debido largamente al miedo a que la guerra tenga consecuencias
catastróficas para la economía y provoque una violencia nueva y
mayor.
Es importante criticar y rechazar los peligros inmediatos planteados por la
doctrina Bush, pero es importante además reconocer y oponerse al sistema
imperialista y a las clases gobernantes militaristas que lo sostienen.