EL ENDEUDAMIENTO PUBLICO SUMA US$
144.000 MILLONES
El
Estado paga más intereses de la deuda que salarios públicos
El monto de los intereses ya supera en 15 por ciento al total de salarios que se pagan · La tendencia comenzó el año pasado, pero ahora se profundizó a partir del recorte salarial que aplicó el Gobierno
NESTOR RESTIVO.
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A la Alianza le tocó en
suerte tomar el Gobierno justo cuando, por primera vez, la Argentina empezó a
gastar más en los intereses de su deuda que en los salarios de la Nación.
Por cada peso que el Estado paga en sueldos a la administración pública
nacional, destina 1,15 peso por la deuda. Hasta 1999, la relación era inversa,
pero cambió tras una tendencia que fue irreversible en la década de los 90,
cuando se estancó el pago de remuneraciones públicas y la deuda no hizo sino
desbocarse. Hoy, ella equivale a 52% del "tamaño" de la economía nacional,
medida por su PBI.
Para el año que corre, debido al tijeretazo en los sueldos de la administración
nacional y al encarecimiento de la deuda, la relación salarios/intereses llegará
a 1,30 peso de pago a los acreedores por cada peso al empleado público. Y la
brecha, nadie lo duda, irá en alza.
Evolución
En 1993, año en que comienzan a despegarse las dos variables, el pago de
intereses por la deuda era de 2.900 millones de dólares, contra un pago de
sueldos en la plantilla de la Nación de 6.700 millones. Esto suponía que por
cada peso o dólar girado al acreedor, el Estado pagaba aquí sueldos de 2,3
pesos. Esa relación se fue invirtiendo en los últimos meses.
"Esta situación —dijo Abel Viglione, de la Fundación de Investigaciones
Económicas Latinoamericanas (FIEL)— seguirá. Por un lado el rojo fiscal sigue, y
con él la necesidad de endeudarse. Por otro, se cambió deuda vieja (a una tasa
LIBO menor, y compulsiva para jubilados y otros acreedores) por otra nueva más
cara".
Ese elemento, más el contexto mundial de suba de tasas de interés y el "castigo"
a la Argentina por la incertibumbre de su futuro (la mayor sobre tasa por
riesgo-país), hace coincidir a todos en que habrá una mayor carga de deuda.
Para Eduardo Rodríguez Diez, de la Fundación Capital, "la deuda compulsiva o
negociada (los bonos Brady) constituía hace pocos años el grueso de las
obligaciones. Pero la voluntaria, los nuevos bonos que negocian los mercados
internacionales, pasó de sólo 5% del total de la deuda a más de la mitad".
La composición de la deuda pública argentina, externa e interna, también cambió.
El total comprometido suma 122.000 millones de dólares, más 22.000 millones de
las provincias y entre 40.000 y 56.000 millones de deuda privada.
El escenario en las provincias es menos acentuado que en la Nación, pero la
tendencia es la misma. Para FIEL, los sueldos a empleados provinciales pasaron
de 14.000 a 18.000 millones de pesos entre 1993 y 1999, al tiempo que los
intereses de las deudas provinciales, de 464 a 1.300 millones en igual lapso.
Por eso, la relación salarios/intereses cayó de 31 a 14 veces en favor del pago
de deuda, o en contra del pago de sueldos.
Claudio Lozano, de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), señaló que "es
el alza de la deuda lo que explica la suba del déficit fiscal, además de un
desfinanciamiento doble: los fondos de seguridad social transferidos a las AFJP
y la rebaja de aportes patronales".
En su opinión, "como 70% de la deuda es en bonos, hay poco margen de
negociación. Pero desde el Mercosur y desde posiciones internacionales como las
que plantea, por caso, la Iglesia, podría revisarse el sistema financiero
mundial. Y con los organismos o gobiernos, sí podría trazarse una estrategia de
renegociación".
"El aumento la deuda —dijo desde Econométrica el ex secretrio de Industria y
Comercio Alieto Guadagni— fue tremendo. El quiebre de tendencia entre sueldos
públicos e intereses se da a partir del recorte salarial reciente. Esto, más una
deuda cada vez más cara, lleva inexorablemente a que esto siga".
De acuerdo con el Presupuesto 2000, la Argentina, con un gasto público
concentrado en deuda, sueldos y seguridad social, debería tener un déficit
fiscal de hasta 4.700 millones. Como los intereses a pagar se presupuestaron en
9.033 millones (según la Ley 25.237), en rigor la Argentina sólo podría hacer
efectivos (girar realmente al exterior) 4.333 millones, y refinanciar el resto.
Eso, sin contar el resto del servicio de la deuda (amortización de capital), que
se sigue reciclando.
"El gran problema —coincide Horacio Robelli, economista del Frepaso— es una
deuda mayormente en bonos. Sus tenedores, que operan mediante los grandes
brokers de Wall Street, no temen que la Argentina no pague todo. Cobran los
intereses o los venden, o la Argentina los canjea pero cada vez a tasas mayores
a futuro. Esto se parece a la sociedad de los corta cupones de la que hablaba
Lord Keynes, no sin desear su eutanasia".