::Óccido::
En
el principio era el miedo
--
Viento
noche veo
piedra serpiente arena
tumor providencia virtud
sangre piel
saliva
pupila vida seca
No
arrepentimiento No estrellas No cruces
El
cielo, un mar de hojas negras
--
acantilados infestados
vuestra locura
no forja serenidad
grandes tormentas caen a pedazos y se despedazan
como el tiempo hace algún tiempo
Sentados
en pétalos, en tulipanes
los empolvados y frívolos
nuestra era
este destino
todos los caminos
Roma
se ha derrumbado
junto
al parto, la nueva vida
no caen ángeles de la luna
contra esta tierra, este crimen
esta verdad de verdades
los serafines romperán sus huesos
cuántos
corazones hemos visto en esta vida
sin duda pocos, - si es que alguno –
y no han dejado de parecer grotescos
por eso hacemos del mundo
una aguja
es
verano en tempestad
verano en acantilados
verano vuestra locura
en carroza de plata los antiguos tesoros
escapan y así
caminando, en mis pupilas
el ácido terciopelo
lascivo
--
No habéis aprendido la sombra,
el estornudo, el asco
tal vuestros padres os han condenado
hoy yo condeno la paternidad del plañido
"¡Retórica,
retórica!" - gritan sus jaulas
"¡Retórica!", incriminando
los deudores de la dicción
Y
nosotros
los que no llamamos las cosas por su nombre
nos revolcamos como cachorros
en la crítica
en la paternidad
en el llanto
¡Líneas!,
paralelas, imposibles
líneas en el corazón del mártir
así en su cráneo
así su espíritu
--
(...)
Disculpad,
Infantes,
la amargura
en mi rostro.
Disculpad
que hoy hable
con hastío
Se
jacta Cristo
de las llagas en sus manos
En
verdad, disculpad Infantes.
Sólo
música puede
enseñar esta oveja
descarriada.
--
Mares vi antes que alas.
Nunca sol tuerto
ni dios bailarín.
Mares
de gemidos
transitaban mi odio.
Mares vi antes que alas.
Qué
hacer con mi tumor
con hostias.
¡Muros fragmentados!
No
hay vicios en cruz
no cruces viciosas.
Los hombres comen dioses.
Desnudez
vi en ti
que ríeme
llora, me arde.
El
sol está tuerto.
Cetros, sueños.
No hay vientos, dioses
amargura mi cruz.
Vístete,
me dijo
vístete o me cuelgo
¿No hay mariposas aquí?
Reinan
los cánceres
en este planeta.
El
desierto, el cristo
los dioses comen hombres.
--
Miro el suelo.
A mis pies, un reloj.
Es
la hora.
Desenfundo
mi arma,
la cargo,
y disparo.
Sólo
dios no sabe
por qué hacemos las cosas.
--
Y el miedo se hizo carne
y habitó entre nosotros
--
(...)
Ayza
"...le
falta un brazo derecho y el pulgar de la mano izquierda a pesar
de lo cual se las arregla de lo más bien"
(Manuel Vega O., La Cuarta, 21 de junio de 2004)
En
el ventrículo derecho de Providencia
Ayza ejercía el oficio
sus compañeras leían Martín Rivas
esperando algún cliente
mientras ella era la Venus de Milo
montando llena de gemidos histriónicos
sobre un hombrecito gris de gustos excéntricos
a mitad de precio.
--
el estruendo
del espectáculo terrible
triza los cristales
de las gafas
de lujo
de un chiquillo acomodado
qué
le diré a mi padre
que fue un error
que mientras estudiaba
qué me dirá
que cuidado
que no me vaya a cortar
quién recogerá los trozos
que mi mamá está a kilómetros
que la nana está de vacaciones
quién repondrá el ventanal
que será un desconocido
que llegará por arte de magia
que luego se irá dejando las cosas en su lugar
--
(...)
::el
parque carbonizado::
camino
de la mano
de la vejez
hasta perderme
en el horizonte
--
madre
hay fuego en mi habitación
está llena de dragones y bosques
desbordan maletas por la ventana
y la chimenea sangra
madre
me duelen los hombros
tanto cargar carbón
tanto empujar amazonas
estoy llena de dedos muertos
madre
el cielo tiembla
y se caen las estrellas
la noche es inmensa
la soledad es inmensa
ya
no me ocuparé más
de citas, veladas románticas
no me ocuparé más
de ilusos deseos
¡madre
hay fuego en mi habitación!
y un mar de estrellas en la sopa
--
escriben los muertos
páginas de silicio
arrastran tumbas por callejuelas lóbregas
no entienden,
ni política ni economía
en el hambre encuentran
sus gruñidos más alegres
tararean canciones de libertad.
Caminan:
los oídos apagados
y ven el mundo,
una cuenca
y en sus ojos,
un mundo
Entre
ellos cuentan
mentiras y ríen
presencian sus funerales
Con
mortuoria torpeza descifran
lo escrito en sus epitafios
--
La palabra
absorbida, en mis pulmones
rasga mi garganta
a veces toso
la
palabra
hiere
la exhalo
por la nariz
mis ojos
lagrimean.
--
camino
y me sigue un silencio
parecido a la muerte
el sol se respira
más abrumador
y más niño
con un volantín
se corta las manos
de
sus deditos de luz
brota espeso el silencio
que me sigue éste
mi primer lunes
que no es lunes
de esta ronda que baila
y juega a mi alrededor
--
Kroalth
Vithe
(Epílogo)
Hermosas
rosas negras decoran su entorno
delicadas gotas de sangre se impregnan a ellas
Los charcos en sus muñecas agracian estilo
y su cuerpo níveo alegre refresca la brisa
Aún
el cadáver yace con los ojos abiertos
ahora el discurso romántico enfriando la carne
ahora el ambiente congelando el espectáculo
el silencio escarchando la luna a media risa
Ésta
la más roja de nuestras sangres modernas
tiñendo las rosas de nuestros alrededores
las rosas más negras que puedas imaginar y más
escena digna de fotografiar para olvidar
-- |