
La fuerza de la sangre
Aprender a nadar
contra la corriente sin retroceder
levantar, torreones en el aire,
que me puedan defender de ti.
Destejer, y después
volver a tejer la red que te atará.
Dibujar con fuegos artificiales
un futuro sin rivales, feliz!
Es la fuerza de la sangre
que nos lleva y que nos trae
quien debiera revelarse
no voy a luchar contra ti.
Es la fuerza de la sangre
terca como el oleaje,
en un insisir constante
y envenenador que me hace mal,
quien me pone así.
Cada vez crece más
el resentimiento que hay
entre los dos.
Como hacer
para que entre tú, yo y el aire,
sea limpio y respirable
por fin!
Es la fuerza de la sangre
que nos lleva y que nos trae
quien debiera revelarse
no voy a luchar contra ti.
Por la fuerza de la sangre,
esta situación cobarde,
antes o después se terminará,
como debe ser...
como debe ser.