Ø   LITERATURA

Ø   LENGUAJE

Ø   COMUNICACIÓN

 

 

LITERATURA

1.      Literatura Realista

2.      Literatura Social

 

 

1. Literatura Realista

 

Muchos escritores y escritoras se han preguntado qué es la vida cotidiana. En sus obras han procurado reflejar y plasmar esos instantes que conforman el instante mayor y han intentado captar lo acostumbrado, lo trivial, de la vida diaria. Por esta razón, el mundo literario –ficticio- que representan es un mundo realista, en el que operan las mismas condiciones que en el mundo real. Es el mundo de la realidad cotidiana, la que corresponde al diario vivir de la gran mayoría de los seres humanos. De esta forma, hasta lo más trivial y aparentemente insignificante puede convertirse en materia literaria. Piensa, si no, en la oda de Pablo Neruda a una caja de té, o en cualquiera de de sus otras odas, que pusieron de manifiesto que todo es susceptible de volverse poesía. Neruda, con sus odas condujo la poesía a la sencillez, a la claridad, a un lenguaje coloquial, de acercamiento a los seres, a los elementos, a las cosas más modestas.

 

La literatura que representa mundos realistas es, en muchas ocasiones, una suerte de crónica de lo rutinario. Vinculada o referida  estrechamente a la realidad, la literatura realista aborda desde lo cotidiano la realidad concreta. La realidad es observada y captada en todos sus detalles, por lo que son frecuentes las descripciones de ambientes y personajes y las reproducciones del habla coloquial. Para reflejar la vida diaria, entonces, se describe y expresa no sólo lo grande, lo trascendente y lo “divino”, sino también lo pequeño, lo trivial y lo “humano”. Por esto, para aprehender y transmitir las imágenes y voces de lo real, la palabra literaria se despoja de solemnidad. Lo doméstico y cotidiano se aborda desde un lenguaje simple. La utilización del prosaísmo y del sencillismo se vuelve una forma eficaz de poner de manifiesto la situación y condición del mundo real y, con ello, se crea una literatura que reconcilia con las cosas inmediatas y llega a un mayor número de receptores.

 

No debemos olvidar que, aunque se perciba un acercamiento del habla coloquial en la escritura y una mirada que redescubre la vida cotidiana, toda obra literaria implica una invención del autor o la autora. Por más elementos que tome de la realidad, siempre estará re-presentando un mundo, es decir, creando otro mundo, al que llamamos ficticio.

 

Actividad: Lee atentamente el siguiente poema de Mario Benedetti y luego contesta:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

COTIDIANA 1

La vida cotidiana es un instante
de otro instante que es la vida total del hombre
pero a su vez cuántos instantes no ha de tener
ese instante del instante mayor

cada hoja verde se mueve en el sol
como si perdurar fuera su inefable destino
cada gorrión avanza a saltos no previstos
cómo burlándose del tiempo y del espacio
cada hombre se abraza a alguna mujer
como si así aferrara la eternidad

en realidad todas estas pertinacias
son modestos exorcismos contra la muerte
batallas perdidas con ritmo de victoria
reos obstinados que se niegan
a notificarse de su injusta condena
vivientes que se hacen los distraídos

la vida cotidiana es también una suma de instantes
algo así como partículas de polvo
que seguirán cayendo en un abismo
y sin embargo cada instante
o sea cada partícula de polvo
es también un copioso universo

con crepúsculos y catedrales y campos de cultivo
y multitudes y cópulas y desembarcos
y borrachos y mártires y colinas
y vale la pena cualquier sacrificio
para que ese abrir y cerrar de ojos
abarque por fin el instante universo
con una mirada que no se avergüence
de su reveladora
efímera
insustituible
                      luz.

 

 

 

  1. ¿Qué es para ti la vida cotidiana? ¿Estás de acuerdo con lo que se dice al respecto en este poema?
  2. ¿Qué actividades realizas diariamente?
  3. ¿Qué cosas son imprescindibles para ti en tu vida diaria?
  4. ¿Qué “instantes” de tu vida son también “un copioso universo”?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Instantes
(autor: Don Herold, adaptación: Borges)


Si pudiera vivir nuevamente mi vida,
en la próxima trataría de cometer más errores.
No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más.
Sería más tonto de lo que he sido,
de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad.
Sería menos higiénico.
Correría más riesgos,
haría más viajes,
contemplaría más atardeceres,
subiría más montañas, nadaría más ríos.
Iría a más lugares adonde nunca he ido,
comería más helados y menos habas,
tendría más problemas reales y menos imaginarios.

Yo fui una de esas personas que vivió sensata
y prolíficamente cada minuto de su vida;
claro que tuve momentos de alegría.
Pero si pudiera volver atrás trataría
de tener solamente buenos momentos.

Por si no lo saben, de eso está hecha la vida,
sólo de momentos; no te pierdas el ahora.

Yo era uno de esos que nunca
iban a ninguna parte sin un termómetro,
una bolsa de agua caliente,
un paraguas y un paracaídas;
si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano.

Si pudiera volver a vivir
comenzaría a andar descalzo a principios
de la primavera
y seguiría descalzo hasta concluir el otoño.
Daría más vueltas en calesita,
contemplaría más amaneceres,
y jugaría con más niños,
si tuviera otra vez vida por delante.

Pero ya ven, tengo 85 años...
y sé que me estoy muriendo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

2. Literatura Social

 

LA LITERATURA REALISTA Y SOCIAL:

Toda literatura realista es social. Pero la literatura social es la que tiene como principal interés la denuncia de ciertos aspectos y se centra en problemas sociales. En la literatura comprometida el autor tiene un compromiso político y eso se ve reflejado en su obra. Denuncia una situación social injusta.

En la literatura social se distinguen tres aspectos bien marcados, sobre el rol del escritor, según creo; uno es el diagnóstico de la realidad, otro es el juicio que nos merece esa realidad, y el tercero la posibilidad de actuar, quiero decir, la acción para no hacer simplemente declamatorios, el diagnóstico y el juicio. La realidad está a la vista, especialmente en el tercer mundo no desarrollado, pobreza, indigencia, creciente brecha entre ricos y pobres. Este estado de miseria no es casual, responde a estructuras económicas y políticas que, según algunos, la dignidad de las personas se logra a través del desarrollo eficiente de las mismas, concepto teórico, ya que ambas, en la mayoría de los casos de carencias colectivas, están en manos de los poderosos que olvidan la práctica del bien común. La crítica a los poderosos, no conlleva, por lo menos en mi caso, aceptación del colectivismo marxista como análisis de la realidad. La posibilidad creo encontrarla en motorizar el cambio, despojado de egoísmos con la mirada en una sociedad más justa que, desarraigue la extrema pobreza y mejore la calidad de vida, inspirada en el bien común y una mejor distribución de la riqueza, en otras palabras que respete la dignidad del hombre. Esta dignidad comienza a funcionar en el mundo de la acción, a través de leyes, organización política de una sociedad sin discriminaciones y con mucho amor e interés por el semejante. Esto implica educar las conciencias para motivar su accionar en la transformación de la humanidad a través de la promoción de los grupos y estratos sociales más desposeídos y humillados en el agravio. Los escritores podemos y debemos, con nuestra voz en alto, denunciar sistemáticamente la injusticia, la pobreza, la corrupción, la venalidad pública y privada, la falta de solidaridad, pero esta acción denunciatoria, no implica, forzosamente solución, implica sensibilidad social, compromiso y solidaridad con los pobres del mundo, las soluciones seguirán estando en las manos de los poderosos y de los gobiernos que ellos constituyen. Lo nuestro significa diálogo permanente con la sociedad y su problemática, grito valiente de dolor dentro de una misión personal irremplazable, significa acción conjunta con pensadores, sociólogos, políticos y funcionarios.

 

 

Literatura social en EE.UU: la generación perdida. Son novelistas americanos que destacaron entre 1920-1940. Tienen en común el interés y la atención que prestan a la problemática social. Se centraron en la sociedad norteamericana de su época, y van a reflejar con dureza esos aspectos sociales, racismo...

Fueron grandes innovadores técnicos de la novela, y cuidaron mucho el aspecto de la técnica y del estilo.

Autores:

*J. DOS PASSOS: Manhattan Transfer.

*J. STEINBECK: Las uvas de la ira.

*W. FAULKNER: Mientras agonizo.

*E. HEMINGWAY: Adiós a las armas.

*A. MILLER: La muerte de un viajante.

Literatura social en la Unión Soviética: después de la Revolución Rusa, no hay más que literatura de realismo social, porque la literatura se va a convertir en el medio propagandístico de un grupo político: el socialismo. Esto no hace más que empobrecer el panorama.

Autor:

*M. SHOLOJOV: El don apacible.

M. GORKI: La Madre

El teatro de Bertolt Brech: es uno de los más importantes dramaturgos de este siglo, además de un teórico del teatro. "El teatro épico". Él pensaba que el teatro era un medio de hacer pensar a la gente. Sus obras son fábulas, tienen moraleja, trata de dar una idea de una forma de actuar distinta en la que hacen reflexionar al espectador. Denuncia la marginación... B.B. no quiere que los espectadores se impliquen en la obra para que el espectador reflexione.

*El círculo de tiza caucasiano.

Después de la 2ª Guerra Mundial es cuando se empieza a utilizar el término de literatura comprendida. Muchos autores se comprometen con la realidad desde un punto de vista político social.

Autores:

*SARTRE: La Náusea

*G. ORWELL: 1984

*"LOS JÓVENES AIRADOS"

*EL NEORREALISMO ITALIANO: C. PAVESSE, A. MORAVIA.

*JULIO CORTÁZAR: Rayuela

*ROBERTO ARLT: El Juguete Rabioso

*OSVALDO SORIANO: Triste, Solitario y Final.

*RODOLFO WALSH: Operación Masacre.

*MANUEL ROJAS: Hijo de Ladrón.

*NICOMEDES GUZMÁN: La Sangre y la Esperanza.

 

POESÍA SOCIAL

*PABLO NERUDA: Canto General

*MARIO BENEDETTI: Inventario

*ROQUE DALTON: Taberna y otros lugares.

*MIGUEL HERNÁNDEZ: Vientos del Pueblo.

*NICOLÁS GUILLÉN: Sóngoro Cosongo y otros poemas.

*NAZIM HIKMET: Autobiografía.

*EDUARDO GALEANO: Las Venas Abiertas de América Latina; Memorias del Fuego.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

LENGUAJE

 

1.     Descripción

2.     Caracterización

3.     Fenómenos de expresión

 

 

 

DESCRIPCIÓN Y CARACTERIZACIÓN

 

Para compartir informaciones y conocimientos, es decir, para elaborar y transmitir un discurso expositivo, podemos recurrir a distintas formas o estructuras discursivas. En la unidad anterior vimos la narración. Pero existen, además, otros modos de referir o representar las variadas objetividades y los diferentes aspectos de ellas que son materia de la exposición. En esta oportunidad veremos dos más: la descripción y la caracterización.

 

Tal como sucede con la narración, la descripción y la caracterización sólo excepcionalmente se presentan como unidades autónomas de discurso. Es decir, por lo general aparecen en distintas combinaciones e integradas en estructuras discursivas y textuales mayores. Por ejemplo, en muchos diálogos, conversaciones, entrevistas, informes, exposiciones, etc., hacemos uso de la descripción y de la caracterización para referirnos a objetos y personas. Pero, ¿qué son exactamente la descripción y la caracterización? Observa con atención los siguientes ejemplos:

 

“Bajo, de una estatura que traicionaban apenas unos cuantos edificios de dos pisos, arrugado, polvoriento, el barrio era como un perro viejo abandonado por el amo. Si las lluvias y las nieves de aquellos años tuvieron para él azotes de inclemencia, el buen sol supo resarcirlo en su desamparo con las profundas caricias de sus manos afectuosamente calientes.” (La sangre y la Esperanza, Nicomedes Guzmán).

 

1. La Descripción es la forma discursiva que se refiere no sólo a los elementos y aspectos objetivos, sino que también a rasgos o aspectos que los constituyen o identifican. Cuando describimos, entonces, explicamos cómo es algo. Podemos describir, por ejemplo, objetos o espacios.

 

“Era un hombre joven, cenceño, oliváceo, con los ojos encajados muy adentro en las cuencas sombrías. Un tic le atirantaba la boca en una patética expresión de niño que fuera a llorar. Las manos, de largos dedos duros de huesos, tenían gestos bruscos que trazaban el gesto inequívoco de su nerviosidad.” (Dos hombres junto a un muro, Marta Brunet).

 

2. La Caracterización es la forma discursiva que refiere a personas, personajes, seres, figuras o entidades personalizadas en la variedad de rasgos o aspectos que los identifican. Cuando caracterizamos, entonces, explicamos cómo es alguien. Señalamos no sólo sus rasgos físicos, sino también su comportamiento, su forma de hablar o de moverse, etc.

 

Tanto la descripción como la caracterización pretenden dar cuenta de los detalles más característicos y relevantes de aquello que es descrito o caracterizado. En otras palabras, ambas formas discursivas suponen un proceso de observación selectiva, con el fin de captar lo esencial y significativo de algo o alguien. Saber observar, es decir, mirar con mucha detención y cuidado, es de gran importancia para poder describir y caracterizar acertadamente.

 

 

 

 

 

 

3. Fenómenos de Expresión

 

  1. Vulgarismos

 

Todas las comunidades lingüísticas tienen sus usos especiales de la lengua, los que se han ido formando a través de su historia, junto con sus costumbres y tradiciones. En general, esas formas de expresión surgen en las conversaciones informales, en las que se descuida la pronunciación generando dicciones incorrectas. También a veces se utilizan palabras y frases que no pertenecen al castellano formal, pero que son de uso popular, como por ejemplo la palabra “lesa”, o “chulo”, El nombre que recibe este fenómeno es el de vulgarismo y se da en tres planos distintos: fonético, morfológico y léxico. El uso de vulgarismos es considerado informal y, valga la redundancia, vulgar.

 

Ejemplos:

 

a)      Descuido en el aspecto fonético: “querís” en vez de “quieres”, “pa” en vez de “para”, “p’alante” en vez de “para adelante”, “maire” en vez de “madre”.

b)      Mala interpretación en el nivel morfológico: “el calor” en vez de “el calor”, “tanto hambre” en vez de “tanta hambre”, “sentistes” en vez de “sentiste”.

c)      Invención e inclusión de léxico informal: “cogotero”, “gil”, “huevón”.

 

 

  1. Préstamos

 

Cuando se trata de incluir nuevas palabras al vocabulario la posibilidad de sacarlas del mundo de la calle como sería el caso de “brígido” o “jugosear”, no es la única, pues también existe la opción de copiar usos lingüísticos de alguna lengua extranjera. Ese es el caso de los préstamos como “heavy” o “cool”. Generalmente los préstamos se toman de la cultura dominante en el mundo. Hoy, Estados Unidos es el país dominante desde el punto de vista político y económico, y es así como en un afán de imitación tenemos nuestro vocabulario invadido de préstamos: “hacer un paper, “andar en scooter”, “guardar las cosas en el locker, etc.

 

  1. Ultracorrección

 

Tanto el vulgarismo como el préstamo son considerados realizaciones no estándar de nuestra lengua y, por eso, cuando las personas se encuentran en un contexto de mayor formalidad tienden a eliminarlas de su discurso. Sin embargo, el hablante a veces ignora cómo son esas palabras en la lengua formal y se equivoca en su esfuerzo por corregirse. A este fenómeno se le conoce con el nombre de ultracorrección. Por ejemplo, las palabras “cansado” y “enredo” coexisten con formas que suprimen la <d>, “cansao” y “enreo”.

Ejemplos: “Bilbado” por Bilbao; “Eleodoro” por Heliodoro; “Espúreo” por Espurio.

 

 

 

 

 

  1. Modismos y Eufemismos

 

Nuestra lengua tiene ciertas expresiones fijas que son propias del castellano de Chile y no corresponden a la lengua estándar. Su significado se ha establecido por convención y en conjunto se les conoce como modismos. Ejemplos de ellos serían algunas formas lingüísticas como “no estoy ni ahí” o “altiro”.

 

La permanente vitalidad y permanencia de los modismos dentro de la lengua cotidiana se da porque el hablante los considera más expresivos que la expresión formal y estandarizada que correspondería en su lugar. Algunos modismos tienen la capacidad de ocultar vergüenzas o males sociales, pues constituyen construcciones lingüísticas complejas que dan un rodeo y evitan decir derechamente lo que denotan. Estos son los eufemismos, tales como “estar en el cielo”, “ir a la otra vida”, “dejó de existir”, “dar a luz”, “ir al baño”, “recibir el sobre azul”.

Con frecuencia el eufemismo sustituye no sólo  situaciones molestas o tabúes, como “morir” , “echar del trabajo a alguien” o “tener relaciones sexuales”, sino que puede ser bastante menos inocente al asumir un rol social que cubre o “soluciona” ciertos problemas de conflicto, como por ejemplo en vez de “inválido”, “discapacitado”, en vez de “ciego”, “no vidente”, en vez de “tortura”, “apremio ilegítimo”. A veces el eufemismo sirve de “ennoblecimiento” profesional: en vez de “azafata”, “auxiliar de vuelo”, y así, muchos otros.

 

Algunas veces se prefiere el uso de eufemismos para lograr ser “políticamente correcto”¿Creen que se puede cambiar una situación social por el uso de un eufemismo? Consideren las siguientes expresiones: “afroamericano”, “economía social de mercado”, “campo de concentración”, “bajas”.

 

a)      ¿Les parece que el eufemismo cambia la sensación del verdadero significado de lo dicho?

b)      Consideren el poder que tiene nombrar de una manera distinta aquello que con su nombre original tiene otra connotación.

c)      Observen esta lista de palabras y discutan si es preferible el eufemismo y por qué. Decidan en el grupo cuándo es mejor decir las cosas “por su nombre” y cuándo es mejor utilizar un eufemismo.

 

En la literatura es frecuente encontrar que los autores y autoras se hayan preocupado de que sus personajes hablen de acuerdo a la comunidad a la cual pertenecen, pues la lengua es el pilar fundamental que integra y caracteriza una cultura. Según esta afirmación: ¿qué pueden decir de la cultura chilena?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

COMUNICACIÓN

 

1.                      Teleseries o Telenovelas

 

 

1. Teleseries o Telenovelas

 

La teleserie es un género televisivo y, como tal, es un género audiovisual cuyo soporte escrito es el guión. Como en las producciones cinematográficas, en las telenovelas se desarrolla un argumento narrativo que tiene como eje un conflicto presentado en sus aspectos dramáticos. En general, las teleseries son de carácter melodramático, de tono marcadamente sentimental, de duración limitada –terminan cuando el conflicto central se resuelve- y transmitidas en episodios seriados por televisión. Sus temáticas suelen ser referentes a la vida cotidiana y, por lo mismo, los telespectadores pueden identificarse con personajes, situaciones, espacios, formas de habla, de vestir, etc.

 

En sus orígenes, las telenovelas presentaban personajes estereotipados y conflictos esencialmente de tipo amoroso. Con el tiempo, se fueron sumando el suspenso, el misterio, la acción, el humor y los conflictos familiares. En los últimos años, el género teleserie ha vivido una significativa renovación, sobre todo en países como Brasil y Chile. La temática se ha diversificado y los personajes ya no responden exclusivamente a estereotipos, pues ahora se trata de seres humanos más complejos en los que se explora su mundo interior. Aún más: en nuestro país, en muchas de las últimas teleseries se han explotado ecos o resonancias literarias. Tal es el caso, por ejemplo, de la teleserie La Fiera, inspirada en la obra La fierecilla domada, de William Shakespeare. O Amores de mercado, que presentaba un conflicto similar al de El príncipe y el mendigo, de Mark Twain. Por otra parte, se han ido incorporando temáticas que se acercan a la realidad chilena desde distintos ámbitos históricos, geográficos y sociológicos. Así, en las pantallas de televisión han tenido cabida habitantes de diversas regiones de Chile como Rapa Nui, Mejillones o Chiloé. Al mismo tiempo se han presentado diversos tipos humanos y oficios tales como gitanos, o bien pescadores, mineros, circenses, etc.

 

La guerra de las teleseries

 

Las teleseries ocupan horas y horas de programación en los canales de televisión. Junto a las producciones nacionales, están las telenovelas mexicanas, argentinas, colombianas, brasileñas, venezolanas, etc. En el caso particular de nuestro país, el mercado de las teleseries se ha transformado en una verdadera industria dentro de la televisión, que mueve millones de pesos.  Las teleseries mantienen en tensión a un número importante de la población y generan grandes expectativas antes de sus estrenos, al punto de que incluso se habla de la famosa “guerra de las teleseries”. No se puede desconocer, por tanto, el impacto e influencia de las teleseries en la población.

 

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