Ø
LENGUAJE
1.
Cartas
3.
Lírica
1. Cartas
¿Quién, en alguna oportunidad, no ha escrito un mensaje cualquiera a
otra persona para contarle ciertas cosas, para informarle algo, para
convencerla o, simplemente, para divertirse? Muchas veces, es esta la única
forma de mantener una conversación con alguien que está unido a nosotros
afectivamente, pero que se encuentra lejos.
Toda carta es una comunicación por escrito entre dos personas
ausentes. Cuando existe cierto grado de confianza y de intimidad, en las cartas
se aprecia una mayor profundidad y franqueza. Por esta razón, pueden llegar a
ser una suerte de texto confesional, de literatura íntima, en el que la persona
que actúa como emisor transparenta y revela su interioridad. Esto, por supuesto,
sólo si se trata de cartas personales, de carácter privado, en las que
expresamos nuestros sentimientos y emociones y escribimos como si estuviéramos
conversando con la otra persona. Ahora bien, la situación cambia si se trata,
por ejemplo, de cartas formales o comerciales; nuestra escritura epistolar,
entonces, variará notablemente en su contenido, tono y propósito. En este caso,
nuestra carta responderá a finalidades prácticas, como solicitar un permiso, un
empleo, un favor, un producto, etc. Y es que no es lo mismo escribirle a
nuestros padres, nuestro pololo o polola, que a una empresa o a una autoridad.
Al escribir una carta debes considerar dos aspectos fundamentales, que
influirán en el lenguaje y tono empleado en la escritura:
La evolución del correo
La práctica de esta forma de comunicación cuenta con una larga
tradición, tanto en el plano real de las relaciones sociales como en el de la
ficción literaria. En la literatura grecolatina el género epistolar fue muy
cultivado e, inclusive, según los testimonios que se tienen, en Atenas –y
también antes en Egipto- la redacción de cartas ficticias fue un ejercicio
escolar muy frecuente. Entre los romanos, por ejemplo, era un medio de
intercomunicación bastante utilizado: incluso existían esclavos mensajeros (tabellari) para entregar y recoger
cartas, a veces desde lugares muy distantes.
En la actualidad, en cambio, la situación ha variado
considerablemente. El correo electrónico (e-mail: electronic mail), por su rapidez y eficacia, ha desplazado a las
cartas. Hoy ya no es necesario esperar días o semanas para recibir una carta:
en unos pocos minutos o segundos podemos enviar mensajes y comunicarnos con
cualquier persona sin importar el lugar donde nos encontremos. Aún más: por
medio de correos electrónicos podemos también enviar textos y archivos de
imágenes o sonido, de un modo fácil y simple. Sólo es necesario contar con una
dirección de correo, que podemos inscribir en algunos de los sitios que
entregan el servicio en forma gratuita, y conseguir un computador conectado a
Internet.
Cartas literarias a una mujer
(carta primera) Gustavo Adolfo Bécquer
Toda crítica está compuesta por una evaluación objetiva y a la vez por
una opinión personal.
Pasos para hacer una crítica
3. Lírica
De poesías y poetas
El término lírica (del gr. Lírikos: relativo a la lyra, instrumento
musical de cuerdas) engloba manifestaciones diversas, aunque generalmente se
identifica con una determinada expresión literaria escrita en verso. El
carácter lírico puede darse también, sin embargo, en la prosa, en el teatro o
en el verso sin ligaduras métricas, como sucede en gran parte de la lírica
contemporánea. En su origen, en el ámbito de la cultura griega, la lírica,
atributo simbólico de Apolo, dios de la música y de la poesía. De ahí se
explica la huella en su significado actual, en el que el término lírica aparece
estrechamente unido a la musicalidad de la palabra. A pesar de las dificultades
en la definición y delimitación del término, la lírica se concibe como un
género literario que se caracteriza por la manifestación o expresión de los
estados anímicos, por la interiorización de lo objetivo y por el predominio de la
subjetividad del hablante. Las posibilidades expresivas del lenguaje se
explotan al máximo y la presencia de palabras bellas, originales e
impresionantes se explica por la intencionalidad estética que subyace a la
creación poética. Nacida del interior del ser humano, fruto de una vivencia
personal o experiencia interna que conmueve profundamente, la lírica se
caracteriza por su capacidad de sugerencia, evocadora de emociones.
Antipoesía
Antipoesía
es un término utilizado por Nicanor Parra para designar una creación literaria
cuya materia, extraída de la vida diaria, es expresada con el lenguaje de todos
los días, al margen de los recursos tradicionales de la retórica literaria
(metáforas, metonimias, etc.). Un antipoema conjuga la experiencia íntima de la
vida con un lenguaje directo, sin artificios. Implica una reacción contra los
temas y formas considerados tradicionalmente como “poéticos”, y se mete en las
experiencias concretas del hombre y la mujer, y en el lenguaje de la calle. Por
esta razón, se dice que la antipoesía pretende llevar el lenguaje hasta la
frontera que limita con la prosa. Y es que trata de buscar, a través de la
palabra de uso cotidiano, la íntima realidad poética oculta en las cosas. En
este sentido, se dejan de cantar los grandes temas: el ser humano, la
naturaleza y Dios. En su lugar se emplaza la experiencia inmediata de la
realidad y se utiliza la parodia, la ironía y prosaísmo. “La víbora”, de
Nicanor Parra, es un claro ejemplo de antipoema: mediante un lenguaje coloquial
e irónico se desmitifica la imagen de la mujer como el ser dulce y angelical,
de carácter más bien pasivo.
Actitud lírica
La
actitud lírica es el modo particular
de relacionarse la voz lírica con los referentes existentes en el poema.
·
Actitud enunciativa: existe presencia de lo narrativo.
El hablante es un presentador, descriptor o narrador.
·
Actitud apostrófica: existe presencia de lo dramático,
es decir, un “yo” lírico se dirige a un “tú” lírico.
·
Actitud carmínica o de la canción: existe la lírica en estado puro, la
expresión absoluta de sentimientos y emociones.
Los adornos del lenguaje
Lee a continuación el siguiente antipoema de Nicanor Parra; fíjate en
las frases destacadas y luego responde las preguntas que sobre ellas se te
formulan.
Sinfonía de cuna (poema) Nicanor
Parra
Una vez andando
por un parque inglés
con un angelórum
sin querer me hallé.
Buenos días, dijo,
yo le contesté,
él en castellano,
pero yo en francés.
Dites moi, don ángel,
Comment va monsieur.
Él me dio la mano
yo le tomé el pie:
¡Hay que ver, señores,
cómo un ángel es!
Fatuo como el cisne,
frío como el riel,
gordo como un pavo,
feo como usted.
Susto me dio un poco
pero no arranqué.
Le busqué las plumas,
plumas encontré,
duras como el duro
cascarón de un pez.
¡Buenas con que hubiera
sido Lucifer!
Se enojó conmigo,
me tiró un revés
con su espada de oro,
yo me le agaché.
Ángel más absurdo
non volveré a ver.
Muerto de la risa
dije good bye sir,
siga su camino,
que le vaya bien,
que la pise el auto,
que la mate el tren.
Ya se acabó el cuento,
uno, dos y tres.
En Nicanor Parra, Poemas para
combatir la calvicie. Antología, Julio Ortega Compilador,
Santiago, Editorial Fondo de Cultura Económica, 1994.
Responde:
Como te habrás dado cuenta, las expresiones que te presentamos
corresponden a usos especiales del lenguaje que aparecen en el uso habitual de
la lengua común. Sirven para manifestar la creatividad y exaltar las
posibilidades simbólicas del lenguaje. Se trata, entonces, de figuras del
lenguaje o expresiones de sentido figurado: formas de hablar o de escribir que
adornan el lenguaje y le dan fuerza y un sentido diferente. En otras palabras,
son estructuras lingüísticas creativas que hacen más intensa la expresión, que
crean connotaciones semánticas interesantes y difíciles de lograr mediante el
uso normal del lenguaje. Las figuras del lenguaje transmiten un sentido
adicional y tienen, además, una significación estética.
En la poesía, especialmente, se hace un uso constante del lenguaje
figurado. Y es que el lenguaje poético, para lograr una mayor capacidad
expresiva (acorde con su intencionalidad estética), puede alterar o ampliar, en
ocasiones, el funcionamiento normal de ciertas estructuras del idioma, y la
correspondencia semántica habitual. En este caso, hablamos de figuras
literarias, es decir, recursos expresivos en el plano fónico, semántico y
sintáctico que, mediante procesos diversos, exaltan las posibilidades
simbólicas del lenguaje y actualizan los significados de connotación. Sobre
ellas los poetas proyectan su interioridad. Entre las figuras literarias más
usuales se encuentran:
|
Comparación |
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Amargo como el mar y desatado igual que un huracán, e irremediable lo mismo que una piedra en su caída; así es mi corazón. Ángel González Se hacen blandos los muros como almohadas. Waldo Rojas |
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Relaciona dos términos entre sí por la analogía o semejanza que
presenta la realidad designada por ellos. La relación se establece por medio
de de nexos comparativos: como, así, tal, igual que, tan, semejante, lo mismo
que, etc. |
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Personificación |
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Todos los edificios somos serios acá nadie bebe, todos piensan en la vida. José Ángel Cuevas Con mi llorar las piedras se enternecen. Gracilazo de |
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Atribuye cualidades o comportamientos humanos a seres inanimados
(piedra, agua, etc.), animados (plantas, animales) y a conceptos abstractos
(sabiduría, culpa, alegría, fealdad, etc.). |
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Metáfora |
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Esas dulces quemaduras que nos pintan como a cebras. Gabriela Mistral Entonces entró con dos relámpagos azules que me atravesaron el pelo. Pablo Neruda |
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Designa una realidad con el nombre de otra con la que mantiene
alguna relación de semejanza. |
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Hipérbole |
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Érase un hombre a una nariz pegado, érase una nariz superlativa érase una alquitara medio viva érase un peje espada mal barbado. Francisco de Quevedo |
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Ofrece una visión desproporcionada de la realidad. Uso de términos
enfáticos y expresiones exageradas. |
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Hipérbaton |
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Brillando mientras el dulce olor de canelos y laureles subía hacia los cielos los padres de mis padres miraban la cruz del Sur. Elicura Chihuailaf |
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Afecta el nivel sintáctico, alterando el orden de las palabras.
Obedece a un deseo de potenciar la belleza y sonoridad de ciertos vocablos, o
de intensificar el valor semántico y la posición clave de algunas palabras. |
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Aliteración |
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Con el ala aleve del leve abanico. Rubén Darío |
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Repetición de uno o varios sonidos en un enunciado. |
El lenguaje nos ofrece diferentes posibilidades para expresar nuestras
emociones y nuestros sentimientos. Así, por medio de diversos usos de las
palabras podemos manifestar apreciaciones o valoraciones afectivas de distinto
signo, ya sea positivo o negativo.
Diminutivos
Son sufijos que pueden aportar un sentido de disminución de lo denotado por
la unidad léxica a la que se adjuntan. Por ejemplo, en la expresión: “¿Dónde
está el zapatito de la guagua?”, el sufijo ito
señala la idea de pequeñez, es decir, aminora el tamaño del objeto denotado por
zapato.
Además, el sufijo diminutivo conlleva, en muchas ocasiones, un matiz
emocional que puede implicar amor, ternura, orgullo, afecto e, incluso, un
cierto matiz de desprecio. Compara, por ejemplo, las siguientes oraciones:
“¿Cómo amaneció mi niñita?”, “¡Por qué te comportas como un niñito!”.
Interjecciones
Son ciertas voces o frases con las que expresamos una emoción o una
reacción de tipo afectivo: sorpresa, pena, alegría, dolor, etc. Por ejemplo:
¡ay!, ¡oh!, ¡bravo!, ¡viva!, ¡cielos! Algunas de estas expresiones no tienen un
significado mayor que el de la propia expresividad; se trata, entonces, de
interjecciones propias (¡bah!, ¡uf!, etc.). En cambio, otras sí poseen un
significado que, originalmente, no es de tipo emocional. En este caso hablamos
de interjecciones impropias; ¡ánimo!, ¡diablos!, etc.
¿Qué interjecciones utilizas con mayor frecuencia?
Hipocorísticos
Son apelativos afectuosos, formados por abreviación o modificación de
algunos nombres propios en el habla coloquial o familiar. Por ejemplo: Nacho
(Ignacio), Pancha (Francisca), Maca (Macarena), Lucho (Luis), etc.
¿Qué otros hipocorísticos podrías nombrar?
1.
Televisión:
historia y funcionalidad
Televisión: información inmediata
Entre los diferentes medios de comunicación de masas que existen, un lugar
muy destacado lo ocupa la televisión,
es decir, la transmisión a distancia de
imágenes en movimiento, mediante ondas hertzianas. Tratándose de un medio
moderno, ha logrado imponerse en un breve tiempo, ejerciendo una importante
influencia y un gran poder de atracción en los televidentes. La televisión
actúa sobre las opiniones, las costumbres e, incluso, sobre el lenguaje de sus
espectadores. Como todo medio de comunicación de masas, la televisión informa,
entretiene, educa y contribuye a formar opinión. Pero, a diferencia de otros
medios, la televisión tiene la cualidad de la agilidad informativa, que se hace
más completa y atractiva por la posibilidad de ofrecer una documentación
también auditiva y visual.
Como ya sabes, cada medio de comunicación de masas tiene unas
características técnicas y formales que lo distinguen esencialmente de los
otros. En el caso de la televisión, su particularidad radica en su condición de
medio audiovisual: los contenidos son transmitidos mediante un lenguaje
complejo, que combina palabras e imágenes dinámicas. Al mismo tiempo, se
incorporan recursos empleados en los medios acústicos, como música y efectos
sonoros. Además, en las transmisiones televisivas adquieren gran importancia la
mímica y el gesto que acompañan a la expresión oral, mientras que la vestimenta
y los decorados contribuyen, a su vez, a enriquecer la imagen.
Como el código lingüístico se apoya en otras formas que enriquecen los
contenidos y facilitan la comprensión de los mensajes, el instrumento
audiovisual permite un mayor número de posibilidades expresivas. Por lo mismo,
las imágenes transmitidas por televisión producen un gran impacto en los
televidentes: lo visual sobreestimula muchas veces los sentidos y, con ello, en
ocasiones es difícil adoptar una distancia reflexiva frente a lo tratado. En
este sentido, como televidentes no podemos dejar de tener una actitud crítica y
atenta frente a la información que recibimos. Debemos ser capaces de
distinguir, además, entre la exposición de hechos y la manifestación de opiniones.
Al mismo tiempo, debemos distinguir cuáles programas responden a un verdadero
fin informativo y cuáles transmisiones se hallan condicionadas por simples
razones estéticas, comerciales o prácticas.
Actividad: Realiza un cuadro comparativo entre la televisión abierta y la televisión
por cable.
Actos de habla
Cuando una persona utiliza el lenguaje para comunicarse con otra(s), las
relaciones entre lo que se dice y lo que se significa y se hace adquieren una
importancia fundamental. Y es que al hacer uso de nuestra lengua (en forma oral
o escrita) para fines comunicativos, producimos actos de habla, es decir,
realizamos acciones o cosas por medio de palabras. Por ejemplo, cuando Julieta
le dice a Romeo: “Esperaré noticias tuyas/durante todo el día de la hora”, no
sólo ha expresado una oración con sentido y correcta en términos gramaticales,
sino que además ha hecho algo que comporta ciertas implicancias sociales: ha
realizado una promesa. De este mismo modo, en toda situación comunicativa,
mediante la manifestación de una frase o un texto, podemos realizar muchas y
diversas acciones: amenazar, rogar, sostener, preguntar, aconsejar, denunciar,
absolver, congratular, lamentar, etc.
Acto proposicional o locutivo: el concepto o idea expresada en la
oración, es decir, la intención de significado desempeñada al expresar
cualquier frase.
Acto ilocucionario o
elocutivo: la finalidad
comunicativa concreta con que el hablante emite su enunciado y realiza el acto
proposicional.
Acto perlocucionario o
perlocutivo: los efectos
que cualquier enunciado puede producir en el receptor en unas determinadas
circunstancias.
Romeo y Julieta (fragmento
de teatro) William Shakespeare
Acto Tercero
Escena Quinta
Jardín de Capuleto.
(Entran Romeo y Julieta)