


"Pero es necesario que el obispo sea irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar; no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino amable, apacible no avaro; que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad"
En las escrituras encontramos un texto muy importante en 1ª de Timoteo 3:2-4. Este texto nos dice lo que un esposo debe ser por lo que representa una guía excelente para el esposo de cualquier tiempo y cultura:
Versículo Dos:
En este versículo que se nos dice que debemos asumir el LIDERAZGO en nuestros hogares. Tenemos que ser IRREPRENSIBLES, lo cual significa que no solamente debemos gozar de buena reputación en nuestra Iglesia, sino que todavía más importante, en el mundo a nuestro alrededor. Además, en este versículo también se nos dice que debemos ser MARIDOS DE UNA SOLA MUJER.
Versículo Tres y Cuatro:
En esta seccién, se nos dice que debemos ser TEMPLADOS, y TENER AUTO CONTROL.
Debemos de ser PRUDENTES Y SENSIBLES. Nuestra vida debe de estar controlada por el Espíritu Santo a tal extremo, que seremos DIGNOS DEL RESPETO DE TODOS. Se nos dice también que debemos ser generosos, especiales en el área de la HOSPITALIDAD. Y finalmente, a través de nuestro estilo de vida, se nos exhorta a sentar un buen ejemplo a cumplir con la palabra de Dios en todas nuestras acciones.
Además de los antes explicado, en el libro de Pedro también se nos da el llamado de HONRAR a nuestras esposas. Cuando hacemos esto, les rendimos el mayor homenaje que como varones cristianos les podemos rendir. Como esposos, es nuestro deber honrar la palabra de Dios al hacer, en un acto de obediencia, lo que ésta nos manda a hacer.