

El esposo es un individuo que debe ser reconocido en medio de su comunidad, su lugar de trabajo y especialmente su hogar. Quizás usted se pregunte: Por qué será reconocido? Dios a puesto en todos nosotros dones especiales y llamados, los cuales espera que dominemos. Algunas veces tales dones y llamados son únicamente para beneficio propio y otras veces son universales al cuerpo de Cristo. Estos dones y llamados serán ingredientes claves en su familia así como complementos necesarios en su iglesia. Por lo tanto es de suma importancia no solamente que seamos conscientes de ellos, pero también que los utilicemos al máximo potencial. Veamos algunos de estos ingredientes y evaluémonos a nosotros mismos.
- Los varones deben ser fuertes en el Carácter de Cristo , porque el Espíritu de Dios vive en ellos. Haga una lista de algunas de las características de su personalidad que son de Dios y otra con las características que son de usted (su carne)
- Así como la mujer debe ser femenina, el hombre debe ser masculino. Cuando la familia sabe que el padre es un hombre en toda la extensión de la palabra, se sienten protegidos y seguros.
- El hombe necesita envolverse en la sociedad y llegar a ser constructor de dicha sociedad, no solamente quejarse de ella.
- De acuerdo a ciertos estudios psicológicos realizados, el hombre usa el lado izquierdo de su cerebro y es dificil para el cruzar el lado derecho (femenino), donde encontrará gentileza, humildad y sensibilidad. Estas son características que a la mujer le encanta que su marido demuestre.
- Uno de los asuntos más difíciles en los que el hombre se involucra, es el de tratar de entender a su esposa, o de entender a las mujeres en general. Ellas no siempre piensan como nosotros, ni tampoco ven las cosas desde el mismo punto de vista. Nosotros los varones no debemos sentirnos amenazados por esto, sino contarlo como una bendición de Dios.
- Otra área que incita y emociona a la mujer es ver que su marido es atento con ella y quiere estar con ella. Ella quiere ver que usted se interesa en lo que ella se interesa. Ella quiere también compartir todos los aspectos de su vida con usted y espera que usted haga lo mismo.
Que cada uno de vosotros sepa tener su propia esposa en santidad y honor.
1ª Tesalonicenses 4:4