Por lo acontecido en el libro de Génesis, al principio de este estudio nos hemos referido a la mujer. Dios observó que al hombre le faltaba algo que cada uno de los otros miembros de su creación tenía. Ese algo era un AYUDANTE. Observe lo que fué dicho en Génesis 2:18, 21 - 23: "Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo, le haré ayuda idónea para él....." Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas y cerró la carne en su lugar. Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre. Dijo entonces Adán: "Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; esta será llamada varona porque del varón fuú tomada."

En mi opinión, las dos palabras claves en estos versículos son AYUDA e IDONEA. En muchas ocasiones, el hombre no percibe a la mujer como su ayudante, ni tampoco como idónea (perfecta) para él. El no entiende que, hasta cierto punto, ella fué realmente tomada de él, confeccionada por Dios, y después devuelta a él a través del matrimonio. Lo que a él le hace falta, ella lo tiene. Si ellos se ponen de acuerdo en cuanto a esto, entonces serán una fuerza poderosa en contra del enemigo a su debido tiempo

Después de esto, el Señor prosigue en el capítulo 1 de Génesis diciendo tanto al hombre como la mujer que El los ha bendecido y creado a su propia imágen para que sean fructíferos y se multipliquen, que llenen la tierra, la dominen y reinen sobre cada ser viviente que se mueva en su faz. Dios deseaba que permanecieran de acuerdo y que produjeran fruto tanto físico como espiritual. Se les ordenó que se multiplicaran en cada aspecto de la vida. Se les dijo que tomaran el dominio sobre toda cosa en la tierra. Ellos debían ser conquistadores y soberanos, y nada debía conquistarlos o gobernarlos, aparte de Dios. El sentaría las reglas y limitaciones que fueran adecuadas y buenas para su familia, y ellos trabajarían a través de su poder y autoridad y reinarían con El. Usted y yo podemos notar que, como humanos, nos encontramos bastante lejos del patrón de conducta que Dios quería para nosotros.

En qué punto nos desviamos? Ya que estamos hablando de la mujer, en este momento nos referiremos solamente a ella. En el jardín del Edén la mujer tuvo problemas en aceptar la autoridad y la cadena de mando que Dios había dispuesto para su propio bien. En un momento determinante donde la comunicación y obediencia eran esenciales, la mujer tomó una decisión por sí misma, lo cual representó un gravísimo error. En su intento de proteger a la mujer, el Señor la puso bajo el varón, quien a su vez debía estar bajo el Señor. Esta no es una posición de inferioridad, sino un posición de coherencia con el hombre, donde la decisión final es tomada por el hombre. Su respuesta debía ser siempre la adecuada, ya que se le especificó que debía de buscar la dirección de Dios. Aquí, en el nuevo pacto en el cual vivimos, a nosotros se nos ha dado la bendición de tener la palabra de Dios:

  1. 1ª de Corintios 11: 3, "Pero quiero que sepáis que Cristo es la cabeza de todo varón, y el varón es la cabeza de la mujer, y Dios la cabeza de Cristo".

  2. Efesios 5 : 22, "Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor". Esto fué ordenado para protección de la mujer. El lugar más seguro de cualquier mujer es estar bajo la sombra de un varón lleno del Espíritu Santo de Dios.
Desde que empezamos a enseñar el tema del matrimonio y el patrón que Dios a ordenado que sigamos, nos hemos enfrentado a una oposición tremenda cada vez que enseñamos respecto al área de espíritu de sumisión en la mujer.

Concerniente a este tema, las mujeres necesitan entender que existen tres categorías en las que ellas se pueden clasificar:

  1. Pueden simplemente elegir rebelarse interna y externamente a la palabra de Dios.

  2. Otras pueden elegir ser sumisas en cuanto a sus acciones, pero ser de los más rebelde posible interiormente y odiar su situación.

  3. Y finalmente, arribamos a la posición que Dios desea que la mujer tenga. A ella se le ha pedido ser sumisa en su espíritu y sus acciones, lo cual va mano a mano. Esto es mas una actitud que un acto. La acción seguirá a una actitud santa, y tanto ella como Dios serán bendecidos junto con el hombre.

Lo puede notar? Nuestra meta principal en cuanto a esto es ser como Cristo sería y hacer lo que El haría. Cristo es nuestro ejemplo y podemos encontrar en la palabra de Dios lo que El hizo al dejar el cielo y su gloria con toda su autoridad, para tomar una posición de siervo aquí en la tierra. Observe lo que Pablo dice acerca de Jesús en 1ª de Pedro 2 : 18-22, "Criados estad sujetos con todo respeto a vuestros amos; no solamente a los buenos y afables, sino también a los diféciles de soportar. Porque esto merece aprobación, si alguno a causa de la consciencia delante de Dios, sufre molestias padeciendo injustamente. Pues, que gloria es si pecando sois abofeteados y lo soportáis? Mas si haciendo lo bueno sufrís, y lo soportéis, esto ciertamente es aprobado por Dios. Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas; el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca."



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