Es dicho sobre las mujeres que por su comportamiento como mujeres santas existe la posibilidad de que puedan ganar a sus esposos para el Señor. Pero debemos recordar de que antes de que esto fuera dicho, Dios había creado al hombre con la idea de que este estaría dispuesto a someterse a Jesús para que su familia pudiera encontrarlo por medio de su ejemplo. Debido a que Dios apunta al esposo como cabeza de la esposa en Efesios 5:23 - 24, es importante que este a su vez tome el liderazgo por el bien de su familia. Como varones, Dios nos ha llamado a dar nuestra vida de la misma manera que Cristo lo hizo por su cuerpo. Cuando nosotros como hombres estamos dispuestos a someternos a Dios en todos nuestros caminos, ser� fácil para nuestras esposas tener la disposición de someterse a nosotros. Para que el varón pueda lograr esto, debe estar plantado y entrenado en la palabra de Dios. Su casa debe llegar a ser casa de oración. Este principio no es solamente para su casa física, sino también para su casa espiritual. Su mente tiene que ser renovada por la palabra de Dios para que así mismo, la palabra que sale de su boca sea espada de dos filos.

Existen ciertas cosas que tienen que ocurrir para que el esposo pueda ser un hombre de Dios cubierto con la unción del Espíritu Santo. El hombre tiene que empezar a pensar como un esposo santo.

Evalúese a sí mismo como esposo:
Como hombres debemos estar dispuestos y ser capaces de evaluarnos a nosotros mismos en el desempeño de nuestro papel como esposos. No tome en cuenta su aspecto como padre o trabajador, solamente concéntrese en su papel como hombre-esposo. Dios es un Dios de patrones y principios. Debido a que tenemos que ser moldeados a su imágen, es nuestro deber observar los patrones de conducta, pensamiento, etc; que controlaban nuestra vida antes de viniéramos a él. Conforme se enfrenta a esos patrones y toma la decisión de cambiarlos si es necesario, obedezca y confíe en Dios.

Pídale a Dios que le de el deseo profundo de ser un esposo santo:
Todos los varones debemos de pedirle a Dios que ponga en nosotros un profundo deseo de ser el esposo mas santo que exista en la faz de la tierra. Para poder lograr esto, es su deber aprender a orar abundantemente, así como tambiín leer la palabra diariamente hasta que esta llegue a ser parte de usted.

Reconozca quien es usted realmente y fíjese una meta:
Es importante que usted identifique el tipo de esposo que es (quizás preguntando a su esposa o a un amigo cercano el cual esté usted seguro que le dirá la verdad). Después, escoja una meta en el futuro a la cual le gustar�á llegar. Inmediatamente empiece a trabajar para alcanzar esa meta. Antes de hacer esto, pídale al Espíritu Santo que le enseñe humildad y que reemplace su orgullo con esa humildad. La bendición vendrá para usted y su familia.

Vea a su esposa como una hija de Dios:
Empiece a ver a su esposa no solamente como la mujer con la cual se casó, la madre de sus hijos, su amiga y su amante, pero véala como hija del Dios de todo el universo. Dios quiere que usted trate a su esposa tan maravillosamente como El, su padre celestial, la trata. Quizás esto cambie su visión de todo este asunto.

Identifiquese con el proceso de plantar y cosechar
Recuerde siempre el principio que se observa en la palabra plantar y cosechar. De acuerdo a este pricipio, si usted planta poco también cosechará poco en su matrimonio y familia. Pero si planta abundantemente, usted obtendrá una gran cosecha.

No viva en el pasado
No viva en el pasado. Repito: no viva en el pasado. Si lo que Cristo hizo en la cruz lo a libertado a usted, también ha libertado a su esposa. Permita que el Espíritu Santo sea el director de aquello que necesita ser eliminado, así como de aquello necesita tirarse a la basura.

Nuestras esposas se nos han sido dadas para completarnos.
Es importante que observemos, por nuestra experiencia en el jardín del Edén, que esta mujer a la cual llamamos nuestra esposa se nos ha sido dada para completarnos. Ella verá las cosas en forma diferente que nosotros, no erróneamente. Después de Dios, ella puede ser su ayuda más útil. Escúchela y sea bendecido.



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