Junio 30, 2001, Viernes
¿Te sientes frustrado porque a veces tu memoria reprueba,
y olvidas algo importante? ¿Te han recordado de algo
que tu tenías que hacer? ¿Hay alguien que se puede
acordar de todo? ¿Has hecho una promesa y luego
te tuvieron que recordar de tu promesa?
El Salmista clamó a Dios para que recuerde Sus
promesas. El estaba confiando en la habilidad de
Dios que recuerde de lo que había prometido. El
estaba confiando en la habilidad de guardar y
y de actuar de Su palabra. Un pacto es un
acuerdo entre dos grupos y sus responsabilidades.
Jehová es el Dios del pacto.
Hay una promesa que Dios nos dió pero que algunos
de nosotros olvidamos. En Génesis, después del
diluvio, Dios mandó un arco iris como una promesa.
Su promesa decía que El nunca iba a destruir la tierra
con agua otra vez. Esta fué Su manera de recordarnos
que El mantiene Sus promesas con nosotros.
Pedro nos dice que Dios hace promesas para enseñarnos
Sus maneras, "por medio de las cuales nos ha dado
preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas
llegáseis a ser participantes de la naturaleza divina,
habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo
a causa de la concupiscencia". Con Sus promesas
podemos vivir una vida santa.
Pedro nos dice también durante el diluvio, "en la
cual pocas personas, es decir, ocho, fueron salvadas
por agua. El bautismo que corresponde a esto ahora
nos salva (no quitando las inmundicias de la carne,
sino como la aspiración de una buena conciencia
hacia Dios) por la resurrección de Jesucristo.
Nuestra promesa a Dios es parte de nuestra salvación.
Debemos recordar que nuestro Dios recuerda todo.
Dios se llama Jehová.
Jehová puede recordar Sus promesas a Su pueblo y no olvide.
El no es débil como nosotros, pero El nos conoce con
nuestras debilidades.
Alcemos nuestras manos al Señor
y Alabémosle en el día de hoy
por el hecho que El
puede recordarnos y cumplir Sus promesas!


