Para regresar al plan original de nuestro creador debemos hacer la más trascendental decisión de toda la vida: "RECIBIR A JESUCRISTO COMO SEÑOR Y SALVADOR".
Al recibir a Cristo nos apropiamos del sacrificio que él hizo en el Calvario, Jesucristo es el don o regalo que Dios nos dá; al recibirlo obtenemos todo lo que él posee: perdón, paz, amor, etc..
La Biblia dice que Jesús vino a los Judíos, pero ellos no le recibieron, "MAS A TODOS LOS QUE LE RECIBIERON LES DIO AUTORIDAD DE SER HECHOS HIJOS DE DIOS"(Juan 1:11 - 12) .
Digamos que usted cometió un delito contra la ley, pero tiene un amigo especial que lo estima muchísimo, que no desea verlo en la cárcel, él decide hacerse responsable de su delito, así que es llevado a los tribunales y la sentencia que le dan es que debe morir, y lo fusilan, él paga por su maldad, sería ilógico si después que otro pagó por su delito, usted dijera: "Yo no acepto esa muerte debo morir, mátenme a mí también". Amigo, Cristo ya murió por toda la humanidad en la cruz para que usted no vaya a condenación, él pagó todas sus deudas de pecado y ahora usted DEBE ACEPTAR SU SACRIFICIO Y RECIBIR A CRISTO COMO SU SEÑOR Y SALVADOR. Usted ya no tiene por qué vivir en condenación, sino reconciliarse con Dios por medio de Jesucristo. Hasta ahora ha vivido una vida controlada por usted mismo, TODOS SUS INTERESES: hogar, dinero, diversiones, estudio, etc; GIRAN ALREDEDOR DE SU PROPIO YO, ésto es vivir una vida egoísta donde idolatramos nuestro propio ser, éste tipo de vida es una contradicción al plan original para el cual Dios nos creó.
Recibir a Cristo significa CONVERTIRNOS DE NUESTRA PROPIA VOLUNTAD AL SEÑORIO DE JESUCRISTO EN NUESTRA VIDA para que entre a nosotros, perdone nuestros pecados y nos haga las personas que El quiere que seamos.
No es suficiente que creamos en Jesucristo sólo con el intelecto; debemos permitirle que gobierne nuestras vidas.
Cuando estamos enfermos y tenemos un dolor irresistible visitamos al médico, le decimos los síntomas de la enfermedad y nos da una receta; después vamos a la farmacia, compramos la medicina y la tomamos con un poco de agua. Normalmente no sabemos los componentes químicos que tiene la medicina, pero eso no es lo más importante, sino saber que nos va a quitar el dolor.
Lo mismo es cuando uno recibe a Jesucristo, lo más importante no es entender a profundidad la Teología o la Biblia; sino, reconocer que nosotros tenemos una enfermedad que carcome el corazón, de la cual adolece todo el mundo, se llama PECADO y es peor que el más terrible cáncer. Dios es nuestro médico, su receta es la Biblia y la medicina es Jesucristo; si usted toma a Jesús con el agua de la fe, sus pecados serán perdonados.
El Señor dice que está a las puertas de su corazón llamando, si usted abre su corazón y lo recibe como su Rey y Salvador, El entrará a su vida y tendrá comunión con usted y usted con El (Apocalipsis 3:20).
Amigo, ¿DESEA USTED RECIBIR A CRISTO EN SU VIDA.... O LO RECHAZA?....,piense bien la decisión que va a tomar, porque si no lo recibe estará rechazando al Creador y sustentador de su PROPIA VIDA.
Si desea recibir a Jesucristo, se sugiere la siguiente oración como guía, por medio de la cual usted invitará a Jesucristo para que entre a su corazón.
SEÑOR JESUCRISTO:
"Gracias porque me amas y entiendo que te necesito. Te abro la puerta de mi vida y te recibo como mi Señor y Salvador, perdona todos mis pecados, ocupa el trono de mi vida y hazme la persona que tú quieres que sea, gracias por haber entrado en mi vida y por escuchar mi oración según tu promesa. Amén".AHORA QUE HAS ACEPTADO A JESUS COMO TU SALVADOR
Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos serás salvo. Romanos 10:9