La comunicación como ciencia aplicada a las relaciones interpersonales

 

Diana Cardona Stoffregen**

 

 

 

  1. ¿Cuál comunicación?

 

Las ciencias cognitivas y las ciencias aplicadas nos plantean una disyuntiva que pareciera irreconciliable, por tratarse de opciones excluyentes. En la comunicación, que ahora entiendo como una ciencia aplicada, la posibilidad de conformar un espacio de reflexión y de actuación o intervención se presenta sustentada en el proyecto que se denomina hacia una comunicología posible y que inaugura Jesús Galindo.

El trabajo dentro de la universidad y el espacio académico y de formación de profesionistas me obliga a pensar en la concreción de las teorías para ser viables de aplicación en el campo laboral de un egresado de licenciatura. Por esta vocación y por esta historia de vida es que se ha conformado en la Escuela de Comunicación de la Universidad Intercontinental un plan de estudios que se orienta a la formación de comunicólogos  dotados de un protocolo de intervención social, a partir de la revisión de los grupos sociales a intervenir, como sistemas y entornos, con toda la gama de interacciones que suponen.

 

Este enfoque no excluye la veta de los medios de difusión sobre la cual se han sustentado los planes de estudio de las universidades desde el nacimiento de la carrera. Lo incluimos y los estudiamos como la vía de salida y de difusión de las decisiones estratégicas que se hayan tomado a partir del estudio e investigación de los contextos, antecedentes, interdisciplina, esfuerzos comunicativos y diagnóstico del fenómeno observado. Los medios siguen siendo objeto de estudio, pero nunca de mayor relevancia que el mensaje; la expresión y la representación son la materia de trabajo y producción de un comunicólogo, y solamente así se entiende que no sea mano de obra para la industria que decide contenidos, ni maquila de otras disciplinas que sí revisan los escenarios sociales y los conocen. La sistémica permite al comunicólogo situarse en la dimensión real de su actuar en todos los ámbitos de la vida cotidiana, al mirar a la información como los flujos necesarios entre los sistemas y de los cuales depende su subsistencia.

 

“Ante este escenario en donde los medios de difusión masiva, la radiodifusión, el cine y la prensa, han sido el corazón de la trama académica, la síntesis de una Comunicología posible requiere de una inversión de energía grande en la inclusión de lo diverso a los medios con la centralidad de los medios, en un ejercicio conceptual que ordene desde lo general, siguiendo el patrón deductivo de la ciencia. No todo son medios, pero no hay Comunicología posible sin ellos. Esto supone la búsqueda de un marco organizador que permita la construcción”

(Galindo, J. www.geocities.com/comunicologiaposible)

 

Partimos de una concepción de comunicación que permite la dualidad de ciencia cognitiva y ciencia aplicada. La ciencia de la comunicación es la Comunicología y su aplicación a sistemas sociales es la comunicometodología. Esta última tendrá que ser construida dentro del proceso mismo de la enseñanza de la licenciatura y a partir de la documentación de los casos en los que se apliquen los protocolos diseñados al interior de la academia de la Escuela, que nos permitan la reflexión y revisión para regresar a la propuesta. Es por esto que, también aparece la metodología experimental como un recurso válido y necesario para poner a prueba las distintas competencias comunicacionales de los actores involucrados en una intervención.

 

“La comunicometodología es esa perspectiva tecnológica de construcción de lo posible. Por una parte aprendemos cómo es que ponemos en común lo que nos configura como entidades socio-culturales, la Comunicología, y por otra a partir de ese aprendizaje podemos intervenir las formas de esa construcción y configurar otras, alterar las que tenemos, confirmar y reforzar nuestros procesos de configuración, la Comunicometodología.”

(Galindo, J. www.geocities.com/comunicologiaposible)

 Quien se define como comunicólogo interviniendo un sistema social, no forma parte de él, sino que lo observa desde fuera para luego proponer procesos que mejoren los intercambios entre los elementos.

 

 

  1. La interacción dentro de la comunicología.

 

Situando su centro en la dimensión de interacción, debiéramos concebir a la  comunicación como proceso básico para la construcción de la vida en sociedad, como mecanismo activador del diálogo y la convivencia entre sujetos sociales. Hablar de comunicación, así entonces, supone acercarse al mundo de las relaciones humanas, de los vínculos establecidos y por establecer, de los diálogos hechos conflicto y de los monólogos que algún día devendrán diálogo. La comunicación es la base de toda interacción social, y como tal, es el principio básico -la esencia-, de la sociedad.

(Rizo, M. www.geocities.com/comunicologiaposible)

 

Los vínculos entre los sujetos pueden ser de muy diversos órdenes, tanto laborales, como afectivos, o familiares, algunos deseados, buscados o impuestos, pero es irrenunciable la existencia de un vínculo específico que determina la relación y por lo tanto la comunicación con el otro, con alter. Lo interpersonal precede y es base de toda otra forma de contacto; las organizaciones, los grupos, las masas, todas están formadas por los sujetos que al interrelacionarse afectan las acciones comunicativas que se dan después. La interacción equivale a la comunicación, es la sustancia del entendimiento de la acción de comunicarse. Sin entender al otro en función de su contexto del que yo formo parte, no es posible reconocer la conformación de los flujos informativos entre ambos actores y la complejidad del sistema que constituyen.

 

“Desde el nacimiento de las ciencias sociales y humanas, la interacción social se erigió como uno de sus conceptos básicos. Además, este término ha  permitido un avance muy destacado en campos del conocimiento como la psicología social y la sociología fenomenológica, entre otros. Desde este punto de vista, por tanto, el concepto de interacción hace referencia a la emergencia de una nueva perspectiva epistemológica, ya que los procesos de comunicación entre seres humanos pasan a ocupar un lugar central para la comprensión de los fenómenos sociales. Todo esto se relaciona con la comprensión de la persona como un ser social, un ser que sólo puede desarrollarse como tal a través de la comunicación con sus semejantes.

La comunicación aparece así como un campo posible de configuración de nociones, visiones, percepciones, y de intenciones, operaciones, acciones. Ciencia y tecnología, la forma teórica de la comunicación, la Comunicología posible, y la forma práctica-constructiva, la Comunicometodología posible.”

(Galindo, J. www.geocities.com/comunicologiaposible)

 

La comunicación interpersonal ha sido, académicamente, un tema más referido al análisis teórico, que al tratamiento aplicado de las herramientas del lenguaje, códigos, relaciones e interpretaciones. Es necesario desarrollar métodos de diagnóstico y comprensión de las dinámicas interpersonales desde la mirada comunicacional, para comenzar a trabajar esos sistemas cuando padezcan de desajustes en los flujos de información.

 

“La comunicología se concibe conformada por cuatro dimensiones: expresión, difusión, interacción y estructuración.

La dimensión de la interacción se refiere a la comunicación interpersonal, a la construcción de vínculos intersubjetivos; esta segunda dimensión se ha nutrido teóricamente de las aportaciones de la psicología social, la sociología fenomenológica y la cibernética.”

(Rizo, M. www.geocities.com/comunicologiaposible)

 

 

  1. El diagnóstico en el protocolo.

 

La comunicometodología implica un protocolo de aplicación a casos de intervención de la vida social; la traducción metodológica de la teoría que explica la epistemología de la ciencia a las formas concretas de comunicación-acción en sistemas específicos y bajo condiciones dadas. La “ingeniería social” como la llama Galindo; el tratamiento en el símil médico, el plan estratégico en el quehacer publicitario.

 

Un protocolo general y básico se conformaría por las siguientes acciones:

    • Detección de síntomas y condiciones antecedentes.
    • Diseño y aplicación de la investigación requerida sobre el sistema específico.
    • Diagnóstico del problema de comunicación y sus características.
    • Plan estratégico de intervención de la realidad.
    • Implementación de ejecuciones.
    • Evaluación.

 

 No es concebible un protocolo de intervención social sin un apropiado diagnóstico: nombrar al problema de comunicación, con una clara ubicación del momento y la forma en que el flujo de información se ha visto interrumpido, deformado, desviado o roto. ¿Qué hace de esa situación problemática un asunto de competencia comunicacional? ¿Cuál es la magnitud del problema al que nos enfrentamos? Y por lo tanto ¿de qué procesos habrá que valerse para aplicar acciones que logren el efecto propuesto? ¿ es necesario descomponer el problema por fases, dada su complejidad o es posible  intervenir de una manera más simple y contundente?

 

El meollo de la labor del comunicólogo está en las representaciones o expresiones que juegan un rol dentro del sistema y que pueden ser intervenidas con un efecto claro en el mismo. Si el problema es de otra índole, si pertenece a otra disciplina, o si se ubica en otro de los elementos del sistema, seguramente la comunicación podrá coadyuvar en el proceso de intervención, pero no podrá garantizar la resolución del problema matriz.

El diagnóstico siempre tendrá que ver con las interacciones y sus flujos informativos; no se localizan en el medio o en un sujeto aislado, siempre en la puesta en común y en las relaciones, ya sea de sujeto con sujeto o de sujeto con entorno.

 

 

  1. Los círculos de significación personal.

 

“Según la tesis interaccionista, la construcción cognoscitiva del sujeto se produce por la interacción con el medio ambiente, a través de una relación de interdependencia o de bidireccionalidad entre el sujeto cognoscente y el objeto cognoscible.”

(Rizo, M. www.geocities.com/comunicologiaposible)

 

Todo sujeto entabla interacciones de diferentes grados de cercanía con los miembros de su entorno o su marco de acción. Pero también son reconocibles asuntos, temáticas, valores o decretos que pueden ser ubicados más o menos lejanos de lo que constituye el yo del sujeto, de lo que afecta su estabilidad y lo conduce a la neguentropía. Algún asunto o vínculo puede transitar de una esfera muy íntima a una más apartada en su ámbito de interés y significación, provocado por factores –en ocasiones- poco claros y evidentes para el sujeto mismo. De la misma manera, algún otro asunto puede en un plazo indeterminado convertirse en algo prioritario, aun con la misma inconsciencia por parte del sujeto mismo.

Estos movimientos pueden lograr que un elemento que antes constituía parte del sistema del sujeto, salga de él y se convierta en parte del entorno, donde su grado de influencia es mucho menor.

 

Para poder diagnosticar una afectación en un flujo comunicacional, es preciso conocer el lugar que ocupan los asuntos en los círculos de significación del sujeto y la movilidad que pueden o no sufrir en dependencia de los factores del sistema. Esto implica distinguir los elementos que conforman el mundo cultural del sujeto o del grupo, en cuyo caso es necesario separar los temas individuales y registrar la movilidad en la misma forma. Esta circunstancia es la que caracteriza al sistema interpersonal como altamente complejo y la dinámica para su estudio y posterior intervención requieren de planteamientos híbridos e interdisciplinarios. “La manera más accesible de entender la complejidad es pensar, primero, en el número de las posibles relaciones, de los posibles acontecimientos, de los posibles procesos.” (Luhmann, N. p. 185)

 

Para aplicar esta visión, propongo un esquema de círculos concéntricos para colocar los asuntos según su grado de significación con cada sujeto. El sistema total puede ser de dos tipos:

A)    Sistema denso pero blando, donde se adapta y toma la forma del entorno. Viven en función de adaptarse al medio, para asegurar la pertenencia y la subsistencia. Su aportación es poca y su tendencia a la imitación y adopción de las características del entorno dificultan la retroalimentación hacia el exterior. Es un sistema muy estructurado, pero no cerrado, ya que ocurre la adaptación; y la movilidad en los círculos de significación depende casi totalmente de la propuesta del entorno y de la velocidad del sistema para adaptarse. Su motivación es perpetuar, conservar y proteger al núcleo. El cambio proviene de afuera y la interacción de los elementos es redundante.

B)     Sistema poroso, pero duro. Traspasa la información del entorno, pero no lo imita; es un modelo con fugas que permiten el ir y venir de información hacia y desde el entorno. Su motivación es el cambio, el crecimiento y el aprendizaje, pero también la aportación y la influencia. En un modelo de fugas, la identidad propia del sistema se pone en riesgo, por lo que debe estarse reconstruyendo continuamente y la movilidad de los asuntos significativos se multiplica, por lo que requiere de observación y documentación continuas. Este modelo puede ser transicional, ya que la sustancia identitaria en constante cambio tiende a producir caos; y aunque todo sistema tiende a la desorganización o entropía por ser lo de mayor probabilidad, también es cierto que antes de que se produzca el caos, se ordenan, básicamente a partir de la información. “…los organismos se mantienen en un estado fantásticamente improbable, preservan su orden pese a continuos procesos irreversibles” (Von Bertalanffy,  p. 165)

 

 

En ambos modelos debe hacerse un monitoreo que registre los movimientos de los elementos para construir un mapa capaz de ser actualizado al momento de la intervención social. Las razones para la movilidad se pueden investigar mediante entrevistas y observación etnográfica.

 

 


 


 

 


Conclusiones

 

 

Los modelos aquí presentados son susceptibles de reconfiguración a partir del registro que la misma mecánica propone. La teoría de sistemas aporta una mirada óptima para este propósito y permite mirar a la interacciones interpersonales como un fenómeno  complejo y urgente de ser comprendido desde el ámbito comunicacional.

 

Para la interpretación de los círculos de significación será necesario observar cómo los movimientos de los asuntos y las temáticas se relacionan o no con el conflicto en las redes de relaciones basados en los flujos de información. El análisis longitudinal de los monitoreos puede, incluso, aportar patrones de comportamiento del sistema, ya sean cíclicos, de tipo deficitario, es decir, tendiendo a la disminución de asuntos cercanos, o de tipo acumulativo, donde se suman asuntos en los círculos más significativos.

 

 

La ciencia aplicada de la comunicología no debe quedarse al margen de los sistemas interpersonales y sus influencias en todas las demás redes de relaciones que se establecen siempre a partir de una célula matriz con el mínimo de componentes.

La comunicometodología tiene el reto de trabajar en el diseño de métodos de intervención que puedan ser documentados en una suerte de compilación o base de casos que sienten el precedente de las opciones y de su análisis.

 

 

 

Bibliografía 

 

 

Colom, Antoni. Sociología de la educación y teoría general de sistemas. ; oikos-tan ediciones; España; 1979

 

Luhmann, Niklas. Introducción a la teoría de sistemas. México; Universidad Iberoamericana-ITESO; 2002.

 

Von Bertalanffy, Ludwig. Teoría general de sistemas; México, FCE; 1976.

 

 

Electrografía

 

 

Galindo, J. www.geocities.com/comunicologiaposible

 

Rizo, M. www.geocities.com/comunicologiaposible

 

 

 

 

 

 

 

 

                                                         

 

 

 



*              Licenciada en comunicación por la Universidad Iberoamericana y Maestra en publicidad por el Centro Avanzado de Comunicación Eulalio Ferrer. Se desempeña como Directora de la Escuela de Comunicación de la Universidad Intercontinental en la Ciudad de México. Pertenece a la Red de estudios en comunicación REDECOM iniciada y encabezada por el Dr. Jesús Galindo.

Hosted by www.Geocities.ws

1