La Formación del Comunicólogo desde la Ciencia Aplicada.

 

Diana Cardona Stoffregen.

Norma Macías Dávalos

Universidad  Intercontinental.

México D.F.

 

RESUMEN

 

Lo que se conoce como teorías de la comunicación tienen diversas procedencias disciplinares, lo cual puede ser visto como una incongruencia fundamental del intento por definirse a sí misma.

Se propone la concepción de la comunicación, como se enseña ahora, como una ciencia aplicada para la intervención de fenómenos sociales., desde el ejercicio de un protocolo metodológico para resolución de problemas de comunicación, el desarrollo de áreas de oportunidad de crecimiento o para las situaciones de contingencia. El protocolo de trabajo supone el desarrollo de las distintas fases como la detección, la investigación, el diagnóstico, el plan estratégico, implementación y evaluación.

La comunicación bajo este esquema se entenderá en su célula básica como un proceso de diseño y difusión de mensajes, los cuales deberán –como labor propia del comunicólogo- ser percibidos, comprendidos y recordados. Se propone la revisión del emisor desde sus diversas intenciones de comunicación, de los mensajes, desde las herramientas utilizadas en su diseño y la audiencia con base en sus competencias comunicacionales para la recepción e interpretación del mensaje, apartándonos de la categorización que se ha venido manejando para entender a los perceptores importada de la mercadotecnia, de la sociología o de la antropología.

De entre las labores pendientes se marcan: la concepción de la comunicación como ciencia aplicada, el desarrollo de estrategias para la intervención de las diferentes situaciones comunicacionales en la sociedad y el desarrollo de la concepción y comprensión de los actores de la comunicación desde ella misma y no desde otras disciplinas

 

Sujetos: jóvenes de 20 años en promedio que deben aprender una competencia para desempeñarse en un mercado laboral, con una carrera altamente saturada, tradicionalmente orientada a la destreza técnica y de carácter profesionalizante (no cognitiva). Incursiona en teorías que pretenden avalar su existencia independientemente del oficio de productor en los medios de difusión y no le otorga al egresado un perfil de habilidades y saberes que lo especialicen en una actividad más amplia y de mayor servicio a la sociedad. Al desprenderse del periodismo, se transforma en un campo más técnico y menos social

 

 

Marzo 30,2004.

 

 

LA FORMACIÓN DEL COMUNICÓLOGO DESDE LA CIENCIA APLICADA.

 

AMIC. VERACRUZ, Mayo, 2004.

Diana Cardona y Norma Macías.

 

La comunicación ha sido estudiada, desde su concepción, como una disciplina conformada por segmentos de diversas disciplinas, y cuyo objeto de estudio está en debate. Incluso la denominación de la carrera como Ciencias de la Comunicación, sugiere la dependencia epistemológica (entendida como teoría del conocimiento sobre creencias verdaderas que están justificadas) de las ciencias sociales que asumen tener definido su propio objeto de estudio.

Se han construido teorías de la comunicación a partir de conceptos sociológicos, propagandísticos, culturales y de sistemas. Para que un egresado de la licenciatura en esta carrera sea capaz de ejercer más allá de la técnica y actuando en el mundo práctico, debe saber como intervenir en la sociedad, utilizando herramientas de trabajo que le sean propias a la disciplina y que le aporten la competencia de poder evaluar el impacto de su intervención también desde lo comunicacional.

La propuesta supone el ejercicio de un protocolo de trabajo, cuya metodología sea aplicable a los distintos ámbitos de ejercicio de la comunicación, y en diferentes circunstancias y grados de intervención social. La interdisciplinariedad garantiza la mirada que aporta el pensamiento complejo de un fenómeno, pero es necesario, antes de interactuar, conocer y delimitar los alcances de la comunicación y su forma de incidencia. “El desafío de la complejidad es el de pensar complejamente como metodología de acción cotidiana, cualesquiera sea el campo en el que desempeñemos nuestro quehacer”[1]

Comenzando por entender a la comunicación, en su médula, como un proceso centrado en el diseño, elaboración y difusión de mensajes, las categorías posibles desde esta disciplina se enfocarían en los siguientes grupos, tomando en consideración la necesidad de aportar desde la comunicación formas propias de categorización:

 

EMISORES: A partir de sus intencionalidades:

·                  Emisor con intención informativa: en el sentido del contenido novedoso, de dar a conocer al público algo que desconoce.

·                  Emisor con intención persuasiva: intenta convencer al público acerca de una idea que sea compartida con la del emisor.

·                  Emisor con intención correctiva: intenta modificar la percepción o entendimiento que el público tenga sobre algún asunto, para aclarar y comunicar la idea original.

·                  Emisor con intención motivacional: intenta dar al público elementos suficientes para incitarlos a la realización de alguna acción o el respaldo de alguna idea.

 

De esta manera los emisores no son categorizados por su estructura institucional o sus recursos de producción sino por la intención comunicativa en el diseño de su mensaje.

 

MENSAJE: Al ser el contenido de lo comunicado, es relevante poderlo imaginar desde el proceso para su construcción con ciertas características que lo hagan comunicable; es decir, que sea codificable y decodificable por un público y que cumpla con condiciones mínimas de claridad para cumplir con la intención del emisor.

Su categorización podría hacerse a partir del tipo de herramienta que utilice en su diseño conceptual:

·                  Mensaje que apela a la razón: que utiliza primordialmente argumentos racionales.

·                  Mensaje que apela al a emoción: utiliza primordialmente referentes a sentimientos y contenidos afectivos.

·                  Mensaje implícito: inconcluso, inacabado, que permita al público elaborar su propio desenlace del planteamiento, lo cual tiene un efecto de mayor apropiación del mismo y por lo tanto con un mayor valor persuasivo.

·                  Mensaje abstracto: no se pretende el mismo nivel de claridad, sino la interacción del público al interpretar los códigos y realizar su propia construcción.

 

PÚBLICO RECEPTOR: 

La categorización de los públicos o audiencias se ha venido dando a partir de criterios tomados de la sociología, la economía, la política o la mercadotecnia, agrupando a éstos en niveles socioeconómicos, o de acuerdo con su pertenencia a grupos étnicos, ubicación geográfica rural o urbana, etc. Aplicamos técnicas de investigación de las audiencias a partir de estos rubros y se forman grupos focales, muestreo para encuestas y entrevistas etnográficas, basados en lo demográfico, lo económico o –en el mejor de los casos- lo cultural. Sin embargo la comunicación no ha aportado un criterio propio, de procedencia comunicacional para entender y categorizar a las audiencias.

Considerando que lo relativo al ámbito estrictamente comunicacional es el mensaje dirigido a otro, del que desconocemos sus competencias para la percepción, comprensión y recordación de los mismos, podría intentarse una categorización de los públicos (diversos, por cierto) partiendo de este criterio, en la siguiente forma:

·                  Mayor nivel de decodificación de lenguajes visuales concretos: es decir, basados en imágenes dadas.

·                  Mayor nivel de decodificación de lenguajes auditivos.

·                  Mayor nivel de decodificación de lenguajes visuales creados a partir de su interpretación o recreación: es decir las imágenes que se crean en la mente usando los textos.

·                  Mayor nivel de decodificación lenguajes vivenciales o experienciales: cuando es mejor comprendido y recordado lo que se ha vivido, independientemente del énfasis en algún tipo de lenguaje.

 

Lo anterior se concibe como parte de la curricula de las licenciaturas en comunicación, donde el conocimiento de los procesos de interacción simbólica, mediante el uso y manejo de los medios de producción, no baste para formar un profesional capaz de intervenir en la sociedad de forma interpersonal, grupal o masiva. Será necesario el desarrollo de ciertos conocimientos y habilidades que la permitan:

1.     La aplicación de la forma de entender e interrelacionar los saberes acerca del mundo desde una competencia específica que es la comunicacional.

2.     Desentrañar lo que le es propio al campo y lo que requiere de las competencias de otras visiones de los fenómenos sociales. Es decir llegar al proceso del diagnóstico.

3.     Aplicar un protocolo de trabajo metodológico común a cualquier necesidad de intervención social, dentro de los tres momentos situacionales que se han identificado: la intervención para la resolución de problemas, la intervención para el desarrollo de áreas de oportunidad y la intervención para casos de contingencia.

4.     Desarrollar un plan estratégico de comunicación que le obligue a redactar el contenido de los mensajes, pensando en las competencias comunicacionales de los públicos y en las intenciones de los emisores.

5.     Producir, haciendo uso de los diversos medios de difusión, el mensaje que se proponga.

6.     Evaluar el impacto de la difusión del mensaje, en términos de comunicación y no de ventas, ratings o votos.

Presento la siguiente propuesta para el entendimiento y formación de comunicólogos, en lo que entiendo como una concordancia con Jesús Galindo, cuando dice” cada una de las cuatro dimensiones de la teoría es a la vez una dimensión de su aplicación práctica. Esta sistematización compone la primera parte de un catálogo posible de problemas por resolver, problemas que derivan de la teoría. Pero existe otra serie de problemas, los que vienen del mundo práctico cotidiano...En este punto podemos afirmar, que en esta relación de problemas y soluciones, y de preguntas y respuestas, un catálogo posible se desprende de la intención teórica, pero por otro de la necesidad práctica.” [2]

La aplicación de la disciplina de la comunicación nos lleva a la formación de profesionistas para:

·                  Entender: saberes cognitivos y contextuales de la comunicación y de otras disciplinas.

·                  Desarrollar habilidades: Para discriminar la forma de participación e intervención en un fenómeno social, con el uso del protocolo identitario y definitorio de la profesión, como un método de trabajo que parte de la auto observación del profesionista, como dueño de un “hacer”.

·                  Hacer: Capacidades para la producción.

 

. Deberán egresarse de las universidades, profesionistas que puedan aplicar sus habilidades en la intervención social, con estrategias propias de la comunicación y a partir de un protocolo de diagnóstico de lo que es una problemática de comunicación diferenciándola, de una que no lo es.

El protocolo para abordar la intervención en la resolución de problemas se desarrolla con los siguientes elementos:

Se crea una suposición, construida a partir de pre-saberes, observación y los síntomas claros de algún problema o necesidad de comunicación ( que puede ser concebida como un área de oportunidad o crecimiento); todo esto constituye el proceso de DETECCIÓN.

A partir de esta primera aproximación se realiza la investigación de contexto y antecedentes que puede realizarse con datos observados o bien con información documentada que incluyen factores micro y macro.

Los factores macro son aquellos que afectan a la situación, organismo o problema detectado, pero sobre los cuales no podemos incidir para modificarlos:

·        Historia/ categoría

·        Situación

·        Factores económicos

·        Factores tecnológicos

·        Factores sociales

·        Tendencias

·        Factores ambientales

·        Factores legales

·        Factores políticos.

 

Los aspectos micro son aquellos que afectan al  problema de comunicación, y sobre los cuales si podemos ejercer alguna acción para modificarlos:

·        Posicionamiento

·        Nivel de comprensión

·        Mezcla mercadológica: producto, precio, plaza, promoción

·        Medios de comunicación.

De la detección se construye una hipótesis de trabajo para proceder a la  investigación.

 

INVESTIGACIÓN:

El comunicólogo recure a la información ya documentada, o bien, desarrolla un plan de investigación ad hoc con lo cual podrá elaborar el diagnóstico. Debe contar con la claridad de criterios para seleccionar el tipo  de investigación que conviene de acuerdo con la situación comunicacional a resolver.

 

DIAGNÓSTICO: Una de las grandes ausencias en el trabajo profesional de los egresados de la carrera es la elaboración de un diagnóstico claro sobre lo investigado para poder definirlo y clasificarlo de acuerdo con sus características y su nivel de complejidad. Esta forma de análisis aportará una visión de las necesidades comunicacionales y de las opciones o escenarios posibles de intervención. En el momento que se establece el diagnóstico, se podrá decidir si la intervención del especialista en comunicación, resolverá el problema o si, por su naturaleza, éste deberá ser abordado por otra u otras disciplinas, y el comunicólogo actuará como elemento de apoyo o mera difusión de las medidas tomadas. Se sugieren los siguientes cuadros de clasificación como un primer ejercicio en la búsqueda de la construcción de categorías y de un banco de casos documentados que nos sirvan de referencia sobre los distintos tipos de problemáticas de comunicación.

 

 

ANÁLISIS DEL CONTEXTO COMUNICACIONAL DEL PROBLEMA DIAGNOSTICADO

 

 

 

NIVEL

CARÁCTER

ORIGEN

Interpersonal

Entretenimiento

Emisor

Grupal

Informativo

Mensaje: 1)código/canal

2) tono de la información

Institucional

Educativo

Receptor/Audiencia

Masivo

Persuasivo/Motivacional

Situación:1)espacio.     2)tiempo

 

CARACTERÍSTICAS DEL PROBLEMA:__________________________________

______________________________________________________________________________________________

 

Este primer cuadro nos facilita la clasificación del asunto de comunicación según: la audiencia a la que debe alcanzar el mensaje (nivel), las características del mensaje (carácter)  e intenta identificar el elemento básico de comunicación donde está localizada la causa del problema (origen).

De este modo nos quedará una frase final de esta forma:  “el problema de comunicación al que nos enfrentamos tiene un nivel grupal, su carácter es informativo y el origen del problema está en el emisor”.

 

Con estos datos claros, podemos pasar al siguiente cuadro de clasificación:

 

 

 

 

Recepción

 

 

 

Ecología

 

 

Medios

 

 

Ruido

 

 

 

 

Complejidad

 

 

Interno/escaso

Sistema abierto/neguen-trópico

Verbal

Unitario y autoeliminable

 

1

Externo/escaso

 

Impresos/ bajo

Costo

Diverso y autoeliminable

 

2

Interno/numeroso

Sistema cerrado/ne-guentrópico

Audiovisuales /

Bajo costo

Unitario y eliminable dependiente

 

3

Externo/numeroso

Sistema abierto/entrópico

Impresos y audiovisuales/

Bajo costo     

Diverso y eliminable dependiente

 

4

Interno y externo escaso

 

Impresos y/o audiovisuales alto costo/alcance limitado

Unitario no eliminable

 

5

Interno y externo numeroso

Sistema cerrado/entró-pico

Impresos y/o

Audiovisuales alto costo/alcance masivo

Diverso no eliminable

 

6

 

Ubicación:

 

Ubicación:

 

Ubicación:

 

Ubicación:

 

Ubicación:

 

PROMEDIO = ___________________________________

 

 

 

Este cuadro nos permite ubicar el entorno en el que se mueve el problema y sus dimensiones, de acuerdo con esto se deben tener en cuenta ciertas circunstancias y acciones que el comunicólogo tiene que realizar y/o prever.  De ahí que al obtener un número promedio de el tipo de problema al que nos enfrentamos podemos seguir ciertas recomendaciones que se enumeran a continuación.

 

RECOMENDACIONES a partir del promedio obtenido del problema matriz:

 

·        Nivel 1:              Investigación reducida

Sin necesidad de piloteo 

                     Posibilidad de expresiones más elaboradas

                               Evaluación a corto plazo

                          Poca intervención de otras disciplinas

 

·        Nivel 2-3:           Investigación moderada

Programas piloto en grupos reducidos

Uso de códigos comunes conocidos

Evaluación a mediano plazo

Intervención moderada de otras disciplinas

 

·        Nivel 4-5:           Incremento en la investigación (combinación de metodologías)

Piloteo recomendado

Simplificación de códigos de expresión

Evaluaciones y re-evaluaciones recomendadas

Intervención compleja de otras disciplinas. Necesidad de asesoría

 

·        Nivel 5-6:           Fragmentación del problema. Resolución paulatina

 

Uso del cuadro:

RECEPCIÓN: este apartado hace referencia al público al que va dirigido el proyecto de comunicación.  Si hacemos referencia a un grupo que está dentro del subsistema en el que nos movemos, lo llamaremos interno.  Si el público está localizado fuera del subsistema, lo llamaremos externo.  Lo numeroso de nuestro público meta es una medida cuantitativa, un público numeroso puede presentar mayor diversidad de condiciones o más dificultad de hacerle llegar el mensaje. Son  más complejos, no sólo más numerosos. Si bien no hay un número del cual partir para clasificar de una manera o de otro, podríamos tomar en cuenta la posibilidad de llegar a ellos de forma personal (entonces sería un público escaso), o la necesidad de usar herramientas de transmisión más sofisticadas y menos personalizadas, debido a la cantidad de sujetos involucrados.

ECOLOGÍA: entendemos así al medio ambiente en el cual implementaremos el plan y su relación por medio de canales de información que hay con la organización determinada.

Según la teoría de sistemas, el sistema abierto es aquel que necesita de su entorno para obtener ya sea energía, alimento, o hablando de los sistemas sociales: información.  Las relaciones de la organización (o subsistema) con su ambiente nos permitirán clasificar como abiertos, aquellos sistemas cuyo intercambio con los elementos externos los empujen a hacer modificaciones internas tanto en su estructura como en sus componentes. Es decir, una organización que permita la introducción de proyectos nuevos, de cambios de estructuras según las tendencias externas, o la influencia de información nueva en sus procesos y estructuras, es una organización abierta, no importa si hablamos de una familia, un grupo sindical, una empresa de autos o un canal televisivo. Von Bertalanffy explica que un sistema abierto recibe conexiones  de entrada y salida en cualquier punto del sistema.[3]

El sistema cerrado es aquel que intenta mantener el contacto con el entorno reducido a su mínima expresión, esto con el fin de no desequilibrarse y perpetuar las estructuras y funciones con las que ha venido trabajando. La información externa tiene poca relevancia o influencia en el sistema; es difícil que se integren cambios radicales porque son organizaciones que intentan mantenerse constantes o con mínimas modificaciones. Son sistemas que se autorregulan. Generalmente tienen un más eficiente control de la información, pero dependen por completo de su autoorganización.

El sistema entrópico es el que permite la desorganización en su interior para buscar nuevas formas de estructurarse, combinarse e interconectarse.

El sistema neguentrópico es el que tiene en su interior estructuras que impiden el desorden y controlan la información. Hay un control superior en la organización que traza las líneas y objetivos.

En términos simples para su correcta identificación: el sistema abierto/entrópico no sólo recibe y produce información de y hacia el entorno, permite su modificación por la influencia de éste, además de tener formas poco establecidas de comunicación y organización al interior.  El sistema abierto/neguentrópico es aquel que a pesar de sus conexiones con el entorno, tiene claras estructuras de transmisión de información al interior que evitan el desorden, así como un empleo de la jerarquía interna para establecer objetivos y procesos.   El sistema cerrado es el que intenta trabajar autónomamente con poca influencia del entorno, en el caso del entrópico, permite espacios de organización más libres en el interior o menos regulados por  la cabeza de la organización, en el caso del neguentrópico, además de permanecer con estructuras fijas y autónomas del medio en el que se desenvuelve, evita el desorden interno teniendo políticas claras, líneas de acción preestablecidas y procesos rígidos.

MEDIOS: en este cuadro están clasificados los medios de acuerdo a su costo, éste está relacionado en ocasiones con su alcance o rapidez para distribuir el mensaje.  Lo importante para efecto de la presente clasificación es que una vez que decidimos cuál emplear sepamos que será más complejo y costoso usar un medio masivo como la televisión, que un tríptico en blanco y negro distribuido a mano.

Hay otro tipo de implicaciones en la decisión de usar un medio u otro que estará definida por el conocimiento que tenemos de los alcances, usos y limitaciones de cada una de estas herramientas.

RUIDO: el ruido lo entendemos como un obstáculo en la comunicación, puede estar localizado en la codificación del mensaje, en el canal, en la percepción del receptor, en el entorno que rodea al proceso.  Es una interferencia en el proceso de la comunicación.  El ruido puede encontrarse en varios niveles y en uno o varios elementos de la comunicación. Un ruido en el receptor podría ser una disonancia cognitiva, un ruido en el canal sería interferencia electromagnética al transmitir la información, un ruido en el mensaje podría ser un código o lenguaje que el receptor conozca poco o en un tono que lo impulse a rechazar o a no comprender el contenido del mensaje. Una situación macro, si influye en el proceso de comunicación, puede considerarse un ruido. Ejemplo: los problemas ideológicos al codificar un mensaje (racismo).

Según la teoría de la información “el ruido es un problema sólo cuando interactúa  con un mensaje deseado al producir alguna destrucción mutua (con la información)”[4]. De ahí la necesidad de evitar al máximo que se produzca, ya que tiende a degradar la información o hacerla menos legible.

Un ruido es autoeliminable cuando sólo es necesario identificarlo para darle solución, no requiere un plan a largo plazo ni un proceso para su solución.

Si un ruido se elimina, presumiblemente, con el plan de comunicación que vaya a proponerse, es un ruido dependiente; alguna estrategia del plan tendrá que encaminarse a resolver el ruido o a crear un escenario que lo afecte y lo desaparezca. El  ruido independiente se clasifica como tal cuando su eliminación no está vinculada con la implementación del plan estratégico, puede solucionarse desde otra área más allá de la comunicación, o no tiene forma de resolverse, así que debemos tratarlo como una circunstancia macro, es decir, está en el sistema y tenemos que lidiar con esa perturbación cuando generemos el plan.

Ejemplo: si en una estación de radio el bajo volumen de la transmisión es un ruido, es independiente del plan que se haga para corregir la programación; tan sólo necesita identificarse para darle solución de inmediato, incluso antes de iniciar la implementación del plan.

La corrección de los códigos de lenguaje en los contenidos de la emisora, será un ruido dependiente de la puesta en marcha de ciertas estrategias, por tanto se clasifica como dependiente.

Un ruido no eliminable es la falta de credibilidad en la estación de radio, ya que ha estado involucrada con el narcotráfico.  Éste tipo de ruido permanecerá en  la percepción de una audiencia, afectando la información que provenga de esta organización.

Cuando hablamos de un ruido unitario nos estamos refiriendo a que la fuente que lo provoca es una sola. Un ruido diverso es aquel que se encuentra en varios elementos del proceso de la comunicación, o bien,  en una sola área pero tiene distintas fuentes o razones que lo provocan.

Es posible que un ruido no eliminable sea una problemática tan grande que haya que implementar un plan estratégico radical y general, no sólo de comunicación (aunque incluya un rubro al respecto), para intentar salvarlo. Por ejemplo: Empresa X es una trasnacional con empresas en varios países, un problema de derrama de petróleo en la India que causó muchas muertes, no sólo le reportó una mala imagen sino que vinculó el nombre de la empresa con inseguridad y contaminación del medio ambiente.  Ante este ruido no eliminable, la estrategia sugerida para continuar con su labor fue el cambio de nombre de la corporación, ya que era más costoso y complejo limpiar la imagen anterior de la empresa ante un público global que iniciar una nueva imagen desvinculada de la anterior desde el principio.

 

 

PLAN ESTRATÉGICO:

Una vez elaborado el diagnóstico y su clasificación, sigue el desarrollo de un plan estratégico cuya esencia es la definición y decisión del mensaje a difundir, lo cual, normalmente, es dejado a la intuición, la creatividad o la experiencia. Así mismo la disciplina deberá contar con una abanico de opciones de estrategias de comunicación que se irán construyendo a partir de la documentación y análisis de los casos, para generar “tratamientos” (casi en el sentido clínico) a las diversas situaciones y necesidades de intervención. Nada de esto ha sido generado por la comunicación todavía.

 

IMPLEMENTACIÓN Y EVALUACIÓN: Estos dos pasos del protocolo cierran el proceso, donde se realiza la producción del mensaje ya diseñado y se recurre a las técnicas de investigación, con el fin de evaluar el resultado de la intervención, a partir de los parámetros de la comunicación.

 

La concepción de la comunicación como una ciencia aplicada, cambia las prioridades en la formación de los profesionistas y le da un giro al campo laboral, permitiéndole insertarse en los medios de difusión de una forma más organizada y clara, así como explorar otros ámbitos sociales con una misma metodología de trabajo.

 

 

 

Bibliografía.

 

ALARCÓN, Donato; Fundamentos de la investigación clínica; México; Siglo XXI Editores; 1988

 

BURCKLEY, Walter; La sociología y la Teoría moderna de los sistemas; Buenos Aires; Amorrortu Editores; 1977

 

COLOM, Antoni; Teoría y metateoría de la educación. Un enfoque a la luz de la teoría general de sistemas; México; Ed. Trillas; 1982; pp. 229

 

ESTANY, Anna. La Fascinación por el Saber. España. 2000.      

GALINDO, Jesús. Sobre Comunicología y  Comunicometodología.

                              http://www.geocities.com/arewara/arewara.htm.  México, 2004.

 

GRACIA, Diego; Procedimientos de decisión en ética clínica; Madrid; Eudema Universidad; 1991

 

LILIENFELD, Robert; Teoría de sistemas. Orígenes y aplicaciones en ciencias sociales; México; Ed. Trillas; 1984; pp. 342

 

MACBRYDE, Cyril; BLACKLOW, Stanley; Signos y Síntomas. Fisiopatología aplicada e interpretación clínica; México; Nueva Editorial Interamericana; 1988

 

MORIN, Edgar; Introducción al pensamiento complejo; Ed. Gedisa; Barcelona; 1994; pp.167

 

VON BERTALANFFY, E; Teoría general de sistemas; Ed. FCE; México; 1976;

 

WIENER, Norbert; Cibernética y sociedad; Buenos Aires; Ed. Sudamericana; 1958

 

 

 



[1] Morin, Edgar. Introducción al Pensamiento Complejo, p.14

[2] Galindo, Jesús. “Sobre Comunicología y Comunicometodología” en http://www.gaocities.com/arewara.htm

[3] Von Bertalanffy es un biólogo que aporta el concepto de sistema abierto y cerrado para entender no sólo a los sistemas biológicos o mecánicos sino a los sociales también....

[4] Lilienfeld, Robert; Teoría de sistemas: orígenes y aplicaciones en ciencias sociales; p. 72

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