Notas sobre el estado
de la investigación de la comunicación
en México
Dr. Tanius Karam[1]
1. Entrada: lo que puede documentar el
pesimismo
Los
objetivos que persigo en este trabajo son hacer algunas inferencias sobre el
estado de la investigación de la comunicación en México lo que evidentemente
guarda estrechas relaciones con el estado de la región, pero justamente
intentaré explicitar algunas de esas relaciones. Parto de aceptar que un mapa
completo de la investigación en México (no digamos en la región compleja) es
prácticamente imposible entre otras razones porque no existen los recursos como
campo académico nacional que permitan realizar tal empresa.
El principal recurso con el que contamos en México
para hacer tal labor de sistematización y organización del campo académico es
sin duda la base de datos CONEICC[2] y las
de Raúl Fuentes Navarro (1988, 1995, 2003). La empresa la inició en 1983 con la
fundación del Centro de Documentación CONEICC; en 1988 con la publicación de La investigación de Comunicación en México,
sistematización documental 1956-1986 donde se recopila las referencias de
estudios sobre la comunicación en Comunicación; unos años después (mediados
noventa) la base de datos de CONEICC[3]
alcanzaba los 8000 documentos. En el campo académico de la comunicación son
ampliamente conocidos sus libros y su inusitado esfuerzo por hacer este
agrupamiento que se remonta antes de la saga de publicaciones que le
caracterizan. Muy recientemente en el último encuentro CONEICC (Guadalajara,
octubre 2003), Fuentes Navarro presentó su base de datos electrónica la cual
recupera el trabajo de sus textos y presenta la ventaja de su constante actualización.
Esta base agrupa hoy día más entradas que la suma de sus tres libros sobre
sistematización, entre otras razones porque su actualización es mucho más
rápida que la editorial.
Al
margen de las críticas de las que esta base puede ser objeto, de sus limitaciones
o sesgos, de sus imprecisiones conceptuales y limitaciones, nos parece un
esfuerzo además de muy valioso justamente por su unicidad; si bien se pueden
hallar muchas inconsistencias conceptuales[4] no
puede obviarse el monumental esfuerzo de este investigador. Por fortuna existe
aparte de sus publicaciones una base electrónica de datos que puede
consultarse en http://docu.gdl.iteso.mx/ccdoc/ en
donde se encuentra también un pequeño porcentaje de la muestra en documentos
impresos.
Otro
lugar para realizar la investigación imposible del todo en la comunicación
sería la Asociación Mexicana de Investigadores de la Comunicación (AMIC) pero
por desgracia no cuenta con información sistematizada, lo cual forma una
característica del campo académico de la comunicación. La AMIC ha funcionado
más como una red interindividual de investigadores (sobre todo de la UNAM) que
se saben visibilizar en determinadas coyunturas. Si bien no existe un recuento
de sus XXV congresos y de manera reciente han comenzado un proyecto de
publicación periódica de sus encuentros que pueden ayudar a dar una idea de la
gama de intereses que privan en varios investigadores, es por ello que al final
de nuestro trabajo hacemos una breve mención a éstos.
Otro
espacio que puede aprovecharse dentro de las publicaciones del CONEICC es su
anuario, como una muestra empírica de lo que se publica y una mirada sobre lo
que los investigadores realizan y piensa. Estos anuarios son la evidencia más empírica
que podemos encontrar en este Consejo para ofrecer algunas líneas sobre lo que
interesa a los investigadores de la comunicación en México. Desde hace 11 años
el CONEICC edita anualmente un Anuario que es quizá el principal texto
Académico nacional. Recientemente al conversar con el editor de sus dos últimos
números, Prof. Bernardo Russi comprobábamos la manera como los números van
aumentado; según me ha dicho quedaron para la edición 11 (que saldrá a finales de octubre 2004)
decenas de ensayos y trabajos fuera. En el siguiente cuadro sintetizamos y
actualizamos esta información (Cf. Gómez Vargas 2003: 11)
|
Anuario CONEICC |
Año |
Total textos |
|
I |
1994 |
13 |
|
II |
1995 |
10 |
|
III |
1996 |
9 |
|
IV |
1997 |
11 |
|
V |
1998 |
8 |
|
VI |
2000 |
12 |
|
VII |
2001 |
12 |
|
VIII |
2001 |
11 |
|
IX |
2002 |
20 |
|
X |
2003 |
17 |
|
XI |
2004 |
30 (aprox[5].) |
Iniciamos
nuestro trabajo con esta mención porque hay que resaltar que en las visiones
extensas sobre la comunicación en México hay mucho de ensayismo libre; poco
datos duros. Un gran pendiente del campo Académico de la comunicación mexicana
tendría que ser formar estos sistemas de información que permitan conocer con
menos incertidumbre la complejísima gama de orientaciones, estudios, temas,
preocupaciones. Sabemos que está creciendo el campo; cada vez hay más personas
y profesores escribiendo sobre temas muy diversos; en ocasiones hay
repeticiones de temas y hasta de resultados sin que los investigadores se enteren
de tal situación.
2. Con la venia del lector
2.1 una visita rápida a una noción
extensa de la comunicación y de sus objetos (reales y posibles) de estudio
Existe
un cierto consenso que la comunicación no es ciencia, es al menos una
disciplina, un área de estudio, un saber más o menos especializado que tiene en
la psicología social y la sociología política sus parientes más cercanos, aun
cuando las ciencias del lenguaje, la sociología cultural y la antropología
también demandan algún tipo de parentesco en este saber. Esta actitud nos
parece la más honesta como la que coloca Sánchez Ruiz en el artículo sobre la
investigación latinoamericana. El objeto de estas líneas no es profundizar ese
debate epistemológico sobre lo que hay escritos ya varios libros[6], pero
es inevitable hacer alguna mención cuando de investigación se trata, porque de
acuerdo a la construcción conceptual que se haga, será proporcional al propio
estado, a sus rutas de itinerarios y servirá como elemento comparativo para
juicios que se puedan emitir.
Si
bien los medios como realidad empírica, fenómenos social popularizan y
organizan el campo institucional en torno al cual se agrupan un epíteto de
términos (comunicación, información, publicidad, desarrollo humano…), éste es
tan solo una primera fundación que se entre 1930 y 1960. En la segunda mitad
del siglo se fortalece la circulación académica de la noción de comunicación;
los medios al acapara la noción olvidan lo dicho antes (y mucho antes) por
filósofos, humanistas, ingenieros, biólogos y se constriñe a los fenómenos
sociales de la mediación colectiva. En los primeros programas de estudio que
aparecen (sobre todo en las carreras que surgen después de la propuesta de la
CIESPAL a principios de los sesenta y de manera señalada la propuesta de la
Universidad Iberoamericana de 1960) hay un guiño hacia la propuesta más amplia
que hacía la CIESPAL. En estos proyectos y propuestas, en el diseño propio de
las carreras que pululan en todo el territorio de la región no hay una política consistente con relación a la
investigación, sus prácticas y modos de relación con el conjunto de la vida
social. No es casual que hasta hoy se siga hablando se la división
teorí-práctica, la desarticulación de mundo académico y social y demás
fenómenos que son rezagos de esos problemas de origen.
Si
partimos que la comunicación apela muchos procesos cobijados en sus nombres (al
grado del más amplio equivocismo), la salida mediática lejos de ser satisfactoria,
redunda en remedo epistemológico de poca monta y limita perspectiva; es obvio
decir que este debate más amplio se ha dado por mucho, lejos del campo
académico de la comunicación (y quizá a los denominados “comunicólogos” poco
importa). De cualquier forma aceptamos con Galindo (2003) hablar que ésta es
tan solo la “primera fundación: la del saber mediático sobre todo en EE.UU. entre 1930 y 1960.
La
segunda fundación de la comunicación como ciencia: que parte de los fenómenos
de interacción, las formas de la vida social, relaciones humanas; se abre la
veta a la comunicación humana como interacción social y que cubre desde lo
interpersonal hasta lo colectivo; el lugar canónico de este encuentro va ser la
“Universidad Invisible” (Cf. Winkin,
1990) y la pléyade de investigadores, teórico con Bateson a la cabeza que lejos
del campo de los medios ofrecen una primera mirada sistémica aplicada a los
estudios de comunicación. Palo Alto es el punto de cristalización de otros
proyectos que pueden encontrarse en el camino y que tiene pertinencia desde
nuestra perspectiva para los estudios de comunicación: el interaccionismo
simbólico (las obras sobre todo de Park quien era periodista y Mead, más
filósofo que sociólogo), la micro-sociología de Goffman, la cibernética y sus
aplicaciones a las ciencias sociales y los enfoques interpretativos que viene
como aplicaciones en primer lugar de la fenomenología social. Lo interesante de
esta “segunda fundación” es su empeño mucho más ambicioso que la “primera”, de
autores como G.H. Mead, G. Bateson quienes ven la comunicación no como una
disciplina sino como la “ciencia de ciencias” para conocer la manera como se
configura y estructura lo real. En ese sentido la aspiración de una ciencia de
la comunicación[7]
tiene en estos dos autores una amplísima posibilidad que queda por explorar en
nuestro campo académico.
La
comunicación como campo académico se ha visto principalmente configurado por
dos momentos, nodos de organización distintos entre sí: la comunicación y los
estudios culturales, los cuales coinciden en tiempo a las fundaciones pero no
se identifican a ellas, salvo en el primer caso. La psicología social y la
sociología política crean una tradición de gran importancia para los estudio
(quizá la mayor) que se remite al estudio de los efectos psico-sociales de los
medios; en esta perspectiva incluimos los estudios de la tradición
funcionalista estadounidense, pero también las variedades y modos que han
surgido desde otras perspectivas que tienen esta preocupación parecida. En
ambos casos “fundaciones epistémicas” y organizadores del campo” se dan los
medios como centro y origen. Galindo (2003b) sugiere la imagen de una dona que
tiene al centro el estudio de los medios (principalmente psico-sociales y
socio-políticos) y después el gran poder aglutinador de los estudios culturales
(EC) que tienen muchos objetos, se podría que casi todo les llama la atención;
si bien surgen con énfasis en lo local su vocación es de generalización sobre
las condiciones de construcción de la vida social y simbólica de los actores
que comparten los fenómenos de lo trasnacional, lo internacional, lo
multinacional; los EC son en sí mismos un archipiélago que toca lo mismo los
medios y la comunicación mediática que los jóvenes, las mujeres, las minorías,
los movimientos sociales; en su ambición abarcadora quiere establecer diálogos
y correspondencias con la historia, la globalización, la estética, la ecología.
En
suma que el primer triángulo para un estudio extenso de la comunicación lo
formarían los medios (con todo lo que significa y cabe, en sus versiones y
modos, sus trayectorias, objetivos o efectos a estudiar a nivel micro, medio o
macro social), el mundo de las relaciones humanas (terapias, relaciones
cara-cara, comunicación grupal, interacción, metodologías de participación
grupal, redes etc.) y los estudios culturales (y su serie de aplicaciones a los
estudios de comunicación, que no se reducen por cierto a los medios).
Este
debate no nos parece menor toda vez que la investigación se ve alimentada de la
reflexión teórica previa, aun cuando no se queda en ella. De este debate emana
un programa, unas líneas, unas preocupaciones, una actitud, unas herramientas,
unos modos para mirar, entender e intervenir el mundo (físico, simbólico…).
Para Lozano (1996: 13-16) la teoría de la comunicación en nuestra región tiene
asignado un papel clave en la respuesta a interrogantes sobre el objeto de
estudio, la aplicación académica, la definición de la investigación, las
dimensiones sociales (participación e intervención) de la misma; la teoría es
el punto de encuentro (y desencuentro) de análisis de los procesos de
comunicación desde las diversas corrientes y enfoques; el lugar donde se
explicita y aclara las formas de convivencia de la “inter”, “multi”y “trans”
disciplinario”
2.2 Sin ánimo de provocar: Breve nota
sobre el término “investigación”
Junto
a esta palabra la propia actividad de la investigación pide ser definida. Si
bien es un término no tan equivocista como el de comunicación, la experiencia
en la práctica docente nos ha hecho en no pocas ocasiones recordarla y
precisarla como algo distinto a la mera certificación, al trabajo de tesis como
tal o a varios sustitutos que el mundillo universitario (de manera señalada en
las universidades privadas aunque no es privativo de ellas) ha inventado para
incentivar la titulación. Una de estas confusiones que escuché en una
universidad es entender la “investigación” como sinónimo de la demostración o
presentación de un trabajo que evidencia la competencia sobre algo. No es aquí
el espacio para analizar este problema en profundidad, que por otra parte tiene
sus antecedentes en la propia historia del campo académico, pero lo señalamos
como otro síntoma de la confusión que priva incluso en no pocas instituciones de
lo que es la investigación como proceso de construcción de conocimiento, como
práctica social y requisito para certificar que un estudiante que ha pasado por
las aulas 4 ó 5 años es apto para algo.
Estos
equívocos se extienden de manera menos inocente sobre notables ensayistas,
escritores que encabezan los podium en organizaciones (regionales o
internacional) de investigadores de la comunicación; pero que no son
“formalmente” investigadores si por esto quiere decir la elaboración de una
serie de operaciones fundamentales en la definición de dicha actividad
intelectual. Es el caso de notables ensayistas que escriben sobre lo que leen,
pero que en su vida han hecho una entrevista, una etnografía y no digamos un
grupo de discusión o una encuesta, analizado una gráfico (o menos producirla).
Autores con decenas de textos, caracterizados por una gran comunicabilidad,
claridad en las ideas, habilidad para autocitarse o parafrasear el pensamiento
de otros (por lo general sus amigos) y unas estrategias expositivas que no
siempre abundan en la producción académica del campo; en oposición no se
encuentra en ninguna página de tan amplio trabajo existe producto o referencia
a una investigación; sí en cambio la
libre opinión, el ensayismo literario, juicios más o menos bien
articulados, estructurados.
Con
todo esto no queremos decir que estos autores y los trabajos que producen no
puedan aportar y dar luz sobre el estado de la investigación y la teoría en
comunicación, como de hecho ha sucedido en algunos casos. ¿Quién no haya hecho
trabajos con extracción de datos de la realidad no es investigador? No es una
frontera rígida: el ensayo puede dar luces para preguntas que se hace el
investigador y esta actividad alimentar el trabajo del ensayista. Escribir,
ensayar, investigar son actividades intelectuales que pueden diferenciarse por
sus métodos y modos aproximación, por el discurso que emana, las redes donde
circulan sus trabajos, así como los modos de consumo y apropiación por parte de
las comunidades interpretantes de usuarios. En principio también el término
“investigador” no designa un estatuto de ser humano, es un modo de hacer
preguntas y encontrar respuestas, soluciones o alternativas a lo que se
plantea. Las investigaciones tienen son trabajos que por lo general siguen
ciertos modos y estructuras, es posible identificar operaciones discursivas,
mediante procedimientos que producen un discurso autorreferencial, en extremo
articulado y aunque cuando puede ser producto solamente de opiniones sueltas, o
inferencias; la investigación quiere remitir a un conjunto de pasos
medianamente ordenados y sistematizados que han sido extraídos-construidos de
la realidad social. No todo trabajo abultado e informado es una investigación.
El sentido del comentario quiere guardar un poder a la tendencia de llamar a
todo, investigación, o bautizar seminarios avanzados como “de investigación” o
pensar que toda “tesis” de grado por el hecho de serlo cumple el estatuto de
investigación. Creemos que muchos
trabajos presentados en coloquios de investigadores o encuentros son
básicamente ensayos, no investigaciones. Esto de suyo no es malo, solo que hay
que saberlo para no caer en el error de nombrar a toda investigación (como a
todo se le nombra comunicación sin mediar análisis alguno), por el solo hecho
de citar algunas fuentes o remitir a algunos datos lo sea. Esta debate tal vez
no resuelva el entuerto y las divisiones, los sutiles modos de
intercomunicación que hay entre la investigación conceptual y la aplicada. De
manera rápida aceptamos con Ortega y Gasset la idea que el ensayo es la ciencia
menos la prueba explícita; queremos ver en esta “prueba” la diferencia sutil y
delicada en ocasión entre estos dos modos de escribir y pensar, de analizar y
reflexionar.
Tal
vez más de uno salte de su silla ahora para increpar la provocación que aspira
solamente a la manera del viejo método fenomenológico “poner comillas” sobre lo
sabido para cuestionar y extraer una nueva perspectiva. Ahora bien no es objeto
de este trabajo extender la gama de matices que hay sobre el propio concepto de
ensayo a lo que suele colgarse de manera desenfadada títulos, adjetivos y
definiciones de manera que para cualquier cosa con frecuencia los profesores
solicitamos a los estudiantes, “hagan un ensayo”, sin mucha precisión de lo que
eso quiere decir.
Coincido
con la idea que la licenciatura en comunicación no tiene que formar
investigadores, sino promover la formación de personas comprometidas con el
conocimiento, con su comunidad y de aquí es que puede surgir una manera para
indagar y responder, para trabajar y organizar antes del mundo exterior, el
propio universo de los personal y cotidiano. Esta ha sido una típica pregunta
de un campo tibio y mezquino, que se ve a sí mismo (lo cual, tenemos que
matizar, no es malo del todo); el problema es el exceso, la parálisis; que el
resultado de tanta visita al ombligo[8] siga
siendo la vaguedad conceptual.
3. ¿Qué es investigar la comunicación?
Primer acercamiento desde las organizaciones internacional de comunicación
Como
método de trabajo partamos para realizar este mapa, estado del arte o agrupación de algunos temas de lo que viene
ya operando en algunas organizaciones internacionales Tomamos como salida lo
quede analizar las divisiones de los grupos o áreas de investigación o trabajo
que existen ya en algunas organizaciones internacionales de comunicación. Si
vemos los grupos de trabajo (GT), divisiones y secciones, equipos de proyectos
de investigación que aparecen en las páginas de Internet por parte de
la Asociación Latinoamericana de Investigadores de la Comunicación
(ALAIC), la Internacional Communication
Association (ICA) (http://www.icahdq.org/divisions/)
y la Asociación Internacional de Investigadores de la Comunicación (AIERI) (http://www.iamcr.net/). La lectura de sus
grupos y temas que ya funcionan y gozan de cierta articulación las resumimos en
el primer gráfico.
Gráfico 1
|
ALAIC |
ICA |
AIERI |
|
1.Comunicación, Tecnología y
Desarrollo 2. Comunicación y Ciudad 3. Comunicación Política y
Medios 4 - Economía Política de
las Comunicaciones 5 - Estudios de
Recepción 6 - Estudios sobre
Periodismo 7 - Ética y Derecho de la
Comunicación 8 - Folkcomunicación 9 - Comunicación y
Educación 10 - Comunicación y Salud 11 - Discurso y
Comunicación 12 - Comunicación Organizacional
y Relaciones Públicas 13 - Comunicación
Publicitaria 14 - Historia de la Comunicación 15 - Medios Comunitarios y Ciudadanía 16 - Telenovela y Ficción
Seriada 17 - Teorías y Metodologías de
la Investigación en Comunicación 18 - Internet y Sociedad
de la Información 19 - Comunicación
Intercultural 20 - Comunicación y Estudios
Socioculturales 21
- Medios de Comunicación, Niños y Adolescentes |
1.Sistemas
de información 2.Comunicación
Interpersonal 3.Comunicación
Masiva 4.Comunicación
Organizacional 5.Comunicación
Intercultural y Desarrollo Comunitario 6.Comunicación
y Salud 7.Filosofía
de la Comunicación 9.Comunicación
Popular 10.Relaciones
Públicas 11.Estudios
de Género 12.Aspectos
legales y políticos de la comunicación 13.Lenguaje
e Interacción Social 14.Comunicación
Visual 15.
Estudios sobre estudios de trans-género (Gay, lesbianas, bisexuales )
16.Comunicación
Intergrupal 17.Estudios
de Periodismo |
(secciones) 1.Audiencia y Estudios de Recepción 2. Comunicación comunitaria 3.Género y Comunicación 4. Historia 5. Comunicación Internacional 6. Red de jóvenes (estudiante, profesores) 7. Aspectos legales 8. Medios y Deporte 9. Investigación de la Educación para los medios 10.Investigación de comunicación participativa 11. Grupo de investigación en comunicación política 12. Economía política 13. Educación 14. Psicología y opinión pública 15. Tecnología y políticas de comunicación (grupos de trabajo) 16. Comunicación y SIDA 17. Diáspora y Medios 18. Digital Divide 19. Medios ambiente, ciencia y comunicación de riesgos 20. Políticas europeas para redes de radio y televisión 21. Políticas globales sobre medios 22. Salud, tecnología y comunicación 23. Grupos islámico sobre medios 24. Medios, religión y comunicación 25. Análisis de productos mediáticos 26. Cultura popular 27. Comunicación intercultural y medios después del
socialismo |
Los
listados como tal no son homogéneos en su interior, tiene pliegues y evidencian
unos determinados intereses que pueden ser producto de las trayectorias propias
la historia de la organización, de la propia evolución de sus grupos en
relación con su peso institucional. Los grupos además no se excluyen y en
ocasiones se repiten o mejor dicho se redefinen, se acercan a temáticas que
pueden ser parecidas o cercanas pero que gozan de redes personales e
institucionales que les dan consistencia. De la misma forma existen claramente
aspectos presentes en una asociación que no se encuentran más que subsumidos en
una categoría más amplia, como el caso de los estudios sobre religión que hay
en AIERI y no hay en ALAIC.
En
cuanto las constantes en las tres organizaciones vemos en primer lugar las
referencias políticas de los medios y a las tecnologías de información
(Internet, tecnología, sistemas reinformación, políticas de comunicación) la
cual es sin duda una de las más difundidas y de mayor preocupación desde hace
varios lustros. Encontramos referencias a las dimensiones comunitarias,
participativas de la comunicación que se nos antojaría más extensa pero que no
forman un núcleo denso. Otro tanto sucede con los Estudios Culturales aparecen
vestidos con distintos nombres y aspectos (estudio de recepción, audiencias,
cultura popular, comunicación y estudios socio-culturales) y explican cómo se
han convertido en organizadores del campo académico. Nos llama gratamente la
atención que el área de comunicación y salud se halle presenta de forma clara
en las tres organizaciones, como un vector importante de lo que en los ochenta
se denominada genéricamente “comunicación y desarrollo” (presente pero asociado
a otros descriptores como en GT1 de ALAIC).
Si
relacionamos el cuadro con lo que hemos llamado con Galindo “la segunda
fundación” de la comunicación, vemos que su presencia es mínima, sólo ICA tiene
un grupo ex profeso de interacción asociado a estudios del lenguaje e
interacción social. En cambio los cuatro grandes centros de interés para los Estudios
Culturales (jóvenes, género, minorías, movimientos sociales) se encuentran
representados de diverso modo y forma.
4. Primera mirada sobre México: una
lectura de la sistematización de Fuentes Navarro
Como
señalamos, tenemos las tres obras publicados por este investigador del ITESO en
la ciudad de Guadalajara nos ofrece sobre todo en sus cuadros y estudios
introductorias a dicha sistematización elementos para el debate. En el primer
trabajo (Fuentes 1988) la muestra es de 877 documentos; en la segunda
sistematización 1019 fuentes documentales; y para la más reciente 1661
referencias; en total son más de 3500 lo que supone un promedio anual (entre
1956 y 2001) de 77.3 obras. El descriptor se encuentra tomado de lo que el
propio Fuentes Navarro señala en los cuadros que coloca en los estudios
introductorios que acompañan a cada una de las tres ediciones. Los porcentajes
lo hemos coloca (o dejado de hacerlo) cuando el propio autor así lo hace. De la
misma manera el descriptor no siempre atiende a la totalidad de la muestra, de
hecho se hace cuando la fuente indexada lo señala lo que permite precisión en
algunos aspectos, pero inserta un sesgo para generalizaciones más amplias de la
muestra.
Sistematización
1956-1986
|
Descriptor |
Categoría |
000 |
% |
|
TAXO-NOMÍA DE DOCUMENTOS |
Investigación de la comunicación |
154 |
17.5 |
|
Política de comunicación |
133 |
15.1 |
|
|
Planificación y administración de
la comunicación |
306 |
34.9 |
|
|
Personal de la comunicación |
143 |
16.3 |
|
|
Capacitación del personal de
comunicación |
96 |
10.9 |
|
|
Sociología de la comunicación |
298 |
33.9 |
|
|
Psicología de la comunicación |
68 |
7.8 |
|
|
Procesos de comunicación |
203 |
23.1 |
|
|
Medios de comunicación |
553 |
63 |
|
|
Tecnologías de comunicaciones |
31 |
3.5 |
|
|
Industria de las comunicaciones |
113 |
12.9 |
|
|
Usuarios de las comunicaciones |
283 |
32.3 |
|
|
|
|
|
|
|
DE LOS USUARIOS (32.3% DEL TOTAL) POR ACTORES Y SECTORES SOCIALES |
Instituciones |
113. |
12.9 |
|
Campesinos |
57 |
6.5 |
|
|
Sectores populares |
31 |
3.5 |
|
|
Niños |
31 |
3.5 |
|
|
Jóvenes |
15 |
1.7 |
|
|
Trabajadores |
14 |
1.6 |
|
|
Indígenas |
14 |
1.6 |
|
|
Mujeres |
8 |
0.9 |
|
|
|
|
|
|
|
DE LOS MEDIOS (26% DEL TOTAL) |
Medios en general |
228 |
26. |
|
Prensa |
108 |
12.3 |
|
|
TV |
108 |
12.3 |
|
|
Radio |
41 |
4.8 |
|
|
Cine |
35 |
4.0 |
|
|
Historietas, fotonovelas |
22 |
2.5 |
|
|
Teatro |
5 |
0.6 |
|
|
Fotografía |
3 |
0.3 |
|
|
Audiovisuales |
3 |
0.3 |
|
|
|
|
|
|
|
EN CUANTO A LAS FUNCIONES SOCIALES ESTUDIADAS (15.6 DEL TOTAL) |
Educación |
143 |
|
|
Política |
133 |
|
|
|
Organización |
80 |
|
|
|
Campañas sociales |
73 |
|
|
|
Información |
63 |
|
|
|
Desarrollo Rural |
49 |
|
|
|
Promoción popular |
41 |
|
|
|
Publicidad |
37 |
|
|
|
Propaganda |
13 |
|
|
|
Relaciones Públicas |
3 |
|
Sistematización
1986-1995
|
Categoría |
Descriptor |
000 |
% |
|
POR TEMAS-OBJETO DE ESTUDIO (MEDIOS DE COMUNICACIÓN) |
Televisión |
207 |
|
|
Medios de comunicación en general |
197 |
|
|
|
Radio |
93 |
|
|
|
Nuevas tecnologías |
81 |
|
|
|
Prensa |
57 |
|
|
|
Cine |
49 |
|
|
|
Lenguaje |
15 |
|
|
|
video |
13 |
|
|
|
Música |
11 |
|
|
|
Revistas |
8 |
|
|
|
Otros medios |
22 |
|
|
|
|
|
|
|
|
POR TEMAS OBJETOS DE ESTUDIOS (QUE NO SEAN MEDIOS) |
Investigación de la comunicación |
92 |
|
|
Políticas nacionales |
77 |
|
|
|
Curriculum en comunicación |
42 |
|
|
|
Culturas populares |
24 |
|
|
|
Movimientos sociales |
23 |
|
|
|
Ciudad / culturas urbanas |
20 |
|
|
|
Discurso político / oficial |
14 |
|
|
|
Culturas indígenas |
11 |
|
|
|
Bandas juveniles |
9 |
|
|
|
Culturas campesinas |
9 |
|
|
|
Otros objetos |
49 |
|
|
|
|
|
|
|
|
POR MARCOS DE INVESTIGACIÓN |
Sociológico |
381 |
37.4 |
|
Comunicacional |
158 |
15.5 |
|
|
Estructural |
82 |
8 |
|
|
Histórico |
81 |
8 |
|
|
Educacional |
71 |
7 |
|
|
Otros |
58 |
5.8 |
|
|
Antropológico |
56 |
5.5 |
|
|
Político |
29 |
2.8 |
|
|
Metodológico |
27 |
2.6 |
|
|
Semiótico |
26 |
2.5 |
|
|
Epistemológico |
25 |
2.5 |
|
|
Económico |
14. |
1.4 |
|
|
Literario |
11 |
1.1 |
|
|
|
|
|
|
|
MÉTODOS DE INVESTIGACIÓN (228 /1019 TRABAJOS) |
Análisis de contenido |
62 |
|
|
Encuestas |
46 |
|
|
|
Etnografía |
23 |
|
|
|
Sistematización documental |
22 |
|
|
|
Análisis semiótico |
15 |
|
|
|
Observación participante |
14 |
|
|
|
Análisis del discurso |
12 |
|
|
|
Biografía |
12 |
|
|
|
Diagnóstico |
9 |
|
|
|
Entrevistas |
6 |
|
|
|
Análisis comparativo |
3 |
|
|
|
Diseño experimental |
3 |
|
|
|
Histórico-estructural |
2 |
|
|
|
Hermenéutica |
1 |
|
|
|
Prospectiva |
1 |
|
|
|
|
|
|
|
|
FASES O PROCESOS DE LA COMUNICACIÓN ESTUDIADA (767/ 1019) |
Instituciones |
348 |
|
|
Infraestructura |
7 |
|
|
|
Producción |
60 |
|
|
|
Mensajes / Discursos |
163 |
|
|
|
Circulación |
25 |
|
|
|
Recepción |
164 |
|
|
|
|
|
|
|
|
GÉNEROS COMUNICATIVOS / FUNCIONES SOCIALES INVESTIGADAS (608/ 1019) |
Educación / socialización |
147 |
|
|
Identidad cultural |
98 |
|
|
|
Política |
61 |
|
|
|
Regionalización |
55 |
|
|
|
Información noticias |
45 |
|
|
|
Información electoral |
30 |
|
|
|
Información impacto Tratado de
Libre Comercio |
27 |
|
|
|
Telenovelas |
24 |
|
|
|
Consumo / difusión cultural |
21 |
|
|
|
Publicidad |
21 |
|
|
|
Recepción crítica |
19 |
|
|
|
Entretenimiento |
15 |
|
|
|
Organización social |
12 |
|
|
|
Otros |
33 |
|
|
|
|
|
|
|
|
SUJETOS DE REFERENCIA DE LA INVESTIGACIÓN (935 / 1019) |
Sistemas / Instituciones medios |
363 |
|
|
Academia |
226 |
|
|
|
Estado / gobierno |
93 |
|
|
|
Audiencias de medios |
65 |
|
|
|
Universidades |
44 |
|
|
|
Niños |
44 |
|
|
|
Jóvenes / adolescentes |
19 |
|
|
|
Escuelas |
16 |
|
|
|
Familias |
13 |
|
|
|
Cineastas |
11 |
|
|
|
Estudiantes universitario |
11 |
|
|
|
Otros |
42 |
|
SISTEMATIZACIÓN
1995-2001
|
Categoría |
Descriptor |
000 |
% |
|
TÓPICO POR ENTORNO SOCIO-ECONÓMICO |
Globalización Y economía |
217 |
|
|
Estructuración y cambio social |
190 |
|
|
|
Sociedad de la información y cambio
tecnológico |
160 |
|
|
|
Relaciones comerciales |
133 |
|
|
|
Violencia, censura, discriminación
social |
110 |
|
|
|
Modernización |
83 |
|
|
|
Organización del trabajo |
71 |
|
|
|
Historia social |
54 |
|
|
|
Comunicación institucional y
organizacional |
32 |
|
|
|
Comunicación internacional e
intercultural |
12 |
|
|
|
|
|
|
|
|
TÓPICOS POR ENTORNO POLÍTICO (198 documentos, 11% del total) |
Legislación y reforma jurídica |
198 |
|
|
Democracia |
153 |
|
|
|
Política, poder gobierno |
148 |
|
|
|
Estado |
132 |
|
|
|
Elecciones y partidos políticos |
95 |
|
|
|
Derecho a la información |
96 |
|
|
|
Políticas culturales y de comunicación |
77 |
|
|
|
Libertad de expresión |
74 |
|
|
|
Movimientos social y participación |
72 |
|
|
|
Comunicación Política |
50 |
|
|
|
Cultura política/ opinión pública |
38 |
|
|
|
|
|
|
|
|
TOPICO POR ENTORNO SOCIO-CULTURAL (198 documentos, 12% del total) |
Identidades sociales |
171 |
|
|
Ciudad y cultura urbana |
164 |
|
|
|
Educación |
137 |
|
|
|
Identidad nacional |
96 |
|
|
|
Códigos, lenguajes, discursos |
91 |
|
|
|
Percepción, cognición, aprendizaje |
88 |
|
|
|
Religiosidad y creencias |
61 |
|
|
|
Educación alternativa |
53 |
|
|
|
Vida Cotidiana |
48 |
|
|
|
Literatura y teatro |
47 |
|
|
|
Multiculturalidad |
37 |
|
|
|
Procesos de comunicación |
35 |
|
|
|
Arte |
24 |
|
|
|
Música |
23 |
|
|
|
Comunicación interpersonal |
21 |
|
|
|
Ciencia |
13 |
|
|
|
|
|
|
|
|
POR REFERENCIA SUJETOS SOCIALES ESPECÍFI-COS (11% del total) |
Adolescentes |
54 |
|
|
Familias |
43 |
|
|
|
Mujeres |
28 |
|
|
|
Niños |
27 |
|
|
|
Usuarios de información |
18 |
|
|
|
Indígenas |
14 |
|
|
|
|
|
|
|
|
POR REFEREN-CIA A COMUNI-CACIÓN MASIVA |
Comunicación masiva |
222 |
|
|
Industrias y agentes culturales |
89 |
|
|
|
Producción y difusión de noticias |
85 |
|
|
|
Publicidad, propaganda y
mercadotecnia |
35 |
|
|
|
Difusión de la cultura |
26 |
|
|
|
Entretenimiento |
18 |
|
|
|
|
|
|
|
|
POR REFERENCIA A LOS MEDIOS DE INFORMA-CIÓN (12.6 DEL TOTAL) |
TV |
379 |
|
|
Telecomunicaciones, computadoras e
internet |
260 |
|
|
|
Prensa |
179 |
|
|
|
Cine |
104 |
|
|
|
Radio |
84 |
|
|
|
Libros y publicaciones periódicas |
58 |
|
|
|
Material didáctico y juegos
educativos |
35 |
|
|
|
Historia de la prensa |
31 |
|
|
|
Video y videojuegos |
23 |
|
|
|
Historia de la TV |
21 |
|
|
|
Historia del cine |
16 |
|
|
|
Bibliotecas, museos y archivos
públicos |
12 |
|
|
|
Fotografía, caricatura y comic |
10 |
|
|
|
Historia de la radio |
7 |
|
|
|
|
|
|
|
|
POR REFERENCIA A MARCOS DISCIPLINA-RIOS 426, 25% DEL TOTAL |
Investigación de la comunicación |
147 |
|
|
Ciencias sociales |
51 |
|
|
|
Historiografía |
47 |
|
|
|
Ética |
37 |
|
|
|
Sociología de la comunicación27 |
|
|
|
|
Semántica y semiótica |
23 |
|
|
|
Antropología |
15 |
|
|
|
Estudios culturales |
15 |
|
|
|
Linguistica |
13 |
|
|
|
Estética |
12 |
|
|
|
Enfoque interdisciplinario |
11 |
|
|
|
Teoría de la información |
10 |
|
|
|
Filosofía y humanidades |
9 |
|
|
|
Psicología de la comunicación |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
POR MARCOS Y RECURSOS METODOLÓ-GICOS 469 documentos, 28% del total |
Estudios de audiencia |
97 |
|
|
Análisis cualitativo |
50 |
|
|
|
Análisis de contenido |
47 |
|
|
|
Análisis del discurso |
43 |
|
|
|
Análisis cuantitativo |
29 |
|
|
|
Análisis cultural |
28 |
|
|
|
Biografía e historia de vida |
28 |
|
|
|
Revisión bibliográfica |
28 |
|
|
|
Estudios de recepción |
26 |
|
|
|
Cronología y cartografía |
25 |
|
|
|
Estudios de mercado |
14 |
|
|
|
Historia oral |
13 |
|
|
|
Análisis comparativo |
12 |
|
|
|
Entrevistas y grupos de discusión |
12 |
|
|
|
Encuesta |
11 |
|
|
|
Documentación y bases de datos |
6 |
|
Existen
muchas posibilidades para analizar esta
información. Si bien extensa, la lista por sí sola es descriptiva y ofrece
luces para comentar lo que ha interesado a los investigadores mexicanos.
Insistimos en no dar un valor absoluto a estos datos toda vez que el mismo
lector comprobará algunas imprecisiones, sin embargo es lo más estructurado que
existe en el campo académico mexicano, lo que algunos países de la región de
hecho no tienen. La lectura puede ser tanto sincrónica como diacrónica. Fuentes
Navarro por desgracia para los objetivos de este cuadro y artículo ha ido
cambiado sus propios descriptores, por lo que no es sencillo hacer una lectura
transversal, de cualquier manera algunas cuestiones alcanzan a identificarse en
cuanto temáticas, métodos y perspectivas. La suma integrada de los descriptores
hace un listado de lo más completa para identificar variantes y formas en su
dimensión sincrónica y diacrónica; la manera como ciertos temas se inscriben
con fuerza en la agenda nacional de investigación (el caso del acuerdo
comercial con Canadá y EE.UU. a principios de los noventa) o bien la manera
como algunas categorías (por ejemplo los estudios socio-culturales) se
despliegan en otros y completan la reflexión que una comunidad hace.
De
forma muy esquemática vertimos algunas observaciones, cada una de ellas
desprende ejes de discusión y pediría muchos más detalles; pero como notas que
se proponen en estas líneas, son eso, ideas más o menos sueltas para un debate
mayor y para ser cotejado con lo que en otros países de la región sucede:
a) En cuanto al tipo de usuario, sujeto de investigación
la base de datos confirma una obviedad: la supremacía de los medios en tanto
instituciones sociales como entidad social de mayor interés. El tema central de
estudios de la comunicación son los medios; cabe señalar que ha habido otros
objetos no mediático que han ingresado; en los ochenta pareció que el ámbito de
comunicación organizacional podría desplazar la investigación mediática; esta
ha crecido, es un tema recurrente, pero no alcanza en la preferencia de los
investigadores mexicanos a los medios. De los medios tradicionales de
comunicación (prensa, TV, cine y radio), éste último es sobre el que menos
trabajos existen en comparación con los otros medios.
b) En cuanto al estudio de los medios (por citar un
descriptor) lo que más ha prevalecido son las menciones generales. De la primera
a la segunda sistematización la TV y la imagen desplaza a la prensa. En la
edición de 2001 se insertan las cuestiones de Internet como uno de los
campos-temas crecientes, aun cuando la prensa no desaparece porque de hecho es
el siguiente tema de importancia en la reflexión.
c)
De los grandes
temas de contexto, la globalización aparece como una preocupación, lo que de
hecho confirma Pineda como uno de los
grandes temas de la investigación de la comunicación. Esta es una tendencia
recurrente en la cual globalización se estudia en su relación con las
tecnologías de información, especialmente con Internet y sus derivaciones en el
campo de la cultural; asimismo los impactos de la globalización sobre la
comunicación preocupa no solo a quienes tienen una perspectiva económica o
político, sino sobre todo socio-cultural.
d) En cuanto las dimensiones del proceso de comunicación
nos ha llamado la atención confirmar la importante en los estudios sobre
mensajes, discurso es mayor que los propios trabajos sobre producción; Fuentes
Navarro por desgracia no desglosa este descriptor en todas ediciones de su
sistematización. De cualquier manera se puede decir que una de las perspectivas
más recurrentes ha sido la utilización del análisis de contenido y de manera
alterna los análisis ideológicos, semiótico y del discurso como horizontes de
trabajo para conocer el contenido de lo medios o actores sociales. La idea del
mensaje no parece ser menor, el mismo Manuel Martín Serrano reconoce como
objeto privilegiado de su teoría social de comunicación el análisis de lo que
denomina productos comunicativos. Ahora bien en la última sistematización la
perspectivas cuantitativa y cualitativa se encuentran muy cercanas una de otra;
a diferencia de lo que ocurre en el seguimiento 1856-1986 en el que
marcadamente el análisis de contenido triplica su recurrencia por sobre los
métodos cualitativos. Tal vez asista el campo mexicano (como muy probablemente
otros) a un equilibrio más consistente que hace que tanto estudiantes como
profesores recurran no sin desparpajo a una u otra.
e) De los aspectos que confirman esta mirada integral es
que en México existe una preocupación por los aspectos de campo académico,
universidad que enseñan comunicación, aspectos curriculares y demás. Ya hemos
mencionado algunas hipótesis y de la misma manera salvo algunos trabajos e
investigadores predomina mucho el ensayismo y la mirada lírica sobre una
realidad de suyo compleja. En la segunda sistematización (1986-1995) la
investigación de la comunicación como tema es la más recurrente; y la Academia
es el segundo objeto de referencia. Trabajos como el de Galindo y Luna (1995)
han analizado la importancia del tema; este libro por cierto cuenta con una
extensa bibliografía al final, donde podemos observar que más que una moda es
una constante. La tendencia al menos en México es que el campo académico esté
constantemente reflexionando sobre sí mismo, indague sobre hitos y modas, sobre
filias, fobias, así como sus miedos y retos.
f)
Algunos de los
temas que podrían suponerse muy superados mantienen una presencia; por ejemplo
los estudios sobre prensa en el caso de medio, o bien los estudios de medios
aplicados a los niños o adolescentes como grupo de estudio dominante ha sido
también una constante. No cabe duda —como se evidencia en la comparación de los
tres cuadros— la apertura temática que complejiza más el objeto de la
comunicación, aun cuando hay temas que sí han sido desplazados de las bases de
datos como el caso del desarrollo rural. Parece que la investigación sigue el principio
de la convergencia en las tecnologías en tanto que en lugar de su radical
sustitución asistimos a un ensamblaje y modos de convivencia mucho más plurales
de lo que podría sospecharse.
5. Los Anuarios del CONEICC
El
primer número salió en 1994, eran momento de cambio para el país (cambio de un
régimen, el levantamiento zapatista, el inició del TLC con América del Norte;
cambios en la forma de ver la comunicación[9]. En
cuanto a las universidades de adscripción de los autores se observa que en su
mayoría son autores provenientes de instituciones ubicadas sobre todo en
ciudades y de manera principal ciudad de México (Universidad Autónoma
Metropolitana, Universidad Iberoamericana, Universidad Nacional Autónoma de
México) y Guadalajara (Instituto Tecnológico de Estudios de Occidentes, ITESO;
Universidad de Guadalajara). Este dato nos permite identificar aquellos centros
de donde proviene la principal producción.
Al observar los temas (que ha sido uno de las líneas
que hemos seguido en este trabajo responder sobre lo que se estudia de
comunicación en México) De entrada, nos dice Gómez Vargas (2003: 13), se puede
ver la inquietud por la globalización y la modernidad en la cultura, las
identidades, la tecnología de información, los sujetos sociales, las políticas
de comunicación. También, la presencia de una serie de enfoques y objetos de
estudio que se planteaban como necesarios y pertinentes a finales de los
ochentas (la cultura, las tecnologías de información, la ciudad, la recepción,
lo cotidiano, los sujetos sociales),
pero empleando metodologías de orden cualitativo, o paquetes
tecnológicos y multimétodos, que tanto los acercan a explorar por la vía del
diálogo con otras disciplinas de lo social, como integran o abordan distintas
dimensiones de lo social (economía, política, cultura), niveles de estudio
(macro, micro), ángulos de estudio del proceso de la comunicación (producción,
distribución, consumo), enfoques (género, recepción, análisis cultural). Ello
nos sugiere que las clasificaciones tradicionales se disuelven para poder
ubicar con claridad los trabajos, aunque hay muchas tendencias tradicionales
que siguen estando presentes. Un abordaje superficial a lo publicado en los
nueve anuarios nos puede dar una idea. Asumiendo que se ha empleado una categorización
arbitraria, que no refleja la complejidad de los temas, enfoques, objetos,
cruces disciplinares, ámbitos y niveles de exposición y análisis, un
acercamiento a los principales temas publicados en el Anuario, nos da el
siguiente panorama:
|
Tema |
I |
II |
III |
IV |
V |
VI |
VII |
VIII |
IX |
Tota-les |
|
Televisión |
4 |
4 |
4 |
3 |
2 |
1 |
0 |
1 |
2 |
21 |
|
Tecnología y telecomunicaciones |
1 |
2 |
1 |
2 |
1 |
3 |
2 |
1 |
2 |
15 |
|
Investigación, teoría,
institucionalización. |
1 |
1 |
0 |
0 |
2 |
1 |
3 |
1 |
3 |
12 |
|
Comunicación política, políticas de
comunicación |
0 |
0 |
0 |
2 |
1 |
1 |
0 |
3 |
5 |
12 |
|
Prensa |
1 |
1 |
0 |
1 |
0 |
3 |
0 |
1 |
1 |
8 |
|
Identidad cultural y medios |
2 |
0 |
1 |
0 |
0 |
0 |
1 |
1 |
1 |
6 |
|
Ciudad, cultura, comunicación |
1 |
0 |
1 |
0 |
0 |
0 |
2 |
2 |
0 |
6 |
|
Radio |
0 |
1 |
0 |
1 |
1 |
0 |
1 |
0 |
1 |
5 |
|
Recepción, audiencias |
1 |
0 |
0 |
0 |
0 |
0 |
0 |
0 |
2 |
3 |
|
Publicidad, opinión pública |
0 |
0 |
1 |
0 |
1 |
0 |
1 |
0 |
0 |
3 |
|
Género |
0 |
0 |
0 |
0 |
0 |
0 |
0 |
0 |
3 |
3 |
|
Cultura y comunicación |
1 |
0 |
0 |
0 |
0 |
1 |
0 |
0 |
0 |
2 |
|
Redes |
1 |
0 |
0 |
0 |
0 |
0 |
0 |
1 |
0 |
2 |
|
Comunicación y discurso |
0 |
1 |
0 |
0 |
0 |
1 |
0 |
0 |
0 |
2 |
|
Familia |
0 |
0 |
0 |
1 |
0 |
0 |
1 |
0 |
0 |
2 |
|
Cine |
0 |
0 |
0 |
1 |
0 |
1 |
0 |
0 |
0 |
2 |
|
Música |
0 |
0 |
0 |
0 |
0 |
0 |
1 |
0 |
0 |
1 |
|
Comunicación organizacional |
0 |
0 |
1 |
0 |
0 |
0 |
0 |
0 |
0 |
1 |
|
Tota-les |
13 |
10 |
9 |
11 |
8 |
12 |
12 |
11 |
20 |
106 |
Gómez Vargas señala como hay temas que han
conservado el interés y las tendencias de la investigación de la comunicación
en el país (televisión, el campo de la comunicación), aunque podemos ver como
otros temas han comenzado a despertar el interés (las telecomunicaciones y la
vida sociocultural), mientras que el resto continúa con una presencia modesta.
Los enfoques han estado permeados por lo que sucede a partir de procesos de
globalización o integraciones de los mercados internacionales, las
transformaciones en la vida social y cultural, los procesos electorales, las
implicaciones políticas y económicas en materia cultural. Las referencias
geográficas desde las cuales se trabajan tienden a ser a escala nacional,
algunas como producto de comparación con otros países, y otras son reflexiones
sobre lo que sucede a nivel general.
6. La organización de la AMIC 2004
La
Asociación Mexicana de Investigadores de la Comunicación celebró en este año su
XXV Aniversario. Desde entonces realiza una reunión anual donde se aglutinan
sus miembros. Por sus filias han pasado los principales investigadores de la
comunicación y varios de ellos han sido sus presidentes
La
AMIC surgió en 1979 bajo un contexto político e institucional muy específico de
la lucha por el derecho a la información en el sexenio del presidente López
Portillo. De unos años a la fecha se ha observado un aumento creciente que se
observaba desde la reunión 2003 con la presencia de poco más de 100
investigadores; en esta edición participaron 150. Más allá de este dato en sí
mismo nimio lo que queremos subrayar e la vertiente temática y su proceso de
apertura. En los últimos años la AMIC había funcionado como nueve mesas de
trabajo con varias ponencias; estas mesas eran
De
estos temas la preferencia variaban de año con año, por ejemplo en 2002
participaron 15 investigadores en la mesa de periodismo y solamente lo hicieron
6 en 2004. De las tendencias el tema de las tecnologías, los estudios
culturales y los efectos socio-políticos de los medios masivos (con todos sus
enfoques) parecen han sido los principales temas de interés en los últimos
años, lo cual confirmaría la hipótesis de Galindo en tanto éstos como los dos
temas aglutinadores del campo académico. Otro hecho fue la publicación de un
libro colectivo[10],
una revisión del índice nos permite confirmar los temas clásicos sobre
comunicación política, reflexiones sobre los nuevos métodos, formas y
representaciones a la sociedad política en la era de la información, el vinculo
de los medios en México con la globalización, la evolución de los medios
digitales (sobre todo radio); pero también hallamos acercamiento novedosos o
menos comunes como el caso de los trabajos de la Red Familia y Medios
coordinada por el Mtro. Guadarrama. La edición del libro AMIC el año pasado
agrupó 23 trabajos (a diferencia de los 16 en la edición del año 2002) en el
que a diferencia de la edición hallamos reflexiones temas que han sido
importantes como comunicación y educación, cuestiones sobre análisis semiótico
e incluso algunos aspectos sobre comunicación interpersonal.
En
el encuentro de investigadores celebrado este año 2004 en el Puerto de
Veracruz, los organizadores de la AMIC decidieron imprimir un cambio, al dejar
estas mesas tradicionales, pero permitir la elaboración de otras, lo que
permitiría ver más o menos núcleos de trabajo o intereses en los
investigadores. En esta convocatoria abierta aparecieron líneas emergentes en
la que hay el protagonismo de algunos investigadores como el caso de “deporte y
comunicación”, “género y comunicación”. Algunos temas siguen apareciendo, el
vector educación y comunicación tiene varias rutas: la revisión de aspectos
curriculares, los usos y modos de las nuevas tecnologías, aspectos de recepción
crítica y reflexiones sobre campo académico, esto la hace como una constantes
en las preocupaciones, aun cuando nos parece esta mirada se centra sobre sí
mismo que sobre fenómenos, experiencias, prácticas de reivindicación social o
política; ya no digamos experiencias de educación no formal o informal que
parecen ausentes de esta preocupación educativa en el campo académico.
A
manera de hipótesis y tras revisar el programa del congreso, las mesas que
tuvieron más participantes fueron “estudios culturales y de recepción” y los
temas de comunicación política (opinión pública, legislación, política…), lo
que parece confirmar el estudio socio-políticos de efectos de los medios /
mediaciones / tecnologías y el caso de los estudios culturales como los
elementos aglutinadores de la investigación de la comunicación en México.
7. Una palabra sobre los retos
De
los retos para la investigación mexicana señalamos algunos. Forman parte de una
agenda que si bien en voz pública en algunos círculos, no siempre ha habido la
capacidad organizativa de ejecución o la consistencia para dar continuidad a
proyectos o experiencias aisladas.
·
Sistematización
de información, establecimiento de bases de datos que permita la realización de
estados del arte más efectivos y lo que redundará en un mejor conocimiento del
estado del arte. La sistematización se relaciona a una mayor cultura de
investigación en nuestras instituciones; no hay investigación sin instrumentos
institucionales de apoyo (bases de datos, bibliotecas bien abastecidas con los
últimos textos no solo en inglés, antologías —Readers— y documentos que son hechos por los profesores); el que no
exista una producción propia es un signo, ni instrumentos que lo promuevan más
allá de algunas instituciones. Este aspecto como podemos ver se encuentra
relacionado a la misma dinámica de la institución.
·
Establecimiento
de redes, grupos de trabajo y programas de investigación. Esto ya existe en
algunos casos loables como la Red FAMECOM (“Familia y Medios”) coordinada desde
la Universidad Autónoma del Estado de México o Programas de Investigación como
el Programa Cultura de la Universidad
de Colima que ha generado muchas redes, o la Cátedra Televisa del ITESM-Monterrey donde el Dr. José Carlos
Lozano o el recien aparecido grupo “Hacia una comunicología posible” convocado
desde la Universidad Veracruzana por Jesús Galindo. Redes que tengan independencia,
investigación, publicación, contactos y presencia con otros interlocutores
nacionales interesados en el tema.
·
Vinculado a esto
último las asociaciones de investigación en México y los investigadores han
estado muy circunscritos a los ámbitos académicos e institucionales. Con
algunas excepciones (como el caso mismo de la Cátedra Televisa) los investigadores se mueven en círculos
endógenos que redundan en escasa importancia social de la investigación y el
trabajo de académicos e investigadores; y redes de circulación de sus ideas muy
estrechas.
Estas
notas son justamente eso, atisbos, líneas a partir de algunos datos que no son
suficientes para hacer afirmaciones categóricas, pero dan una primera idea de
las rutas e itinerarios que más han preocupado a los investigadores (y
ensayistas) mexicanos sobre lo que comunicación.
Fuentes citadas
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[1] Doctor en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense, Madrid. Profesor e investigador en el área de Comunicación y Cultura de la Universidad de la Ciudad de México, miembro del consejo ejecutivo (2003-2005) de la Asociación Mexicana de Investigadores de la Comunicación; coordinador del seminario sobre Teoría y Métodos de la Comunicación Educativa en el postgrado de educación de la Universidad Marista. Colabora en varias suplementos y revistas, como la Sección de Cultura” de la Revista Siempre (ciudad de México), artículos sobre literatura y periodismo mexicano. Colaborador en las Revistas Vida Nueva de Madrid, artículos, reportajes y entrevistas en torno a Religión, Cultura y Sociedad en México.
[2] El CONEICC es el Consejo Nacional para el Estudio e Investigación de las Ciencias de la Comunicación; es el principal órgano académico que hay en el país. El lector puede encontrar más información y detalles en la página web del Consejo. Ver http://www.coneicc.org.mx/
[3] Cabe distinguir es un poco diferente a la encontraba por Fuentes Navarro en su base hoy informatizada. Estas bases son cercanas, porque ambas se encuentran en la misma institución (ITESO de Guadalajara).
[4] La razón por la que decimos estos es a partir de un
trabajo que hemos realizado sobre el estado de la cuestión en torno a la
investigación de los análisis del discurso y semiótica en la comunicación. En
este trabajo hemos partido justamente de esa base datos. El lector puede leer
dicho trabajo en el portal del grupo Hacia
una Comunicología Posible. Karam, Tanius (2003) Notas para una (im) posible:
Revisión teórica y metodológica de los Estudios sobre Discurso, Análisis del
Discurso y Ciencias de la Comunicación en México. En línea.
Disponible en http://www.geocities.com/comunicologiaposible/
[5] Al momento de escribir estas líneas el Número 11 del anuario está por salir; el editor nos ha dicho que éste ha sido el más acuciosos de todos los anuarios y ha manejado esa cifra.
[6] Por señalar algunos Vasallo de Lopes y Fuentes Navarro (2001), Martín Serrano, Manuel (1982, 1993), López Veneroni (1989)
[7] No “ciencias” o estudios de comunicación circunscritos únicamente a los medios masivos
[8] No conocemos, este debate tan insistente en América Latina, tenga la misma intensidad en EE.UU., España, eso se debe quizá a que en estos países los campos académicos se encuentran mejor estructurados y no tienen necesidad de indagarse recurrentemente sobre estos temas
[9] Los indices detallados de los 11 Anuarios se puede consultar en página web del Consejo. Ver http://www.coneicc.org.mx/default.html
[10] El índice de este libro se encuentra en línea, en la página web de la AMIC, http://hyperlab.politicas.unam.mx/amic/