Para una sistematización de los Estudios del Discurso y el Análisis del Discurso en las ciencias de la comunicación

 

Dr. Tanius Karam

Academia de Comunicación y Cultura

Universidad de la Ciudad de México

[email protected]

 

 

Abstract

El presente texto tiene como objetivo primordial descubrir los derroteros que han seguido los estudios sobre discurso y el análisis del discurso dentro del campo académico de la comunicación. Se presenta diversas perspectivas desde las que han sido abordadas tanto la investigación como la enseñanza de las teorías sobre el discurso y los marcos teóricos de los que abreva el Análisis del discurso.

 

Palabras claves: Análisis del discurso, Estudios sobre discurso, Discurso, Ciencias de la comunicación, Metodologías de comunicación

 

1. Entrada

 

1.1. Presentación

 

Al celebrarse los 25 años de la Asociación Mexicana de Investigadores de la Comunicación (AMIC), hemos querido responder a la convocatoria para hacer una reflexión sobre una línea que, como muchas otras, se encuentra dispersa y desarticulada en los variados laberintos de estudios sobre comunicación en nuestro país. De tal forma intentamos una sistematización y reflexión sobre lo que ha interesado en las convergencias de estudios sobre el discurso y comunicación ubicados en el programa de investigación, semio-lingüístico.  Esta investigación forma parte del conjunto de trabajos que realiza el proyecto “Hacia una comunicología posible” coordinada por el Dr. Jesús Galindo desde el posgrado de la Universidad Veracruzana, del cual también participa la Universidad de la Ciudad de México donde laboro.

 

En esta ponencia completamos el trabajo documental realizado en el artículo para el libro de este congreso donde explicamos las bases históricas del encuentro entre el análisis del discurso (AD), los estudios sobre el discurso (ED) y la comunicación. Lo que haremos en este texto es presentar la investigación empírica que hemos realizado y que tiene por objetivo producir un saber sobre las modalidades, usos y tendencias de los estudios, teorías sobre el discurso (ED) en las ciencias de la comunicación (CC) o estudios de comunicación[1] para tener alguna idea de los atisbos e intersecciones que conforman estos laberintos. Eso nos permitirá precisar qué quiere decir discurso (D), análisis del discurso (AD) y estudios o teorías sobre discurso (ED) en el campo académico de las ciencias de la comunicación (CC), qué autores, qué usos dominantes, que tendencias u objetos de estudios. Algunas de las preguntas que hemos querido responder se refieren a usos, tendencias, tópicos y orientaciones que congrega en la perspectiva de comunicación el término discurso (en su doble dimensión teórica, ED y metodológica, AD).

 

2. La base de datos de Fuentes Navarro

 

En 1988 Fuentes Navarro inició una serie de publicaciones con La investigación de Comunicación en México, sistematización documental 1956-1986 que provenía de sus tesis de maestría; en este trabajo tenía el objetivo de recopilar, sistematizar y difundir referencias de estudios sobre la comunicación en Comunicación. Para mediados de la década pasada, la base de datos de CONEICC[2] alcanzaba los 8000 documentos.

 

Para realizar nuestra hemos considera la base de datos de Fuentes Navarro (FN), quien elabora desde hace varias décadas una sistematización en comunicación (Fuentes Navarro, 1988, 1995, 2003) y no la de CONEICC[3]. En el campo académico de la comunicación son ampliamente conocidos sus libros y su inusitado esfuerzo por hacer este agrupamiento que se remonta antes de la saga de publicaciones que le caracterizan. Muy recientemente en el último encuentro CONEICC (Guadalajara, octubre 2003) presentó su base de datos electrónica; es una base que recupera el trabajo de sus textos pero que presenta la ventaja de su constante actualización y que hoy día agrupa más entradas que la suma de sus tres libros sobre sistematización, entre otras razones porque su actualización es mucho más rápida que la editorial.

 

Al margen de las críticas de las que esta base puede ser objeto, de sus limitaciones o sesgos, nos parece un esfuerzo muy valiosos que hemos querido recuperar para dar una primera respuesta un poco más de rigurosa sobre líneas, tendencias, preocupaciones, intersecciones entre AD, ED y CC que creemos puede ayudar al campo no solo en la definición de programas y planes de estudio sino en la elaboración de líneas de investigación, congresos, publicaciones.  La base de FN puede ser criticada y de hecho observamos sesgos, pero tiene el gran mérito no sólo de ser la primera de este tipo, sino quizá no la única en México[4].

 

Para realizar nuestro análisis hemos querido comenzar con un criterio amplio que nos permita problematizar y nos dé posibilidades de cruces, preguntas. Al consultar sistematización general electrónica, (http://docu.gdl.iteso.mx/ccdoc/) el “campo Discurso” marca 209 entradas que llevan en el título del trabajo, el titulo de la publicación o el Abstract (Resumen) la categoría-campo que nos interesa estudiar. Este procedimiento naturalmente ha significado el sesgo que atrae trabajos en el que los ED o el AD son irrelevantes, pero ésta operación nos ayuda a trazar (o imaginar con fundamento) esta frontera escurridiza de los AD y el ED en los estudios de comunicación. Consideramos este procedimiento como uno de tantos; este es un primer simulacro para estudiar el comportamiento y las trayectorias de los ED y AD.

 

2.1 Contexto del AD en las bases de datos de Fuentes Navarro

 

Una primera entrada para estudiar los datos es conocer el auge, importancia o contextualización que han tenido los estudios sobre todo el AD que es más fácil ubicarlo en comparación con el ED. En la última edición de su publicación Fuentes Navarro (2003: 28) es posible identificar un corpus de 43 trabajos que apelan explícitamente al AD como metodología de investigación (poco menos del 3% de la muestra total, ver Tabla 1); en la edición anterior (1996) subdivide la perspectiva semiótica del AD propiamente como lo referimos en nuestra primera tabla lo que nos da una variación casi igual. NO siempre hay especificación; colocamos en la Tabla 1 los datos disponibles en los estudios introductorias a los tres trabajos de Fuentes Navarro, que nos dan un primer panorama sobre el contexto más del AD y ED en estas bases editoriales.

 

Tabla 1

 

Sistematización

Corpus total

AD

Análisis

Semiótico

AC

1956-1986

877

16

No especificado

No especificado

1986-1994

1019

12

15

62

1995-2003

1661

43

No

especificado

47

 

2.2 Caracterización básica: división de subsistemas AD y ED

 

Una operación muy básica para conocer las fronteras de los subsistemas “Estudios del discurso” (o teoría del discurso”) y la propiamente metodológica es averiguar si el autor realiza o intenta el AD.  Dentro de los problemas técnicos que hemos encontrado al trabajar la base de datos es no encontrar la especificación en el abstract, ya que la mayor parte de las 209 entradas incluidas en la base de datos no señalan detalladamente la perspectiva, tratamiento procedimientos en el trabajo. Ésta podría ser un autor, una corriente, pero también un conjunto o combinación de orientaciones. La primera distinción básica que podemos hacer la subdivisión de los trabajos que realizan AD de aquello que no lo hacen. En la Tabla 2 vemos cómo la tendencia es al uso más ensayístico del discurso que al estrictamente técnico-metodológico; esto es algo más que un dato, explica una tendencia y una característica importante de la base de datos, de los usos del discurso en el campo académico de la comunicación[5].

 

Tabla 2

 

¿Hace AD?

 

Cantidad

 

NO

166

SI

43

TOTAL

209

 

Los ED consisten en  un enjambre de aproximaciones de muy distinto cuño. El discurso se ha convertido en un término que traspasa fronteras disciplinarias. No es reducible a un ámbito específico, y su alusión puede servir para explicar fenómenos sumamente amplios tanto en la materialidad discursiva en sí como en el comportamiento de sus usuarios (productores e intérpretes). Existe una pluralidad de definiciones desde distintas perspectivas teóricas que unas veces difieren y otras coinciden. Este fenómeno puede ser explicable a partir de la convergencia de distintos factores: a) el desarrollo mismo de la historia del discurso; b) la pluralidad de autoridades y acepciones que el mismo término tiene; c) la cada vez mayor variedad de disciplinas que acuden a las teorías del discurso para explicar fenómenos, d) los distintos enfoques que se desarrollan y e) el hecho mismo de que al ser el discurso una realidad que aparece en toda práctica social, su estudio e investigación no puede estar restringido a un área. Así, cada especialidad deja su impronta y su propia tradición en algo que por economía llamamos “estudios del discurso”. Con Jitrik (1990: 51) podemos ubicar dos grandes momentos en la evolución de los ED, uno estrictamente intra-lingüístico y otro ya inserto en una trama disciplinaria que integra a las llamadas ciencias humanas (comunicación, sociología, antropología, psicoanálisis, derecho, literatura, etc.).  

 

2 Autores y tratamientos

 

Los autores que alguna vez han visitado o recorrido los ED y AD son amplios en su espectro y configuración, en sus objetivos y tratamientos (como lo muestra el amplio listado del “descriptor perspectiva”). Se relaciona con una característica común en el campo académico, que usa conceptos sin la adecuada conceptualización o desglose. “Discurso” como tal es una referencia que se presta al equivocismo, al uso acomodaticio o bien a hacer de él un sustantivo común que podría sustituirse por cualquier otro término.

 

En cuanto a los autores podemos diferentes modos de tratamiento. Ubicamos un uso periférico, esto es de quienes acuden muy esporádicamente al uso del término, pero sin una intención más regular sistemática[6]. Llama de entrada la atención que casi las tres cuartas partes de los autores tienen 1 ó 2 entradas, por tal razón en la siguiente gráfica sólo hacemos un señalamiento de autores que aparecen más de tres entradas en la base.

 

Para presentar un análisis que nos ofrezca la posibilidad de algunas interpretaciones con respecto a la base de datos, hemos tomados dos categorías más: la de saber si realizan o no análisis de discurso, en caso contrario podemos presuponer que solamente tiene un vínculo con los ED. Lo que llamamos “categoría discurso” se refiere a si el campo discurso aparece en el “Titulo” (T), “Nombre de Publicación” (P) o “Resumen” (R) de la ficha, lo que también nos ayuda a precisar la relación que tiene el autor. Inferimos que si una indicación aparece solamente en R la importancia es menor a cuando aparezca en el título. En el caso de la publicación solamente se refiere a aquellos artículos que aparecen en la revista Discurso de la UNAM.

 

Tabla 3

 

Autor

Canti-dad

¿Realiza AD?

Código D

si

no

Reséndiz, Rafael

6

1

5

4 R

  2 TR

Molina Silvia

6

0

6

4 R

2 TR

Haidar, Julieta

5

3

2

3 TR

 2 TPR

Galindo Jesús

5

1

4

4 R

1 TR

Carbo Teresa

5

2

3

2 TR

3 TPR

Reguillo Rossana

5

0

5

2 R

3 TR

De la Peza María

4

1

3

2 R

2TR

De la Torre

4

2

2

1 R

3 TR

Mier, Raymundo

4

0

4

1 R

2 P

1 TPR

Zavala Lauro

4

0

4

2 R

2 TR

Jitrik Noe

3

0

3

1 R

1 P

1 TR

Giménez, Gilberto

3

1

2

2 PR

1 TR

Burckle Marta

3

0

3

3 R

González Ochoa Cesar

3

0

3

1 R

1 PR

1 TPR

Gutiérrez Silvia

3

1

2

3 TR

Robles Capullo Ana

3

1

2

3 TR

Piccini, Mabel

3

0

3

1 R

2 TR

 

El primer dato que sobresale, sobre todo al considerar el conjunto de la base (209) es la dispersión; es decir, casi el 75% de los autores señalados tienen solamente 1 ó 2 publicaciones, lo que nos puede señalar la recurrencia de los ED y AD sin que ello signifique que tenemos autores de mayor frecuencia que dentro del campo académico hayan trabajado de manera sistemática el discurso. También podría hacernos suponer que los ED y AD son herramientas eventualmente usadas por los investigadores, pero nunca para el desarrollo de líneas en el campo de la comunicación. Existen autores en la base como Carbó, Haidar, Gutiérrez o Giménez) cuya obra, en su mayor parte se ha centrado a los ED y AD, sin embargo, al provenir todos ellos de áreas distintas a la comunicación, podemos señalar que esta línea no se ha trabajado prioritariamente en nuestra disciplina y hemos en cambio importado o usado el trabajo de otros especialistas.

 

Podemos distinguir modalidades de articular AD y ED al trabajo de cada autor: Autores, como Molina o el mismo Reséndiz (los dos profesores de la FCPyS de la UNAM, ciudad de México) que puntean la contribución individual, no realizan propiamente AD[7]; por el contrario otros autores (Haidar, Carbo, Gutiérrez) sí lo hacen. La segunda columna nos da otros criterios, porque hay casos significativos (Molina o Burckle) que aun cuando tengan más entradas que muchos otros autores la indicación del segundo recuadro (código ‘Discurso’) vemos un uso marginal o circunstancial de los ED, sin ejercicio del AD. Otro tipo de sesgo que observamos es, por ejemplo De la Torre aparece más o menos con el mismo trabajo en las cuatro entradas, lo que impide generalizar un uso más allá de este trabajo muy extendido[8].

 

3 Fechas y épocas

 

En cuanto a las fechas, la fuente más remota aparece en 1975; desde entonces tenemos los siguientes indicadores por décadas. Como se observa en el cuadro el aumento es creciente, de hecho si en la actual década el ritmo persiste, se superarán las 100 fuentes por década. Esto comprueba una evidencia: el aumento de los ED, y en consecuencia, una más abundante publicación de los mismos. La hipótesis es que el movimiento de los ED y los usos de los AD, al ser una parte de los estudios de comunicación observamos dos trayectorias directamente proporcionales, como se aprecia en la Tabla 4.

Tabla 4

 

Década

 

Cantidad

1975-1980

8

1981-1990

73

1991-2000

106

2001-2003

22

Total

209

 

La tendencia que se observa en lo que va de la época es una ligera proporción de 3% más con respecto a la última década del siglo pasado. También es cierto que el campo académico de la comunicación observa un crecimiento en todas las áreas, como lo muestran otros indicadores.[9]

 

El desprendimiento del estudio del discurso se observa con claridad a partir de la década de los ochenta (que coincide también con el desprendimiento del campo de la comunicación). Llama la atención que a pesar la aparente fama que adquirieron los estudios sobre ideología, poder, la referencia más lejana en esta base de datos es de mediados de los setenta; pareciera —lo que se nos hace difícil de aceptar del todo—, que no haya habido trabajos en los sesenta. Nuestra hipótesis es la determinación a lo que se entiendo por “campo académico de la comunicación”, toda vez que si esta entidad no existía como algo diferenciado antes de los setenta, nada —aunque se hiciera— era cobijado desde la comunicación como disciplina, saber o actividad.

 

4. Títulos y descriptor discurso

 

De la misma forma, usamos en nuestra investigación el sesgo de abrir el campo “discurso”, a sabiendas de que incluiríamos autores, así como aspectos en los que el recurso no es un elemento central. Para ello utilizamos tres sub-descriptores dentro de discurso: cuando el término aparece en el título, la publicación o el abstract (o resumen). Este criterio pide reservas, pero nos ofrece una información inicial sobre tres espacios de caracterización para los trabajos: aquellos en los que el ‘discurso’ en tanto campo conceptual clasificatorio puede ser central o periférico. El término como tal no siempre se usa con fines de ser operacionalizado, como en aquellos autores que aparecen arrinconados en el resumen sin ninguna referencia o consonancia con el sentido mismo del término; la palabra ‘discurso’ también designa una especie de sinónimo cómodo sin referencia empírica o teórica a un cuerpo de fenómenos. El “T” lo hemos conceptuado como un caracterizador fundamental que adviene parte del contenido y ofrece una instrucción sobre lo que el lector va encontrar en la publicación; la inserción del campo “T” es al menos un indicador de mayor relevancia que la sola inscripción en el “R”; el “T” nos advierte de una importancia en lo que adjetiva el sustantivo discurso.

 

Por complemento el uso del campo ‘discurso’ aparece más recurrentemente (44%) lo que interpretamos como uso no restringido a la esencia misma del documento; en este porcentaje se incluyen lo mismo textos para lo cual D o AD es pertinentes, como para lo que es más periférico. Con el 40% ubicamos las entradas que tienen el descriptor en el “T” y “R”; su ubicación en estos dos descriptores no es una diferencia menor, porque lo hemos usado para identificar el grado de centralidad-periferia que tiene el concepto. Por otra parte 14 entradas (6%) incluyen el descriptor en “T”, “P” y el “R”. Ya dijimos que al incluir solamente la revista Discurso de la UNAM, esto es un sesgo que margina de la muestra a otras revistas (muy importante) que aun cuando no son centradas a la comunicación o ciencias sociales se encuentran en sus índices puede encontrarse trabajos interesantes[10].

 

Tabla 5

 

Código ‘Discurso’

 

Cantidad

R (Resumen)

93

TR (Título/Resumen)

84

TPR (Título/Publicación/Resumen)

14

P (Publicación)

11

PR (Publicación/Resumen)

5

TP (Título/Publicación)

2

TOTAL

209

 

5 El mundo editorial y hemerográfico

 

La difusión que una obra, concepto o teoría posee no se desentiende de las condiciones de producción-distribución-consumo que tiene el poder de afectar y orientar la producción y sobre todo lo que dentro de ésta se conoce y se usa. Su mayor o menor conocimiento, obedece a inserción en redes sociales, editoriales, universidades y grupos que legitiman (deslegitiman). Las editoriales y el tipo de documento. Las casas editoras, universidades, son instituciones que funcionan como dispositivos que agltinan de hecho un potencial simbólico, que se forma por su capacidad distributiva en uno o varios países; aparte las editoriales atraen (sea como línea editorial prioritaria o marginal) un conjuntote tópicos aglutinables o de interés para el AD y ED tal es el caso de GEDISA que posee sucursales en varios países de América Latina, a diferencia por ejemplo de CATEDRA, sólo con sede en la casa matriz de la capital española[11].

 

Un primer rasgo que aparece es la presencia de editoriales comerciales que de manera irregular han participado en la producción. Los ED y AD siguen siendo una experiencia básicamente académica, acotada por sus circuitos y sistemas de lectores. Esta base de datos “mexicana” incluye varios países de Iberoamérica: Argentina, Chile, México, España, Perú y Venezuela, que han sido insertas, pero como presentamos en la Tabla 6 el porcentaje es mínimo. Hay referencias a otros países como Francia, EE.UU. y Canadá que se incluyen porque autores mexicanos han escrito en ellas y bajo ese principio han entrado en la sistematización.

 

Tabla 6

 

Institución

 

Cantidad

UNAM (sola y coediciones)

58

UAM (sola y coediciones)

35

UIA / ITESO (solas y coediciones)

25

Editoriales comerciales (varias)

10

U de G, sola y coediciones

9

Varias editoriales extranjeras (hispanoamericanas)

8

Fundación Manuel Buendía

8

Universidad de Colima

7

Universidades Extranjeras (otros)

6

AMIC

6

Otros (varios)

5

CONEICC

5

FELAFACS (sola y coediciones)

4

Comunicología aplicada

4

CIESAS

3

CONACULTA, SEP

3

Colegios en los Estados

3

Otras Universidades Privadas

2

 

En el recuento se confirma que la UNAM es por mucho la universidad que más produce en el país y no es la excepción en este recuento; entre las razones, se explica que en la UNAM la producción se concentra en tres redes institucionales que bien pueden ser consideradas como los principales centros de producción sobre ED y AD en el campo de la comunicación y confirma la dimensión académica del discurso, aun cuando haya inserciones a otras áreas y tengamos de hecho un 5% de nuestro material en editoriales comerciales.

 

Tabla 7

 

Revista

Institución

Cantidad

Discurso, Teoría y Análisis

UNAM

33

Versión, estudios de comunicación y política

 

UAM X

9

Revistas Mexicanas

Varias Instituciones

9

Cuadernos del TICOM

UAM-X

8

Revistas extranjeras Hispanoamericanas

Varias

7

Estudios sobre las culturas contemporáneas

U de Colima

5

Revista Mexicana de ciencias Políticas y Sociedades

UNAM

5

Revista Mexicana de Comunicación

Fundación Manuel Buendía

5

Comunicación y Cultura

UAM-X

5

Anuario CONEICC

CONEICC

4

Cuadernos de Comunicación

Comunicología Aplicada

4

Diálogos Comunicación

FELAFACS

3

Espacios de Comunicación

UIA

3

Renglones

ITESO

3

Argumentos, estudios críticos de la sociedad

UAM-X

3

Comunicación y sociedad

U de G

3

Connotaciones (AMIC)

AMIC

2

Cuadernos de Comunicación

ITESO

2

Espiral

U de G

2

 

Este cuadro nos permite desglosar el anterior y explicar una de las razones de la proliferación de ciertas instituciones: las publicaciones destinadas al tema. Nuevamente tenemos el sistema UNAM, UAM y UIA-ITESO, al que se une la U de G. Llama la atención la ausencia de otras ciudades como Puebla donde la BUAP tiene amplia experiencia en el tema de “discurso”; pero éstas son las consecuencias del sesgo, ya que la mayoría de la producción en la BUAP proviene de filosofía, filología, lingüística y tal vez por esta razón no ha sido inserta en una base de datos que intenta ser de comunicación.

 

Observamos que hay instituciones con varias publicaciones: UNAM y U de G tienen dos publicaciones, UIA-ITESO, 3; y la UAM posee cuatro revistas; sin embargo, como mencionamos, las tres docenas de artículos en la revista Discurso, marcan la diferencia y no es poco decir, ya que de las revistas especializadas en ED y AD ésta ha sido la única en ser considerada.

 

El dispositivo enunciativo más común lo definimos en la Tabla 8. Vemos como claramente el artículo en revista sigue siendo el vehículo principal en la difusión de los ED y AD en el campo académico de la comunicación[12] (¿podremos hacer esta afirmación extensiva a otras disciplinas, áreas o ciencia?); y más allá de los libros (comparativamente menores), la inclusión de antologías, readers. Llama la atención en el caso de la tesis que las de maestría dupliquen a las doctorales; tal vez se deba a un grado de rigor en el doctorado que opera y lleva a sus autores a cuidar y proceder con AD o ED solo cuando es estrictamente necesario.

Tabla 8

 

Perspectiva

 

Cantidad

Articulo en general (de divulgación y científico)

111

Capítulo de libro

42

Tesis maestría

21

Libro

17

Tesis doctoral

10

Cuaderno

8

 

6 Tres descriptores epistémicos: “Macro objeto”, “Perspectivas” y “Objetos específicos”

 

Esta división tripartita (macro-objeto, perspectiva y objeto específico) la hemos considerado más detallada y con mayores posibilidades heurísticas y epistémicas. En principio entendemos por macro-objeto la ciencia de donde emana el trabajo. El que ésta sea una base pensada dentro del campo académico de la comunicación explica y fundamenta el tipo de la base. Por “perspectiva” queremos decir la orientación, la teoría, el método usado o el cuerpo teórico a través del cual se acerca al objeto de estudio. Finalmente el objeto específico es sobre qué aplica, el centro de estudio y la preocupación inmediata del trabajo.

 

Con relación al macro-objeto tenemos algunas observaciones: por encima de la antropología donde el AD tiene un mayor estatuto metodológico, esté por debajo de la sociología o la ciencia política; podemos entender este hecho por la dimensión argumentativa que la línea principal de acercamiento de la socio-política a los ED y AD; la argumentación ha sido la macro-operación privilegiada y de amplio uso en los estudios en comunicación, con el objetivo de desmontar sistemas ideológicos de significación. El que otras disciplinas aparentemente distintas aparezcan (medicina, ciencias de la educación…), es también una noticia sobre áreas que pueden explorarse como líneas de investigación o líneas de trabajo inter-disciplinarias con la comunicación, anudadas o articuladas desde AD y ED.

 

Tabla 9  

 

Macro objeto

Cantidad

Comunicación

114

Lingüística

40

Sociología

15

Ciencia política

14

Antropología

12

Filosofía

8

Ciencias de la Educación

3

Historia

1

Psicología

1

Medicina

1

 

Sobre el descriptor “Perspectiva” este ha sido sin duda ésta ha sido la categoría más difícil de agrupar; ello supone hacer algunos mapas y trazar líneas básicas que nos permitan identificar usos recurrentes[13].  Gimate Welsh (1988: 5 y ss.) analiza en un trabajo realizado sobre la enseñanza de la semiótica / semiología en las escuelas de comunicación que en la UNAM la orientación dominante del AD giraba en torno a las lecturas de Foucault, Hjemslev, Guiraud, Gilberto Jiménez; prevalecían entonces dos tendencias en la UNAM, la de los analistas del discurso inscritos en la perspectiva estructuralista y algunos que incorporan categorías provenientes del marxismo; y por otra parte los semióticos greimasianos del grupo de París. La experiencia docente y la información de los programas de estudio que tenemos nos lleva a suponer que ésta persiste como tendencias dominante.

 

De cualquier forma este primer vistazo (ver Tabla 10) nos arroja un abanico de términos y nociones (unos más precisos que otros; unos más lingüísticos que otros), pero que permiten afirmar la imposibilidad de uniformizar tendencias y orientaciones en el campo de la comunicación (que incluiría presuponer el imperio de la argumentación como método dominante), esto se debe, entre otras causas, al uso equivocista del cual goza el término o las formas poco rigurosas con el que se le emplea (lo cual no es privativo de la comunicación y sucede en otras ciencias sociales. Muchos de los abstracts consultados no tienen la información precisa eso hace que 80 entradas (38% de la base) no la hayamos catalogado todavía.

Tabla 10

 

Perspectiva

 

Cantidad

No clasificado o sin especificación en la ficha (categorías vacías)

80

Semiótica

24

Argumentativa (y variantes, tanto retórico, semántico-lógico,

18

Enfoque Cultural y Estudios Culturales

18

Perspectiva Crítica

13

Perspectivas varias en ciencias del lenguaje (lingüística textual, (greimasiano, métodos sintácticos o semánticos, socio-lingüística)

10

Recepción (variantes, preocupaciones sobre…)

9

Varios autores combinados sin especificar orientación o tendencia

9

Pragmática

8

Narrativa

7

Histórico

6

Filosófico

2

Comparativa

5

Total

209

 

La “perspectiva semiótica” se refiere a un micro-conglomerado donde se hayan alusiones lo mismo a Veron, Luhmann que Blanchot que autores más vinculados con la tradición discursiva o semiótica en comunicación como Barthes, Eco o Greimas; también hay aproximaciones que dialogan con las ciencias de la cognición o se mantienen en la línea narratológica que ha sido también de notable influencia.

 

Una agrupación especial es la crítica, en ella hemos agrupado trabajos de diverso cuño que tienen por preocupación los modos en que se reproduce el poder, opera la ideología o funciona el discurso en ciertos contextos; en la “perspectiva crítica” se estudian los modos de la persuasión, manipulación de los medios en distintos contextos. ‘Crítico’, lo usamos en el sentido más amplio remite a confrontación, a la ideología del que el análisis tendría por finalidad desentrañar o precisar los modos de acción, sus mecanismos retóricos y persuasivos, los elementos de la realidad que oculta. La vinculación principal de la “perspectiva crítica” se hace desde la sociología política y la observación del poder en tanto materialidad.

 

 De las perspectivas más lingüísticas vemos que la dominante es la tendencia argumentativa, esto la preocupación por los discursos persuasivos o retóricos (que pueden abordarse lo mismo desde la filosofía que de la semántica argumental), así mismo en torno a esta macro-operación se agrupan distintas enfoques y tendencias[14]. Agrupamos una categorías “cultura” donde por síntesis hemos insertado quienes se autonombran en la dinámica de los estudios culturales y de aquellos que no especifican pero hacen su trabajo desde una impronta cultural; en su conjunto “la perspectiva cultural” agrupa trabajos que tiene por preocupación los modos en que los actores construyen la vida social y simbólica[15]; muchos de estos documentos tienen por interés conocer esos mecanismo y explicar el “discurso” de sus grupos productores o destinatarios.

 

Algunas conclusiones preliminares que sacamos de esta gráfica es el multi-uso que tienen los ED que son usados tanto en perspectivas más duras como en modos muy flexibles y directos. En cuanto al objeto específico (Tablas 11) o sobre lo que aplica, ha sido menos complicado, en tanto ésta información se incluye más frecuentemente en las fichas que han sido la fuente para extraer la información que sintetizamos en estas Tablas.  

 

Tabla 11

 

Objeto específico

Cantidad

Cuestiones sobre Teoría y metodología

33

Discurso Político

33

Prensa

22

Televisión

15

Discursos específicos  (académico, amoroso, educativo, histórico, oficial)

14

Discurso Científico

13

Otro tipo de medios (v.g. comic, revistas, prácticas comunicativas como publicidad, informática)

12

Cine

10

Comunicación alternativa (Chiapas, movimientos sociales…)

10

Cultura

9

Género

7

Discurso Literario

6

Discurso Indigenista

5

Discurso  Religioso

5

Radio

5

Ciudad

3

Conversación

2

 

Como se observa la mayor tendencia a discurrir teórica o metodológicamente sobre distintos aspectos del discurso y la comunicación bajo la égida de la semiótica. De los objetos más concretos privilegiados se dan las cuestiones políticas; y la prensa es el medio de información colectiva que goza de mayor aplicación en los AD y ED. En nuestra pesquisa hemos visto un enjambre de objetos que agrupamos en “discursos específicos”; los discursos que sobrepasan las cinco unidades igualmente los hemos dejado para que el lector pueda conocer otros objetos de estudio que observan una presencia en la base, como el discurso ‘literario’, ‘indigenista’ y ‘religioso’. Nos llama la atención la presencia de trabajos que abordan distintas modalidades para el estudio del discurso científico en el que se agrupan lo mismo aseveraciones sobre las ciencias en general, el discurso matemático, la argumentación en la ciencia[16].

 

7. Dimensión comunicológica

 

La “dimensión comunicológica” (DC) es un intento por dar una definición más formal. Hablar de DC es también una hipótesis y una posibilidad como el mismo Jesús Galindo (2003) lo asume y de quien hemos tomado la propuesta de división de los objetos tradicionales[17]; la Comunicología no parte del estudio de los medios, sino del fenómeno más amplio de la comunicación, de los trasvases en los sistemas de interacción que pueden agrupar seres vivos o no; sus implicaciones epistemológicas son grandes y sugerentes, también pide una construcción teórica muy distinta a la insuficiente división tripartida de las teorías sociales de comunicación (funcionalismo, marxismo, estructuralismo). De acuerdo a la hipótesis comunicológica de Galindo AD y ED cabrían dentro de la “fuente histórica” semio-lingüística dentro de la comunicación. Dentro de los objetos (ver pie de página 18) los AD y ED entran la dimensión Expresiva, aunque nos ha parecido que no es la única aunque sí la dominante, como lo observamos en la Tabla 12. Dentro de los estudios de discurso y AD vemos una gran tendencia a organizaciones teórico-conceptuales que delimitan una porción de la teoría del discurso.

 

Como en el caso de la perspectiva, hemos tenido dificultad para catalogar el 44% de la muestra que puede variar y cambiar. De cualquier forma, como en otros casos, tomemos estos datos preliminares como parte de las hipótesis.

 

En la Tabla 12 observamos que la tendencia fuerte sea el estudio de medios, como lo señalamos en la Tabla 11 la suma de prensa, radio, cine, TV y otros medios son 54 entradas (25%); no priva la tendencia —como en otros objetos— de absolutizar los medios; casi diríamos que las suma teóricas, las revisiones conceptuales, la confrontación de orientaciones es una tendencia de mayor peso que la propiamente mediática; una hipótesis que tenemos para este fenómeno es que al no privar los aspectos empíricos o de investigación (ver Tabla 2), los medios en sí no son eje dominante para el estudio formal, lingüístico o discursivo en cuanto sus propiedades estéticas expresivas, creación, géneros o mecanismos retóricos. Hay una tendencia a ver los medios como instrumentos de la ideología, como portadores de símbolos, vehículos, reproductores de la ideología que en su dimensión estrictamente expresiva.

 

Tabla 12

 

Dimensión comunicológica

Cantidad

No clasificadas

91

Expresión (en general, actor social, medios)

45

Estructuración

41

Difusión

29

Interacción

2

 

8. Notas para el debate

 

Estas conclusiones más que preliminares nos pueden llevar a algunas afirmaciones con las que justamente queremos promover el debate. Los profesores e investigadores tenemos también una idea, un imaginario de lo que son el campo académico, sus objetos de estudios, sus acontecimientos y actores. Con frecuencia se estudia el campo académico de la comunicación desde sus componentes externos (maestros, profesionales, alumnos, campo laboral-profesional, etc.). Más recientemente algunos trabajos en México abordan las dimensiones psico-sociales, representacionales [18]; pero falta, para completar el triángulo el estudio de sus objetos; más que un debate teórico epistemológico —siempre necesario pero insuficiente en sí mismo— una metodología que explore los objetos, las fuentes históricas y las dimensiones comunicológicas como un medio para conocer mejor este inaprensible campo in crescendo.

De lo que observamos, algunas ideas podemos dejar sobre la mesa:

(a)   La dimensión básicamente conceptual y teórica de su configuración y el poco desarrollo (en comparación con el todo de la producción) de la metodología y los usos formales.

(b)   El considerable interés instrumental que tienen los ED en comparación con su uso más formal, como lo muestra la enorme cantidad de autores (125 autores distintos/ 209 entradas).

(c)    La dispersión, en una parte de la base datos de lo discursivo como en realidad algo periférico y no central.

(d)   La dispersión en los autores y pocos ejemplos que dentro del campo académico hayan abordado de manera más sistemática el AD y ED; en su mayoría, con algunas excepciones, los autores más consistentes (en numero de entradas) provienen fuera del campo.

(e)   El uso dominante del AD y ED es la perspectiva semiótica-semiológica con una tendencia a subrayar las macro-operaciones retórico-argumentativas.

(f)     La tendencia comunicológica principales son la Expresión y la Estructuración. El estudio de los medios como tal queda relegado por otras preocupaciones en principio más teórica sobre los fenómenos vinculados a la teoría y organización conceptual.

 

Como señalamos en un momento; estas afirmaciones —y las otras que hemos vertido— son preliminares y debe completarse con el estudio de otras bases de datos, los planes de estudio de materias correspondientes y si esto fuera posible con bases y planes complementarios en otros países. En la siguiente fase de nuestro trabajo haremos la misma operación con el Centro de Documentación CONEICC para iniciar algunos cruces que permitan dar más consistencia o disprobar estas afirmaciones.

 

 

 

 

Fuentes documentales

 

Abril , Gonzalo

(1995) “Análisis Semiótico del Discurso” en Delgado, Juan Manuel y Juan Gutiérrez Métodos y Técnicas cualitativas de investigación en ciencias sociales, Síntesis-Psicología, Madrid, pp.427-463

(1997) Teoría General de la Información. Datos, relatos y ritos.  Madrid,  Cátedra (Col. Signo e imagen /Manuales Nº 44)

 

Buxo, José Pascual (2000) “Una ojeada a los estudios semióticos en México” en Ensayos semióticos. Dominios, modelos y miradas desde el cruce de la naturaleza y la cultura, Adrian Gimate-Welsh (comp.), México, Universidad Autónoma de Puebla, Asociación Mexicana de Estudios Semióticos, Porrúa, pp. 933-940

 

Calsamiglia, Helena y Tusón, Amparo (1999) Las cosas del decir. Manual de análisis del discurso, Ariel, Barcelona.

 

Fuentes Navarro, Raúl

(1988)   La investigación de Comunicación en México. Sistematización documental 1956-1986, México, EdiCom.

(1995) La investigación de la comunicación en México. Sistematización documental 1986-1994, México, U de G / ITESO

(2003) La investigación académica sobre comunicación en México. Sistematización documental 1995- 2001, México, ITESO.

 

Galindo, Jesús (2003) Apuntes de historia de una Comunicología posible. Hipótesis de configuración y trayectoria, disponible en http://www.geocities.com/arewara/galindo119.htm

 

Gimate Welsh, Adrian (1988) “Semiótica y comunicación social en América Latina. El caso de México” en Diálogos de la Comunicación, México, FELFACS. También disponible en http://www.felafacs.org/dialogos/pdf22/dialogos22.asp

 

Haidar, Julieta

(1998) “Análisis del Discurso” en Galindo, Jesús (coord.) (1998) Técnicas de investigación en sociedad, cultura y comunicación,  CONACULTA-Addison Wesley Logman, México, pp.117-164

(2000) “El poder y la magia de la palabra. El campo del análisis del discurso” en Del Río Lugo, Norma (coord.) La producción textual del discurso científico, México, UAM-X, pp. 33-66

(2000b) “La argumentación: problemáticas, modelos operativos” en Del Río, Norma (coord.) Op Cit. 67-98

 

Jitrik, Noe

(comp.) (1990) Irrupción del discurso. Discurso e interdisciplina, UNAM, México (Serie Discurso y Sociedad Nº 2)

(comp.)(1993) Las variables y el continuo. El discurso político en México, UNAM, México (Serie Discurso y sociedad Nº 3)

 

Lozano, Jorge,  Cristina Peña-Marín y Gonzalo Abril (1997) El análisis del discurso Hacia una semiótica de la interacción textual. Ed.Cátedra. Madrid.

 

Maingueneau, Dominique

(1976) Introducción a los métodos de análisis del discurso, problemas y perspectivas, Hachette, Buenos Aires.

(1996) Términos Claves del Análisis del Discurso, Eds. Nueva Visión, Buenos Aires.

 

Martino Luiz (2001) “Elementos para una epistemología de la comunicación” en Vasallo de López Maria Inmaculada y Raúl Fuentes Navarro (comps.) Comunicación. Campo y objeto de estudio. Perspectivas reflexivas latinoamericanas, México, ITESO, UAM, UC, U de G. pp.75-90

 

Pascual Buxó, José (2000) “Una ojeada a los estudios semióticos en México” en Gimate Welsh, Adrián (comp.) Ensayos semióticos. Dominios, modelos y miradas desde el cruce de la naturaleza y la cultura. BUAP/ Asociación Mexicana de Estudios Semióticos/ M.A. Porrúa, México.

 



[1] No entramos ahora al debate sobre las distinciones  que algunos autores establecen entre ciencias de la comunicación y estudios de comunicación, al respecto puede verse Martino Luiz (2001)

[2] Cabe distinguir es un poco diferente a la encontraba por Fuentes Navarro en su base hoy informatizada. Estas bases son cercanas, porque ambas se encuentran en la misma institución (ITESO de Guadalajara.

[3] Que de hecho es el siguiente paso en este trabajo; estudiar por separado la base electrónica del CONIECC y comenzar hacer algunos cruces, para verificar si se comprueban o disprueban las hipótesis preliminares que presentamos en este trabajo. De acuerdo a un primer ejercicio de comparación 75 entradas (35% de la muestra) de las 209 entradas del campo Discurso en la base de Fuentes Navarro aparecen en la de CONEICC

[4] Nos llama la atención que no haya un trabajo más sistemático que prosiga lo que el propio Fuentes Navarro ha hecho. Llama la atención y habla no bien del campo académico el que no interese en su conjunto (salvo muy aislados trabajos) la labora de sistematización que es algo imprescindible en cualquier proyecto de consolidación del campo académico y aliciente de producción institucional del saber.

[5] Cierto es que la ambigüedad y ligereza con la que se usa el término o la metodología no es privativo de la comunicación, pero consideramos que es algo más que ayudar o no al campo, que permite aquilatar y ponderar un uso que dé una visión más compleja de las realidades sobre las que se pregunta.

[6] De los varios sesgos que podemos señalar, por ejemplo, en el análisis del registro de autores hemos encontrado algunos sesgos, como el hecho de participar un mismo autor, con distintos artículo que tocan en ocasiones el mismo tema.

[7] Aquí también podemos trabajar matices ya que Molina ha trabajado sobre todo aspectos de política, su obra más importante es La comunicación política desde el horizonte de la identidad y la tolerancia (2002, UNAM, México); en sus trabajos de investigación privilegia la perspectiva Luhmaniana; sin embargo su recurrencia es considerable porque una de sus categorías ha sido “el discurso escéptico”, una modalidad de tipificar el discurso en la esfera política, más que el discurso en sí como centro de preocupación.

[8] Nos referimos a la siguientes obras

(1993) Discurso, identidad y poder en la construcción de una identidad religiosa en México: la luz del mundo, ITESO, Guadalajara

(1994) Comunicación como acto creador de la identidad religiosa. Estudio de caso en La Luz del Mundo, ITESO, Guadalajara

(1994) "Al que no habla dios no lo oye. Al que Dios no oye, no habla. Orden social y discurso hegemónico en La Luz del Mundo" en ROTH y LAMEIRAS (eds.) El Verbo Oficial. Política Moderno... El Colegio de Michoacán, Gudajalara

(1995) Los hijos de la luz. Discurso, identidad y poder en la Luz del Mundo ITESO-U de G- CIESAS Guadalajara

[9] Nos referimos por ejemplo al número de artículo que se tienen en los Anuarios del CONEICC, participantes en los eventos AMIC, números de escuelas de comunicación, publicaciones sobre el área, aumento de programas de postgrados.

[10] Nos referimos a revistas como algunas de las revistas para los cuales el tema del discurso es rector, como  Textuales (UAM Iztapalapa), Versión (UAM Xochimilco), Semiósis  (Universidad Veracruzana, Xalapa), Escritos (BUAP), Morphé  (UAP) y la revista iberoamericana tal vez más difundida que es Discurso y Sociedad (Gedisa, España). Ninguna de éstas ha tenido como centro de salida un departamento de comunicación, aun cuando en todas ellas existen artículos y trabajos que son muy pertinentes y de claridad para las ciencias de la comunicación. ). Cabe hacer una mención importante, el CENTRO CONEICC, que guarda relación pero es distinto a las bases de Fuentes Navarro, sí incluye en sus bases de datos algunas de estas revistas. Esta es una diferencia importante, toda vez que observamos en su conjunto la importancia que tienen estas revistas en la configuración de mapas y recorridos sobre los ED y AD en la comunicación.

[11] Otro estudio pendiente está por hacerse sobre las distribuidoras y lo usos bibilio-hemerográficos. El tema también del as distribuidoras. Las editoriales, como las universidades son objetos de procesos e intereses. Por ejemplo, nos llamó la atención enla pasada feria internacional del libro de “El Palacio de Minería (Febrero 2004, ciudad de México), al conversar con el encargado de la editorial Gustavo Gilli-México que la comunicación ya no tiene tanta importancia; difícil de aceptar cuando ésta casa ha sido tan importante para el campo

[12] Este dato nos confirma la importancia que señalamos en la siguiente nota 5

[13] La perspectiva es una categoría sobre la que tenemos que trabajar más, ya que nuestra agrupación sigue teniendo aspectos muy discutibles. Reconocemos que es unas categorías que tenemos que precisar. Si bien hemos intentado un listado preliminar a partir de Haidar (1998, 2000, 2000b) sobre las tendencias y perspectivas más comunes en AD y ED a la hora de aterrizar sobre los estudio de comunicación estas no reobservan con claridad o precisión.

[14] Al respecto puede verse Haidar Julieta (2000) “La argumentación: problemáticas, modelos operativos”  en Del Río Lugo, Norma (coord.) La producción textual del discurso científico, México, UAM-X, pp. 33-66, donde se presenta un enfoque amplio de los modelos argumentativos. No es tan fácilmente agrupable ya que la argumentación se trata desde vertientes retóricas, lógicas, sintácticas, semánticas, etc.

[15] No tenemos espacio para discurrir sobre el tema de los estudios culturales. Éstos en realidad tienen muchos objetos, todo les llama la atención. Casi cualquier asunto relacionado con la vida urbana en la segunda parte del siglo veinte; su vocación es de generalización sobre las condiciones de construcción de la vida social y simbólica de los actores.

[16] Este aspecto nos parece sugerente y nos parece abre posibilidades para pensar una semiótica en ciencia de la comunicación; no conocemos un trabajo hasta el momento que aborde no ya la discusión del estatuto científico de la ciencias (en sus variadas modalidades), sino ese propio discurso en tanto vehículo para organizar los significados que la comunidad científica atribuye al debate.

[17] Estas cuatro dimensiones son la Difusión donde podría ocupar el sitio central la propuesta de Mediología; aquí estarán todos los fenómenos asociados a la reproducción y expansión de los sistemas de información socio-cultural a través de diversos medios. La segunda dimensión es la Expresión donde se estudian elementos estéticos, elementos de configuración formal semio-lingüística; aquí estarían todos los fenómenos de producción, creación discursiva y semiótica, incluyendo los medios. La tercera dimensión es la Interacción, cuto centro estará ocupado por una perspectiva que combine elementos de la psicología social, de las relaciones interpersonales, grupales y colectivas, con elementos de sociología de los vínculos, contactos, asociaciones, redes; aquí estarían todos los fenómenos de acción simultánea de afectación humana intencional o no, lo que se ha llamado “comunicación interpersonal”. Finalmente la Estructuración la combinación entre elementos de Economía política y sociología de los sistemas socio-culturales; aquí se incluirían los elementos de configuración de estructuras socio-económicas desde una perspectiva de comunicación e información. (Galindo, 2003: 12)

[18] Pensamos por ejemplo en lo trabajos de Claudia Benassini o el que recientemente publicó Silvia Gutiérrez en el ANUARIO X del CONEICC sobre representaciones sociales en el campo de la comunicación.

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