HACIA UNA COMUNICOLOGÍA POSIBLE EN MÉXICO.

Notas preliminares para un programa de investigación.

Jesús Galindo Cáceres

http://www.geocities.com/arewara/arewara.htm

 

I.                    Hacia una Comunicología posible.

 

1.      Marco general. Configuración y trayectoria de una Comunicología posible.

 

       El siglo veinte puede ser llamado el siglo de la comunicación. Esto siempre y cuando entendamos por comunicación el espectáculo y la fascinación por los medios de difusión primero, y por la informática y la telemática después. Desde otro punto de vista la comunicación ha estado ahí desde antes como un asunto debajo de otros términos, relaciones personales, relaciones familiares, juego, enamoramiento, cortejo, relaciones obrero-patronales, relaciones entre gobernantes y gobernados, contacto de ventanilla, familiaridad, cortesía, amabilidad, simpatía, pero también sistema político, cultura, sociabilidad, gobernabilidad, globalización, mundialización, dominación, democracia, intersubjetividad, y también alegría, sueño, esperanza, deseo, tristeza, entusiasmo. La diferencia entre reducir a ciertos objetos y situaciones a un concepto y construir el sentido de cualquier objeto o situación desde un punto de vista. La comunicación hoy está en ese tránsito, de ser un objeto de un inventario, a ser el criterio de organización y composición de la posibilidad de un inventario. Al primer escenario se ha dedicado el espacio conceptual de los estudios de comunicación, al segundo se dedicará una Comunicología posible.

 

      Para que el camino hacia una Comunicología posible se aclare, hay que moverse en dos perspectivas constructivas, una parte de lo posible, otra parte de lo visible. La segunda se configura en el espacio conceptual de los estudios de comunicación, será necesario revisar, reconstruir, ordenar, todo lo dicho y escrito sobre el tema. Con estos cuerpos discursivos se formarán grupos de afinidades, se propondrán genealogías, cercanías, se propondrán taxonomías y criterios de clasificación. Lo que ha sido producto de gasto energético de muchos en la búsqueda de diversos objetivos, en distintas circunstancias, y a partir de múltiples antecedentes, irá adquiriendo la forma de una estructura, de un sistema visible y ordenado. Esta es una tarea indispensable, y en la cual habrá de invertirse esfuerzo en sucesivas aproximaciones y versiones, hasta llegar a una visión que parezca pertinente, adecuada. La otra perspectiva es más propia de la imaginación y la poesía.

 

      Si por una parte la historia y la reconstrucción reflexiva son la base del camino hacia una Comunicología posible, por otra parte se requiere el esfuerzo a priori de la imaginación sintética. Por una parte el trabajo duro hasta llegar a un producto en forma y satisfactorio. Por la otra un ejercicio creativo de construcción inmediata para concebir de una vez el horizonte de lo posible y después moverse hacia el con todos los recursos disponibles. Estas son las dos fases simultáneas de la construcción de este programa de investigación, cada una alimentará a la otra, entre ambas tejerán la urdimbre y la trama de posible.

 

2.      Las fuentes visibles del movimiento a posteriori, y las dimensiones posibles de las imágenes del a priori.

 

      El proyecto de investigación “Hacia una Comunicología posible”, tiene como hipótesis de trabajo, resultado de la revisión bibliográfica realizada entre el año de 2002 y 2003, que existen siete fuentes maestras del pensamiento comunicológico en nuestro medio. Estas siete fuentes son una construcción genealógica de grupos de publicaciones y de autores a través de siete décadas del siglo veinte. El resultado, construido a partir de una lista de descriptores en una tabla excel, son siete formaciones discursivo-científicas, que pueden considerarse como las siete escuelas fundamentales del movimiento hacia una Comunicología posible.

 

      Las siete fuentes son la Mediología, la Cibernética, la Sociología crítica y cultural, la Economía Política, la Sociología fenomenológica, la Lingüística y la Semiología, y la Psicología Social. Por supuesto estas no son las únicas fuentes, y quizás en algún contexto analítico no serían las más importantes, pero fueran las decididas para iniciar el programa de reconstrucción conceptual de la Comunicología posible. La Mediología es la más desarrollada y la más central, nace de los estudios hechos en relación a los efectos de los medios de difusión, y se continúa por otras líneas de investigación hasta llegar a los estudios de recepción y las variantes de la agenda setting. En un segundo lugar de presencia campal estaría la Sociología crítica y cultural, los llamados estudios culturales han tenido una gran acogida por parte de nuestro medio en los últimos quince o veinte años, son el extremo en cuanto a diversidad de objetos y de enfoques. Después se encontrarían las demás fuentes, con presencia relativa por áreas de conocimiento, épocas, regiones, y enfoques técnicos y metodológicos.  La Cibernética podría considerarse como fundadora de la Comunicología, pero no ha tenido desarrollos importantes dentro de nuestro campo, salvo en la muy importante área de las terapias sistémicas, y en años recientes en la comunicación en organizaciones. La Economía política ha acompañado a la visión macro social del estudio de la comunicación, con referentes metafóricos, y no tanto, de la información y el capital, con visiones sobre el mercado y el estado, sobre los medios como agencias de la dominación y la formación de plusvalía. La Sociología fenomenológica ha tenido sus momentos, pero no ha construido programas de investigación, es quizás de las fuentes más escasas en presencia, a pesar de su importancia para los estudios de interacción social. La Lingüística y la Semiología tuvieron en el estructuralismo su principal difusor, y han estado entre nosotros desde los años setenta, técnicamente son difíciles de aprender, no ha sido fácil para el campo pasar del uso coloquial de categorías como discurso, signo, código. Y por último, la Psicología social parecía en los setenta ser la madre de la comunicación, pero los psicólogos son distantes del campo académico de la comunicación, y la comunicación está muy cerca de los medios de difusión.

 

       Otra historia es la de la construcción a priori de las dimensiones posibles de una Comunicología. La decisión en el proyecto fue la de partir de una perspectiva epistemológica para ir de lo general hacia lo particular. El enfoque seleccionado fue el Sistémico. No es una decisión improvisada ni experimental por completo. Al mirar hacia el espacio conceptual del pensamiento científico contemporáneo, resulta que este es el enfoque que está teniendo mejores dividendos. En la actualidad se construye ciencia sistémica lo mismo en la Matemática que en  la Física, la Química o la Biología. Y por otra parte es este enfoque el que está permitiendo explorar las visiones de las imágenes más evolucionadas sobre el cosmos por parte del pensamiento cuántico, la perspectiva del caos, o el paradigma de la complejidad. Percibidos estos elementos la decisión supuso la posibilidad de construcción de un enfoque comunicológico que dialogue en todos estos puntos de convergencia con lo mejor de la inteligencia científica de hoy.

 

       El punto de articulación en esta construcción fueron las categorías de información y comunicación, con ellas se puso a jugar el principio constructivo sistémico, con los cual tenemos cuatro niveles posibles de organización, el elemental, de la información, el del sistema de información, el del sistema de comunicación, y del sistema de sistemas de información y comunicación. En este momento la propuesta está en desarrollo, pero la parte conceptual está en operación a priori. Las cuatro dimensiones de una Comunicología posible son, la expresión, la difusión, la interacción y la estructuración. Cada una corresponde a cada uno de los niveles de organización de la relación de la información y la comunicación, desde lo simple hasta lo complejo. Y por tanto las siete fuentes entran en diálogo con las cuatro dimensiones, y ahí inicia la fase dos del programa de investigación “Hacia una Comunicología posible”. De ese diálogo vendrá una mutua afectación, es decir, cambiarán una y otra, tanto las fuentes como las dimensiones, hasta que se obtenga un equilibrio analítico. En ese momento entraría en operación la tercera fase del programa, la reconfiguración del esquema obtenido. Y por otra parte está el diálogo con la parte práctica del conocimiento científico, la ingeniería, la Comunicometodología. Esta complementaria y completaría una visión general del proceso planeado hasta ahora.

 

II.                  Los cinco momentos del desarrollo del campo académico de la comunicación en México.

 

3.      Historia y comunicación en México.

 

      Primer momento. 1949-1960. El oficio. El periodismo en la universidad.

      La historia de la comunicación académica en México inicia con las escuelas de Periodismo. Y fueron tres las que la memoria marca como las fundadoras del movimiento, la Carlos Septién García en la Ciudad de México, como la primera en 1949, y después la de la Universidad Nacional Autónoma de México en 1951,  y la de la Universidad Veracruzana en 1954. Esta historia está aún por escribirse, tenemos anécdotas e historia oral, pero ninguna sistematización de las propuestas, de los planes de estudio, de la visión académica del oficio. En contraparte existe una presencia evidente a lo largo de todo el campo académico de la comunicación actual de este efecto fundacional, aunque su importancia ha venido a menos.

 

      Al carecer de una apropiada bibliografía o investigación documental e histórica de esta época, lo que queda es sólo la imagen de que el oficio estaba al centro y la perspectiva de hacerlo universitario responde a una iniciativa gremial. Los periodistas de la Ciudad de México buscaban una mejoría en su status y una formación más completa. El caso de Veracruz es único, los periodistas del puerto se adelantan a los de Xalapa en un contexto de rivalidades regionales y bajo el efecto de la influencia y la subordinación de los que sucede en la capital del país. Hay que señalar que esta formación universitaria ha tenido consecuencias favorables en el medio sin lugar a duda en ambas ciudades y en el resto del país, con las escuelas que se fueron abriendo en las décadas siguientes.

 

      Segundo momento 1960-1975. Los medios de difusión y las escuelas de comunicación.

      Aquí aparece la palabra comunicación. Una anécdota es suficiente para mencionar lo que implicó esa presentación. Al registrar el nombre de la nueva licenciatura, en la Universidad Iberoamericana de la Ciudad de México, la Secretaría de Educación Pública no aceptó el nombre de Comunicación, ya estaba reservado para Comunicaciones y Transportes, es decir para carreteras y Ferrocarriles. Eso se entendía en forma oficial por comunicación. La carrera tuvo que nombrarse como Ciencias y Técnicas de la Información. Pero este arranque no fue consonante con estos primeros años de la palabra en el campo académico, donde se vivió uno de los momentos más brillantes de la historia del campo. En la Ibero se trabajó Ciencia política, Sociología, Psicología, Economía, Estética, Filosofía, y Metodología de la investigación y producción en medios de difusión. “Si es materia, la tomamos”, era la frase que resume aquella curiosidad y necesidad de explorar todo y relacionarlo con el campo emergente. Raúl Fuentes lo llama el modelo humanista, porque tenía una fuerte inspiración en esa área de la vida universitaria, la filosofía en particular. “La técnica sometida al espíritu”, ese era el lema de aquellos años.

 

      Lo que sucede aquí es que el periodismo se coloca junto a los otros medios de difusión, la radio, el cine, la televisión. Y al mismo tiempo entra en juego un área administrativa, las relaciones públicas, y otra aún más emergente y compleja, la publicidad. En estos años aparecen otras escuelas de comunicación en la Ciudad de México y en el resto del país. La noticia del glamour de los medios había llegado, algunas universidades públicas asumían poco a poco el compromiso, algunas privadas aprovechaban la oportunidad de proponer y beneficiarse. Las demás se iban enterando con lentitud de lo que pasaba.

 

      Tercer momento. 1975-1985. La organización emergente del campo académico de la comunicación. CONEICC y AMIC.

      Este es el momento en que nace el campo como forma organizada de construcción académica de la comunicación. Este fenómeno tiene nombre y apellido, en 1976 nace CONEICC, el Consejo Nacional para la Enseñanza y la Investigación de las Ciencias de la Comunicación. Y en 1979 nace AMIC, la Asociación Mexicana de Investigadores de la Comunicación. Y ahí empieza otra historia y se continúa la anterior. El movimiento de institucionalización va más allá de esta etapa hasta nuestros días, pero es aquí donde se inicia, y esa es la noticia. Con este elemento de reconfiguración el mundo académico de la comunicación se hace visible para sí mismo, e inicia un largo camino de visibilidad hacia el exterior, ese que había empezado con las carreteras y los ferrocarriles.

 

      Aquí también se verifica el despegue de la carrera universitaria, la oferta se multiplica por todas partes, dentro de las grandes ciudades y en las medianas y no tan medianas. La caja de Pandora se abre y son miles los estudiantes que quieren tener acceso a eso que la palabra comunicación connota. La vía institucional cierra filas y declara a los medios como su territorio, confirmando lo que de hecho sucedía, pero esto además de traer el beneficio de la identidad y el reconocimiento público, trae la perdida de la exploración y la curiosidad iniciales, y el conformismo de una pequeña claridad frente a un marco de necesidades de desarrollo que quedan postergadas en la denuncia política y la mediocridad  maltusiana de lo académico.

 

      Cuarto momento. 1985-1995. Los programas de investigación separados de la docencia.

      El mundo académico tiene un lugar especial para confirmar el desarrollo de una línea de formación, la investigación. La base de esta actividad en la década anterior y la anterior de la anterior fueron las tesis, algunas de postgrado, pero eso fue casi todo. La actividad de indagación sistemática no había tenido condiciones ni detonadores para su impulso. Por otra parte el campo profesional y la presión poblacional en las licenciaturas no dejaban gran margen para algo que no fuera la actividad de profesionalización. Pero de pronto aparecen los primeros programas de investigación, de nuevo en la Universidad Iberoamericana de la Ciudad de México, bajo la conducción de un Doctor en Educación, Guillermo Orozco, formado en comunicación. Y, y esto es una nueva noticia, en dos universidades públicas fuera de la Ciudad de México, la Universidad de Guadalajara, y la Universidad de Colima. Y con esto se forma lo que Raúl Fuentes y Héctor Gómez llaman el eje de Occidente.

 

       Hay que mencionar que en la etapa anterior tienen protagonismo los primeros doctores en comunicación, Rubén Jara y Joseph Rota, de la Ibero, otra vez la Ibero, impulsando la guía de investigación en medios más avanzada, la norteamericana, pero son superados por los periodistas-comunicadores motivados y dedicados a la política y más eficientes para  moverse dentro de las organizaciones para obtener puestos y hacer grupo de presión. En esta cuarta etapa los doctores son los de la segunda generación, casi todos formados en altos estudios en otras áreas, y que conforman los primeros tres programas de investigación alejados de las escuelas y sus dinámicas. Aparece por primera vez la posibilidad de la investigación programática, sistemática, científica.

 

      Quinto momento. 1995-2004. Las redes de investigación.

       En la tercera etapa se inician los postgrados en el país. De nuevo la Ibero, pero también la UNAM, y después otros, en Monterrey, en Guadalajara. Los programas de investigación de la segunda etapa luchan con sus propios recursos y tienen problemas para reclutar a nuevos miembros con grado de doctor, pero cada vez tenemos más maestros. No hay organización campal en este sentido. CONEICC agrupa al mundo de las licenciaturas y los licenciados que trabajan en ellas. AMIC se vuelve un brazo político de grupos de la Ciudad de México, sobre todo de la UAM y la UNAM, pierde prestigio académico hasta casi desaparecer. Lo que trae nuevo aire al mundo académico son las redes. En ellas todo se puede articular sin necesidad de institucionalizar, ni de luchar por puestos o posiciones. En principio se podría afirmar que nacen en forma natural, existe la gente, mucha, cada vez mejor formada, están de nuevo la curiosidad y el entusiasmo, pero nuestras instituciones están en otra cosa, su estabilidad reduce, limita el movimiento académico, consecuencia, las redes.

 

      La red que inaugura en forma oficial esta segunda etapa es la RICC, la red de investigación y comunicación compleja. No es una red de gente de comunicación, es una red que promueve la comunicación académica. Pero también es cierto que es una red formada en forma mayoritaria por gente formada en comunicación. Los dos componentes en la distancia parecen por completo lógicos en su articulación. Después de la RICC hay otras iniciativas, la más reciente y que cierra esta etapa es la convocatoria de CONEICC para formar redes de investigación. Si, CONEICC, pero no exactamente el de los ochenta, el nuevo encargado de la cartera de investigación es alguien formado en parte en la RICC, así que tiene una cultura académica distinta del CONEICC institucional. Lo que sigue será la noticia de mañana.

 

III.                Hacia una Comunicología  posible en México.

 

4.      Fuentes y momentos. De la historia comunicológica y la historia del campo académico de la comunicación en México.

 

      Mediología. Si en general este ha sido el nicho para el estudio de la comunicación en el mundo, en el caso mexicano es con toda claridad el centro de la reflexión y el interés. En el primer momento se reduce al ejercicio del oficio periodístico. En el segundo y el tercero es el eje constructor del campo académico, de las carreras universitarias y de los discursos alternativos sobre la comunicación, el funcionalismo, el marxismo y el estructuralismo. En el cuarto se constituye en el objeto principal de investigación en México, con la perspectiva de la recepción activa de la televisión en la Ibero, con el análisis de contenido y del emisor de la prensa en Guadalajara, y con el estudio sobre las telenovelas mexicanas en Colima. La investigación en red también tiene al objeto medios de difusión como uno de sus principales intereses, basta con consultar la página de CONEICC y revisar los títulos de las redes convocadas en Guadalajara 2003. La etapa de la redes se caracteriza por el interés en los nuevos medios, las tecnologías de información y comunicación, internet en particular. Ahí está como muestra el proyecto internet del ITESM-CEM, con Octavio Islas a la cabeza, y la red RECIBER.

 

      Sociología crítica y cultural. En el tránsito entre el segundo y el tercer momento la perspectiva que más fuerza manifiesta en nuestro medio, y a partir de la Ciudad de México y la UAM-X y la UNAM, es la llamada visión crítica de los medios. Formando parte de la perspectiva mediológica, se separa de ella en el sentido de la apuesta por un cambio con fundamentos ideológicos, basta con mirar la trayectoria de los primeros años de AMIC, y la segregación de CONEICC de los llamados funcionalistas pro-gringos. El sesenta y ocho está cercano, la izquierda se ha retirado en parte a las universidades, han llegado migrantes intelectuales del cono sur, también de posiciones marxistas. Todos estos elementos forman un frente que promueve a la comunicación como un escenario de lucha política, y a los medios como parte muy importante de la dominación ideológica capitalista. Al llegar el cuarto momento aquello ha bajado de intensidad, la inercia de la vida escolar ha calmado muchos ánimos, pero llegan los estudios culturales, que tienen parte de su origen en el marxismo sociológico, y aquellos polvos retoman fuerza con nuevos rostros y nuevos actores. La inspiración de Althusser y Gramsci llega a través de los ingleses y los italianos. La fuerza viene del sur nuevamente, ALAIC y FELAFACS, girando alrededor de la figura de Jesús Martín Barbero ponen a la cultura al centro, y con ella a otros objetos diversos a los medios de difusión, con a los aires del cambio social detrás. El grupo CONEICC impulsa desde México, y en particular desde el ITESO de Guadalajara el segundo aire de la llamada escuela crítica. La UNAM y la UAM-X continúan en los momentos anteriores, pero también tienen sus versiones de los nuevos aires. En paralelo están los trabajos del Programa cultura de la Universidad de Colima a partir del cuarto momento.

 

      Economía política. De nuevos los medios, de nuevo la izquierda, pero ahora con un énfasis más económico que en la postura crítica. Aquí lo que interesa es saber quién es el dueño y lo que hace con lo que posee para tener más capital y más poder. Esta perspectiva aparece desde principios de los setenta, tiene en la tesis de licenciatura de Fátima Fernández a un caso ejemplar. Se renueva unos años después con el grupo del CEESTEM, Centro de Estudios Económicos y Sociales del Tercer Mundo, que impulsan con claridad esta organización conceptual de los medios, y que lleva a su punto más alto la difusión de la perspectiva gracias a sus publicaciones y a la calidad de su trabajo. Después, en el cuarto y quinto momento casi desaparece de nuestro medio. Sólo algunos profesores de la UNAM y algunos profesores en Guadalajara parecen mantener en el primer espacio público las tesis de esta fuente. La tendencia ha sido a desaparecer. La economía marxista ya no es importante en el campo.

 

      Lingüística y Semiología. De nuevo entre el segundo y el tercer momento aparece esta perspectiva para la comunicación académica. El título general es el estructuralismo. Umberto Eco por una parte y Armand Matterart por la otra, tienen una buena parte la carga para su efecto en México. La otra viene de los argentinos emigrados, con sus referencias al discurso y a la ideología, relacionando a los franceses semiólogos y analistas del discurso, con los psicoanalistas lacanianos y los marxistas althuserianos. Más que afrancesarnos, nos argentinisamos. Esto cubre a buena parte del campo de las ciencias sociales en la Ciudad de México, y en caso de la comunicación son la Ibero y la UAM-X, junto con la UNAM, las instituciones que entran en la divulgación de esta fuente del pensamiento comunicológico. A pesar de la moda y su éxito, no creó escuela, son pocos los investigadores mexicanos del campo de la comunicación con formación suficiente para trabajar con la formalidad que exige esta perspectiva, y son pocos también los estudios publicados con su metodología. Pero la categoría discurso en sus diversas versiones ha tenido a un gran difusor en los estudios culturales.

 

      Psicología social. Esta es una de las tres fuentes que han tenido poco desarrollo en México. En la Ibero de México de los setentas se consideró a la Psicología Social como la ciencia madre de la comunicación, por aquello de la relación entre lo individual y lo colectivo. Rubén Jara fue el impulsor de la propuesta. Pero después de aquella generación no hubo más, y no llegó el proyecto escolar a proyecto de investigación. En el resto del campo ha tenido una mirada ciega a este campo de conocimiento. Sólo a partir de la influencia del constructivismo de Tomás Ibáñez tuvo cierta presencia, sólo escolar, entre los años ochenta y noventa. No hay investigación dentro del campo desde esta perspectiva.

 

      Sociología fenomenológica. De nuevo el déficit de esta escuela en programas de investigación y en proyectos de trabajo. Sólo vida escolar bibliográfica. La obra de Berger y Luckman por una parte, y por otra cierta presencia muy débil de Goffman y Mead, en los setenta y ochenta. Las referencias sólo son ensayísticas, y no muy numerosas. La comunicación como interacción social brilla por su ausencia frente al monumento impresionante a los estudios sobre medios de difusión, primero, y ahora sobre nuevas tecnologías de información y comunicación. Esta comunicación ha interesado más a otras áreas como la Pedagogía o la Psicología, incluso la Antropología ha mostrado mayor interés.

 

      Cibernética. Esta es una de las perspectivas fundadoras del pensamiento comunicológico, pero no tuvo recepción en nuestro mediático medio. Aparece en los planes de estudio del segundo y el tercer momento en la Ibero y en el ITESO. Más allá casi nada. Vuelve a aparecer en la cuarta etapa como un referente bibliográfico, pero es en la quinta donde las redes la retoman para entender las nuevas tecnologías de información y comunicación y para entenderse a sí mismas. Tanto la RICC, como el proyecto Internet, como RECIBER, tienen al centro al pensamiento cibernético y exploran sus posibilidades. Palo Alto y el fabuloso mundo de la terapia sistémica no existe en el mundo de la comunicación. Sólo la llamada comunicación organizacional ha mirado a esta escuela,  pero no ha generado proyectos de investigación. Otro elemento que trajo a la Cibernética vía el pensamiento sistémico fue la moda de Luhmann y su sociedad sin actores. Todo entre el cuarto y el quinto momentos.

 

 

5.      Dimensiones y momentos. Mirando a los estudios en comunicación desde el proyecto Hacia una Comunicología posible.

 

      Expresión. La configuración de información es algo que ha interesado a los estudiosos de la comunicación desde el principio. Los periodistas viven de eso, todos los productores de medios audiovisuales dependen de ello. Pero no encontramos propuestas técnicas de investigación en esta dimensión hasta la aparición del mundo digital. Siempre ha estado ahí, la fuente lingüístico-semiológica acercó al campo académico de la comunicación a las formas y sus secretos. Pero no hay estudios específicos, salvo con el afán de interpretación ideológica. Sólo en el segundo momento el diseño de mensajes tuvo un principio de lo que no fue. Ahora con el diseño digital el campo de estudio es evidente, será hasta ahora que se desarrolle, tal vez.

 

      Difusión. Esta es la dimensión con mayúsculas en el movimiento mexicano hacia una Comunicología posible, la del estudio de los sistemas de información y su movimiento. En el primer momento hubo un interés en el  oficio periodístico, el elemento expresivo tenía cierta centralidad, pero a partir del segundo momento la difusión es lo más importante. Aunque hay una paradoja. Al mismo tiempo que los públicos crecen en importancia en todos los momentos, la dimensión expresiva será la que seguirá importando a los estudiantes y a las escuelas, como si fueran escuelas y estudiantes de arte. Sólo hay un problema, no desarrollaron los planes de estudio para garantizar dicha formación. Y en lo que respecta a la investigación, ahí si, la difusión es la reina, pero su efecto sobre los planes de estudio es mínimo, y esto sucede en parte porque nunca hay un programa de investigación conceptual, sólo persecución del objeto-medios de difusión. Se estudió a los medios, pero no se estudió mediológicamente. El centro de documentación de CONEICC es un testigo del auge de publicaciones y estudios sobre los medios, y de la poca presencia de esas investigaciones en los planes curriculares de las escuelas, y por otra parte, de la presencia persistente en los planes de estudio de la supuesta formación en expresión, pero sin ninguna investigación sobre el asunto. Aquí se muestra la distancia generada entre la investigación de la comunicación y las carreras de comunicación. Un asunto a explorar con detalle.

 

      Interacción.  El contenido etimológico de la palabra comunicación está cargado de esta dimensión. El estudio de los sistemas de comunicación y su proceso de configuración es un tema que les ha interesado más a los terapeutas que a los profesionales de la comunicación. Sólo el campo de la comunicación en organizaciones ha tenido interés en este aspecto. Este es un proyecto que se inicia en los planes de formación en Relaciones Públicas en los setenta, y que toma forma en los ochenta y los noventa. Parecería que esta subárea de la comunicación académica ha ido teniendo un desarrollo paralelo y aparte del resto de la mediática academia, lo cual hace pensar que en un futuro muy cercano estemos hablando de dos carreras completamente diferentes.

 

      Estructuración. Esta es la dimensión de la mayor complejidad, la que asocia en un mismo plano de configuración a sistemas de información y sistemas de comunicación en su mutua influencia y movimiento. En sentido estricto no hay desarrollo de esta dimensión en el medio mexicano, pero si muchos ensayos. Todo el interés en los medios desde la Economía Política o desde la Sociología Crítica está enmarcado en esta dimensión. Los estudios de corte mediológico de los efectos y la recepción, las agendas, están enmarcados en esta dimensión. Cada vez, desde los años sesenta, que hubo intención de una visión macro social con una perspectiva de valor estructurante de la información, se estaba explorando esta dimensión. Lo que hizo falta fue la complejidad, incluir todos los elementos de composición y organización de lo social en el sentido de la información, su difusión, pero también de la interacción, lo que se ha llamado comunicación interpersonal, en un solo esquema de análisis e integración de datos e interpretaciones. Muy cerca, muy lejos. Lo que nos indica esta situación es que desde el inicio del movimiento hacia una Comunicología posible en México en los años sesenta, muchos investigadores han tenido aspiración a la totalidad. Lo que ha faltado son los recursos y las competencias teóricas y metodológicas. Hoy puede ser el momento de recuperar todo ese esfuerzo, talento e información, para un programa de investigación de estructuración de la totalidad social desde el punto de vista de una Comunicología posible.

 

                                        Jesús Galindo Cáceres

                                 Vallejo, 20 de marzo de 2004

 

     

 

Bibliografía.-

 

ACOSTA Valverde, Miguel y Luz Paula Parra Rosales, 1994, Los proceso electorales en los medios de comunicación, AMDH- UIA, México.

ADLER, Lomnitz, Larissa, 1994, Redes sociales, cultura y poder, Miguel Ángel Porrúa-FLACSO, México.

AGUADO, Juan Miguel, 2003, Comunicación y Cognición. Bases epistemológicas de la complejidad, Comunicación Social Ediciones y Publicaciones, Sevilla.

ANCESCHI, Giovanni et al., 1996, Videoculturas de fin de siglo, Cátedra, Madrid.

ANDERSON, Tom (editor), 1994, El equipo reflexivo, Gedisa, Barcelona.

ANVERRE, Ari et al., 1982, Industrias culturales: el futuro de la cultura en juego, Fondo de cultura económica, México.

ANZIEU, Didier y Jacques-Yves Martin, 1997, La dinámica de los grupos pequeños, Biblioteca Nueva, Madrid.

APEL, Karl Otto, 1991, Teoría de la verdad y ética del discurso, Paidós, Barcelona.

ARANGUREN, José Luis L., 1986, La comunicación humana, Tecnos, Madrid.

ARFUCH, Leonor et al., 1997, Diseño y comunicación, Paidós, Buenos Aires.

ARRIAGA, Patricia, 1980, Publicidad, economía y comunicación, CEESTEM-Nueva Imagen, México.

ARRIETA, Mario, 1980, Obstáculos para un nuevo orden informativo internacional, CEESTEM-Nueva Imagen, México.

AUSTIN, J. L., 1981, Cómo hacer cosas con palabras, Paidós, Barcelona.

AVILA Jiménez, Emilio et al., 1995, El video en México, SEP CETE-Interlínea, México.

BADURA, Bernhard, 1979, Sociología de la comunicación, Ariel, Barcelona.

BALDIVIA, José y Mario Arrieta, 1979, Apuntes de información y comunicación, CEESTEM, México.

BARTHES, Roland, 1971, Elementos de semiologia, Alberto Corazón Editor, Madrid.

BARTHES, Roland et al., 1982, Análisis estructural del relato, Premiá, Puebla.

BARTOLOME, Crespo, Donaciano (coordinador), 1991, Estudios sobre tecnologías de la información, Sanz y Torres, Madrid.

BATESON, G. et al., 1984, Comunicación, Paidós, Barcelona.

BAYLON, Christian y Xavier Mignot, 1996, La comunicación, Cátedra, Madrid.

BENASSINI, Claudia et al., 1995, Comunicación, globalización y política, UAEM, Toluca.

BENEDICT, Ruth y Paul F Lazarsfeld, 1968, Comunicación y cultura, Universidad de Buenos Aires, Buenos Aires.

BERGER, René, 1976, Arte y comunicación, Gustavo Gilli, Barcelona.

BERLO, David K., 1973, El proceso de la comunicación, El ateneo, Buenos Aires.

BERNAL Sahagún, Victor M, 1974, Anatomía de la publicidad en México, Nuestro Tiempo, México.

BERNARDEZ, Enrique, 1982, Introducción a la lingüística del texto, Espasa-Calpe, Madrid.

BLAKE, Reed H. Y Edwin O. Haroldsen, 1977, Taxonomía de conceptos de la comunicación, Ediciones Nuevo Mar, México.

BOHMANN, Karin, 1986, Medios de comunicación y sistemas informativos en México, CNCA-ALIANZA, México.

BRETON, Philippe y Serge Proulx, 1990, La explosión de la comunicación, Ediciones Civilización, Barcelona.

BRIGGS, Asa y Peter Buró, 2002, De gutemberg a internet, Taurus, Madrid.

BRYANT, Jennings y Dolf Zillmann (compiladores), 1996, Los efectos de los medios de comunicación, Paidós, Barcelona.

BUSTAMANTE, Enrique (coord.), 2002, Comunicación y cultura en la era digital, Gedisa, Barcelona.

CAFFAREL, Carmen et al. (editores), 1994, Comunicación y movimientos sociales, Universidad Complutense, Madrid.

CAFFASI, Emilio, 1998, Internet: Políticas y Comunicación, Editorial Biblos, Buenos Aires.

CAMPS, Victoria, 1976, Pragmática del lenguaje y filosofía analítica, Península, Barcelona.

CASAS PÉREZ, María de la Luz, 2000, Medios de comunicación y libre comercio en México, Trillas, México.

CASASUS, José M., 1972, Ideología y análisis de medios de comunicación, DOPESA, Barcelona.

CASSETTI, Francesco; Di Chio, Federico, 1999, Análisis de la televisión. Instrumentos, métodos y prácticas de investigación, Paidós, Barcelona.

CASTELLS, Manuel, 1995, La ciudad informacional, Alianza, Madrid.

CASTELLS, Manuel, 2000, La era de la información (tres tomos), Siglo XXI, México.

CASTILLA DEL PINO, Carlos, 1973, La incomunicación, Ediciones de Bolsillo, Barcelona.

CATALA Domenech, Josep M., 1993, La violación de la mirada, Fundesco, Madrid.

CAZENEUVE, Jean, 1978, La sociedad de la ubicuidad, Gustavo Gilli, Barcelona.

CAZORLA Quevedo, Miguel Ángel et al., 1999, Internet para universitarios, Universidad de Alicante, Alicante.

CEBRIAN, Juan Luis, 1998, La red, Taurus, Madrid.

CERVANTES, Cecilia y Enrique E. Sánchez Ruiz (coordinadores), 1994, Investigar la comunicación, U de G-ALAIC, Guadalajara.

CHARLES Creel, Mercedes y Guillermo Orozco, 1990, Educación para la recepción, Trillas, México.

CHOMSKY, Noam, 1992, Ilusiones necesarias, Libertarias-Prodhufi, Madrid.

Consejo Episcopal Latinoamericano, 1986, Comunicación, misión y desafio, Paulinas, México.

CONTRERAS, Fernando R., 2000, Nuevas fronteras de la Infografía, UCAM-Mergablum, Sevilla.

COPPOLA, Paula, 1980, Análisis y diseño de los espacios que habitamos, Concepto, México.

CORONA Berkin, Sarah, 1989, Televisión y juego infantil. Un encuentro cercano, UAM-X, México.

CORRAL, Manuel, 1986, La ciencia de la comunicación en México, Trillas, México.

CORTINA, Adela, 1988, Razón comunicativa y responsabilidad solidaria, Sígueme, Salamanca.

COTTERET, Jean Marie, 1977, La comunicación política, El ateneo, Buenos Aires.

COVARRUBIAS, Karla  et al, 1994, Cuéntame en que se quedó, Trillas, México.

CROVI Druetta, Delia (coordinadora), 1995, Desarrollo de las industrias audiovisuales en México y Canadá, UNAM, México.

CROVI Druetta, Delia María, 2001, Comunicación y educación. Perspectiva latinoamericana, ILCE, México.

CURRAN, James et al., 1981, Sociedad y comunicación de masas, Fondo de cultura económica, México.

CURRAN, James et al. (coordinadores), 1998, Estudios culturales y comunicación, Paidós, Barcelona.

DABAS, Elina, 1998, Redes sociales, familiares y escuela, Paidós, Buenos Aires.

DABAS, Elina y Denise Najmanovich (compiladoras), 1995, Redes. El lenguaje de los vínculos, Paidós, Buenos Aires.

DABAS, Elina (editora), 1993, Red de Redes, Paidós, Buenos Aires.

DAVARA Rodriguez, Miguel Ángel, 1996, De las autopistas de información a la sociedad virtual, Aranzadi, Pamplona.

DAVIS, Flora, 1976, La comunicación no verbal, Alianza, Madrid.

DAYAN, Daniel (compilador), 1997, En busca del público, Gedisa, Barcelona.

DAZA Hernández, Gladys (dirección), 1998, ¿Participación social en los medios masivos?, Universidad Pontificia Bolivariana, Medellín.

DE FLEUR, M L. y S. Ball-Rokeach, 1982, Teorías de la comunicación de masas, Paidós,

México.

DE KERCKHOVE, Derrick,, 1999, Inteligencias en conexión, Gedisa, Barcelona.

DE LA PESA Casares, Carmen, 2001, El bolero y la educación sentimental en México, UAM-X y Miguel Ángel Porrúa, México.

DE MORAGAS SPA, Miquel, 1980, Semiótica y comunicación de masas, Península, Barcelona.

DE MORAGAS SPA, Miquel, 1981, Teorías de la comunicación, Gustavo Gilli, Barcelona.

DE MORAGAS, Miguel (ed), 1985, Sociología de la comunicación de masas, Gustavo Gilli, Barcelona.

DEBRAY,  Régis, 2001, Introducción a la Mediología, Paidós, Barcelona.

DEL PALACIO Montiel, Celia, 2001, La disputa por las conciencias. Los inicios de la prensa en Guadalajara 1809-1835, U de G, Guadalajara.

DELA VEGA Alfaro, Eduardo, 1991, La industria cinematográfica mexicana. Perfil histórico-social, U de G, Guadalajara.

DEUTSCH, Kart, 1971, Los nervios del gobierno, Paidós, Buenos Aires.

DONDIS, D.A., 1976, Sintaxis de la imagen, Gustavo Gilli, Barcelona.

DURANDIN, Guy, 1990, La mentira en la propaganda política y en la publicidad, Paidós, Barcelona.

DUVINGNAUD, Jean, 1977, El lenguaje perdido, Siglo XXI, México.

ECHEVERRÍA , R. et a., 1973, Ideología y  medios de comunicación, Amorrortu, Buenos Aires.

ECHEVERRÍA, Javier, 1994, Telépolis, Destino, Barcelona.

ECO, Umberto, 1978, Tratado de Semiótica general, Nueva imagen-Lumen, México.

ECO, Umberto, 1975, Apocalípticos e integrados ante la cultura de masas, Lumen, Barcelona.

ELKAÏM, Mony et al, 1995, Las prácticas de la terapia de red, Gedisa, Barcelona.

ELLIS, Richard y Ann McClintock, 1993, Teoría y práctica de la comunicación humana, Paidós, Barcelona.

ENZENSBERGER, Hans Magnus, 1974, Elementos para una teoría de los medios de comunicación, Anagrama, Barcelona.

ESTEINOU, Javier, 1989, Hacia la primavera del espíritu nacional, Fundación Manuel Buendía, México.

ESTEINOU, Javier, 1983, Los medios de comunicación en la construcción de la Hegemonía, Nueva Imagen, México.

FAGEN, Richard R., 1969, Política y comunicación, Paidós, Barcelona.

FAGES, J. B. y Ch. Pagano, 1978, Diccionario de los medios de comunicación, Fernando Torres editor, Valencia.

FERGUSON, M. y Golding, P. (Eds.), 1998, Economía política y estudios culturales, Bosch,, Barcelona.

FERNANDEZ Christlieb, Fátima, 1982, Los medios de difusión masiva en México, Juan Pablos, México.

FERNANDEZ Collado, Carlos y Gordon L. Dahnke (compiladores), 1986, Comunicación humana, McGraw-Hill, México.

FERRER, Eulalio, 2001, Información y comunicación, Fondo de Cultura Económica, México.

FLOCH, Jean-Marie, 1993, Semiótica, marketing y comunicación. Bajo los signos, las estrategias, Paidós, Barcelona.

FLORES Farfán, José Antonio, 1984, La interacción verbal de compra-venta en mercados otomíes, CIESAS, México.

FLUSSER, Vilém, 1994, Los gestos, Herder, Barcelona.

FORD, Anibal, 1994, Navegaciones, Amorrortu, Buenos Aires.

FOUCAULT, Michel, 1990, Las palabras y las cosas, Siglo XXI, México.

FOUCAULT,  Michel, 1999, El orden del discurso, Tusquets, Barcelona.

FOWLER, Roger et al., 1983, Lenguaje y control, Fondo de Cultura Económica, México.

FREIRE, Paulo, 1976, ¿Extensión o comunicación?, Siglo XXI, México.

FUENTES Navarro, Raúl, 1998, La emergencia de un campo académico, ITESO-U de G, Guadalajara.

FUENTES Navarro, Raúl, 1992, Un campo cargado de futuro. El estudio de la comunicación en América Latina, FELAFACS-CONEICC, México.

FUENTES Navarro, Raúl, 1988, La investigación de comunicación en México. Sistematización documental 1956-1986, Ediciones de comunicación, México.

FUENTES Navarro, Raúl, 1991, La comunidad desapercibida, CONEICC-ITESO, Guadalajara.

FUENTES Navarro, Raúl, 1996, La investigación de comunicación en México. Sistematización documental 1986-1994, U de G- ITESO, Guadalajara.

GABAS, Raúl, 1980, J. Habermas: Dominio técnico y comunidad lingüística, Ariel, Barcelona.

GABILONDO, Angel, 1990, El discurso en acción, Anthropos, Barcelona.

GALINDO, Luis Jesús, 1987, Organización social y comunicación, Premiá, México.

GALINDO Cáceres, Jesús, 1992, Ideología y comunicación, Premiá, México.

GALINDO Cáceres,  Luis Jesús, 1994, Cultura mexicana en los ochenta, Universidad de Colima, Colima.

GALINDO, Jesús, 1995, Política, cultura y comunicación, UIA- León, León.

GALINDO Cáceres, Jesús (coordinador), 1998, Técnicas de investigación en sociedad, cultura y comunicación, Addison Wesley-Longman, México.

GALINDO, Jesús y Carlos Luna (coordinadores), 1995, Campo académico de la comunicación, CNCA-ITESO, Guadalajara.

GARCÍA-NOBLEJAS, Juan, 1996, Comunicación y mundos posibles, EUNSA, Pamplona.

GARCÍA Canclini, Néstor, 1990, Culturas híbridas. Estrategias para entrar y salir de la modernidad, Grijalbo-CNCA, México.

GARCÍA Siberman Sarah y Luciana Ramos Lira, 1998, Medios de comunicación y violencia, Fondo de cultura económica-Instituto Mexicano de Psiquiatría, México.

GIL Calvo, Enrique, 1985, Los depredadores audiovisuales, Tecnos, Madrid.

GIAPPICONI, Thierry et al., 2001, Servicios de futuro basados en Internet en las bibliotecas públicas, Fundación Bertesmann, Barcelona.

GIFREU, Joseph, 1986, El debate internacional de la comunicación, Ariel, Barcelona.

GOETHALS, Gregor T., 1986, El ritual de la televisión, Fondo de cultura económica, México.

GIMATE-WELSH, Adrián y Enrique Marroquín, 1985, Lenguaje, ideología y clases sociales, UAP, Puebla.

GIMENEZ, Gilberto, 1981, Poder, estado y discurso, UNAM, México.

GODED, Jaime, 1979, Cién puntos sobre la comunicación de masas en México, Universidad de Sinaloa, Culiacán.

GONZALEZ, Jorge A. (compilador), 1998, La cofradía de las emociones (in)terminables, U de G, Guadalajara.

GOFFMAN, Erving, 1971, La presentación de la persona en la vida cotidiana, Amorrortu, Buenos Aires.

GÓMEZ MONT Araiza, Carmen, 1992, El desafío de los nuevos medios de comunicación en México, AMIC-Diana, México.

GONZAGA Motta, Luis, 1979, Planificación de la comunicación en proyectos participativos, CIESPAL, Quito.

GONZALEZ Llaca, Eduardo, 1977,  La opinión pública, UNAM, México.

GONZALEZ Requena, Jesús, 1988, El discurso televisivo:espectáculo de la posmodernidad, Cátedra, Madrid.

GONZÁLEZ Sánchez, Jorge, 2003, Cultura(s) y Cibercultur@..(s), UIA, México.

GONZÁLEZ Sánchez, Jorge, 1994, Más culturas. Ensayos sobre realidades plurales, CNCA, México.

GRANDI, Roberto, 1995, Texto y contexto en los medios de comunicación, Bosh, Barcelona.

GUMENCIO Dagron, Alfonso, 2001, Haciendo olas. Historias de comunicación participativa para el cambio social, Fundación Rockefeller, La Paz.

GREIMAS, A. J., 1976, Semántica estructural, Gredos, Madrid.

GREIMAS, A. J., 1983, La Semiótica del texto, Paidós, Buenos Aires.

GRUZINSKI, Serge, 1995, La guerra de las imágenes, FCE, México.

GUBERN, Román, 1996, Del bisonte a la realidad virtual. La escena y el laberinto, Anagrama, Barcelona.

GUINSBERG, Enrique, 1985, Control de los medios, control del hombre, Nuevomar, México.

GUTIERREZ Vega, Hugo, 1974, Información y sociedad, Fondo de cultura económica, México.

GUTIERREZ, Francisco, 1975, Pedagogía de la comunicación, Humanitas, Buenos Aires.

HABERMAS, Jürgen, 1981, Historia y crítica de la opinión pública, Gustavo Gilli, Barcelona.

HABERMAS, Jürgen, 1987, Teoría de la acción comunicativa (dos tomos), Taurus, Madrid.

HALIDAY, M. A. K., 1982, El lenguaje como semiótica social, FCE, México.

HAMEL, Rainer Enrique, 1983, Análisis conversacional, CIESAS, México.

HARE, R. M., 1975, El lenguaje de la moral, IIF-UNAM, México.

HERNÁNDEZ Aguilar, Gabriel (coordinador), 1987, Sentido y significación, Premiá, Puebla.

HOFFMANN, Arthur S. (compilador), 1976, Las comunicaciones en la diplomacia moderna, DIMELISA, México.

HOLZER, Horst, 1978, Sociología de la comunicación, Akal,  Madrid.

HOMS, Ricardo, 1995,  La crisis comunicacional de una sociedad en transición, Ariel, México.

ISLAS, Octavio y Fernando Gutiérrez (editores), 2000, Internet:el medio inteligente, CECSA, México

IZQUIERDO, Conrad, 1996, La reunión de profesores, Paidós, Barcelona.

JENSEN, K. B. y  N. W. Jankowski, 1993, Metodologías cualitativas de investigación en comunicación de masas, BOSCH, Barcelona.

JIMENES, José Heliodoro, 1984, La ciencia de la comunicación en América Latina, Quinto Sol, México.

JOYANES, Luis, 1997, Cibersociedad, McGraw Hill, Madrid.

KATZ, E. y P. L. Lazarsfeld, 1979, La influencia personal, Editorial Hispano europea, Barcelona.

KAPLÚN, Mario, 1985, El comunicador popular, Humanitas, Buenos Aires.

KAPLÚN, Mario, 1973, La comunicación de masas en América Latina, Asociación de publicaciones educativas, Bogotá.

KATZ, Chaim et al., 1980, Diccionario básico de comunicación, Nueva imagen, México.

KLAPPER, J.T., 1974, Efectos de las comunicaciones de masas, Aguilar, Madrid.

KLAPP, Orrin E., 1985, Información y moral, Fondo de cultura económica, México.

KRAUSS, Sidney y Dennis Davis, 1990, Comunicación Masiva, Trillas, México.

LEVIS, Diego, 1997, Los videojuegos, un fenómeno de masas, Paidós, Barcelona.

LAMEIRAS, José y Jesús Galindo Cáceres (ed.), 1994, Medios y mediaciones, Colegio de Michoacán-ITESO, Guadalajara.

LE GALLO, Yolanda, 1988, Nuevas máscaras, comedia antigua, Premiá, Puebla.

LEVY-VALENSI, Eliane Amado, 1968, La comunicación, Marfil, Valencia.

LLANO, Serafina y Oscar Morales, 1984, La radiodifusión en México, Comunicación, tecnología e investigación, S. C., México.

LOPEZ-YARTO Elizalde, Luis, 1997, Dinámica de grupos, Desclée de Broker, Bilbao.

LOTMAN, Yuri  et al, 1979, Semiótica de la cultura, Cátedra, Madrid.

LOWEN, Alexander, 1995, El lenguaje del cuerpo, Herder, Barcelona.

LOZANO Rendón, José Carlos, 1996, Teoría e investigación de la comunicación de masas, Alhambra Mexicana, México.

LOZANO, Jorge et al, 1982, Análisis del discurso, Cátedra, Madrid.

LUCAS Marín, Antonio, 2000, La nueva sociedad de la información, Trotta, Madrid.

LUHMANN, Niklas, 1991, Sistemas sociales, UIA- Alianza, México.

LUHMANN, Niklas, 2002, La realidad de los medios de masas, Anthropos, Barcelona.

LULL, James, 1997, Medios, comunicación, cultural, Amorrortu, Buenos Aires.

LUTZEMBERGER, María Grazia et al., 1978, Cultura, comunicación de masas y lucha de clases, Nueva Imagen, México.

MAGADAN, Cecilia (compiladora), 1994, La conversación, La marca, Buenos Aires.

MAINGUENAU, Dominique, 1976, Introducción a los métodos de análisis del discurso. Problemas y perspectivas, Hachette, Buenos Aires.

MAINGUENAU, Dominique, 1996, Términos Claves del Análisis del Discurso, Nueva Visión, Buenos Aires.

MALAGAMBA, Amelia, 1986, La televisión y su impacto en la problación infantil en Tijuana, CEFNOMEX, Tijuana.

MALDONADO Reynoso, Norma Patricia (editoria), 2003, Investigación de la comunicación. México en los albores del siglo XXI, AMIC, México.

MANRIQUE, Rafael, 1994, La psicoterapia como conversación crítica, Libertarias-prodhufi, Madrid.

MARC, Edmond y Dominique Picard, 1992, La interacción social. Cultura, instituciones y comunicación, Paidós, Barcelona.

MARTÍN Barbero, Jesús, 1978, Comunicación masiva:discurso y poder, CIESPAL, Quito.

MARTÍN Barbero, Jesús, 1987, De los medios a las mediaciones, Gustavo Gili, Barcelona.

MARTÍN Barbero, J. y Armando Silva (Comp.), 1997, Proyectar la comunicación, TM editores, Bogotá.

MARTÍN Serrano, Manuel, 1985, La producción de comunicación social, CONEICC, México.

MARTÍN Serrano, Manuel, 1994, La producción social de comunicación, Alianza Universidad, México.

MARTÍN Serrano, Manuel et al., 1982, Teoría de la comunicación. Epistemología y análisis de la referencia, A. Corazón, Madrid.

MARTINEZ, María Cristina, 1997, Análisis del discurso, Universidad del Valle, Cali.

MASTRINI,Guillermo y César Bolaño (editores), 1999, Globalización y Monopolios en la Comunicación en América Latina, Biblos, Buenos Aires.

MATTELART, Armand, 1971, Para leer al Pato Donald, Siglo XXI, México.

MATTELART, Armand, 1984, La comunicación masiva en el proceso de liberación, Siglo XXI, México.

MATTELART, Armand, 1995, La invención de la comunicación, Siglo XXI, México.

MATTELART, Armand, 1997, Historia de las teorías de la comunicación, Paidós, Barcelona.

MATTELART, Armand et al., 1974, Comunicación masiva y revolución socialista, Diógenes, México.

MCBRIDE, Sean (editor), 1980, Un solo mundo, voces múltiples, Fondo de cultura económica, México.

MCQUAIL, Denis, 1972, Sociología de los medios masivos de comunicación, Paidós, Buenos Aires.

MCQUAIL, Denis, 2001, Introducción a la teoría de la comunicación de masas, Paidós, México.

MCLUHAN, Marshall, 1969, La comprensión de los medios como las extensiones del hombre, Diana, México.

MCLUHAN, Marshall y B. R. Powers, 1991, La aldea global, Gedisa, México.

MEAD, George Herbert, 1968, Espíritu, persona y sociedad, Paidós, Buenos Aires.

MOLES, Abraham, 1976, Teoría de la información y percepción estética, Júcar, Madrid.

MEJÍA Prieto, Jorge, 1972, Historia de la radio y la t.v. en México, Editores asociados, México.

MIEGE, Bernard, 1996, El pensamiento comunicacional, UIA-Cátedra UNESCO, México.

MIER, Raymundo, 1984, Introducción al análisis de textos, Terra Nova y UAM-X, México.

MIRABITO, Michael, M. A., 1998, Las nuevas tecnologías de la comunicación, Gedisa, Barcelona.

MOLES, Abraham y Claude Zeltman (dirección), 1975, La comunicación y los mass media,  Ediciones mensajero, Bilbao.

MOLES, Abraham A. y Elizabeth Rohmer, 1983, Teoría estructural de la comunicación y la sociedad, Trillas, México.

MOLINA Y VEDIA, Silvia, 2002, La comunicación política desde el horizonte de la identidad y la tolerancia, UNAM, México.

MOLINA Y VEDIA, Silvia, 1978, Manual de opinión pública, UNAM, México.

MOLINA, Gabriel G., 1986, Valores noticiosos, Universidad de Colima, Colima.

MONSIVÁIS, Carlos, 2000, Aires de familia. Cultura y Sociedad en América Latina, Anagrama,  Barcelona.

MONTEFORTE Toledo, Mario (ed.), 1980, El discurso político, UNAM-Nueva Imagen, México.

MOODIE, Graeme C. y Gerald Studdert_Kennedy, 1975, Opiniones, públicos y grupos de presión, Fondo de Cultura económica, México.

MORLEY, David, 1996, Televisión, audiencias y estudios culturales, Amorrortu, Barcelona.

O´SULLIVAN, Tim et al., 1997, Conceptos clave en comunicación y estudios culturales, Amorrortu, Buenos Aires.

MORRIS, Charles, 1962, Signos, lenguaje y conducta, Losada, Buenos Aires.

MORRIS, Charles, 1974,  La significación y lo significativo, Alberto Corazón, Madrid.

MOUCHON, Jean, 1999, Política y medios, Gedisa, Barcelona.

MUCCHIELLI, Alex, 1998, Psicología de la comunicación, Paidós, Barcelona.

MUMBY, Dennis (compilador), 1997, Narrativa y control social, Amorrortu, Buenos Aires.

MUÑOZ, Blanca, 1995, Teoría de la pseudocultura, Fundamentos, Madrid.

NEGROPONTE, Nicholas, 1996, Ser digital, Atlántida-Oceano, México.

NETHOL, Ana María y Mabel Piccini, 1984, Introducción a la pedagogía de la comunicación, Terra Nova y UAM-X, México.

NEUMAN, W. Russell, 2002, El Futuro de la audiencia masiva, Fondo de Cultura Económica, México.

NUNCIO, Abraham, 1978, Informacion y poder, Universidad Autónoma de Sinaloa, Culiacán.

NUÑEZ Gornes, Luis y Beatríz Solís Leree (compiladores), 1994, Comunicación: Identidad e integracíon latinoamericana, UIA, México.

OTERO, Edison, 1998, Teorías de la comunicación, Editorial universitaria, Santiago de Chile.

OROZCO, Guillermo, 1987, Televisión y producción de significados, U de G, Guadalajara.

OROZCO, Guillermo (compilador), 1992, Hablan los televidentes, UIA, México.

OROZCO, Guillermo, 1994, Al rescate de los medios, Fundación Buendía, México.

OROZCO, Guillermo (compilador), 1994, Televidencia, UIA, México.

PASQUALI, Antonio, 1990, Comprender la comunicación, Monte Avila, Caracas.

PAOLI, J. Antonio, 1977, Comunicación, Edicol, México.

PECHEUX, Michel, 1978, Hacia el análisis autómatico del discurso, Gredos, Madrid.

PAVÍA Calderón, Juan Manuel, 2001, La in-comunicación y otros textos del montón, Corporación Universitaria Autónoma de Occidente, Cali.

PEARSON, Judy C. et al., 1993, Comunicación y género, Paidós, Barcelona.

PIÑUEL, José Luis y GAITÁN Moya, Juan A., 1998, Metodología general. Conocimiento científico e investigación en la comunicación, Síntesis, Madrid.

PERELMAN, Ch. y L. Olbrechts-Tyteca, 1989, Tratado de la argumentación, Gredos, Madrid.

PEREZ DE SILVA, Javier, 2002, La televisión ha muerto, Gedisa, Barcelona.

PÉREZ Tapias, José Antonio, 2003, Internautas y náufragos, Trotta, Madrid.

PETOFI, Janos S. y A. Garía Berrio, 1978, Lingüística del texto, Alberto Corazón, Madrid.

PISCITELLI, Alejandro Madrid, 1995, Ciberculturas, Paidós, Barcelona.

POLONIATO, Alicia y Lourdes Rodríguez, 1987, Mirando el poder. análisis del discurso político y social, Plaza y Valdéz, México.

PRIETO, Francisco, 1984, Cultura y comunicación, Premiá, México.

PRIETO  Echazo, Francisco, 1987 Comunicación interpersonal, Coyoacán , México.

PRIETO, Francisco (compilador), 1990, Diagnóstico de la comunicación social en México, Premiá, México.

PRIETO Castillo, Daniel, 1980, Discurso autoritario y comunicación alternativa, Edicol, México.

PRIETO Castillo, Daniel, 1984, Voluntad de verdad y voluntad de espectáculo, CIESPAL, Quito.

PROPP,Vladimir, 1985, Morofología del cuento ruso, Colofón, México.

REGUILLO Cruz, Rossana, 1991, En la calle otra vez, ITESO, Guadalajara.

REQUENA Santos, Félix, 1996, Redes sociales y cuestionarios, CIS, Madrid.

REYNA, Margarita y Carmen Díaz, 1989, Saber hablar, poder hablar, UAM-X, México.

RHEINGOLD, Howard, 1996, La comunidad virtual, Gedisa, Barcelona.

RIPOL Carulla, Santiago, 1995, Las libertades de información y de comunicación en Europa, Técnos, Madrid.

RIVADENEIRA Prada, Raúl, 1976, La opinión pública, Trillas,  México.

RODRIGO, Miquel, 1999, Comunicación Intercultural, Antrhopos, Barcelona,

RODRIGUEZ Brandao, Carlos et al, 1984, Comunicación popular educativa, CIESPAL, Quito.

RODRIGUEZ Pérez, Armando y Dolores Morera Bello, 2001, El Sociograma, Ediciones Pirámide, Madrid.

RODRIGUEZ, Josep, A., 1995, Análisis estructural y de redes, CIS, Madrid.

ROGERS, Carl, 1993, Grupos de encuentro, Amorrortu, Buenos Aires.

ROGERS, Everett M. y F. Floyd Shoemaker, 1974, La comunicación de innovaciones, Herrero Hermanos, México.

ROGERS, Everett M. y Rekha Agarwala-Rogers, 1980, La comunicación en las organizaciones, McGraw-Hill, México.

ROJAS-Bermúdez, Jaime, 1997, Teoría y técnicas psicodramáticas, Paidós, Barcelona.

ROLDÁN Castro, Ismael, 1999, Caos y Comunicación, Mergablum, Sevilla.

ROMO, Cristina, 1991, Ondas, canales y mensajes, ITESO,  Guadalajara.

RUIZ Eldredge, Alberto (compilador), 1979, El desafío jurídico de la comunicación internacional, Nueva Imagen, México.

SABIDO, Miguel, 2002, El tono, UNAM, México.

SAMPEDRO Blanco, Víctor, 2000, Opinión pública y democracia deliberativa, ISTMO, México.

SANCHEZ Ruiz, Enrique, 1987, Centralización, poder y comunicación en México, CEIC-U de G, Guadalajara.

SÁNCHEZ Ruiz, Enrique, 1992, Medios de difusión y sociedad. Notas críticas y metodológicas, U de G, Guadalajara.

SÁNCHEZ Ruiz, Enrique, 1992, Tendencias en la investigación sobre televisión en México 1950-1990, U de G, Guadalajara.

SARTORI, Giovanni, 1998, Homo videns, Taurus, Madrid.

SCHILLER, H. I., 1977, El imperialismo U. S. A. en la comunicación de masas, Akal, Madrid.

SCHMIDT, Siegfried, 1977, Teoría del texto, Cátedra, Madrid.

SCHRAMM, Wilbur (compilador), 1975, La ciencia de la comunicación, Roble, México.

SEARLE, John, 1980, Actos de habla, Cátedra, Barcelona.

SEBEOK, Thomas A., 1996, Signos:una introducción a la semiótica, Paidós, Barcelona.

SERRES, Michel, 1996, La comunicación, Antrhopos, Barcelona.

SFEZ, Lucien, 1995, Crítica de la comunicación, Amorrortu, Buenos Aires.

SFEZ, Lucien, 2000, La Comunicación, Publicaciones Cruz O., México.

SIERRA, Francisco, 1997, Comunicación e insurgencia, Argitalexte Hiru, Navarra.

SIERRA, Francisco, 1999, Elementos de teoría de la información, Editorial MAD, Sevilla.

SILVA, Armando, 1992, Imaginarios urbanos, Tercer mundo editores, Bogotá.

SILVERSTONE, Roger y Eric Hirsh (eds.), 1996, Los efectos de la nueva comunicación, Bosh, Barcelona.

SIMPSON Grinberg, Máximo (compilador), 1981, Comunicación alternativa y cambio social, UNAM, México.

SINGH, Jagjit, 1972, Teoría de la información, del lenguaje y de la cibernética, Alianza, Madrid.

SLUZKI, Carlos E., 1996, La red social:frontera de la práctica sistémica, Gedisa, Barcelona.

SMITH, Alfred G., 1976, Comunicación y cultura, Nueva Visión, Buenos Aires.

SMITH, Anthony, 1984, La geopolítica de la información, Fondo de cultura económica, México.

SPECK, Ross y Carolyn Attneave, 1990, Redes familiares, Amorrortu, Buenos Aires.

STEINBERG, Charles  y A. William Bleum (compiladores), 1972, Los medios de comunicación social, Roble, México.

TANNEN, Deborah, 1996,  Género y discurso, Paidós, Barcelona.

TARRONI, E. et al., 1978, Comunicación de masas: perspectivas y métodos, Gustavo Gilli, Barcelona.

TERROU, Fernand, 1970, La información, Oikos Tau, Barcelona.

THOMPSON, John B., 1993, Ideología y cultura moderna, UAM-X, México.

THOMPSON, John B, 1997, Los media y la modernidad. Una teoría de los medios de comunicación, Paidós, Barcelona.

TODOROV, Tzvetan y Oswald Ducrot, 1972, Diccionario Enciclopedico de las ciencias del lenguaje, Siglo XXI, México.

TONIES, Ferdinand, 1979, Comunidad y asociación, Península, Barcelona.

TOUSSAINT, Florence, 1975, Crítica de la información de masas, ANUIES, México.

TOUSSAINT, Florence, 1990, Recuento de medios fronterizos, Fundación Manuel Buendía, México.

TOUSSAINT, Florence, 1993, ¿Televisión pública en México?, CNCA, México.

TOUSSAINT, Florence (coordinadora), 1995, Democracia y medios de comunicación:un binomio inexplorado, La jornada- UNAM, México.

TREJO Delarbre, Raúl, 1992,  La sociedad ausente. Comunicación, democracia y modernidad, Cal y arena, México.

TREJO Delarbre, Raúl (coordinador), 1985, Televisa, el quinto poder, Claves latinoamericanas, México.

TURKLE, Sherry, 1997, La vida en la pantalla, Paidós, Barcelona.

URIZ Peman, María Jesús, 1993, Personalidad, socialización y comunicación, Libertarias-prodhufi, Madrid.

VAN DIJK, Teun A., 1978, La ciencia del texto, Paidos, Barcelona.

VAN DIJK, Teun A., 1980, Estructuras y funciones del discurso, Siglo XXI, México.

VERÓN, Eliseo, 1987, La semiosis social, Gedisa, Barcelona.

VERÓN, Eliseo (editor), 1971, El proceso ideológico, Tiempo contemporáneo, Buenos Aires.

VERÓN, Eliseo y Lucrecia Escudero Chauvel (compiladores), 1997, Telenovela, Gedisa, Barcelona.

VILCHES, Lorenzo, 1983, La lectura de la imagen, Paidos, Barcelona.

VILLANUEVA, Villanueva, Ernesto, 1998, Derecho comparado de la información, Comisión de radio, tv y cine de la cámara de diputados y la UIA, México.

VILLASANTE, Tomás R., 1998, Cuatro redes para mejor vivir (dos tomos), Lumen/Humanitas, Buenos Aires.

WALTERS, Marianne et al., 1991, La red invisible, Paidós, Buenos Aires.

WATZLAWICK, Paul  et al., 1971, Teoría de la comunicación humana, Tiempo contemporáneo, Buenos Aires.

WELLMER, Albrecht, 1994, Ética y diálogo, Anthropos-UAM-I, Barcelona.

WIENER, Norbert, 1985, Cibernética, Tusquets, Barcelona.

WIENER, Norbert, 1981, Cibernética y Sociedad, CONACYT, México.

WIMMER, Roger D. y Joseph R. Dominick, 1996, La investigación científica de los medios de comunicación, Bosh, Barcelona.

WOLF, Mauro, 1987, La investigación de la comunicación de masas, Paidós, México.

WOLF, Mauro, 1994, Los efectos sociales de los media, Paidós, Barcelona.

WOLTON, Dominique, 1995, Elogio del gran público, Gedisa,  Barcelona.

WOLTON, Dominique, 2000, Sobrevivir a internet, Gedisa, Barcelona.

WRIGHT, Charles R., 1978, Comunicación de masas, Paidós, Buenos Aires.

ZERMEÑO, Ana Isabel, 2000, Fragmentos de cotidianeidad televisiva y otras tecnologías, Universidad de Colima-U de G-CONACYT, Colima.

ZIRES, Margarita, 2001, Voz, texto e imagen en interacción, UAM-X-Miguel Ángel Porrúa, México.

 

                        Jesús Galindo Cáceres

                  Vallejo, 20 de marzo de 2004

Hosted by www.Geocities.ws

1