Villa Flor Serrana
A solo 4
kilómetros del complejo por un camino de montaña se llega a Flor Serrana.
Una típica villa cordobesa, este pequeño conjunto de casas se desparraman entre
la abundante naturaleza del sector a lo largo de sinuosas callecitas de grandes
arboledas gracias al esfuerzo de los lugareños.
Cuenta con un balneario sobre el arroyo Toro Muerto (Arroyo Cristal cuando
atraviesa el Pueblo) donde el agua serpentea en diversas geografías que permiten
al visitante disfrutarlo en piletones, ollas o en los laberintos rocosos del río
en un sinnumero de saltos.
La experiencia Flor Serrana empieza desde el mismo Complejo misma ya que si bien
se puede ir en auto por un serpenteante camino de ripio es aconsejable hacerlo a
pie.
Tal vez los 4 kilómetros pueden ser fatigosos con tanta subida y bajada, pero
las maravillosas vistas que se obtienen recorriéndolo lentamente, deslumbrándose
con las aves, la vegetación y la fauna en general, hacen que uno no lamente el
cansancio de los pies.
Una pequeña mochila con agua fresca o quizás el equipo para tomar unos mates al
llegar, pueden ser los únicos elementos necesarios. Por el resto: los ojos,
cámaras fotográficas o de video son lo único prioritario.
Esto no es todo lo que ofrece Flor Serrana, el resto debe ser encontrado y
disfrutado sierra adentro. Sendas de unos 2 a 3 kilómetros nos llevan a sitios
mágicos donde la naturaleza se brinda a los aventureros amantes del contacto con
ella en un ámbito de soledad y de un silencio solo roto por el rumor del correr
del agua.
Los lugares son conocidos como Trompa del Elefante y Trono del Diablo: en el
primer caso el arroyo Los Chorrillos de unos 15 metros de ancho se ve obligado a
deslizarse repentinamente a través de una garganta de poco más de un metro de
amplitud. Cuando uno se asoma a la grieta el ruido es estremecedor. Por otra
parte, el Trono del Diablo, surcado por el Toro Muerto, es un largo tobogán de
roca granítica donde el agua brinca recorriendo una interminable curva para
terminar, salto mediante, formando una olla que invita al baño. Cuando el río
viene crecido es imponente asomarse a lo alto del cañón y admirarse ante la
imponencia del espectáculo y el ensordecedor ruido.
El encanto de las sierras en todo su esplendor y los numerosos cursos de aguas
que la bañan, convierten al sitio en un destino imperdible.
Flora y Fauna
Todas las
características de Tanti responden al típico monte serrano ubicándose en una
altitud de entre 500 y 1700 m.
Dentro de su flora encontraremos, entonces, el coco, los espinillos, el sauce
criollo, los algarrobos blancos y negros, el chañar, el molle.
Si nos detenemos en los arbustos descubriremos una amplia variedad: el
piquillín, la jarilla, helechos varios (es una fiesta para los ojos descubrirlos
en toda su plenitud en la Cueva de los Helechos), el romerillo, los cactus.
Un clásico cordobés obviamente son las hierbas medicinales y aromáticas; en
Tanti no faltan la barba de piedra, la marcela, el poleo, la malva, el berro, el
tomillo, la peperina.
Entre las aves, nos deslumbraremos con alconcitos colorados, caranchos, jote de
cabeza negra, cóndor andino, carpintero real, vencejo de collar, pirincho,
cabecita negra común, tordo músico, jilguero dorado, calandria real.
La fauna se nutre de iguanas, lagartos, puma, gato montés, zorro colorado,
vizcacha, cuis, comadreja.